Y salimos la clase media a respirar el sol, nosotros que nos habían matado y robado por años. Nosotros que bancabamos toda la podredumbre y corrupción con nuestro esfuerzo. Nosotros que para trabajar teníamos que pagar. Nunca mas los parásitos del estado nos chuparían la sangre. La tarde se hizo noche, nadie nos miraba la espalda, no había canas, no había chorros, el paraíso.
No se muy bien como paso, vi los primero fuegos al anochecer. Vidrieras explotando, corridas, gente llevando lo que podía, saqueos. Vi al gordo Coco, de la oficina, corriendo con una tele, enceguecido. Tuve miedo. Eramos lobos que al desatarnos las cadenas del Orden, nos atacamos unos contra otros. Hubo heridos, muertos. No tardaron los propietarios, en encaramarse a los techos y defender a tiro limpio lo suyo. Que nos pasara por la cabeza, sera el instinto. Los Propietarios empezaron defendiéndose, pero poco a poco fueron pasando a la limpieza, y hacían puntería en cada blanco móvil que veían. De repente habíamos involucionado, no años, sino en especie. Con los saqueos, como decía tuve miedo y me volví a casa. En el camino, un infierno, asesinatos, violaciones. Perros sueltos. En una esquina algo me supero, me hizo un clic. Les digo la verdad, nunca fui lo que se llama un héroe, mas bien siempre fui bastante cagon. Los mas diferente a un Quijote, pero esa noche, no se. Sera cierto que todos somos muñecos del destino. En la esquina habia un tipo, un padre de familia, protegia contra la pared a la que supuse su mujer y su hijo. Cuatro muchachones, borrachos, querian pescarlas del brazo, al grito de ¡Entrega la nena! Chicos bien, eh. El tipo resistia aterrado, pero valeroso, ofreciéndose como escudo. Uno de los Chicos Bien, saca un cuchillo y un puntea al tipo en el abdomen. El tipo se agarra la panza y se dobla de rodillas, y los chicos bien le caen a palos. Una patada en la cara y el tipo cae de espalda. Los Chicos, de un cachetazo despejan a la mujer madura y van por la nena. De dos tirones desgarran sus ropas y dejan dos incipientes pechos al aire. La nena grita. y ese grito me despierta. Bah, no a mi, si no al Heroe. Los Chicos, parecian no habeme visto, no se si por la borrachera o por la impunidad. No se de donde tuve fuerza. Empuje a uno al suelo, le pegue una trompada a otro, manotee el cuchillo y se lo enterre en el cuello el tercero. El cuarto salio corriendo. Instinto. El que estaba en el suelo intento atacarme y antes de que se levante le patee la cara. Al que habia empujado lo busque pero se habia concentrado en el que sangraba. Instinto. Agarre la piba, levante la señora, el hombre estaba blanco...
No se muy bien como paso, vi los primero fuegos al anochecer. Vidrieras explotando, corridas, gente llevando lo que podía, saqueos. Vi al gordo Coco, de la oficina, corriendo con una tele, enceguecido. Tuve miedo. Eramos lobos que al desatarnos las cadenas del Orden, nos atacamos unos contra otros. Hubo heridos, muertos. No tardaron los propietarios, en encaramarse a los techos y defender a tiro limpio lo suyo. Que nos pasara por la cabeza, sera el instinto. Los Propietarios empezaron defendiéndose, pero poco a poco fueron pasando a la limpieza, y hacían puntería en cada blanco móvil que veían. De repente habíamos involucionado, no años, sino en especie. Con los saqueos, como decía tuve miedo y me volví a casa. En el camino, un infierno, asesinatos, violaciones. Perros sueltos. En una esquina algo me supero, me hizo un clic. Les digo la verdad, nunca fui lo que se llama un héroe, mas bien siempre fui bastante cagon. Los mas diferente a un Quijote, pero esa noche, no se. Sera cierto que todos somos muñecos del destino. En la esquina habia un tipo, un padre de familia, protegia contra la pared a la que supuse su mujer y su hijo. Cuatro muchachones, borrachos, querian pescarlas del brazo, al grito de ¡Entrega la nena! Chicos bien, eh. El tipo resistia aterrado, pero valeroso, ofreciéndose como escudo. Uno de los Chicos Bien, saca un cuchillo y un puntea al tipo en el abdomen. El tipo se agarra la panza y se dobla de rodillas, y los chicos bien le caen a palos. Una patada en la cara y el tipo cae de espalda. Los Chicos, de un cachetazo despejan a la mujer madura y van por la nena. De dos tirones desgarran sus ropas y dejan dos incipientes pechos al aire. La nena grita. y ese grito me despierta. Bah, no a mi, si no al Heroe. Los Chicos, parecian no habeme visto, no se si por la borrachera o por la impunidad. No se de donde tuve fuerza. Empuje a uno al suelo, le pegue una trompada a otro, manotee el cuchillo y se lo enterre en el cuello el tercero. El cuarto salio corriendo. Instinto. El que estaba en el suelo intento atacarme y antes de que se levante le patee la cara. Al que habia empujado lo busque pero se habia concentrado en el que sangraba. Instinto. Agarre la piba, levante la señora, el hombre estaba blanco...