Misterios Tenebrosos parte 2
Noche estrellada
La historia
Una joven pareja decide dar un paseo nocturno or el bosque cercano a su ciudad para ver las estrellas y el firmamento sin la polución de la urbe. En el momento de regresar a casa, el muchacho se da cuenta que el coche no arranca. Tras un rato intentándolo, él le propone a ella esperarle en el coche mientras va a pedir ayuda. Ella, aunque algo asustada, acepta. Nada más partir él, cierra bien todos los seguros.
El tiempo pasa y su novio aún no ha regresado...Siguen pasando los minutos y el miedo en ella cada vez es mayor. De repente, ella empieza a escuchar un ruido en el exterior, más concretamente en el techo del coche. Parecía como si una rama de árbol rozará con el coche por el aire que soplaba fuera. Aunque era extraño, porque no estaban próximos a ningún árbol. Aunque asustada, al final termina durmiéndose.
Al amanecer, la muchacha es despertada por la policía. Extrañada, ella abre la ventanilla y le piden que salga del coche, pero que no mira detrás de ella. Evidentemente, se volvió y vio a su novio muerto, colgando de la rama de un árbol mientras sus pies rozaban el techo del coche.
Gota a gota
La historia
Todo comenzó a mediados de los años 60 en las afueras de Valencia en un pueblo llamado La Eliana, este pueblo como tantos otros de la franja mediterránea se dedicaba principalmente a la agricultura y más en especial a los cítricos, era un pueblo pequeño en el que como máximo habría unos quinientos habitantes y todos ellos se concentraban en las pocas calles que rodeaban a la plaza del pueblo, todos salvo la familia González que residían en las afueras del pueblo en una gran mansión que antiguamente pertenecía a los Duques de Flores. Era una casa preciosa, de altos techos e innumerables salones y habitaciones, todos ellos decorados con gran gusto.
La mansión también constaba de unos espaciosos jardines en los que era fácil perderse y todo ello rodeado por un muro por el que solo se podía acceder mediante una gigantesca puerta de acero forjado.
Allí vivía la familia González cuyo cabeza de familia era Joaquín González y se dedicaba por entero a sus negocios empresariales, su esposa era la Sra. Patricia González una distinguida dama de la aristocracia valenciana que además de ser una preciosidad era la madre de cuatro lindas criaturas. Los pequeños de la casa iban desde los cuatro meses que tenia José hasta los cinco años que tenia la mayor Nancy, que era igual de bonita que su madre. Era lo que podríamos resumir como una familia feliz.
La familia González tenia un servicio que estaba compuesto de una niñera, dos cocineras y otras dos mujeres que se dedicaban a la limpieza de la casa y las faenas del hogar, sin contar a los hombres que se encargaban del cuidado del jsrdín y de los pequeños arreglos que pudiese necesitar la casa por el paso del tiempo.
Mantenían una relación muy cordial con sus vecinos del pueblo pues en las fiestas siempre hacían una fuerte aportación de dinero que engrandecía los festejos.
En apariencia todo funcionaba de maravilla, dentro de pocos días llegarían las fiestas de Navidad y la familia estaba realizando todos los preparativos para que fuesen unas Navidades inolvidables.
Pasaron los días y por fin llegó la Navidad; toda la casa se llenó de colorido y en el jardín adornaron el abeto que tenían con giraldas y bolas de colores, los niños estaban encantados, todo eran risas y diversión y muy pronto llegarían los Reyes Magos cargados de regalos para ellos.
Llegó el día de Noche Vieja y los señores González se preparaban para asistir a una fiesta que daban en el pueblo, en la que iría a tocar una orquesta y habría baile hasta bien entrada la noche. Esa noche todo el servicio tenía fiesta menos la niñera ya que ella se tenía que quedar a cargo de los pequeños.
Una vez los señores González se hubieron marchado la joven niñera se dispuso a dar de cenar a lo críos y acostarlos. Los más pequeños no tardaron mucho en dormirse pero la preciosa Nancy y su hermana Sandra le pidieron a la joven que les contara un cuento para poder dormir, esta les contó un par de historias de su invención en las que aparecían príncipes y princesas y las niñas no tardaron en caer rendidas en brazos de Morfeo.
La muchacha ya algo agotada las arropó y con mucho sigilo salió de la habitación cerrando tras de sí la puerta.
Eran prácticamente las diez de la noche y se decidió a ir a comer algo a la cocina, la gran mansión se encontraba en un silencio sepulcral, tanto que a veces le recorría un pequeño escalofrío por el cuerpo.
Después de prepararse una ensalada y un pequeño bocadillo de jamón y queso se dirigió al comedor donde escucharía un poco de música mientras intentaba leer un poco.
Pasaron las horas y la chica se quedó dormida en el sofá. Sobresaltada se despertó, pues estaba sonando de forma incesante el teléfono, -ring, ring...- no paraba de sonar en ese momento ella no sabía exactamente donde se encontraba tardó unos segundos en darse cuenta que estaba en la mansión de los González.
Se levantó rápidamente del sofá y cogió el teléfono que se encontraba sobre una mesilla cerca de la lámpara. Descolgó el auricular pero al otro lado de la línea no se escuchaba a nadie; ella preguntó varias veces "buenas noches casa de los González ¿hay alguien ahí?", pero nadie contestó... transcurrido un tiempo colgó el teléfono y se quedó mirándolo durante unos instantes, luego sin darle más importancia se fue a recoger los platos y el vaso que había dejado junto al sofá para llevarlos a la cocina, una vez allí los metió en la pila y cuando se disponía a limpiarlos volvió a escuchar el timbre del teléfono -ring, ring...- de nuevo salió corriendo hacia el comedor y sofocada cogió el teléfono. Tampoco esta vez se escuchó nada al otro lado, la muchacha algo preocupada preguntaba incesantemente -¿diga, diga?- pero nadie contestaba. Finalmente se volvió a cortar la comunicación.
