¿Puedes imaginar que tu teléfono móvil se recargue automáticamente mientras escribes un sms o un correo electrónico? Investigadores del Georgia Institute of Technology en Estados Unidos han realizado varios estudios que demuestran que gracias a la nanotecnología sería posible crear sistemas para recargar el móvil a través de nuestros propios movimientos sobre el terminal.
El estudio deja en evidencia que diferentes tipos de movimientos mecánicos irregulares pueden ser el motor para crear nanogeneradores de electricidad. Específicamente a través de esta investigación los científicos ya han logrado generar una corriente eléctrica a partir del movimiento que realiza un dedo al teclear o un hámster al correr en su rueda.
Evidentemente la energía generada por este tipo de movimientos mínimos no sería muy abundante pero podría ser suficiente para alimentar un teléfono celular si se consigue recoger y convertir eficazmente. Este sistema podría aplicarse también a otros dipositivos eléctricos pequeños que no consuman grandes cantidades de energía.
De todos modos para algunos expertos la novedad no radica en la conversión de la energía en electricidad sino en cambio en el hecho de intentar producir energía a través de objetos y movimientos minúsculos para dar nacimiento a los nanogeneradores, los cuales funcionan a través del un fenómeno llamado "efecto piezoeléctrico" en el que determinados materiales generan cargas eléctricas cuando se contraen y después se relajan.
De todas las formas que tienes para recargar las baterías de tus gadgets, seguramente ésta es la más original y diferente de todas. Esta pequeña olla incluye un dispositivo interno que es capaz de convertir calor en energía eléctrica y un cable USB.
Aunque te parezca increíble, mientras estás calentándote una sopa puedes conseguir la energía eléctrica suficiente para recargar la batería de tu teléfono móvil, reproductor mp3 o cualquier otro gadget portátil similar, aunque necesitaría de varias horas si quieres una recarga completa.
Es un invento de la compañía japonesa NewEnergy que ha desarrollado la tecnología TES, Thermo Electric System (Sistema Termo Eléctrico) que se basa en convertir calor en energía eléctrica.
La idea es bastante interesante, porque aunque estés en medio del campo te basta con encender una hoguera para conseguir electricidad. Incluso en tu casa mientras te preparas algo de comida en la cocina puedes aprovechar para recargar la batería de tu móvil y hacer un gasto energético más eficiente.
Seguramente no esperabas que algún día pudieras recargar baterías enchufándolas a una olla USB, pero la cosa llega más lejos, porque pensando a lo grande, la empresa también piensa en aplicaciones más sofisticadas de su tecnología, por ejemplo instalándola en incineradores, plantas industriales, coches de gasolina, etc.
En principio, sale al a venta en Japón por un precio que ronda los 200 euros en unas semanas.
Éste invento une dos conceptos (puede que tres) en uno solo … por un lado te obliga a hacer ejercicio físico, por otro recarga la batería de tu teléfono móvil … y al final el proceso te sale gratis.
Seguramente no es una buena idea porque normalmente tendrás que recargar el teléfono y no tienes tiempo ni ganas de ponerte a hacer unas flexiones con la mano, así que no creo que tuviera demasiado éxito entre la población … sin embargo puedes llegar a imaginarte algún tipo de mini-gimnasio en tu casa que te obligue a trabajar una hora sobre la bicicleta si quieres utilizar tu ordenador durante 5 horas, por ejemplo … y reducir algunos de los centímetros que te sobran alrededor de la cintura.
De momento solo un concepto …
Un curioso diseño de Lance Cassidy que de producirse a escala suficiente, probablemente permitiría no sólo la recarga de un teléfono móvil aprovechando la energía eólica, sino de un mayor número de dispositivos siendo éstos además más potentes.
La idea es muy buena y el diseño final estético y moderno. Además, el uso de la inducción como medio para transferir la energía eléctrica obtenida de manera inalámbrica, es inteligente y elimina molestos e incómodos cables.
Sólo hay que colocar el teléfono móvil en la plataforma de recarga y ésta se realiza de manera fácil. También dispone de una aplicación que nos indica el tiempo previsto de recarga y los patrones de viento.
Para su uso en un mayor número de aparatos o siendo estos más potentes, todo dependería del número de unidades AERO E que pudiesen instalarse y si de alguna manera práctica y económica éstas pudiesen ampliar la potencia generada y transmitida.
Nos recuerda en el concepto al Greenerator del que ya escribimos aquí, aunque aquél ofrecía mayores posibilidades en su uso, por la potencia generada.
Ya no tendrás que quedarte con una conversación a medias porque se acabe la batería, ahora puedes llevar esta placa solar para tener carga extra.
Además, puedes llevarla como colgante para el móvil y hacer uso de ella cuando realmente lo necesites.
Se calcula que cada seis horas de carga de la placa equivale a unos 35 minutos de batería, que no es mucho, pero al menos te dará tiempo a llegar a casa a conectar el teléfono.
