Muchos lo conocen por la famosa película "The Aviator" (el aviador ), pero el personaje que vemos, tiene mucho para contar. Mientras más leía sobre él, más importancia adquiría dentro de lo que es el mundo moderno. Un adelantado, un loco, un artista por momentos, científico, hipocondríaco, amante excéntrico, genio , paranóico, incansable. Interminable.
SUS COMIENZOS
Howard Jr. nació en Humble - Texas el 24 de diciembre de 1905, fecha que es puesta en duda por algunos biógrafos (según los registros bautismales nació el 24 de septiembre). Sus padres fueron Howard y Alene Hughes .
Su padre, Howard Robard Hughes , fue un industrial que patentó la broca tricono, que permitía excavar pozos de petróleo antes inaccesibles. En 1908 fundó la Hughes Tool Company para comercializar este invento. Al heredar este negocio, el adolescente Howard hijo se alió con la firma Baker.
Su madre, Alene Hughes , padecia misofobia. Influenció y sobreprotegió a Howard , llegando al punto de aislarlo de todos los gérmenes ambientales.
La obsesiva madre mantenía los clásicos rituales victorianos en cuanto al cuidado de la salud de los hijos. Repasaba exhaustivamente el cuerpo desnudo del niño, deteniéndose en los dientes, las orejas, los genitales, los codos y las rodillas. Comprobaba igualmente sus deposiciones. Y a diario se ocupaba también del baño de su hijo, al que frotaba todo el cuerpo con un potente jabón de lejía. Ante cualquier síntoma de fiebre o malestar, acudían varios médicos a la casa familiar para atender al niño, sin importar la hora que fuese.
Su dolencia TOC (obsesivo compulsivo) iba a ser su peor via crucis. A los 11 años construyó la primera emisora de radio que hubo en Houston. Con ella logró comunicarse con los barcos que surcaban las aguas del Golfo de México. Recogía y grababa los mensajes, e incluso acertó a interpretar que los sonidos obedecían al código Morse, que aprendió en una sola noche. Al día siguiente ya contactaba con los oficiales de los buques.
De su padre, heredó el interés y la inteligencia hacia todas las cosas mecánicas. A los 12 años de edad, fotografiaron a Hughes en el periódico local siendo el primer muchacho de Houston en tener una bicicleta motorizada, que había construido él mismo. (FOTO)
Allene Hughes murió en marzo de 1922, debido a las complicaciones de un embarazo ectópico. Este hecho marcó profundamente a Howard . Nunca conseguiría deshacerse de la melancolía causada por la pérdida de su sobreprotectora madre.
Menos de dos años más tarde, en enero de 1924, su padre falleció de un ataque al corazón. Howard quedó muy afectado al perder a sus padres siendo él tan joven. Sus muertes, y sus propias fobias, impulsaron a Hughes a crear en los años 50 un laboratorio de investigación médica, sin ánimo de lucro.
Por voluntad de su padre, Howard heredó el 75% de su multimillonaria fortuna, que además incluía las cantidades generadas por la perforación de yacimientos de petróleo. Poco después de la muerte de su padre, ingresó en el Rice Institute of Technology de Houston. Antes había estado en el California Institute of Technology, en Pasadena, donde no obtuvo ningún diploma.
En junio de 1925, dejó la Universidad de Rice y se casó con Ella Rice (FOTO). Juntos abandonaron Houston y se trasladaron a Hollywood donde Howard esperaba producir películas, pasión que heredó por parte de su tío, Rupert Hughes (FOTO). Muy pronto, el matrimonio entró en crisis, por las duras condiciones de vida doméstica que Howard imponía a su esposa, entre otros motivos. Tras diversos incidentes, Hughes mantuvo a su esposa Rice aislada en su casa por algunas semanas durante 1929, tras lo cual ella volvió a Houston, y solicitó irrenunciablemente el divorcio. Se dice que conoció al Gangster Frank Lucas (FOTO).
TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC)
La enfermedad no es tan poco frecuente: 1 de cada 50 de la población padece de la misma. El TOC se manifiesta por pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos. Hughes estaba obsesionado por la amenaza de infecciones microbianas de los alimentos y de su entorno, y reaccionó evitando el contacto con posibles fuentes de suciedad y por el lavado constante de las manos. Típico de los enfermos de TOC, tampoco podía dejar de repetir una y otra vez ciertas frases que le venían a la mente.