Sari, que así se llamaba la niñera, pensó que sería un fallo de la central telefónica pues no era raro que durante esas fechas hubiese cortes telefónicos debidos al mal tiempo. No había dado dos pasos cuando de nuevo sonó el teléfono, rápidamente lo volvió a coger y de nuevo preguntó si había alguien... al otro lado de la línea pero nadie contestó, aunque esta vez escuchó algo que las otras veces no había oído, se escuchaba con claridad, tal vez con demasiada claridad, sonaba como un goteo - cloc, cloc ...- Sari volvió a preguntar - ¿buenas noches, hay alguien?- pero nadie contestó. La muchacha comenzaba a estar algo preocupada y decidió llamar a la policía del pueblo para comunicarles lo sucedido, descolgó de nuevo el teléfono y cuando se acercó el auricular a la oreja volvió a escuchar - cloc, cloc ...-. Atónita soltó el teléfono y retrocedió unos pasos... no entendía qué estaba ocurriendo. Con miedo cogió el auricular y lo colgó se dirigió al salón principal donde había otro teléfono e intentó volver a llamar desde él pero antes de que ella lo descolgase, este sonó con un timbre que ya estaba comenzando a desquiciarla -ring, ring...- Esta vez tardó más en coger el teléfono pues lo que podría sonar al otro lado la intranquilizaba; finalmente lo descolgó y se lo acercó poco a poco a la oreja como sabiendo ya de antemano lo que iba a escuchar - cloc, cloc ...- es lo que oyó. Aterrada tiró el auricular al suelo con rabia y le gritó de forma histérica al teléfono -¿quién es?, ¿qué es lo que quiere?- pero el teléfono solo contestaba - cloc, cloc ...- De nuevo lo volvió a colgar entre sollozos, pero una vez colgado éste volvió a sonar, la muchacha aterrada ya no se atrevió a descolgarlo y decidió coger a los niños e irse con ellos al pueblo en busca de sus padres y la policía, subió corriendo la escalera que llevaba al cuarto de los más pequeños mientras por toda la casa resonaba -ring, ring...-.
Abrió la habitación de los niños pero ellos no estaban en allí, sin apenas podérselo creer abrió la habitación contigua en donde dormían Nancy y Sandra y ellas tampoco se encontraban en la habitación. El pánico se apoderó de ella y comenzó a gritar enloquecida pidiendo que parase el incesante timbre del teléfono, pero éste no cesaba -ring, ring...-. cogió el teléfono que se encontraba en el pasillo y antes de dejarlo descolgado para dejar de oír su timbre volvió a escuchar el sonido de las gotas que caían - cloc, cloc ...-.
Comenzó a correr por toda la casa buscando a los niños, recorriendo cada una de las estancias mientras en su cabeza no paraba es escucharse un tétrico y a la vez incesante goteo - cloc, cloc ...-. Una por una recorrió todas las habitaciones sin éxito, los niños no aparecían por ninguna parte, sólo le quedaba mirar en el ala oeste del caserón destinado al personal que trabajaba en la casa, cogió una llave maestra para entrar en los aposentos privados de los trabajadores pero en ellos no encontró nada, entró en el baño del servicio empujando bruscamente la puerta, allí estaban.
Sus ojos desorbitados no podían creerse la escena que tenían delante.
Atónita contempló cómo las cuatro criaturas estaban dentro de la bañera vacía, apilados unos sobre otros, habían sido degollados y metidos allí. La cabeza de la pequeña Nancy sobresalía de la bañera y de su cuello emanaba un hilo de sangre que recorría el borde de la bañera y caía sobre el auricular del teléfono descolgado produciendo un incesante goteo - cloc, cloc ...-
Nunca se encontró al culpable y tuvieron que pasar muchos años para que la gente que pasaba cerca del caserón no sufriera un escalofrío al recordar los hechos.
Después de aquello la pobre Sari tuvo que tener ayuda psicológica hasta que a finales de los años setenta terminó con su vida arrojándose desde un octavo piso, dicen que por las noches cuando dormía no dejaba de escuchar las gotas de sangre que caían sobre el teléfono.
Desde entonces la casa esta deshabitada pues la familia González se mudo a la ciudad de Valencia intentando olvidar lo ocurrido y nadie quiso comprarla después de los hechos que en ella acontecieron.
Leyendas de la carretera
La historia
Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo: "¿Te conté lo que le ocurrió a mi amigo? Bueno, de hecho fue a su primo..." Y continúa así: Un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado.
Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.
Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja.
Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.
Llamada perdida
La historia
Hola, soy una chica de Valencia, el otro día me contaron una historia que me dejó verdaderamente impactada. Sé que puede parecer un poco increíble, pero me fío de quien me lo contó, y la verdad es que me ha hecho reflexionar mucho. Ocurrió días antes de semana santa en Valencia. Después de estar toda la tarde estudiando en la biblioteca de su universidad una chica se da cuenta al salir que tenía 5 llamadas perdidas de su novio. En un primer momento ya le resultó extraño, pues habían quedado para cenar aquella noche como solían hacer cada martes. Mientras se dirigía a su coche marcó el número de teléfono, otra vez va a llegar tarde, a ver qué le ha pasado hoy…., pensó. Pero después de 5 tonos…. El buzón: soy víctor, en estos momentos no te puedo atender, si quieres puedes dejar tu mensaje Ella decidió colgar, ya lo llamaría al llegar a casa. Estaba oscuro, pero no le costó encontrar su coche, a aquellas horas el parking de la Universidad estaba prácticamente vacío. Se sentó al volante, y cuando apenas había arrancado el motor, volvió a sonar el móvil. Aunque le costó encontrarlo entre todas las cosas que llevaba en el bolso consiguió descolgar, ella ya esta un poquito atacada!! Era su novio, ¿dónde estás? ¿Estás bien? Víctor, no te oigo Al otro lado… sólo había silencio. Después de esperar unos segundos, decidió colgar, y llamarlo ella. Una vez más 5 tonos……………..el tiempo esta vez parecía pasar más despacio “No sé que te pasa, ¿por qué no coges el teléfono? …… En fin, nos vemos donde siempre, pero primero tengo que pasar por mi casa. Un beso”. Al colgar el teléfono lo dejó donde lo podía ver. No podía fijarse en la carretera, solamente mirar hacia el móvil…..pero el móvil no sonaba… cada vez más inquieta no pudo evitar no asustarse cuando sonó de nuevo. Paró el coche bruscamente en el arcén y contestó (muy nerviosa) Víctor??, Víctor???....¿qué pasa? Contéstame de una vez, ya está bien!! no me hace ninguna gracia!!!” La comunicación se cortó de repente. Sin darse cuenta empezó a pisar fuertemente el acelerador, el coche iba cada vez más rápido y de repente los vio de pie en la puerta de su casa: eran sus padres. Victor ha muerto. Se mató esta mañana con el coche.
La Otra dimensión de la Ouija
La historia
Durante muchos años y como mero espectador, pues no he querido que mi emotividad pudiera influir en las observaciones, he seguido de cerca innumerables casos referentes a la práctica de la ouija y sus consecuencias. Antes de exponer las diferentes técnicas y llegar a conclusiones, enumeraremos dos teorías diametralmente opuestas que se han formulado para explicar este fenómeno. Con estas hipótesis ocurre lo mismo que cuando se postularon inicialmente el principio corpuscular de la luz y, con posterioridad, el vibratorio. El primero de ellos aclaraba perfectamente un cierto comportamiento del fenómeno luminoso, pero el otro quedaba totalmente inexplicado, y viceversa. Hoy sabemos que la luz es a la vez corpúsculo y vibración.
