Eran las 3:30 de la mañana cuando desperté alarmado por un ruido extraño. Habia sido una especie de chillido lastimero, como cuando un perro aulla de dolor. Me quede unos segundo bajo las sabanas oyendo, pero todo estaba en silencio. Decidide entonces que definitivamente habia sido un perro, tal vez callejero que anadaba a esas horas por la avenida. Pero cuando estaba a punto de dormirme otra vez un ruido, muy diferente esta vez, me levanto de un salto. No habia sido un aullido esta vez, ahora sonaba como un rugido... y lo que mas me alarmo es que sonaba dentro de casa.
Me calce silenciosamente con las pantuflas, y tomando un bate camine sigilosamente hacia la puerta. Aquella noche no habia nadie mas que yo, pues mi disoluta familia decidio que era una epoca perfecta para unas vacaciones en la costa, y claro, como yo estaba en los examenes finales no tuve otra opcion que quedarme.
Mientras espiaba en todas las esquinas intentando descubrir al maldito visitante nocturno (no tenia la menor duda de que se trataba de un asaltante) frias gotas de sudor recorrian mi espalda. Maldita la hora que decidi qudarme en casa, cuando mi novia me ofrecio quedarme en la suya.
De pronto otro ruido (la noche parecia estar llena de ellos), esta vez de la cocina, llamo mi atencion. Alguien mordisqueaba algo con semejante avidez que diriase no habia comido en muchos dias. Tragando saliva y llenandome de un valor que no tenia me dirigi hacia alli.
Cuando llegue prendi la luz en el acto y exclame:
- ¡Alto ahi miserable!
Pero... ahi no habia nadie... El suelo estaba alfombrado de desperdicios... restos de la carne que guardamos en la nevera, y que servirian de mi almuerzo... El maldito se la habia comido cruda...
De pronto tuve un presentimiento y corri hacia la azotea. Me habia olvidado de Tama, el san bernanardo que compramos hacia unos meses. Al llegar grande fue mi sorpresa al encontrar un charco de sangre negra y coagulada por el frio de la madrugada... Del perro no quedaban mas que las patas y la cola...
Furioso y asustado maldije bajo la luz de la luna y sin desprenderme del bat corri a llamar a la policia...
Maldicion! El telefono estaba destrozado... Alguien destrozaba algo en la habitacion contigua...
El celular! Como no lo pense antes! Pero al llegar a mi habitacion una sombra cruzo por delante dejandome en la nariz un olor a muerte... alguien estaba esperandome...
Que demonios es eso? Pero... pero... que demonios???... Auxilio!!!.... Ahgggggg...