En el año 2010 hubo un derrame de lodo toxico en Hungria, hubo varias victimas por esa desgracia, cuentan que cuatro personas murieron, mascotas, peces de los rios aledaños, etc... al parecer este lodo contenia grandes dosis de plomo y otros venenos, muchos dicen que asta algo radiactivos estaba.
Bomberos y voluntarios intentan limpiar una amplia zona del país; en una sección del río Marcal ya no hay rastro de vida (EFE).
El lunes 4 de octubre del 2010 ocurrió un derrame de lodo tóxico al suroeste de Hungría
El lodo es un residuo de la producción de aluminio, es corrosivo y alcalino
El vertido tóxico todavía avanza y podría contaminar el río Danubio
Tierra contaminada, ríos devastados, cientos de personas afectadas: el derrame de lodo tóxico que ocurrió este lunes al suroeste de Hungría es un desastre ecológico de grandes dimensiones que tomará años en recuperarse.
La capa de lodo rojo cargada de metales pesados tiene dos centímetros de espesor y se extiende a lo largo de 40 kilómetros cuadrados de humedales y terreno agrícola, y todavía podría contaminar al río Danubio.
La capa de lodo rojo mide dos centímetros de espesor y cubre una extensión de 40 kilómetros cuadrados
Cuatro personas murieron a causa de la avalancha, entre ellas dos niños. Más de 120 fueron hospitalizadas y 400 casas quedaron afectadas por el lodo tóxico, residuo de la producción de aluminio. La avalancha sucedió en la localidad de Ajka cuando se rompió la represa donde una fábrica lo acumulaba.
Hungría declaró estado de emergencia en las tres provincias contaminadas en al suroeste del país y prohibió la pesca y la caza en la región. Bomberos y equipos de limpieza intentan eliminar el lodo en una zona amplia del país con palas y maquinaria.
"Es la mayor catástrofe ecológica de la historia de Hungría", dijo el responsable de WWF-Adena en Hungría, Gabor Figeczky. El activista también aseguró que al país le tomará años recuperarse del derrame.
Es "la catástrofe más grande de Europa relacionada con el llamado barro rojo", aseguró el presidente de Greenpeace de Hungría, Zsolt Szegfalvi. Y agregó que no hay experiencia sobre cómo tratar un desastre de este tipo.
Greenpeace pidió precaución en el uso de sustancias para neutralizar los tóxicos derramados. "Habrá que actuar muy cuidadosamente para que no causemos más daños que beneficios", puesto que no se conoce su efecto, recalcó Szegfalvi.
El principal el riesgo ahora es que el lodo se extienda desde el río Marcal, donde ya no hay rastros de vida, hasta el Raab, el Mosoni Duna y el Danubio, este último ubicado a unos 100 kilómetros del lugar del accidente. Las autoridades construyen diques para tratar de detener el vertido.
Los responsables
El gobierno de Hungría hará una investigación para aclarar quién es el culpable de la catástrofe ambiental, informó el jefe del gobierno húngaro, Viktor Orbán.
La empresa de donde se vertió el lodo, MAL Zrt, expuso que las fuertes lluvias rompieron la represa donde mantenía el material tóxico.
La prensa local informó que MAL Zrt cuenta con un seguro contra accidentes por 37,000 euros. El secretario de Medio Ambiente húngaro calculó que el costo del desastre podría ser de millones de dólares.
Muy tóxico, lodo derramado en Hungría
Noticia - 8 octubre, 2010
Este viernes Greenpeace alertó sobre la alta concentración de arsénico y mercurio existente en el lodo derramado este lunes en el oeste de Hungía, y alertó sobre los daños a la población por estar en contacto con agua y tierra contaminada en los 40 kilómetros del derrame.