Con referencia al tema que nos ocupa, unos niegan rotundamente cualquier connotación con un presunto "más allá" o con sistemas de vida ajenos a nuestra dimensión. Según esta postura, todo se debe a un afloramiento de nuestro inconsciente, donde se encuentran ocultas nuestras represiones, deseos y anhelos no cumplidos. Durante la práctica de la ouija se produciría una relajación de los mecanismos bioeléctricos del consciente, es decir, cierta desconexión con el yo. En este momento aflorarían todas aquellas ideas y motivaciones almacenadas en el inconsciente, apoderándose del sistema transmisor de las neuronas, y del muscular. Esta idea, mantenida por muchas personas excesivamente "racionalistas", es de una simplicidad total, no explicando muchos casos de comunicación con la ouija ni aclarando ciertos fenómenos concomitantes que suelen darse. Para los defensores de esta tesis, lo mas simple es decir que todo se debe a estados alterados de conciencia. La sencillez del empleo de la ouija es una de las causas de su éxito, atrayendo a públicos no preparados para experimentar.
El caso contrario es el de aquellos que no dudan lo más mínimo en afirmar que mantienen contactos con personas difuntas, espíritus, seres superiores, extraterrestres y un largo etcétera de supuestas entidades.
Antes de teorizar y contemplar el amplio abanico de circunstancias posibles y reales que acompañan a la ouija, desearía explicar algunos casos vividos y controlados por mí a lo largo de varios años. Como quiera que algunos de ellos no cuadran ni mucho menos con la hipótesis expuesta anteriormente, deben admitirse otras explicaciones más trascendentales, paranormales o "fronterizas" en el sentido de aquellos fenómenos y sucesos que parecen hallarse en la "frontera" con otras realidades. Expondré algunos ejemplos de esta casuística:
Caso nº 1: Durante tres o cuatro años, un grupo de amigos de alto nivel cultural se reunían los sábados por la tarde para practicar la ouija. Como quiera que comenzaron a observar algunos fenómenos curiosos durante las sesiones, me invitaron a las mismas en calidad de observador. En una de ellas se recibió una comunicación de alguien que decía llamarse Antonio. Al parecer se encontraba en una carretera junto a un camión volcado en la cuneta, y decía que había mucha gente junto a él, pero nadie le hacia caso y no sabia lo que pasaba. Finalmente dio un número de teléfono, tras lo cual se cortó el contacto. Una semana más tarde, el grupo de experimentación decidió llamar a ese teléfono... El resultado fue asombroso: el número correspondía a la vivienda de un camionero llamado Antonio, que había fallecido en un accidente al quedarse dormido al volante de su vehí. El hecho había ocurrido el mismo día que se practicaba la ouija.
Caso nº 2: En la provincia de Barcelona, un grupo de tres matrimonios acompañados por algunos de sus hijos, después de cenar improvisaron una ouija como simple pasatiempo. Durante largo rato, el master -pequeño vaso o plancha que se desliza sobre el tablero- permaneció inmóvil, por lo que decidieron dar por terminada la experiencia. Pero alguien propuso hacer un intento más. En esta ocasión, el master comenzó a desplazarse. Al principio muy tímidamente, y luego ganando velocidad, fue de un lado a otro marcando repetidamente la palabra "MUERTE". Uno de los asistentes se sintió especialmente angustiado, ya que su madre, una mujer de avanzada edad, estaba hospitalizada. Pese a lo tardío de la hora, al llegar a casa llamó al centro sanitario, donde le comunicaron que el estado postoperatorio seguía su curso normal y que el diagnostico era muy favorable. Entre los asistentes a esta experiencia se encontraba un joven de 17 años. Dos días después de la sesión, el muchacho sufría un grave accidente de ciclomotor al chocar de frente con un turismo que circulaba en dirección contraria. La muerte fue instantánea.
Caso nº 3: Este caso no tiene por fortuna connotaciones tan trágicas como los anteriores; más bien al contrario. El Sr.X es una excelente persona que hace seis años quedó en el paro, con una numerosa familia a la que mantener. En pocos meses sus ahorros se disiparon, e inútilmente recorrió multitud de empresas en busca de trabajo. A finales de noviembre se encontró casualmente con un amigo, el cual le insistió para que le acompañara a su casa, y consultara la ouija, que solía practicar con su esposa, asegurándole en más de una ocasión que les "habían" ayudado. A regañadientes el Sr.X acompañó a su amigo. Momentos después se iniciaba la sesión y no se hicieron esperar los resultados, comunicándosele al Sr.X que sus problemas tendrían una pronta solución. Días después nuestro amigo recibió de un familiar del que llevaba años sin saber nada una pequeña participación de Lotería de Navidad. El número fue agraciado con el "Gordo", por lo que cobró una cantidad que le permitió vivir con cierto desahogo hasta encontrar trabajo estable.
Caso nº 4: Ya de madrugada, Juan Vicente recibió una inesperada llamada telefónica. Un amigo después de disculparse por llamarle a tan inadecuada hora, le comunicó que, haciendo ouija en casa de otro conocido, el master les comunicó: "Juan Vicente no debe hacer el viaje. Que no lo haga.". El desplazamiento aludido en el mensaje era una excursión de unos diez días por Austria. Posiblemente mi buen amigo desde un principio no estaba muy decidido a realizarlo, pero el caso es que, quizá por influencia de la ouija, tomó la decisión de no salir de viaje con sus compañeros. Ocurrió que, precisamente en esos días, Juan Vicente recibió la notificación de que su solicitud de ingreso en una importante empresa había sido aceptada. De no haber podido presentarse en un plazo de 72 horas, otro hubiera ocupado el puesto.
Los misterios de la Gran Pirámide
La historia
La construcción sirvió como tumba para el faraón Quéope, pero hoy no queda rastro de él en su interior. Sólo una pequeña inscripción parece confirmar que la construcción de la pirámide corrió a cargo de este dios viviente.
Pero sorprende que para dar sepultura a un cuerpo se realizara, tal grandiosa construcción. Aunque quizás la intención fuera resguardar de los ladrones los tesoros, pertenencias y el cuerpo del faraón. Aun así sorprende que los antiguos egipcios fueran capaces de realizar la gran pirámide sin otra utilidad. Muchos aseguran que podría ser un observatorio astronómico, o que era una escalera a los cielos. Pero en definitiva la incógnita principal es como se construyó la gran pirámide.
