MARIELA

Tú y tus ángeles dormidos
por tu sueño inocente de ternura.
Tú y tus bellas formas de amar
enloqueciéndome en la realidad de mi amor.
Tú y tus dorados cabellos
que acarician mi cuerpo
estremecido por tu llanto
de angustia infinita.
Tú, joven amiga
investigadora confusa,
flor del zapato
que inventas pisadas de miel
con tu dulzura de siempre.
Tú, conocedora de mi alma
vas cantando tu jubileo de fe
adormecido en tu cristal de pureza
revestida con tu sonrisa de alegría y esperanza.
Tú refugio inevitable
de mis eternas correrías.
Descansas lentamente
en tu domingo de mi pensamiento
rozando levemente
mi rostro con tus sueños
(Para Isabel y Mariela.... retoños de un sueño... alegría de mi corazón)
.