Especialistas de Greenpeace Hungría recogieron las muestras de lodos y de agua en Kolontar un día después de la catástrofe y las enviaron inmediatamente a la Agencia Federal de Medio Ambiente de Austria en Viena, y al laboratorio de Balint en Budapest. El análisis de la agencia ha encontrado los siguientes valores: 110 mg/kg (miligramos por kilogramo o parte por millón (ppm) de arsénico, 1.3 mg/kg de mercurio y 660 mg/kg de cromo.
Esto significa, que si se tiene en cuenta todo el volumen de lodo que se ha vertido, se habrían liberado al medio ambiente cincuenta toneladas de arsénico. En el análisis del agua de un pequeño canal en Kolontar, que fue realizado por el laboratorio húngaro se han detectado 0.25 miligramos por litro de arsénico, que es 25 veces superior al límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud en agua potable. En esta línea, la organización criticó duramente al gobierno húngaro por ocultar el contenido tóxico del lodo a las víctimas y al público en general.
El arsénico es tóxico para las plantas y los animales y puede acumularse en tejidos de seres vivos, además puede provocar daños en el sistema nervioso, sobre todo en invertebrados y seres humanos. El mercurio puede entrar en la cadena alimentaria, especialmente a través del pescado, también puede acumularse y, como el arsénico, puede causar daños en el sistema nervioso.
Cuando se encuentran en un pH elevado, como el que presenta el lodo rojo, estos contaminantes se encuentran relativamente bien adheridos y es más difícil que se liberen al medio ambiente, sin embargo, con la disminución del valor del pH (como está ocurriendo en los ríos) se produce un efecto de dispersión por el entorno. Por ello, Greenpeace acusa al gobierno húngaro de haber ocultado la información sobre la toxicidad de los lodos.
Greenpeace hizo un fuerte llamado al primer ministro húngaro, Viktor Orban, para que informe a las víctimas y al público en general sobre la magnitud de los daños en este momento y los que podrían presentar los afectados, así como exigir a la empresa y a sus propietarios que indemnicen por cada uno de los daños y perjuicios que han provocado a las víctimas y en el medio ambiente.
La planta que derramó el lodo tóxico en Hungría reanudará sus operaciones
La fábrica de aluminio que causó el mayor desastre ecológico en ese país será vigilada por la policía y supervisada por el gobierno
DEVECSER, Hungría (CNN) — La planta de aluminio que está en el corazón del mortal derrame de lodo tóxico en Hungría reanudará operaciones a finales de la semana, aseguraron el miércoles funcionarios del gobierno.
El director ejecutivo de la planta, que fue detenido el lunes, ha sido puesto en libertad en espera de juicio, confirmó su abogado Janos Banati.
Zoltan Bakonyi, el director ejecutivo de la planta de aluminio de MAL, fue detenido tras ser acusado de poner en peligro a la ciudadanía y de dañar el medio ambiente.
El anuncio se produjo en el mismo día que los funcionarios confirmaron que una novena persona había muerto por el vertido tóxico.
La Unión Europea dijo el miércoles que la fase de rescate ha concluido.
La principal prioridad ahora es la limpieza, dijo Laurent de Pierrefeu, un funcionario de la UE que está coordinando las labores en el lugar del derrame.
El lodo rojo se filtró de un depósito de la planta de aluminio sobre las aldeas de los alrededores. En un principio se pensó que afectaría seriamente al Danubio, el segundo río más grande de Europa.
La planta será vigilada por la policía y será supervisada por el gobierno, explicó en conferencia de prensa el comisionado de socorro del país.
Los trabajadores de Hungría han estado luchando contra reloj para construir tres represas de emergencia para detener un segundo derrame.
Unos 500,000 metros cúbicos de lodos tóxicos de color rojo están almacenados en el depósito de la planta, cuya pared presenta signos de rupturas y grietas, dijo Gyorgi Tottos, vocero de Hungría para emergencias del departamento de servicios.
Los funcionarios advierten que es sólo cuestión de tiempo para que la pared se rompa y deje salir el lodo sobre los campos de los alrededores.
