Nos contaba un tipo -que es un dios en cosas de mercadotecnia y que trabajaba con Sabritas- que meterle Tazos a las bolsitas de frituras es una labor titánica y de dolor. Ponía como ejemplo los tazos de los Simpsons: se hace un convenio por, digamos, 50 diferentes modelos. El problema era que Matt Groening tiene la costumbre de revisar cada producto de los Simpsons que se pone a licencia y si a él no le gustaba el diseño de uno de los tazos , los echaba pa' trás (que sí pasó).
El problema era que todos los tazos se mandan hacer a Honk Kong porque se fabrican algo así como 100 millones de piezas. Y como el convenio decía que eran 50 tazos y no 49, se tenían que esperar a que todos se aprobaran. Y entonces él presionaba a Matt Groening. Y de tanta presión se quedó calvo ( true story).
Me encantan las historias donde los mercadólogos sufren

También hay otra cosa rarísima de la que seguramente no se han dado cuenta: las marcas infantiles ya tienen prohibido hacer campaña con botanas como Sabritas, porque se considera que están fomentando el consumo de comida chatarra. Eso tiene relativamente poco tiempo.
Es por eso que antes había tazos de los Looney Toones y ahora ya no. Es por eso que nunca habrá tazos de Phineas y Ferb o de Los Padrinos Mágicos, porque son marcas para niños ¿Qué hace Sabritas? Busca marcas que no sean exclusivas de chamacos, pero que tengan mucho jale entre ellos: tazos de la WWE, tazos de Angry Birds, de Star Wars ¿se habían fijado en eso?