LA CONSTRUCCIÓN DE LA GRAN PIRAMIDE SEGUN HERODOTO: Para la construcción de la pirámide fueron necesarios veinte años. Es cuadrada. Presenta en cada lado una cara de ocho metros y una misma altura. Es de piedras pulidas y perfectamente ensambladas, ninguna de medida inferior a treinta pies. Esta pirámide fue construida en gradas, llamadas almenas o altares. Y cuando se llegaba a la cima de la construcción , las piedras restantes se subían con máquinas hechas de maderos pequeñas. Se levantaron del suelo al primer piso, desde donde se llevaban al segundo piso y a otra máquina. Las máquinas eran tantas como pisos de gradas. De modo que se terminaron primero las partes más altas, luego las más cercanas a esas y por último las que tocaban el suelo, las más bajas. Una inscripción egipcia en la pirámide me permite saber cuánto se ha gastado en cebollas y ajos para los trabajadores. Y si no recuerdo mal cuanto me decía el intérprete mientras leía la inscripción, se pagaron mil seiscientos talentos de plata. Si esto es cierto, ¿cuánto no se habrá gastado en los instrumentos con los que se trabajaba, en la comida y las ropas de los trabajadores? Porque ya he dicho el tiempo que fue necesario para edificar estas obras. Y para cortar las piedras, transportarlas, excavar bajo tierra, se debió necesitar, a mi parecer, otro periodo de tiempo similar.
Según los expertos se utilizaron rampas para trasladar las enormes piedras desde la cantera hasta el lugar de la contrucción. Realmente, la pirámide estaba acompañada por un complejo funerario y monumentos destinados única y esclusivamente a la momificación del faraón.
Miles de obreros tuvieron que vivir en la parte sur de la meseta de guiza, durante la construcción de la gran pirámide. ¿Os imagináis miles de trabajadores en perfecta coordinación trabajando para completar una de las 7 maravillas del mundo en tan solo 23 años? (23 años duró el reinado de Keops). Pero, ¿cómo construyeron estos obreros la gran pirámide?. ¿Como podían arrastrar piedras de peso comprendido entre dos y setenta toneladas de peso y subirlas a más de 140 metros de altura? (40 pisos). Existen diversas teorías que pretenden contestar a estas preguntas. Se cree que debieron utilizar algún tipo de rampa. Si la rampa se hubiera colocado en el lateral de la pirámide, ésta debería haber tenido en su primer desarrollo una longitud de 840 metros, el equivalente a siete campos de fútbol para que hubiera podido ser lo bastante funcional. Pero parece poco probable ya que esta rampa debería haber ido aumentando de longitud conforme se iba subiendo por la pirámide, cada vez que sucediera esto se paralizaría toda la obra. Si funcionaron así, imaginad la gran rampa que utilizaron.
La teoría más probable es la que afirma el egiptólogo de la universidad de Yale, Mark Lehner, quien afirma que la única forma probable es que la rampa empezaría cerca de la pirámide, a medida que la construcción avanzaba esta se iría enroscando alrededor de la esta hasta llegar a la cima. Una vez allí, los trabajadores desmontaban la rampa puliendo los lados mientras descendían.
La verdad es que parece ser que para pulir la pirámide se empezaba desde arriba, una prueba de ello es la pirámide de Micerinos. La más pequeña de las pirámides está inacabada, falta por pulir las base de la misma, el resto está completamente terminado. Otro experto afirma que utilizarían poleas para el levantamiento de las enormes moles. Unas poleas con mecanismos en la parte superior, y con un contrapeso en el lado opuesto y que al bajar este la piedra subiría. El problema de esta teoría es que no se ha encontrado resto alguno de poleas ni nada por el estilo. Lo único que se ha podido hallar en la zona son un puñado de primitivas herramientas de madera y cobre. Mazos de madera y cinceles de cobre para pulir las piedras de la pirámide. Por otro lado, tenían machacadores para ir dando la primera forma a cada piedra.
Las piedras están colocadas con tal exactitud que no se puede introducir una hoja de papel entre ellas. Parece imposible que sin aparatos de medición alguno y con herramientas tan toscas colocaran las piedras desde la base al vértice con tal precisión. Sus aparatos de medición fueron unos agujeros tallados en el suelo de la base de la pirámide donde se supone que clavaban sus estacas donde trazaban líneas en forma de cuadrícula para una mayor precisión. Luego los antiguos picapedreros escavaban canaletas sobre el suelo de la meseta para poder colocar la base de la pirámide. Los agujeros de medición fueron perforados en la piedra, pero se desconoce con que herramienta. Según algunos investigadores la herramienta utilizada debería tener una fuerza y precisión, "imposible" para aquella época.
Dentro de la gran pirámide los constructores dejaron un sin fin de pasadizos. Estos fueron descubiertos en 1820. Las diferentes galerías parecen haber sido hechas a conciencia para no facilitar la entrada a los posibles visitantes. Dentro de la cámara más alta, se pueden observar inscripciones antiguas de los equipos de trabajo. Algunas de las piedras tienen colocados sellos entre las juntas para saber si habían corrimientos y saber que era fiable la construcción. Habían pensado en todo. (foto capturada sellos piedras). Pero la prueba que parece confirmar que la pirámide fue construida para Queope, se encuentra a uno de los extremos de esta cámara donde está escrito el cartucho que contiene el nombre del faraón en egipcio antiguo.
Una vez construída la pirámide, ya estaba lista para albergar el cuerpo del faraón. La vida en el antiguo egipto, no era más que un preludio para la otra vida, no se dejaba nada al azar, antes de emprender el viaje al reino de osiris, guardián del mundo subterráneo su cuerpo debía ser preparado, en un proceso que duraba setenta días, primero su cuerpo era cubierto por una solución salina para absorver toda la humedad, luego se extraían los órganos vitales y se guardaban en vasos canopos, el cerebro se licuaba y con un gancho se extraía por las fosas nasales, pero el corazón se mantenía intacto, pues se creía que era el centro del conocimiento y prueba para el juicio final. Cuando el sacerdote había terminado, habían transformado a un ser humano el algo que consideraban eterno, algo que nosotros llamamos momia.
Huesos de esqueletos se han encontrado entre los pasadizos de las pirámides, huesos de 5000 años de antigüedad, huesos de seres humanos como los tuyos o los míos, no tenían antenas, ni se han encontrado restos de extraterrestres ni nada semejante a eso, eran seres humanos como nosotros.
Lo que sí es cierto es que ellos fueron los responsables de la séptima maravila del mundo, la pirámide de Giza.