El lodo que queda en el depósito es aproximadamente la mitad de la cantidad que se derramó hace más de semana, inundando tres aldeas y dejando el paisaje cubierto de rojo.
Las cuadrillas de trabajo también tratan de eliminar una capa de líquido que quedó en la parte superior de los lodos para evitar que se muevan con más facilidad sobre los alrededores y causen más daños si se rompe la pared.
La compañía de aluminio dijo el sábado en un comunicado que estaba haciendo todo lo posible "para evitar más daños y reforzar el depósito dañado" y que ha realizado extensos trabajos de mantenimiento y renovación en la última década y que ha seguido las normas de seguridad.
También ha establecido un fondo de ayuda para las víctimas del derrame y está tratando de ayudar a encontrar alojamiento para los residentes que fueron evacuados.
Alrededor de 800 personas tuvieron que abandonar el pueblo de Kolontar y cientos de soldados están listos para rescatar a los habitantes de una aldea cercana, si el muro se derrumba.
Hungría teme otro derrame tóxico
Las alertas sonaron ayer otra vez en Hungría. Nuevas grietas en la balsa de vertidos tóxicos amenazaban con liberar parte de los más de siete millones de metros cúbicos de lodo envenenado y desencadenar un gigantesco derrame. "La situación es muy grave. No queremos crear grandes esperanzas", declaró el primer ministro, Viktor Orbán, en una conferencia de prensa en Ajka, ciudad próxima a la balsa que se rompió. Orbán consideró "muy probable" que uno de los muros de la presa se rompa y cause un nuevo vertido de barro rojo, por lo que los 715 habitantes de Kolontar (el pueblo más afectado) fueron desalojados a las seis de la mañana.
Las calles de Kolontar son rojas desde que el martes fueron arroyadas por la marea tóxica. El viernes, dos militares trataban de limpiar con agua a presión la calle principal. Vestidos con monos blancos con capucha, gafas y mascarillas, se daban la espalda y cada uno comenzaba a limpiar en una dirección. Cuando avanzaban unos metros algún camión militar cargado con escombros o barro les obligaba a apartarse. Cuando volvían a la faena se miraban con enfado: el camión había vuelto a llenar de barro rojo la calle. Ese es el sino de Hungría con esta catástrofe, limpiar un poco para ver que el barro regresa.
La empresa MAL aluminium lleva más de 50 años depositando en la balsa el fango rojo que queda como desecho al fabricar aluminio. La balsa es gigante (tiene una capacidad de unos 7,5 millones de metros cúbicos, unas siete veces el volumen del Santiago Bernabéu). Cuando el lunes a mediodía se rompió por una esquina uno de los muros de la balsa, vertió alrededor de un millón de metros cúbicos del líquido alcalino que se queda encima del fango. Ese líquido rojo es tremendamente abrasivo y es lo que quemó a familias enteras, como la de Karoly Horvath, que desde el hospital detalló: "Sentíamos cómo la ola roja nos arrancaba la carne".
Pero después de la primera riada queda mucho. Orbán explicó que han aparecido "múltiples grietas" en uno de los muros y que hay fugas: "Esto confirma que hay una probabilidad real de una ruptura y de que caiga la pared entera". El Ejecutivo húngaro calcula que el nuevo vertido sería de medio millón de metros cúbicos, la mitad que el anterior. Orbán detalló que ignoran la composición exacta del barro -análisis encargados por Greenpeace detectaron arsénico y mercurio en niveles más allá de lo normal- y empezaron a tomar muestras del interior con helicópteros. El Ejecutivo insiste en que el pH (que mide la alcalinidad) está en el Danubio cerca de los niveles aceptables (8,3 fue el pH ayer por la tarde, el mismo que el día anterior).
El primer ministro se puso severo con la empresa causante del vertido, y anunció que la planta deberá afrontar "duras consecuencias". MAL, empresa del orgullo socialista y privatizada en los años noventa a un millonario húngaro, solo ha dispuesto 200.000 euros como compensación y pide reanudar ya la producción de aluminio, suspendida por el Ejecutivo desde el lunes.