En lo profundo de nuestro cerebro se encuentra una estructura llamada cuerpo estriado. Esta se compone de dos partes conocidas como el núcleo caudado y putamen. Cada parte consta de una masa de células nerviosas, que están involucradas en el procesamiento de mensajes de otras partes del cerebro. Los mensajes tienen que ver con la información sensorial (como ver una mancha de polvo) y con la traducción de esa información en los movimientos del cuerpo (como frotar las manos). En las personas con TOC, parece que el núcleo caudado puede no estar funcionando correctamente.
Normalmente la traducción de las entradas sensoriales en salidas motrices (movimientos de partes del cuerpo a través de la inervación de músculos particulares) es suave y finita: se ve una mancha de polvo, las manos reaccionan para limpiarlas. Fin de la historia. Algunos sentimientos mal dirigidos y movimientos extraviados son de alguna manera filtrados. En el TOC el mecanismo de filtrado es defectuoso. Movimientos obsesivos, como frotarse las manos o la repetición de frases, son los resultados.
Para otras obsesiones y compulsiones, como puertas y aparatos de chequeos, y conteo innecesario de ciertos objetos (no necesito revisar la puerta: la cerré con llave, y así sucesivamente). El objetivo es controlar las respuestas de los pensamientos, e instar, a no tratar de controlar y apresurar los pensamientos mismos. Si los pacientes aprenden a realizar estas acciones sobre una base diaria, y continúan con estas medidas esencialmente autodidactas por períodos de semanas o meses, su TOC gradualmente se va a curar.
El TOC de Hughes no fue tratado: simplemente se convirtió en un recluso y murió en gran parte del hambre – a los 71 años de edad – solo en una habitación del Hotel Acapulco Princess en México, con las ventanas y la puerta selladas por cinta adhesiva.
Aquellos que han visto “El Aviador” recordarán las últimas palabras de la película, que narrado obsesivamente por Leonardo DiCaprio como Howard Hughes: El camino hacia el futuro, el camino hacia el futuro, el camino hacia el futuro. Creo que la película nos recuerda tres hechos. Uno al que ya me he referido: el TOC ya no debe ser considerado como un estigma, sino un trastorno tratable.
La segunda es que las ambiciones Hughes no excluyen la realización de dinero. Si Hughes no es el legado de sus películas o sus aviones (o descendientes de bonito), es en el éxito final de sus operaciones financieras. Antes de morir, dejó su fortuna para financiar todo lo que se ha convertido en una de las mayores fundaciones privadas de medicina en el mundo: el Instituto Médico Howard Hughes . La filantropía de Hughes lo pone firmemente junto a los hombres como Andrew Carnegie, Sir Henry Wellcome, y John D. Rockefeller. ¿De qué otro magnate del cine se puede decir lo mismo?
1. Desarrolló su obsesión por los gérmenes. Se rehusaba a cortarse el cabello, las uñas, y a veces, aguantaba todo el día ingiriendo una sola comida.
2. Se encerró en una suite alejada del mundo, una habitación con cortinas negras.
3. El abuso de la codeína y su mala dieta lo fueron drenando.
4. Para mantener su privacidad, se obsesionó con que nadie supiera dónde estaba. En sus últimos años se movía abruptamente de un lugar a otro (Canadá, Inglaterra, Bahamas, Nicaragua, México, Las Vegas en Nevada), llegando a cada destino de manera anónima, asegurándose de mantener una absoluta privacidad y hospedándose siempre en los sitios más lujosos.
5. Se la pasaba horas, horas y horas haciendo pequeñas pilas de cajas de “Kleenex”, de manera nítida, para luego separar dichas pilas.
6. Ordenaba a través de memoranda que excedían las 5 páginas cómo se le debía entregar su comida, en bolsas plásticas, encerradas en una vasija hasta por 2 años. Sus chóferes debían ponerse guantes blancos de hospital cuando le traían las bolsas. Hughes extraía entonces la comida, casi siempre barras de chocolate “Hershey” y leche, con su mano envuelta en “Kleenex”.
7. También mandaba memoranda para estipular cómo se le entregaban las revistas: siempre se le daban 3 copias de la misma revista. Hughes las agarraba con sus manos y brazos envueltas en papel como una momia egipcia y delicadamente, con una lentitud infinita, quitaba la revista del medio de sus compañeras. Repetía, repetía y repetía instrucciones en el sentido de que los otros ejemplares se tenían que quemar.