ESPERO QUE LES GUSTE PRONTO SUBIRE MAS SALUDOS GENTE TARINGERA
Noche estrellada
La historia
Una joven pareja decide dar un paseo nocturno or el bosque cercano a su ciudad para ver las estrellas y el firmamento sin la polución de la urbe. En el momento de regresar a casa, el muchacho se da cuenta que el coche no arranca. Tras un rato intentándolo, él le propone a ella esperarle en el coche mientras va a pedir ayuda. Ella, aunque algo asustada, acepta. Nada más partir él, cierra bien todos los seguros.
El tiempo pasa y su novio aún no ha regresado...Siguen pasando los minutos y el miedo en ella cada vez es mayor. De repente, ella empieza a escuchar un ruido en el exterior, más concretamente en el techo del coche. Parecía como si una rama de árbol rozará con el coche por el aire que soplaba fuera. Aunque era extraño, porque no estaban próximos a ningún árbol. Aunque asustada, al final termina durmiéndose.
Al amanecer, la muchacha es despertada por la policía. Extrañada, ella abre la ventanilla y le piden que salga del coche, pero que no mira detrás de ella. Evidentemente, se volvió y vio a su novio muerto, colgando de la rama de un árbol mientras sus pies rozaban el techo del coche.
Gota a gota
La historia
Todo comenzó a mediados de los años 60 en las afueras de Valencia en un pueblo llamado La Eliana, este pueblo como tantos otros de la franja mediterránea se dedicaba principalmente a la agricultura y más en especial a los cítricos, era un pueblo pequeño en el que como máximo habría unos quinientos habitantes y todos ellos se concentraban en las pocas calles que rodeaban a la plaza del pueblo, todos salvo la familia González que residían en las afueras del pueblo en una gran mansión que antiguamente pertenecía a los Duques de Flores. Era una casa preciosa, de altos techos e innumerables salones y habitaciones, todos ellos decorados con gran gusto.
La mansión también constaba de unos espaciosos jardines en los que era fácil perderse y todo ello rodeado por un muro por el que solo se podía acceder mediante una gigantesca puerta de acero forjado.
Allí vivía la familia González cuyo cabeza de familia era Joaquín González y se dedicaba por entero a sus negocios empresariales, su esposa era la Sra. Patricia González una distinguida dama de la aristocracia valenciana que además de ser una preciosidad era la madre de cuatro lindas criaturas. Los pequeños de la casa iban desde los cuatro meses que tenia José hasta los cinco años que tenia la mayor Nancy, que era igual de bonita que su madre. Era lo que podríamos resumir como una familia feliz.
La familia González tenia un servicio que estaba compuesto de una niñera, dos cocineras y otras dos mujeres que se dedicaban a la limpieza de la casa y las faenas del hogar, sin contar a los hombres que se encargaban del cuidado del jsrdín y de los pequeños arreglos que pudiese necesitar la casa por el paso del tiempo.
Mantenían una relación muy cordial con sus vecinos del pueblo pues en las fiestas siempre hacían una fuerte aportación de dinero que engrandecía los festejos.
En apariencia todo funcionaba de maravilla, dentro de pocos días llegarían las fiestas de Navidad y la familia estaba realizando todos los preparativos para que fuesen unas Navidades inolvidables.
Pasaron los días y por fin llegó la Navidad; toda la casa se llenó de colorido y en el jardín adornaron el abeto que tenían con giraldas y bolas de colores, los niños estaban encantados, todo eran risas y diversión y muy pronto llegarían los Reyes Magos cargados de regalos para ellos.
Llegó el día de Noche Vieja y los señores González se preparaban para asistir a una fiesta que daban en el pueblo, en la que iría a tocar una orquesta y habría baile hasta bien entrada la noche. Esa noche todo el servicio tenía fiesta menos la niñera ya que ella se tenía que quedar a cargo de los pequeños.
Una vez los señores González se hubieron marchado la joven niñera se dispuso a dar de cenar a lo críos y acostarlos. Los más pequeños no tardaron mucho en dormirse pero la preciosa Nancy y su hermana Sandra le pidieron a la joven que les contara un cuento para poder dormir, esta les contó un par de historias de su invención en las que aparecían príncipes y princesas y las niñas no tardaron en caer rendidas en brazos de Morfeo.
La muchacha ya algo agotada las arropó y con mucho sigilo salió de la habitación cerrando tras de sí la puerta.
Eran prácticamente las diez de la noche y se decidió a ir a comer algo a la cocina, la gran mansión se encontraba en un silencio sepulcral, tanto que a veces le recorría un pequeño escalofrío por el cuerpo.
Después de prepararse una ensalada y un pequeño bocadillo de jamón y queso se dirigió al comedor donde escucharía un poco de música mientras intentaba leer un poco.
Pasaron las horas y la chica se quedó dormida en el sofá. Sobresaltada se despertó, pues estaba sonando de forma incesante el teléfono, -ring, ring...- no paraba de sonar en ese momento ella no sabía exactamente donde se encontraba tardó unos segundos en darse cuenta que estaba en la mansión de los González.
Se levantó rápidamente del sofá y cogió el teléfono que se encontraba sobre una mesilla cerca de la lámpara. Descolgó el auricular pero al otro lado de la línea no se escuchaba a nadie; ella preguntó varias veces "buenas noches casa de los González ¿hay alguien ahí?", pero nadie contestó... transcurrido un tiempo colgó el teléfono y se quedó mirándolo durante unos instantes, luego sin darle más importancia se fue a recoger los platos y el vaso que había dejado junto al sofá para llevarlos a la cocina, una vez allí los metió en la pila y cuando se disponía a limpiarlos volvió a escuchar el timbre del teléfono -ring, ring...- de nuevo salió corriendo hacia el comedor y sofocada cogió el teléfono. Tampoco esta vez se escuchó nada al otro lado, la muchacha algo preocupada preguntaba incesantemente -¿diga, diga?- pero nadie contestaba. Finalmente se volvió a cortar la comunicación.