Ante el riesgo, los 715 habitantes de Kolontar, solo unos kilómetros aguas debajo de la balsa, fueron desalojados ayer. Pero solo 115 fueron al pabellón de deportes y las dos escuelas preparadas para acogerlos en Ajka. La mayoría ya habían dejado el pueblo para alojarse con otros familiares. Era el caso de los cuñados Norbert y Ottila, que el martes se afanaban en buscar entre el barro algo que salvar de su hogar y que ayer paseaban tranquilos por el centro comercial de las afueras de Ajka. Con ellos iba la esposa de Norbert, que ya ha salido del hospital. La orden de desalojo no iba con ellos porque mucho antes habían decidido alejarse de su población.
El siguiente pueblo tras Kolontar aguas debajo de la presa es Devecser. Sus 7.000 habitantes recibieron la orden de tener todo guardado en una bolsa por si tenían que salir corriendo. La policía impide desde ayer el acceso a esas dos poblaciones, que los días posteriores al vertido eran un hervidero de gente que, en muchos casos sin botas ni mascarillas, paseaba entre los militares.
El Ejército construye además cuatro muros de piedra para intentar salvar medio pueblo de Kolontar (el otro media se da por perdido) si el barro llega. El problema, como explica el director de WWF en Hungría, Gábor Figeczky, es que el barro que queda en la balsa es más estable que el líquido que ya salió, pero, a su vez, si hay un escape y esa enorme cantidad de lodo se pone en marcha será casi imposible detenerla. WWF había advertido el día anterior del mal estado de la balsa con una foto tomada en junio en la que se aprecian estrechamientos en una pared. "El tiempo nos da la razón. La balsa estaba en mal estado".
Una portavoz de emergencias, Gyorgyi Tottos, afirmó que era imposible predecir con exactitud si la presa se iba a romper y cuando: "Pueden ser horas o días, hay que esperar".
La letra de de esta cancion de ramstein, fue inspirada por esta trajedia.
En CNN Mexico, asi se vio la noticia:
Bomberos y voluntarios intentan limpiar una amplia zona del país; en una sección del río Marcal ya no hay rastro de vida (EFE).
El lunes 4 de octubre del 2010 ocurrió un derrame de lodo tóxico al suroeste de Hungría
El lodo es un residuo de la producción de aluminio, es corrosivo y alcalino
El vertido tóxico todavía avanza y podría contaminar el río Danubio
Tierra contaminada, ríos devastados, cientos de personas afectadas: el derrame de lodo tóxico que ocurrió este lunes al suroeste de Hungría es un desastre ecológico de grandes dimensiones que tomará años en recuperarse.
La capa de lodo rojo cargada de metales pesados tiene dos centímetros de espesor y se extiende a lo largo de 40 kilómetros cuadrados de humedales y terreno agrícola, y todavía podría contaminar al río Danubio.
La capa de lodo rojo mide dos centímetros de espesor y cubre una extensión de 40 kilómetros cuadrados
Cuatro personas murieron a causa de la avalancha, entre ellas dos niños. Más de 120 fueron hospitalizadas y 400 casas quedaron afectadas por el lodo tóxico, residuo de la producción de aluminio. La avalancha sucedió en la localidad de Ajka cuando se rompió la represa donde una fábrica lo acumulaba.
Hungría declaró estado de emergencia en las tres provincias contaminadas en al suroeste del país y prohibió la pesca y la caza en la región. Bomberos y equipos de limpieza intentan eliminar el lodo en una zona amplia del país con palas y maquinaria.
"Es la mayor catástrofe ecológica de la historia de Hungría", dijo el responsable de WWF-Adena en Hungría, Gabor Figeczky. El activista también aseguró que al país le tomará años recuperarse del derrame.
Es "la catástrofe más grande de Europa relacionada con el llamado barro rojo", aseguró el presidente de Greenpeace de Hungría, Zsolt Szegfalvi. Y agregó que no hay experiencia sobre cómo tratar un desastre de este tipo.