JOVEN EMPRESARIO
El negocio familiar, The Howard Hughes Tool Company, fue heredado en la primavera 17 de Howard "Sonny" Hughes Jr. y su tío Rupert supervisó parte de los capitales e inversiones del joven hasta que vumpliera 21 años. Aunque, con la autorización y concesión de la mayoría de edad por parte de la justicia de Houston, Sonny tomó control total de la compañia.
La Hughes Tool Company, con la que más tarde conseguiría el liderazgo en materia de brocas para perforar pozos de petróleo mediante la alianza con la compañía Baker. Alianza líder en ventas y tecnología de eauipo petrolero

Su trastorno y la muerte de sus padres cuando era joven lo condujeron a abrir el laboratorio de investigación médica sin ánimos de lucro ‘Instituto Médico Howard Hugues’. Así, también se le puede considerar empresario social.
Fue el fundador de la compañía Hugues Aircraft con la que llegó a conseguir récords mundiales de velocidad con sus aviones fabricados, como el Hugues H-1 Racer. Además, tuvo varias divisiones de la Hugues Tool Company, como la Hugues Aerospace Group o la misma Hugues Aircraft en un principio. Al final las fusionó y dio paso a la Hugues Space and Communications Company.
Se le concedió la medalla de Oro del Congreso en reconocimiento a su aportación a la ciencia de la aviación, propiciando su reconocimiento a nivel mundial.
En 1939 consiguió el control de la aerolínea TWA, con la que se enfrentó a Pan Am. A pesar que su rival era más representativo, Hugues monopolizaba los vuelos internos consiguiendo que la TWA fuese relativamente más grande.
En el mundo del cine llegó a ganar un óscar con la película Two Arabian Knights, y producir, escribir y dirigir la gran Hell’s Angels.
Pero de estos dos puntos, ya me extenderé...
De sus rasgos psicosociales y de personalidad como empresario se deduce que era una persona con una necesidad muy grande de logro, éxito y reconocimiento. Además, hay que puntualizar que era más debido a una necesidad interior de realización que de la recompensa de éxito en sí mismo.
Tuvo mucho éxito debido a su compromiso, determinación y sentido de la responsabilidad en sus iniciativas empresariales. Incansable y tenaz en sus actividades hasta lograr lo que se proponía. No aceptaba un NO como respuesta, luchaba hasta extremos obsesivos.
Parece que le encantaban los riesgos, las situaciones de incerteza y la ambigüedad. Llegó a arriesgar mucho dinero, pero llegó a conseguir muchos éxitos.
Fue muy creativo y enérgico en sus actividades, creando y desarrollando nuevos proyectos tanto en empresas ya existentes como en nuevas.
Autodidacta e independiente. Muestra de ello fue que todos sus conocimientos de ingeniería los consiguió por si mismo; dejó la universidad dos vedes y le gustaba ser el cabecilla de todas las iniciativas en las que participaba.
Plantearse si tuvo autocontrol queda en la duda porque padeció muchos ataques de impulsividad, debido a su trastorno. Sin embargo, fue un oportunista que se enfrentó a muchas situaciones difíciles y llenas de incertidumbre, confiando en su capacidad para hacerlo. Confió que sus ideas eran realmente ideas originales y buenas.
EL HOMBRE DE LA CÁMARA
Sus dos primeros filmes, estrenados en 1927, Everybody's Acting y Two Arabian Knights, fueron éxitos de taquilla - esta última valiéndole un Premio Oscar por mejor director de comedia -.The Racket en 1928 y The Front Page, en 1931 estuvieron nominadas a los premios de las Academia.
Entre 1927 y 1930 gastó $3.8 millones de su propio dinero para producir Hell's Angels, escrita y dirigida por él mismo, con la ayuda de Luther Reed. En principio, el director iba a ser Marshall Neilan, pero la actitud dominante de Hughes le hizo abandonar. Con la mitad de la película rodada, el estreno de "The Jazz Singer" (el 6 de octubre de 1927) trajo la revolución del sonido al cine. Hughes incorporó la nueva tecnología a esa primera mitad del film, teniendo que despedir a la actriz noruega Greta Nissen, debido a que su acento no encajaba con el papel de aristócrata británica. Fue sustituida por Jean Harlow, starlet descubierta por el propio Hughes .
La producción rayó en lo obsesivo por las manías y extravagancias de Hughes , y por los arriesgados combates aéreos con biplanos que debían rodarse, en los que murieron tres pilotos. De hecho, estos se negaron a rodar la compleja escena final del film, seguros de que acabarían estrellándose. El propio Hughes tuvo que subirse a un biplano para completar la película. Lo consiguió, a pesar de sufrir un accidente en vuelo que le costó heridas leves.