Tras salir a la palestra junto con el lanzamiento de los últimos teléfonos móviles de la compañía para el mercado emergente, Nokia se trae a Europa su cargador de teléfonos para bicicletas.
En realidad no se trata solo de un cargador sino de un kit de recarga compuesto por el cargador de bicicletas Nokia DC-14, el soporte para bicicletas Nokia CR-124 y el dinamo para bicicletas correspondiente. La instalación de los elementos suceptibles de retirarse cada vez que dejamos de pedalear (soporte y cargador) es sencilla, mientras que el dinamo debe quedar colocado de forma permanente si no queremos tener que estar cada dos por tres trasteando con herramientas. Para proteger el teléfono de los días de lluvia y viento con polvo, se incluye una funda transparente para el terminal.
Pedalea y recarga tu teléfono Nokia
Para empezar a recargar nuestro teléfono se necesita alcanzar una velocidad de 6 Km/h, al alcance de todo ciclista sea cual sea su condición, pero si queremos realmente aprovechar nuestra energía debemos ponernos a unos más decentes doce kilómetros por hora y entonces nuestro teléfono Nokia se recargará al ritmo de un enchufe normal.
Eso sí, necesitaremos que sea un modelo compatible con la entrada de cargador de 2 mm. ¿Qué precio tiene ser más ecológico? Pues en el caso de este cargador de Nokia, 45 euros del ala. Si le das uso a tu bicicleta yo haría el esfuerzo de tenerlo.
Camisetas que absorben el sonido ambiente para recargar el móvil.
La camiseta se alimenta del ruido ambiente, y la energía que acumula se emplea para recargar el móvil. La camiseta cuenta con un conector para el teléfono y un sistema para sujetarlo mientras se está cargando.
Y todo gracias a la tecnología piezoeléctrica, que es capaz de transformar las ondas sonoras en una carga eléctrica a través de la compresión de los cristales de cuarzo entrelazados. Una vez que la carga eléctrica se genera, se almacena en una batería de reserva que puede, a su vez, ser utilizado para cargar su dispositivo móvil o quién sabe para qué.
Todos los principales componentes electrónicos de la camisa se pueden quitar fácilmente para que la camiseta se puede lavar como cualquier otra camiseta.
Según el sitio web de tecnología The Register, incluso en el transcurso de un fin de semana de conciertos, las camisetas sólo se almacenará cerca de seis vatios. Que pueden “recargar un teléfono inteligente una vez, si tienes suerte“. A pesar de ello, puede ser toda la carga que necesitarás a lo largo de un fin de semana.
Tal vez la solución para obtener más energía sea ponerse más ropa con tecnología piezoeléctrica. La misma Orange, el año pasado, produjo botas de agua con cargadores en el talón, que se recargan con cada paso. Quién sabe, en poco tiempo tu guardarropa entero puede convertirse en una planta portátil de energía portátil.
Cada vez somos más dependientes de la tecnología, debido a esta demanda no paran de surgir inventos e ideas sobre nuevas formas de generar energía. Uno de los últimos proyectos consiste en utilizar el movimiento que generamos al caminar, para recargar la siempre necesaria, batería de nuestro teléfono móvil. Muy especialmente en los smartphone, móviles de última generación, que por sus características de uso, consumen mucho más la energía de la batería.
No es que vayamos a dejar de usar los cargadores tradicionales, pero muchas personas podrán aprovecharse de sus paseos o su tiempo para el ejercicio, con esta nueva técnica llamada Electrohumectación Invertida, obteniendo cierta utilidad de ello. Además conseguiríamos que la vida útil de las baterías aumente hasta 10 veces más de lo normal.
El funcionamiento consiste en un dispositivo que se coloca en el zapato y que se activa con el movimiento al caminar. Aunque para evitar los molestos cables, también se baraja otra posibilidad, que consistiría en integrarlo en un punto Wi-Fi, que conectaría una red inalámbrica con los aparatos.
Todo el proceso se basa en el uso de la nanotecnología. Esta permite transformar la electricidad del movimiento (energía cinética) a través de un dispositivo con miles de microgotas de líquido en una nanoestructura.
Los primeros experimentos obtenidos en el laboratorio de la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se realiza el proyecto, han obtenido hasta 20 vatios de electricidad aprovechable para la recarga del móvil, u otros dispositivos GPS, radios e incluso con el tiempo ordenadores portátiles.
Para comercializar el producto se ha creado la empresa In Step NanoPower, que estima un precio nunca superior a por ejemplo, un par de zapatos, todo dependerá finalmente del peso, el tamaño y la energía que sea capaz de generar. Aparentemente uno de los principales beneficiados del invento pueden ser los militares, que se encuentran en muchas ocasiones en zonas geográficas donde no tienen acceso a puntos y fuentes de energía. Por lo que si finalmente se obtienen buenos resultados, los beneficios pueden alcanzar millones de dólares.