Sari, que así se llamaba la niñera, pensó que sería un fallo de la central telefónica pues no era raro que durante esas fechas hubiese cortes telefónicos debidos al mal tiempo. No había dado dos pasos cuando de nuevo sonó el teléfono, rápidamente lo volvió a coger y de nuevo preguntó si había alguien... al otro lado de la línea pero nadie contestó, aunque esta vez escuchó algo que las otras veces no había oído, se escuchaba con claridad, tal vez con demasiada claridad, sonaba como un goteo - cloc, cloc ...- Sari volvió a preguntar - ¿buenas noches, hay alguien?- pero nadie contestó. La muchacha comenzaba a estar algo preocupada y decidió llamar a la policía del pueblo para comunicarles lo sucedido, descolgó de nuevo el teléfono y cuando se acercó el auricular a la oreja volvió a escuchar - cloc, cloc ...-. Atónita soltó el teléfono y retrocedió unos pasos... no entendía qué estaba ocurriendo. Con miedo cogió el auricular y lo colgó se dirigió al salón principal donde había otro teléfono e intentó volver a llamar desde él pero antes de que ella lo descolgase, este sonó con un timbre que ya estaba comenzando a desquiciarla -ring, ring...- Esta vez tardó más en coger el teléfono pues lo que podría sonar al otro lado la intranquilizaba; finalmente lo descolgó y se lo acercó poco a poco a la oreja como sabiendo ya de antemano lo que iba a escuchar - cloc, cloc ...- es lo que oyó. Aterrada tiró el auricular al suelo con rabia y le gritó de forma histérica al teléfono -¿quién es?, ¿qué es lo que quiere?- pero el teléfono solo contestaba - cloc, cloc ...- De nuevo lo volvió a colgar entre sollozos, pero una vez colgado éste volvió a sonar, la muchacha aterrada ya no se atrevió a descolgarlo y decidió coger a los niños e irse con ellos al pueblo en busca de sus padres y la policía, subió corriendo la escalera que llevaba al cuarto de los más pequeños mientras por toda la casa resonaba -ring, ring...-.
Abrió la habitación de los niños pero ellos no estaban en allí, sin apenas podérselo creer abrió la habitación contigua en donde dormían Nancy y Sandra y ellas tampoco se encontraban en la habitación. El pánico se apoderó de ella y comenzó a gritar enloquecida pidiendo que parase el incesante timbre del teléfono, pero éste no cesaba -ring, ring...-. cogió el teléfono que se encontraba en el pasillo y antes de dejarlo descolgado para dejar de oír su timbre volvió a escuchar el sonido de las gotas que caían - cloc, cloc ...-.
Comenzó a correr por toda la casa buscando a los niños, recorriendo cada una de las estancias mientras en su cabeza no paraba es escucharse un tétrico y a la vez incesante goteo - cloc, cloc ...-. Una por una recorrió todas las habitaciones sin éxito, los niños no aparecían por ninguna parte, sólo le quedaba mirar en el ala oeste del caserón destinado al personal que trabajaba en la casa, cogió una llave maestra para entrar en los aposentos privados de los trabajadores pero en ellos no encontró nada, entró en el baño del servicio empujando bruscamente la puerta, allí estaban.
Sus ojos desorbitados no podían creerse la escena que tenían delante.
Atónita contempló cómo las cuatro criaturas estaban dentro de la bañera vacía, apilados unos sobre otros, habían sido degollados y metidos allí. La cabeza de la pequeña Nancy sobresalía de la bañera y de su cuello emanaba un hilo de sangre que recorría el borde de la bañera y caía sobre el auricular del teléfono descolgado produciendo un incesante goteo - cloc, cloc ...-
Nunca se encontró al culpable y tuvieron que pasar muchos años para que la gente que pasaba cerca del caserón no sufriera un escalofrío al recordar los hechos.
Después de aquello la pobre Sari tuvo que tener ayuda psicológica hasta que a finales de los años setenta terminó con su vida arrojándose desde un octavo piso, dicen que por las noches cuando dormía no dejaba de escuchar las gotas de sangre que caían sobre el teléfono.
Desde entonces la casa esta deshabitada pues la familia González se mudo a la ciudad de Valencia intentando olvidar lo ocurrido y nadie quiso comprarla después de los hechos que en ella acontecieron.
Leyendas de la carretera
La historia
Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo: "¿Te conté lo que le ocurrió a mi amigo? Bueno, de hecho fue a su primo..." Y continúa así: Un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado.
Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.
Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja.
Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.
Llamada perdida
La historia
Hola, soy una chica de Valencia, el otro día me contaron una historia que me dejó verdaderamente impactada. Sé que puede parecer un poco increíble, pero me fío de quien me lo contó, y la verdad es que me ha hecho reflexionar mucho. Ocurrió días antes de semana santa en Valencia. Después de estar toda la tarde estudiando en la biblioteca de su universidad una chica se da cuenta al salir que tenía 5 llamadas perdidas de su novio. En un primer momento ya le resultó extraño, pues habían quedado para cenar aquella noche como solían hacer cada martes. Mientras se dirigía a su coche marcó el número de teléfono, otra vez va a llegar tarde, a ver qué le ha pasado hoy…., pensó. Pero después de 5 tonos…. El buzón: soy víctor, en estos momentos no te puedo atender, si quieres puedes dejar tu mensaje Ella decidió colgar, ya lo llamaría al llegar a casa. Estaba oscuro, pero no le costó encontrar su coche, a aquellas horas el parking de la Universidad estaba prácticamente vacío. Se sentó al volante, y cuando apenas había arrancado el motor, volvió a sonar el móvil. Aunque le costó encontrarlo entre todas las cosas que llevaba en el bolso consiguió descolgar, ella ya esta un poquito atacada!! Era su novio, ¿dónde estás? ¿Estás bien? Víctor, no te oigo Al otro lado… sólo había silencio. Después de esperar unos segundos, decidió colgar, y llamarlo ella. Una vez más 5 tonos……………..el tiempo esta vez parecía pasar más despacio “No sé que te pasa, ¿por qué no coges el teléfono? …… En fin, nos vemos donde siempre, pero primero tengo que pasar por mi casa. Un beso”. Al colgar el teléfono lo dejó donde lo podía ver. No podía fijarse en la carretera, solamente mirar hacia el móvil…..pero el móvil no sonaba… cada vez más inquieta no pudo evitar no asustarse cuando sonó de nuevo. Paró el coche bruscamente en el arcén y contestó (muy nerviosa) Víctor??, Víctor???....¿qué pasa? Contéstame de una vez, ya está bien!! no me hace ninguna gracia!!!” La comunicación se cortó de repente. Sin darse cuenta empezó a pisar fuertemente el acelerador, el coche iba cada vez más rápido y de repente los vio de pie en la puerta de su casa: eran sus padres. Victor ha muerto. Se mató esta mañana con el coche.
La Otra dimensión de la Ouija
La historia
Durante muchos años y como mero espectador, pues no he querido que mi emotividad pudiera influir en las observaciones, he seguido de cerca innumerables casos referentes a la práctica de la ouija y sus consecuencias. Antes de exponer las diferentes técnicas y llegar a conclusiones, enumeraremos dos teorías diametralmente opuestas que se han formulado para explicar este fenómeno. Con estas hipótesis ocurre lo mismo que cuando se postularon inicialmente el principio corpuscular de la luz y, con posterioridad, el vibratorio. El primero de ellos aclaraba perfectamente un cierto comportamiento del fenómeno luminoso, pero el otro quedaba totalmente inexplicado, y viceversa. Hoy sabemos que la luz es a la vez corpúsculo y vibración.