El colosal rodaje duró casi tres años, debido a que Hughes volvió a rodar numerosas escenas aéreas que carecían de sensación de velocidad. Llegó a contratar a un meteorólogo para que predijera dónde iba a estar el cielo nublado. La presencia de nubes de fondo proporcionaba una referencia al espectador, que así podía percibir la velocidad de los aeroplanos.
La película se estrenó con gran boato en el Grauman's Chinese Theater de Los Angeles, el 24 de mayo de 1930. Entre otros, asistieron como invitados Charles Chaplin y Buster Keaton. El film recaudó cerca de $8 millones, cifra que actualmente serían unos $90 millones.
En 1932 produjo Scarface. The Outlaw es su película más conocida y protagonizada por Jane Russell en 1943. En 1948 compró definitivamente las líneas aéreas TWA y la productora cinematográfica RKO, que estaba al borde de la quiebra y que se hundió definitivamente en sus manos.
EL HOMBRE QUE NO QUERÍA CAMINAR
Fundó la compañía Hughes Aircraft y fijó récords mundiales pilotando sus aviones. Su máquina tecnológicamente más relevante fue el Hughes H-1 Racer. El 13 de septiembre de 1935, volando el H-1, alcanzó los 566 km/h batiendo el anterior récord de velocidad aérea de 505 km/h, en Santa Ana, California. Versiones no confirmadas indican que el H-1 sirvió de modelo para el que sería uno de los mejores aviones de combate en la primera fase de la Guerra del Pacífico, el avión japonés Mitsubishi A6M Zero.
Un año y medio más tarde (19 de enero de 1937), con un re-diseñado H-1 (FOTO), consiguió batir su propio récord transcontinental de velocidad aérea, al volar sin escalas desde Los Ángeles hasta Nueva York en 7:28:25 (antes lo había hecho en 9 horas, 27 minutos). Su velocidad media fue de 518 km/h.
El H-1 mostró un importante número de innovaciones en su diseño. Contaba con un tren de aterrizaje retractable, y todos los remaches y empalmes fueron fijados a ras en el cuerpo del aeroplano, para reducir la fricción cinética y ganar velocidad. El H-1 influenció el diseño de algunos aeroplanos de la Segunda Guerra Mundial, como el Mitsubishi A6M, el Focke-Wulf Fw 190, y el F6F Hellcat. El H-1 fue donado a la Institución Smithsonian en 1975, y se exhibe en su Museo Nacional del Aire y el Espacio, en Washington, D.C.
El 10 de julio de 1938 Hughes estableció una nueva marca al completar un vuelo alrededor del mundo en apenas 91 horas (3 días, 19 horas), batiendo la anterior por más de cuatro días. Para este vuelo no utilizó ninguno de sus aeroplanos, sino el Lockheed Model 14 Super Electra (con una tripulación de cuatro hombres), dotado de radio y equipos de última tecnología. Hughes pretendía que aquella hazaña fuese una gran victoria tecnológica, para demostrar así que los viajes aéreos de larga distancia podían ser completamente seguros.
El joven magnate recibió muchos premios como piloto, como el Harmon Trophy (en 1936 y 1938), el Collier Trophy (en el 38 también), y el Octave Chanute Award (en 1940). En 1939, fue galardonado con la Medalla de Oro del Congreso "en reconocimiento a los logros de Howard Hughes en hacer avanzar la ciencia de la aviación, y así conseguir un gran reconocimiento hacia este país en todo el mundo." Sin embargo, según el New York Times, Hughes no se molestó en acudir a Washington a recoger la Medalla. Finalmente, el Presidente Harry S. Truman se la envió por correo.
Hughes Aircraft
Hughes Aircraft fue fundada en 1932, en la esquina de un hangar de Lockheed Aircraft Corporation en Burbank, California. En principio fue una división de la Hughes Tool Company, ideada para realizar la costosa conversión del H-1 Racer en un avión militar. Durante y después de la Segunda Guerra Mundial, Hughes consiguió convertir su compañía en contratista del Departamento de Defensa. La división Hughes Helicopters se creó en 1947, cuando el fabricante de helicópteros Kellett vendió a Hughes su último modelo para su producción.
Al año siguiente aparecieron nuevas divisiones en la empresa, Hughes Aerospace Group, The Hughes Space and Communications Group y Hughes Space Systems Division. En 1961, fueron fusionadas para dar paso a Hughes Space and Communications Company.
