BLANCA ESTELA
Tus grandes labios abren las puertas a dulces palabras
Entre apacibles dientes y tú magnifica lengua
La luz de tu frente es el marco de negras cejas
Que coronan tus monumentales ojos
Mis lastimadas manos son el reflejo de tu latente corazón
Fuertes piernas, suave abdomen, naturales e innatos senos
El fuego de mujer debajo de tu cintura
En mi presencia y en la ausencia de todo
En esta afable demencia me he perdido
Por el deseo de la tela y fuego de tu cuerpo sigo cautivo
En esta dulce angustia sobrevivo
Por el anhelo de tus labios en los míos
En la hoguera de mi luz estas presente
Siempre ahí
En tu vientre ha amanecido por amor dos ocasiones
Inefable belleza de los primeros rayos de sol en mi invierno y primavera
Mi apacible corazón tú lo gestionas
Como el mar cuando se enciende en las puestas de verano
Yo te amo!
Yo te amo!