Con referencia al tema que nos ocupa, unos niegan rotundamente cualquier connotación con un presunto "más allá" o con sistemas de vida ajenos a nuestra dimensión. Según esta postura, todo se debe a un afloramiento de nuestro inconsciente, donde se encuentran ocultas nuestras represiones, deseos y anhelos no cumplidos. Durante la práctica de la ouija se produciría una relajación de los mecanismos bioeléctricos del consciente, es decir, cierta desconexión con el yo. En este momento aflorarían todas aquellas ideas y motivaciones almacenadas en el inconsciente, apoderándose del sistema transmisor de las neuronas, y del muscular. Esta idea, mantenida por muchas personas excesivamente "racionalistas", es de una simplicidad total, no explicando muchos casos de comunicación con la ouija ni aclarando ciertos fenómenos concomitantes que suelen darse. Para los defensores de esta tesis, lo mas simple es decir que todo se debe a estados alterados de conciencia. La sencillez del empleo de la ouija es una de las causas de su éxito, atrayendo a públicos no preparados para experimentar.
El caso contrario es el de aquellos que no dudan lo más mínimo en afirmar que mantienen contactos con personas difuntas, espíritus, seres superiores, extraterrestres y un largo etcétera de supuestas entidades.
Antes de teorizar y contemplar el amplio abanico de circunstancias posibles y reales que acompañan a la ouija, desearía explicar algunos casos vividos y controlados por mí a lo largo de varios años. Como quiera que algunos de ellos no cuadran ni mucho menos con la hipótesis expuesta anteriormente, deben admitirse otras explicaciones más trascendentales, paranormales o "fronterizas" en el sentido de aquellos fenómenos y sucesos que parecen hallarse en la "frontera" con otras realidades. Expondré algunos ejemplos de esta casuística:
Caso nº 1: Durante tres o cuatro años, un grupo de amigos de alto nivel cultural se reunían los sábados por la tarde para practicar la ouija. Como quiera que comenzaron a observar algunos fenómenos curiosos durante las sesiones, me invitaron a las mismas en calidad de observador. En una de ellas se recibió una comunicación de alguien que decía llamarse Antonio. Al parecer se encontraba en una carretera junto a un camión volcado en la cuneta, y decía que había mucha gente junto a él, pero nadie le hacia caso y no sabia lo que pasaba. Finalmente dio un número de teléfono, tras lo cual se cortó el contacto. Una semana más tarde, el grupo de experimentación decidió llamar a ese teléfono... El resultado fue asombroso: el número correspondía a la vivienda de un camionero llamado Antonio, que había fallecido en un accidente al quedarse dormido al volante de su vehí. El hecho había ocurrido el mismo día que se practicaba la ouija.
Caso nº 2: En la provincia de Barcelona, un grupo de tres matrimonios acompañados por algunos de sus hijos, después de cenar improvisaron una ouija como simple pasatiempo. Durante largo rato, el master -pequeño vaso o plancha que se desliza sobre el tablero- permaneció inmóvil, por lo que decidieron dar por terminada la experiencia. Pero alguien propuso hacer un intento más. En esta ocasión, el master comenzó a desplazarse. Al principio muy tímidamente, y luego ganando velocidad, fue de un lado a otro marcando repetidamente la palabra "MUERTE". Uno de los asistentes se sintió especialmente angustiado, ya que su madre, una mujer de avanzada edad, estaba hospitalizada. Pese a lo tardío de la hora, al llegar a casa llamó al centro sanitario, donde le comunicaron que el estado postoperatorio seguía su curso normal y que el diagnostico era muy favorable. Entre los asistentes a esta experiencia se encontraba un joven de 17 años. Dos días después de la sesión, el muchacho sufría un grave accidente de ciclomotor al chocar de frente con un turismo que circulaba en dirección contraria. La muerte fue instantánea.
Caso nº 3: Este caso no tiene por fortuna connotaciones tan trágicas como los anteriores; más bien al contrario. El Sr.X es una excelente persona que hace seis años quedó en el paro, con una numerosa familia a la que mantener. En pocos meses sus ahorros se disiparon, e inútilmente recorrió multitud de empresas en busca de trabajo. A finales de noviembre se encontró casualmente con un amigo, el cual le insistió para que le acompañara a su casa, y consultara la ouija, que solía practicar con su esposa, asegurándole en más de una ocasión que les "habían" ayudado. A regañadientes el Sr.X acompañó a su amigo. Momentos después se iniciaba la sesión y no se hicieron esperar los resultados, comunicándosele al Sr.X que sus problemas tendrían una pronta solución. Días después nuestro amigo recibió de un familiar del que llevaba años sin saber nada una pequeña participación de Lotería de Navidad. El número fue agraciado con el "Gordo", por lo que cobró una cantidad que le permitió vivir con cierto desahogo hasta encontrar trabajo estable.
Caso nº 4: Ya de madrugada, Juan Vicente recibió una inesperada llamada telefónica. Un amigo después de disculparse por llamarle a tan inadecuada hora, le comunicó que, haciendo ouija en casa de otro conocido, el master les comunicó: "Juan Vicente no debe hacer el viaje. Que no lo haga.". El desplazamiento aludido en el mensaje era una excursión de unos diez días por Austria. Posiblemente mi buen amigo desde un principio no estaba muy decidido a realizarlo, pero el caso es que, quizá por influencia de la ouija, tomó la decisión de no salir de viaje con sus compañeros. Ocurrió que, precisamente en esos días, Juan Vicente recibió la notificación de que su solicitud de ingreso en una importante empresa había sido aceptada. De no haber podido presentarse en un plazo de 72 horas, otro hubiera ocupado el puesto.
Los misterios de la Gran Pirámide
La historia
La construcción sirvió como tumba para el faraón Quéope, pero hoy no queda rastro de él en su interior. Sólo una pequeña inscripción parece confirmar que la construcción de la pirámide corrió a cargo de este dios viviente.
Pero sorprende que para dar sepultura a un cuerpo se realizara, tal grandiosa construcción. Aunque quizás la intención fuera resguardar de los ladrones los tesoros, pertenencias y el cuerpo del faraón. Aun así sorprende que los antiguos egipcios fueran capaces de realizar la gran pirámide sin otra utilidad. Muchos aseguran que podría ser un observatorio astronómico, o que era una escalera a los cielos. Pero en definitiva la incógnita principal es como se construyó la gran pirámide.