Howard siempre intentó minimizar el pago de impuestos, por lo que trató de trasladar Hughes Aircraft al estado de Nevada, más laxo en cuestiones fiscales. No pudo hacerlo, con lo que finalmente, en 1953, donó todos sus activos de Hughes Aircraft a su recién creada institución médica sin ánimo de lucro (Instituto Médico Howard Hughes).
El terrible accidente del XF-11
El 7 de julio de 1946, Hughes sufrió un gravísimo accidente en Los Angeles cuando efectuaba el primer vuelo de prueba experimental del avión espía XF-11, que construía para el Ejército de EE.UU. La prueba transcurrió normalmente, sin embargo a los 105 minutos de haber despegado y preparándose para retornar, una imperceptible pérdida de aceite en el motor derecho hizo que disminuyera la presión que es necesaria para controlar el paso de las hélices, haciendo que estas revirtieran su ángulo de ataque. Esto hizo que el motor tirara fuertemente hacia atrás, descompensando el avión y llevándolo a perder altitud rápidamente. Esta situación, difícil de controlar, fue analizada días después del accidente, por lo que el accidente no puede catalogarse como fallo humano sino como fallo mecánico.
Hughes trató de aterrizar el aparato en el campo de golf de Los Angeles Country Club, en Beverly Hills, pero no lo consiguió. El XF-11 impactó contra tres casas, y sus depósitos de combustible explotaron. Hughes , muy malherido, logró salir de la cabina, pero sufriendo graves quemaduras, al estar ardiendo el propio avión y los alrededores. Fue auxiliado por el Sargento Primero del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos William L. Durkin, que se encontraba en la zona.
Los daños fueron severos. Sufrió lesiones internas, múltiples fracturas (la clavícula, todas las costillas...) y quemaduras de tercer grado por todo el cuerpo. Tuvo secuelas el resto de su vida. A partir de entonces, un bigote taparía las cicatrices de su labio superior.
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos culpó del siniestro al propio Hughes , que según los militares cometió varias irregularidades, como no seguir la ruta prevista, o usar una frecuencia de radio distinta a la asignada. Además, en el informe se decía que el XF-11 perdió el control antes de caer. Esto supuso un duro golpe para el ego de Hughes , que no dudó en protestar e intentar rectificar dicho informe. El magnate señaló que en ningún momento perdió el control del aparato, sino que fue perdiendo altura debido al fallo de una de las hélices. Y también denunció que el informe de la Fuerza Aérea era parcial e injusto. Según declaró, los militares no querían reconocer ninguna prueba que evidenciara errores en el funcionamiento de su sistema de hélices, que había costado enormes cantidades de dinero. Este sistema constaba de dos hélices de cuatro palas conectadas una detrás de otra, y cada una giraba en sentido opuesto a la otra; estas hélices al igual que el avión eran de tipo experimental.
En el hospital, Hughes tenía el cuerpo destrozado pero la mente lúcida. Prueba de ello es que llamó a sus ingenieros para que le hicieran una cama a medida, ya que el diseño no le gustaba. Siguiendo sus indicaciones técnicas, le pusieron un sistema hidráulico manejado por 30 motores eléctricos, que le permitía ajustar la cama pulsando varios botones, creando la moderna cama de hospital.
En 1939, Hughes invirtió 7 millones de dólares en acciones de la compañía TWA, y se hizo con el control de esa aerolínea. Al asumir la propiedad de la TWA, se le prohibió a Hughes , según la ley federal, construir sus propios aeroplanos.
Howard tuvo que lidiar con un peligroso competidor, la Panagra, más tarde, Pan American World Airways (PAN AM), representada por el poderoso y hábil negociante Juan Trippe (FOTO), quien en ese momento tenía la supremacía de las rutas aéreas norteamericanas y sudamericanas. Trippe tenía el absoluto monopolio de los cielos y además muchas voluntades compradas a nivel gubernamental, fue un acérrimo enemigo de Hughes .
Buscando un aeroplano que realizaría un mejor trabajo que la flota de Boeing 307 de la TWA, Hughes se acercó al competidor de Boeing, Lockheed.
De hecho, Hughes ya tenía una buena relación con Lockheed, ya que ellos habían construido el avión que usó para volar alrededor del globo en 1938. Lockheed aceptó la demanda de Howard para construir un nuevo avión en secreto. El resultado final fue el estilizado y elegante Lockheed Constellation (FOTO), y la TWA compró los primeros 40 aviones de la cadena de producción (realizando así el mayor y más costoso pedido de aviones de la historia hasta ese momento).
