Luego de unos días de escritura y tras unos sorbos de café negro
finalicé algo que era necesario exteriorizar:
Es este un reconocimiento de un hombre hacia una mujer
Cualquiera del vulgo puede designar esto como ridículo.
Son los vulgos mismos quienes afirman "el corazón
solo sirve para bombear sangre", son indiferentes ante
el hecho no muy ostensible para ellos
que el corazón mismo guarda el centro del amor y compasión.
No lo ven, no lo sienten tal vez por su idiotez referida
a no experimentar el amor porque le tienen temor.
Adicionalmente, el amor, el cariño, el aprecio están hechos
de materia tan sublime y excepcional que amar al odio es
integrarlo a la belleza de la verdad: uno de los actos más nobles existentes.
Mencionando la sustancia del amor, que es la nuestra misma,
¿Puede este afecto defraudar?,
¿Puede esta consideración degradar?,
¿Puede de verdad, cesar algo tan elevado?
Algo que defraude, que degrade, que cese no es ningún cariño en lo absoluto.
La ternura no defrauda, restituye
La pasión no degrada, ensalza y galardona
El afecto no cesa, se mantiene en constante flujo
De mi parte me tildo más de analítico que trovador
Más retórico metódico que rimador
Siendo usted la impetuosa inspiración
de este loco que ya no teme al temor
Le hago saber aquí mi imperativa conmoción
siendo el universo tan utópico
siendo el mundo tan incomprensible
siendo la sociedad tan sosa
siendo la iluminación tan ideal
siendo las enseñanzas tan insulsas
siendo el amor tan increíble
siendo la noche tan oscura
siendo la lluvia tan tenaz
siendo los egos tan soeces, tan ordinarios
No obstante, cuando esta humilde alma
le invoca con la mente, con el corazón, con sí misma
la vida deja de subsistir bajo el velo de lo vulgar
Nada hay más vivificante que el tónico de su cariño
Se siente como el buscador que ha encontrado lo buscado
no solo un sondeo por toda la vida
sino quizá de vidas anteriores
correspondiendo en una apertura tan exclusiva
teniendo comparación solo a la que es ahora patente
Puede que me disfrace de frialdad cuando le trato
puede estar el desánimo inyectándose en mis venas
con aguja de tristeza, suele pasar
Quizá alguna torpeza sin lidiar salga a flote
Pero le prometo y me prometo limar toda aspereza
tendemos a la perfección y ello se logra con experimentación
"Le quiero" se queda corto, es confiadamente mucho más lo que hay en el trasfondo de un loco ingenuo desvivido por usted
Proyecto en usted el afecto que mi modesto ego superior puede llegar a dar, es bien sabido que en ello el concepto de límite es desconocido, intratable.
Si callo o digo "yo también" cuando me hace saber su querer
es porque llanamente lo saboreo como si fuese vino y lo dejo resonar en mis tímpanos para que después cale más dentro.
"Le quiero más, mucho más"
¡eso es lo que quiero decir! pero la
estupefacción del mágico momento suele deslucir
el habla para dar paso a la delicadeza del sentir
Es este otro acto de franqueza, no es el primero
y créame: no será el último
C.N.M.C
¡Besos cariño!