Greenpeace pidió precaución en el uso de sustancias para neutralizar los tóxicos derramados. "Habrá que actuar muy cuidadosamente para que no causemos más daños que beneficios", puesto que no se conoce su efecto, recalcó Szegfalvi.
El principal el riesgo ahora es que el lodo se extienda desde el río Marcal, donde ya no hay rastros de vida, hasta el Raab, el Mosoni Duna y el Danubio, este último ubicado a unos 100 kilómetros del lugar del accidente. Las autoridades construyen diques para tratar de detener el vertido.
Los responsables
El gobierno de Hungría hará una investigación para aclarar quién es el culpable de la catástrofe ambiental, informó el jefe del gobierno húngaro, Viktor Orbán.
La empresa de donde se vertió el lodo, MAL Zrt, expuso que las fuertes lluvias rompieron la represa donde mantenía el material tóxico.
La prensa local informó que MAL Zrt cuenta con un seguro contra accidentes por 37,000 euros. El secretario de Medio Ambiente húngaro calculó que el costo del desastre podría ser de millones de dólares.
El Grupo ambientalista Rotchild lo publico tambien en su web:
Muy tóxico, lodo derramado en Hungría
Noticia - 8 octubre, 2010
Este viernes Greenpeace alertó sobre la alta concentración de arsénico y mercurio existente en el lodo derramado este lunes en el oeste de Hungía, y alertó sobre los daños a la población por estar en contacto con agua y tierra contaminada en los 40 kilómetros del derrame.
Especialistas de Greenpeace Hungría recogieron las muestras de lodos y de agua en Kolontar un día después de la catástrofe y las enviaron inmediatamente a la Agencia Federal de Medio Ambiente de Austria en Viena, y al laboratorio de Balint en Budapest. El análisis de la agencia ha encontrado los siguientes valores: 110 mg/kg (miligramos por kilogramo o parte por millón (ppm) de arsénico, 1.3 mg/kg de mercurio y 660 mg/kg de cromo.
Esto significa, que si se tiene en cuenta todo el volumen de lodo que se ha vertido, se habrían liberado al medio ambiente cincuenta toneladas de arsénico. En el análisis del agua de un pequeño canal en Kolontar, que fue realizado por el laboratorio húngaro se han detectado 0.25 miligramos por litro de arsénico, que es 25 veces superior al límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud en agua potable. En esta línea, la organización criticó duramente al gobierno húngaro por ocultar el contenido tóxico del lodo a las víctimas y al público en general.
El arsénico es tóxico para las plantas y los animales y puede acumularse en tejidos de seres vivos, además puede provocar daños en el sistema nervioso, sobre todo en invertebrados y seres humanos. El mercurio puede entrar en la cadena alimentaria, especialmente a través del pescado, también puede acumularse y, como el arsénico, puede causar daños en el sistema nervioso.
Cuando se encuentran en un pH elevado, como el que presenta el lodo rojo, estos contaminantes se encuentran relativamente bien adheridos y es más difícil que se liberen al medio ambiente, sin embargo, con la disminución del valor del pH (como está ocurriendo en los ríos) se produce un efecto de dispersión por el entorno. Por ello, Greenpeace acusa al gobierno húngaro de haber ocultado la información sobre la toxicidad de los lodos.
Greenpeace hizo un fuerte llamado al primer ministro húngaro, Viktor Orban, para que informe a las víctimas y al público en general sobre la magnitud de los daños en este momento y los que podrían presentar los afectados, así como exigir a la empresa y a sus propietarios que indemnicen por cada uno de los daños y perjuicios que han provocado a las víctimas y en el medio ambiente.
