
Jacqueline Koh, es una joven de Singapur obsesionada por el mundo anime , tal era su locura que invirtió mas de 136,000 dólares para transformar su rostro a la caricatura de un personaje anime. No contenta con su propio cuerpo y tras intentos inútiles de maquillaje, decidió operarse para conseguir tener esos curiosos rasgos. Su objetivo: tener grandes ojos, nariz pequeña, rostro delgado, mentón pequeño, y unos buenos pechos, todo un reto para los cirujanos. Así que exprimió todo su dinero para realizarse una lipoescultura para reducir su contorno corporal, cirugía en los parpados, una rinoplastia, reducción de mentón, alisamiento de orejas, aumento de senos y larga lista de operaciones que llega hasta el precio anteriormente he mencionado.