A pesar de que Pan Am fue considerada como la aerolínea bandera de Estados Unidos durante su existencia, TWA fue la segunda aerolínea más representativa de ese país y a diferencia de Pan Am, monopolizaba los vuelos internos haciendo que fuera en cierto sentido, una compañía más grande que Pan Am. Este hecho, sumado a que Hughes era dueño de gran parte de las acciones de la compañía, hicieron de Hughes el hombre más rico de Estados Unidos y el primer millonario estadounidense que superó la fortuna de 1000 millones de dólares.
En 1956, Hughes hizo un pedido de 63 Convair 880 para la TWA con un costo de $400 millones. Aunque Hughes era extremadamente rico en este tiempo, los acreedores exteriores le exigieron que abandonara el mando de la TWA a cambio de dinero. Muchas de las maniobras en su contra estaban impulsadas por Trippe de la PAN AM.
En 1960, en última instancia, tuvo que dejar la TWA, aunque todavía poseía el 78% de la compañía, por lo que luchó por recuperar el control total de la misma en años siguientes.
En 1966, un tribunal federal estadounidense le forzó a vender sus acciones, debido a conflictos de intereses entre la TWA y su propia compañía aeronáutica ( Hughes Aircraft). La venta de su parte de la TWA le hizo ganar 547 millones de dólares. Durante los años 70, Hughes volvió al negocio de las líneas aéreas, comprando la línea Aérea el Oeste y renombrándola Hughes Airwest.
EL HOMBRE Y SU GIGANTE
El Hughes H-4 Hercules (conocido también como "Spruce Goose" ) fue un avión diseñado y construido por la compañía Hughes Aircraft de la cual era dueño Howard Hughes . El Hercules es el hidroavión más grande que ha existido, y es el avión de mayor envergadura de la Historia. Solamente se construyó uno.
En 1942, el Departamento de Defensa de Estados Unidos encaró la necesidad de transportar material de guerra y personal al Reino Unido. Los barcos aliados en el Océano Atlántico sufrían muy graves pérdidas a causa de los submarinos alemanes, por lo que se necesitaba un aeroplano que pudiera cruzar el Atlántico con una carga pesada.
El aeroplano fue el invento de Henry J. Kaiser, quien dirigió el programa "Liberty ships". Él trabajó junto al ingeniero aeronáutico Howard Hughes para crear lo que se convertiría en el aeroplano más grande construido hasta entonces. Cuando fuese terminado tendría la capacidad de transportar 750 soldados totalmente equipados o dos tanques M4 Sherman o sea 60 toneladas. Presentaba una envergadura de 97,54 metros y estaba propulsado por ocho motores Pratt & Whitney R-4360 de 3.000 Cv, 24.000 Cv en total.
Para ahorrar metal durante la guerra se construyó mayoritariamente con madera. Fue llamado el "Aserradero volante" (Flying Lumberyard) por sus críticos, quienes creían que un avión de este tamaño simplemente no podría volar.
El aparato no fue completado hasta después de que la Segunda Guerra Mundial hubiese terminado. El aparato había sido confeccionado por secciones en la factoría Hughes , y éstas fueron trasladadas por carretera individualmente al puerto de Long Beach en diciembre de 1946. En los astilleros allí radicados se procedió a su montaje, que se prolongó durante un año. En 1947, cuando el Congreso estadounidense empezó a eliminar gastos bélicos con objeto de ahorrar fondos, Howard Hughes fue llamado a testificar ante el Comité Investigador de la Guerra del Senado de Estados Unidos por el empleo de dinero público para la construcción del Hercules. En el Comité, Hughes encontró escepticismo e incluso hostilidad, aunque él se mantuvo firme en su postura. Durante un descanso en la vista del Comité, regresó a California para realizar las pruebas de motor del H-4.
Finalmente el 2 de noviembre de 1947, con Hughes a los mandos, el Spruce Goose matriculado NX602 logró elevarse sobre el agua en Long Beach, California, manteniendo una altura de 20 metros y una velocidad de 117 nudos (217 km/h) durante algo más de 1,6 kilómetros. A esa altitud aún se produce el efecto suelo del aeroplano, por lo que algunos críticos creyeron que le faltaba potencia al avión para poder volar "de verdad".