LA CONSTRUCCIÓN DE LA GRAN PIRAMIDE SEGUN HERODOTO: Para la construcción de la pirámide fueron necesarios veinte años. Es cuadrada. Presenta en cada lado una cara de ocho metros y una misma altura. Es de piedras pulidas y perfectamente ensambladas, ninguna de medida inferior a treinta pies. Esta pirámide fue construida en gradas, llamadas almenas o altares. Y cuando se llegaba a la cima de la construcción , las piedras restantes se subían con máquinas hechas de maderos pequeñas. Se levantaron del suelo al primer piso, desde donde se llevaban al segundo piso y a otra máquina. Las máquinas eran tantas como pisos de gradas. De modo que se terminaron primero las partes más altas, luego las más cercanas a esas y por último las que tocaban el suelo, las más bajas. Una inscripción egipcia en la pirámide me permite saber cuánto se ha gastado en cebollas y ajos para los trabajadores. Y si no recuerdo mal cuanto me decía el intérprete mientras leía la inscripción, se pagaron mil seiscientos talentos de plata. Si esto es cierto, ¿cuánto no se habrá gastado en los instrumentos con los que se trabajaba, en la comida y las ropas de los trabajadores? Porque ya he dicho el tiempo que fue necesario para edificar estas obras. Y para cortar las piedras, transportarlas, excavar bajo tierra, se debió necesitar, a mi parecer, otro periodo de tiempo similar.
Según los expertos se utilizaron rampas para trasladar las enormes piedras desde la cantera hasta el lugar de la contrucción. Realmente, la pirámide estaba acompañada por un complejo funerario y monumentos destinados única y esclusivamente a la momificación del faraón.
Miles de obreros tuvieron que vivir en la parte sur de la meseta de guiza, durante la construcción de la gran pirámide. ¿Os imagináis miles de trabajadores en perfecta coordinación trabajando para completar una de las 7 maravillas del mundo en tan solo 23 años? (23 años duró el reinado de Keops). Pero, ¿cómo construyeron estos obreros la gran pirámide?. ¿Como podían arrastrar piedras de peso comprendido entre dos y setenta toneladas de peso y subirlas a más de 140 metros de altura? (40 pisos). Existen diversas teorías que pretenden contestar a estas preguntas. Se cree que debieron utilizar algún tipo de rampa. Si la rampa se hubiera colocado en el lateral de la pirámide, ésta debería haber tenido en su primer desarrollo una longitud de 840 metros, el equivalente a siete campos de fútbol para que hubiera podido ser lo bastante funcional. Pero parece poco probable ya que esta rampa debería haber ido aumentando de longitud conforme se iba subiendo por la pirámide, cada vez que sucediera esto se paralizaría toda la obra. Si funcionaron así, imaginad la gran rampa que utilizaron.
La teoría más probable es la que afirma el egiptólogo de la universidad de Yale, Mark Lehner, quien afirma que la única forma probable es que la rampa empezaría cerca de la pirámide, a medida que la construcción avanzaba esta se iría enroscando alrededor de la esta hasta llegar a la cima. Una vez allí, los trabajadores desmontaban la rampa puliendo los lados mientras descendían.
La verdad es que parece ser que para pulir la pirámide se empezaba desde arriba, una prueba de ello es la pirámide de Micerinos. La más pequeña de las pirámides está inacabada, falta por pulir las base de la misma, el resto está completamente terminado. Otro experto afirma que utilizarían poleas para el levantamiento de las enormes moles. Unas poleas con mecanismos en la parte superior, y con un contrapeso en el lado opuesto y que al bajar este la piedra subiría. El problema de esta teoría es que no se ha encontrado resto alguno de poleas ni nada por el estilo. Lo único que se ha podido hallar en la zona son un puñado de primitivas herramientas de madera y cobre. Mazos de madera y cinceles de cobre para pulir las piedras de la pirámide. Por otro lado, tenían machacadores para ir dando la primera forma a cada piedra.
Las piedras están colocadas con tal exactitud que no se puede introducir una hoja de papel entre ellas. Parece imposible que sin aparatos de medición alguno y con herramientas tan toscas colocaran las piedras desde la base al vértice con tal precisión. Sus aparatos de medición fueron unos agujeros tallados en el suelo de la base de la pirámide donde se supone que clavaban sus estacas donde trazaban líneas en forma de cuadrícula para una mayor precisión. Luego los antiguos picapedreros escavaban canaletas sobre el suelo de la meseta para poder colocar la base de la pirámide. Los agujeros de medición fueron perforados en la piedra, pero se desconoce con que herramienta. Según algunos investigadores la herramienta utilizada debería tener una fuerza y precisión, "imposible" para aquella época.
Dentro de la gran pirámide los constructores dejaron un sin fin de pasadizos. Estos fueron descubiertos en 1820. Las diferentes galerías parecen haber sido hechas a conciencia para no facilitar la entrada a los posibles visitantes. Dentro de la cámara más alta, se pueden observar inscripciones antiguas de los equipos de trabajo. Algunas de las piedras tienen colocados sellos entre las juntas para saber si habían corrimientos y saber que era fiable la construcción. Habían pensado en todo. (foto capturada sellos piedras). Pero la prueba que parece confirmar que la pirámide fue construida para Queope, se encuentra a uno de los extremos de esta cámara donde está escrito el cartucho que contiene el nombre del faraón en egipcio antiguo.
Una vez construída la pirámide, ya estaba lista para albergar el cuerpo del faraón. La vida en el antiguo egipto, no era más que un preludio para la otra vida, no se dejaba nada al azar, antes de emprender el viaje al reino de osiris, guardián del mundo subterráneo su cuerpo debía ser preparado, en un proceso que duraba setenta días, primero su cuerpo era cubierto por una solución salina para absorver toda la humedad, luego se extraían los órganos vitales y se guardaban en vasos canopos, el cerebro se licuaba y con un gancho se extraía por las fosas nasales, pero el corazón se mantenía intacto, pues se creía que era el centro del conocimiento y prueba para el juicio final. Cuando el sacerdote había terminado, habían transformado a un ser humano el algo que consideraban eterno, algo que nosotros llamamos momia.
Huesos de esqueletos se han encontrado entre los pasadizos de las pirámides, huesos de 5000 años de antigüedad, huesos de seres humanos como los tuyos o los míos, no tenían antenas, ni se han encontrado restos de extraterrestres ni nada semejante a eso, eran seres humanos como nosotros.
Lo que sí es cierto es que ellos fueron los responsables de la séptima maravila del mundo, la pirámide de Giza.
ESPERO QUE LES GUSTE PRONTO SUBIRE MAS SALUDOS GENTE TARINGERA