ALGO EN EL CAMINO
Por debajo del puente
los animales que he atrapado
se han convertido todos en mis mascotas
y estoy viviendo de hierba
y de lo que gotea del techo
Pero está bien comer pescado
Porque ellos no tienen sentimientos
UNA MUJER JOVEN, UN ÁRBOL
Pasando ese árbol de fuego- si sólo ella pudiera:
Ser haciendo el amor,
Ser haciendo poesía,
Ser explotando, siendo la velocidad a través del universo
Como un fotón, como un derrame
De llamas amarillas-
Ella cree que si ella pudiera tan sólo alcanzar
remontar el ritmo de las cosas,
De sus propios electrones,
Entonces ella estaría en reposo
Si ella pudiera olvidar la escuela,
Subir al árbol,
Ser el árbol,
Quemárse como él.
Ella todavía no sabe, cómo podría ella,
Que esta misma necesidad
Va a entrar en erupción cada septiembre
Y que en 40 años la idea le golpeará
De ninguna fuente aparente,
En una lavandería
Entre una lavadora y una secadora,
Como uno de esos focos eléctricos
Brillando cerca de la cabeza de un personaje en una tira cómica -
Allí, en un lugar desnudo y sucio
Con sus máquinas de detergente,
Sus moteadas luces fluorescentes,
Su montones de pelusa barridas en las esquinas como
ella deja caer moneditas de veinticinco y de diez centavos,
ella comenzará a reírse y a doblarse sobre las cestas de plástico’
Montaña de humedad
Sábanas y voluminosos overoles
Ella sonreirá, engañándose a sí misma,
Vieja Dama! El deseo a quemarse ya se está quemando! Qué tal!
Por debajo del puente
los animales que he atrapado
se han convertido todos en mis mascotas
y estoy viviendo de hierba
y de lo que gotea del techo
Pero está bien comer pescado
Porque ellos no tienen sentimientos
UNA MUJER JOVEN, UN ÁRBOL
Pasando ese árbol de fuego- si sólo ella pudiera:
Ser haciendo el amor,
Ser haciendo poesía,
Ser explotando, siendo la velocidad a través del universo
Como un fotón, como un derrame
De llamas amarillas-
Ella cree que si ella pudiera tan sólo alcanzar
remontar el ritmo de las cosas,
De sus propios electrones,
Entonces ella estaría en reposo
Si ella pudiera olvidar la escuela,
Subir al árbol,
Ser el árbol,
Quemárse como él.
Ella todavía no sabe, cómo podría ella,
Que esta misma necesidad
Va a entrar en erupción cada septiembre
Y que en 40 años la idea le golpeará
De ninguna fuente aparente,
En una lavandería
Entre una lavadora y una secadora,
Como uno de esos focos eléctricos
Brillando cerca de la cabeza de un personaje en una tira cómica -
Allí, en un lugar desnudo y sucio
Con sus máquinas de detergente,
Sus moteadas luces fluorescentes,
Su montones de pelusa barridas en las esquinas como
ella deja caer moneditas de veinticinco y de diez centavos,
ella comenzará a reírse y a doblarse sobre las cestas de plástico’
Montaña de humedad
Sábanas y voluminosos overoles
Ella sonreirá, engañándose a sí misma,
Vieja Dama! El deseo a quemarse ya se está quemando! Qué tal!