El Colmo, todo regresa a la normalidad como si nada:
La planta que derramó el lodo tóxico en Hungría reanudará sus operaciones
La fábrica de aluminio que causó el mayor desastre ecológico en ese país será vigilada por la policía y supervisada por el gobierno
DEVECSER, Hungría (CNN) — La planta de aluminio que está en el corazón del mortal derrame de lodo tóxico en Hungría reanudará operaciones a finales de la semana, aseguraron el miércoles funcionarios del gobierno.
El director ejecutivo de la planta, que fue detenido el lunes, ha sido puesto en libertad en espera de juicio, confirmó su abogado Janos Banati.
Zoltan Bakonyi, el director ejecutivo de la planta de aluminio de MAL, fue detenido tras ser acusado de poner en peligro a la ciudadanía y de dañar el medio ambiente.
El anuncio se produjo en el mismo día que los funcionarios confirmaron que una novena persona había muerto por el vertido tóxico.
La Unión Europea dijo el miércoles que la fase de rescate ha concluido.
La principal prioridad ahora es la limpieza, dijo Laurent de Pierrefeu, un funcionario de la UE que está coordinando las labores en el lugar del derrame.
El lodo rojo se filtró de un depósito de la planta de aluminio sobre las aldeas de los alrededores. En un principio se pensó que afectaría seriamente al Danubio, el segundo río más grande de Europa.
La planta será vigilada por la policía y será supervisada por el gobierno, explicó en conferencia de prensa el comisionado de socorro del país.
Los trabajadores de Hungría han estado luchando contra reloj para construir tres represas de emergencia para detener un segundo derrame.
Unos 500,000 metros cúbicos de lodos tóxicos de color rojo están almacenados en el depósito de la planta, cuya pared presenta signos de rupturas y grietas, dijo Gyorgi Tottos, vocero de Hungría para emergencias del departamento de servicios.
Los funcionarios advierten que es sólo cuestión de tiempo para que la pared se rompa y deje salir el lodo sobre los campos de los alrededores.
El lodo que queda en el depósito es aproximadamente la mitad de la cantidad que se derramó hace más de semana, inundando tres aldeas y dejando el paisaje cubierto de rojo.
Las cuadrillas de trabajo también tratan de eliminar una capa de líquido que quedó en la parte superior de los lodos para evitar que se muevan con más facilidad sobre los alrededores y causen más daños si se rompe la pared.
La compañía de aluminio dijo el sábado en un comunicado que estaba haciendo todo lo posible "para evitar más daños y reforzar el depósito dañado" y que ha realizado extensos trabajos de mantenimiento y renovación en la última década y que ha seguido las normas de seguridad.
También ha establecido un fondo de ayuda para las víctimas del derrame y está tratando de ayudar a encontrar alojamiento para los residentes que fueron evacuados.
Alrededor de 800 personas tuvieron que abandonar el pueblo de Kolontar y cientos de soldados están listos para rescatar a los habitantes de una aldea cercana, si el muro se derrumba.
Siempre con miedo:
Hungría teme otro derrame tóxico
Las alertas sonaron ayer otra vez en Hungría. Nuevas grietas en la balsa de vertidos tóxicos amenazaban con liberar parte de los más de siete millones de metros cúbicos de lodo envenenado y desencadenar un gigantesco derrame. "La situación es muy grave. No queremos crear grandes esperanzas", declaró el primer ministro, Viktor Orbán, en una conferencia de prensa en Ajka, ciudad próxima a la balsa que se rompió. Orbán consideró "muy probable" que uno de los muros de la presa se rompa y cause un nuevo vertido de barro rojo, por lo que los 715 habitantes de Kolontar (el pueblo más afectado) fueron desalojados a las seis de la mañana.
Las calles de Kolontar son rojas desde que el martes fueron arroyadas por la marea tóxica. El viernes, dos militares trataban de limpiar con agua a presión la calle principal. Vestidos con monos blancos con capucha, gafas y mascarillas, se daban la espalda y cada uno comenzaba a limpiar en una dirección. Cuando avanzaban unos metros algún camión militar cargado con escombros o barro les obligaba a apartarse. Cuando volvían a la faena se miraban con enfado: el camión había vuelto a llenar de barro rojo la calle. Ese es el sino de Hungría con esta catástrofe, limpiar un poco para ver que el barro regresa.