Hughes probó que los críticos se equivocaban, pero el proyecto terminó. El Congreso estadounidense acabó con el proyecto Spruce Goose y el aeroplano jamás volaría de nuevo. Éste fue mantenido cuidadosamente en condiciones de vuelo hasta la muerte de Hughes en 1976.
El vuelo se puede ver a los 2 minutos con 38 segundos.
Actualmente, el Spruce Goose se encuentra en el Evergreen Aviation Museum, en McMinnville, Oregón.
EL HOMBRE QUE AMABA RARO
En su vida privada, muchas mujeres fueron atraídas por su fortuna y su personalidad. Estuvo relacionado con numerosas damas de Hollywood de los años 30 y 40. Pero al cabo de un tiempo, Hughes se aburría de ellas, y a su vez más a menudo, ellas se aburrían de sus manías obsesivas. Mantuvo recluida en su hogar a su primera esposa, Ella Rice hasta provocarle ataques de pánico y claustrofobia.
Después de su primer divorcio, Hughes pasó mucho tiempo con grandes estrellas de cine, ofreciéndoles matrimonio a muchas de ellas, incluyendo a Katharine Hepburn, quien además de amante fue su mejor amiga. Entre sus romances puede nombrarse a Bette Davis, Rita Hayworth, Gene Tierney, Ava Gardner, Olivia de Havilland, Yvonne DeCarlo, Jane Greer, Kathryn Grayson, Ginger Rogers, Billie Dove, (una mujer exótica a quien Hughes pagó a su marido por su divorcio), entre otras.
Joan Fontaine admitió en su autobiografía ("No Bed of Roses" ) haber estado varias veces con Hughes . Y Bessie Love fue una de sus amantes durante su primer matrimonio.
Jean Harlow lo acompañó en el estreno de Hell's Angels. Pero su mano derecha, Noah Dietrich, escribió años más tarde " Howard : The Amazing Mr. Hughes ", donde revelaba que Hughes sólo mantuvo una relación estrictamente profesional con Harlow. También hablaba de Jane Russell, a la que Howard intentó meter en su cama (según ella misma reconoció en su autobiografía) estando casada. Le rechazó, pero fueron amigos durante años.
Además, hay constancia de que Howard contrataba jovencísimas starlets (aspirantes a actriz), a las que formaba y casi recluía para poder tenerlas bajo su estricto dominio. Se ha llegado a insinuar que tenía muchachas metidas en apartamentos por todo el país.
Para el millonario Hughes , el dinero era un medio para comprar lo que no podía obtener por sus propios méritos personales. Suyas son las famosas frases que lo retratan en este aspecto:
-Puedo comprar a todos los hombres del mundo-
-Todo el mundo tiene su precio-
Cantidades fabulosas se extraían de la caja empresarial Bakery ante el desconsuelo de sus contables, que nada podían hacer para evitarlo.
Hughes gastaba enormes cifras en regalos deslumbrantes para sus amantes, en lujosas fiestas, y en sobornos varios. Así lograba comprar voluntades y cuerpos. También derrochaba grandes sumas en proyectos y empresas de dudosa rentabilidad. No había ninguna persona en su ámbito que fuera capaz de hacer frente a su dominante personalidad, excepto tal vez Noah Dietrich.
EL FINAL
A finales de 1950 Howard Hughes había desarrollado ya claros síntomas debilitantes de trastorno obsesivo-compulsivo (T.O.C.). El que fuera uno de los hombres más vistos de América, ahora desaparecía totalmente de la vida pública, aunque los tabloides continuaron informando sobre su comportamiento y paradero.
El 12 de enero de 1957, Hughes se casó con Jean Peters, a la que había conocido hacía varios años. Su segundo matrimonio fue también tormentoso, debido a sus cada vez más obsesivas manías y a su tendencia a recluirse. De hecho, llegó un momento a partir del cual sólo contactaba con su esposa por teléfono. En varias ocasiones, los medios publicaron que estaba en fase terminal, mentalmente inestable, e incluso muerto. El morbo que provocaba a nivel social era enorme.
Hughes había sufrido los síntomas del T.O.C. durante toda su vida. En los años 30, los amigos cercanos divulgaron su obsesión por el tamaño de los guisantes (uno de sus alimentos preferidos), y que incluso utilizaba una bifurcación especial para clasificarlos por tamaño antes de consumirlos.
Hughes llegó a recluirse por completo, se encerró en cuartos oscurecidos, inducido por el uso de medicamentos y drogas, aunque siempre mantuvo las visitas de un peluquero. Varios doctores vivían en la casa cobrando un sueldo sustancial, sin embargo Hughes raras veces los veía y por lo general rechazaba seguir su consejo.