La empresa MAL aluminium lleva más de 50 años depositando en la balsa el fango rojo que queda como desecho al fabricar aluminio. La balsa es gigante (tiene una capacidad de unos 7,5 millones de metros cúbicos, unas siete veces el volumen del Santiago Bernabéu). Cuando el lunes a mediodía se rompió por una esquina uno de los muros de la balsa, vertió alrededor de un millón de metros cúbicos del líquido alcalino que se queda encima del fango. Ese líquido rojo es tremendamente abrasivo y es lo que quemó a familias enteras, como la de Karoly Horvath, que desde el hospital detalló: "Sentíamos cómo la ola roja nos arrancaba la carne".
Pero después de la primera riada queda mucho. Orbán explicó que han aparecido "múltiples grietas" en uno de los muros y que hay fugas: "Esto confirma que hay una probabilidad real de una ruptura y de que caiga la pared entera". El Ejecutivo húngaro calcula que el nuevo vertido sería de medio millón de metros cúbicos, la mitad que el anterior. Orbán detalló que ignoran la composición exacta del barro -análisis encargados por Greenpeace detectaron arsénico y mercurio en niveles más allá de lo normal- y empezaron a tomar muestras del interior con helicópteros. El Ejecutivo insiste en que el pH (que mide la alcalinidad) está en el Danubio cerca de los niveles aceptables (8,3 fue el pH ayer por la tarde, el mismo que el día anterior).
El primer ministro se puso severo con la empresa causante del vertido, y anunció que la planta deberá afrontar "duras consecuencias". MAL, empresa del orgullo socialista y privatizada en los años noventa a un millonario húngaro, solo ha dispuesto 200.000 euros como compensación y pide reanudar ya la producción de aluminio, suspendida por el Ejecutivo desde el lunes.
Ante el riesgo, los 715 habitantes de Kolontar, solo unos kilómetros aguas debajo de la balsa, fueron desalojados ayer. Pero solo 115 fueron al pabellón de deportes y las dos escuelas preparadas para acogerlos en Ajka. La mayoría ya habían dejado el pueblo para alojarse con otros familiares. Era el caso de los cuñados Norbert y Ottila, que el martes se afanaban en buscar entre el barro algo que salvar de su hogar y que ayer paseaban tranquilos por el centro comercial de las afueras de Ajka. Con ellos iba la esposa de Norbert, que ya ha salido del hospital. La orden de desalojo no iba con ellos porque mucho antes habían decidido alejarse de su población.
El siguiente pueblo tras Kolontar aguas debajo de la presa es Devecser. Sus 7.000 habitantes recibieron la orden de tener todo guardado en una bolsa por si tenían que salir corriendo. La policía impide desde ayer el acceso a esas dos poblaciones, que los días posteriores al vertido eran un hervidero de gente que, en muchos casos sin botas ni mascarillas, paseaba entre los militares.
El Ejército construye además cuatro muros de piedra para intentar salvar medio pueblo de Kolontar (el otro media se da por perdido) si el barro llega. El problema, como explica el director de WWF en Hungría, Gábor Figeczky, es que el barro que queda en la balsa es más estable que el líquido que ya salió, pero, a su vez, si hay un escape y esa enorme cantidad de lodo se pone en marcha será casi imposible detenerla. WWF había advertido el día anterior del mal estado de la balsa con una foto tomada en junio en la que se aprecian estrechamientos en una pared. "El tiempo nos da la razón. La balsa estaba en mal estado".
Una portavoz de emergencias, Gyorgyi Tottos, afirmó que era imposible predecir con exactitud si la presa se iba a romper y cuando: "Pueden ser horas o días, hay que esperar".
La letra de de esta cancion de ramstein, fue inspirada por esta trajedia.