Hacia el final de su vida, su círculo administrativo íntimo se componía en gran parte de mormones porque él los consideraba de confianza, ya que no podían beber alcohol (si bien Hughes nunca profesó esa religión). Siendo muy joven, Howard contrajo la sífilis. El tratamiento en aquella época era experimental y con efectos secundarios graves. Podía dañar el sistema nervioso central, y provocar así complicaciones psiquiátricas. Los médicos no consiguieron curarle, y su sífilis empeoró. Uno de los síntomas era la aparición de pequeñas ampollas en sus manos, por lo que le recomendaron no dar la mano a nadie en una temporada. Hughes no volvió a hacerlo el resto de su vida, y siempre que necesitaba tocar algo lo hacía con pañuelos de papel como protección ante los gérmenes.
Residía en la entonces moderna y próspera Managua, capital de Nicaragua, en el hotel más exclusivo de América Central de aquella época: Hotel Intercontinental (actualmente Crowne Plaza), cuando lo sorprendió el terremoto de Managua de 1972, el 23 de diciembre, ese mismo año huyó despavorido de allí en forma misteriosa. Se dice que quería hacer negocios allí con el General Anastasio Somoza Debayle. Por precaución, posterior al terremoto antes de partir de Nicaragua, fue huésped en uno de los palacios de la familia Somoza.
El 5 de abril de 1976, a la edad de 70 años, completamente autorrecluído en una suite de un prestigioso hotel de Acapulco, Hughes agoniza. Toman un avión hacia el Hospital Metodista de Houston, pero nada se puede hacer ya por él. Se cree que pudo haber fallecido en pleno vuelo, o incluso antes de salir de México.
Ya en Houston, los médicos pudieron ver un cuerpo de aspecto muy envejecido y muy delgado, con una larga barba y con las uñas muy crecidas. A causa de su reclusión, y por culpa de la grave desatención autoinflingida, estaba irreconocible, por lo que el FBI tuvo que identificarle con sus huellas dactilares.
La causa de la muerte fue un fallo renal, según la autopsia, que también certificó una severa desnutrición, así como detalles escabrosos como los trozos de agujas hipodérmicas rotas que tenía metidas bajo la piel de sus brazos. Aunque sus riñones fallaron, el resto de órganos estaban perfectamente sanos.
De este modo, el otrora empresario millonario y héroe nacional, vencedor de la muerte en varias ocasiones, terminó su impresionante vida.
El 7 de abril fue enterrado en el panteón familiar del histórico Cementerio Glenwood de Houston. (FOTO)
LA OBSESIÓN POR HUGHES
Cliffor Irving, el escritor que casi engaña a todos
Aunque fue un escritor prolífico y escribió su primera novela en 1956, Clifford Irving se convirtió en famoso por su intento de engañar al mundo entero con la patraña de que había sido elegido por Howard Hughes para escribir su autobiografía. Se graduó en 1947 y estuvo trabajando en The New York Times como repartidor mientras escribía su primera novela, aunque pronto empezaría a viajar por Europa, eligiendo Ibiza para establecerse largas temporadas.
En una reunión que mantuvo en España con su amigo Richard Suskind, elaboraron el plan para “forjar” la autobiografía del famoso magnate, aviador e ingeniero Howard Hughes . Irving se puso en contacto con su editor en McGraw, al cual le dijo que había mantenido correspondencia con Hughes y que había tenido numerosas reuniones clandestinas con el multimillonario, que le había expresado su interés en que él escribiera su autobiografía.
Richard Gere en "La gran Estafa"
El abogado de Hughes presentó una demanda contra McGraw-Hill y Clifford Irving, lo que le indujo a darse por vencido y confesar. Él y su amigo Suskind fueron acusados de fraude y declarados culpables. Pese a los esfuerzos del abogado de Irving, fue condenado, pasó catorce meses en prisión y devolvió voluntariamente el anticipo a sus editores. Tras su liberación, Clifford Irving continuó escribiendo libros, entre ellos varios best-sellers, como Tom Mix y Pancho Villa, Argumento final o Daddy's Girl, y como no, su Autobiografía.
NOTA
Al haber poca información de este personaje impresionante, tuve que tomar lo que encontré en wikipedia, tanto en castellano como inglés. También usé wordpress, blogs variados (para corroborar ciertos datos), vidasybiografías.com, famoustexans.com, etc.