LA LEALTAD PERONISTA SE ESCRIBE CON MINÚSCULA (Ensayo)
Escrito por: Lic Ramón D. Peralta
Llegó la hora del sindicalismo argentino y del peronismo. Hablar del sindicalismo y el movimiento obrero vernáculo, nos obliga indefectiblemente a ingresar nuevamente en el maravilloso fenómeno del peronismo, quien desde 1946 se ha ido convirtiendo en un poder cuasi divino, hegemónico, omnipresente, omnipotente y omnímodo. No importa de que ideología uno se jacte, ni a que segmento socio-económico se pertenezca, pues finalmente todos los caminos conducen al peronismo. El peronismo es una manera de pensar o no pensar, es una actitud, es una filosofía, y es un estilo de vida. Afirmar que uno es peronista; significa ratificar nuestra visión fútbolera de las cosas y los quienes, nuestra lozana proclividad por el hedonismo y un inmaculado narcisismo colectivo ("alpargatas sí, libros no".
Intelectuales, profesionales, oligarcas, empresarios, latifundistas, nuevos ricos, obreros, peones rurales, vagos profesionales, etc,....todos son peronistas. Los peronistas de antes, siguen siendo peronistas, o sea, los peronistas de Perón. Los peronistas de menem, que aunque invisibles, también son peronistas. Los kirchneristas son peronistas. Son peronistas asimismo, los conservadores, comunistas y socialistas, pero ninguno mas peronista, que los radicales. Gritar a los cuatro vientos que uno es peronista, equivale a decirle al mundo que se es bien argentino. Significa decir todo y no decir nada a la vez. Hasta los gorilas son peronistas. El peronismo une y divide. Enaltece y envilece. Te eleva y te arrastra. Es víctima y victimario. Es amor y odio. Es locura y pragmatísmo. Es pasión y codicia. Es utopía y distopía. Es progresismo y pobreza. Es razón e ilusión. El peronismo es la palabra que mejor describe la realidad no asumida de un país que debería estar entre los 10 países mas ricos del mundo. El peronismo es quien justifica todas nuestras miserias, en forma de egolatría.
El peronismo es el dogma mas portentoso que haya visto alguna vez nuestra historia. Dogma que sometió al propio catolicismo. El peronismo pone a sus lideres por encima de la patria, de la nación y del pueblo, sin que esto nos haga sentir incómodos,....estamos acostumbrados. No obstante se arroga la patria potestad de un nacionalismo algo exótico, pues importa mas el futuro del líder, que de todo lo demás. El peronismo es negación en estado puro. Es la extrema derecha y la extrema izquierda en un mismo envase, mas todo lo que hay en el medio. El peronismo es una forma de gobierno, donde mediante el voto, tenemos la libertad de elegir siempre lo mismo. El peronismo puede privatizar todo, y al otro día estatizar todo. Un día puede ser progresista, y al otro ser neoliberal. El peronismo puede ser cualquier cosa, y de hecho lo es.
¿Será por eso que tanto enojo produce en los adoctrinados, el ponerles un espejo delante de sus ojos?. ¿A quién le importa si Perón fue fascista o socialista?, y ¿a quién le importa si Cristina es peronistas, comunista o progresista?. Para los dogmáticos no importa nada ni nadie, que no sea su dogma y sus estereotipos. Y así como los catedralicios y escolásticos explicaban todo mediante la Biblia, los dogmáticos K, lo hacen mediante sus latiguillos envasados. La ideología peronista es unívoca y universal.-
Sus cursogramas mentales son binarios, es 1 o 0. Es el dogma o el pasado. Es kirchnerismo o Clarín. Cristina o los 90. Progresismo o neoliberalismo. Como si no existieran mas posibilidades en el universo. Es todo una gran locura, porque los 90 y el pasado nos dirige también al peronismo. El peronismo se iguala y se distingue de ellos mismos, sin abdicar en favor del remordimiento. Se incluyen o se expulsan, sin que los asista la mas elemental razón.
En ese orden, todo se idealiza, hasta las mismas matemáticas. Y si bien ellos íntimamente saben que el Indek no refleja la realidad inflacionaria, prefieren seguir repitiendo: "Clarín miente", ratificando que en su mundo solo existen estos dos hemisferios.
Pero el dogma esta en crisis, quizá tanto como la economía. Con la escisión de la CGT, y el alejamiento de Hugo Moyano (Lider de la Confederación de Trabajadores), se rompe otro de los totem del kirchnerismo. Ya los "trabajadores", no están atados al combo abstracto "kirchnersimo-critinista", y por el contrario los reclamos por los derechos de los laburantes, se hacen firmes, estentóreos, y decididos. Que la CGT se enfrente con Cristina, es asumido por el peronismo como un estigma, que los flagela y los demuele por dentro.
LAS CRISIS CON PAROS Y HUELGAS, SE VEN MAS CRÍTICAS
Los trabajadores son el peronismo, entonces Cristina ¿quién o qué es?. Salarios familiares que ya no se pagan, sueldos de 1000 dólares gravados con impuestos a las ganancias, jubilaciones que no se actualizarán y ajustes salariales por debajo de la inflación real, es lo que Cristina hoy nos ofrece a los trabajadores y jubilados, sin importar que hacemos o hicimos. Pero tampoco los planes sociales y asistenciales alcanzan,...¿que dirán cuando los pobres salgan a protestar?. Pero los pobres no salen a protestar, salvo cuando el gobierno les paga. Los pobres limosneados argentinos, se hallan en estado de indefensión e impotencia (como siempre). Están rodeados,...hasta que alguien los ayude a protestar contra Cristina (otra tarea para el peronismo).-
Todo es tan absurdo, que Moyano, uno de los pilares del kirchnerismo, ahora es el peor de la película y solo porque pidió mas lugares en las listas electorales del año pasado. Cristina le pagó todos sus esfuerzos y favores, poniéndole a los trotskystas pasionales de La Cámpora en su lugar, demostrando claramente a donde se dirige este barco. En el futuro del cristinismo, Moyano no tiene cabida. Tampoco lo tiene en el presente, por ende Cristina le está diciendo al mundo que a partir de hoy el peronismo es socialismo revolucionario.
Hugo Moyano se enfrentó a Menem, y ahora se enfrenta a Cristina, demostrando mas allá de toda su vocación empresarial personal, que no se casa con nadie que no sepa lo que es la fidelidad, cosa de la que Néstor ni Cristina tenían la menor idea. Los kirchner no saben lo que es la lealtad, la correspondencia y la gratitud, y a las pruebas me remito. Por ende, si yo fuera un camporito, no me sentiría tan seguro con la semi diosa.
En resumen, el peronismo no se está fracturando, solo hay una nueva secesión, y al igual que en la guerra homónima de EE.UU, ganará quién proponga la unión del peronismo y la unión de los argentinos. Cristina tiene como enemigos a Scioli, el peronista con mejor imágen política; a Moyano, lider natural de los trabajadores, a los peronistas tradicionales; a Macri (el mas menemista de los peronistas) , a la inflación y a toda la crisis económica y financiera interna y externa. Son muchos enemigos, y cada vez menos amigos.
Personalmente opino, que Cristina hizo un pésimo negocio, canjeando al movimiento obrero por jóvenes izquierdosos, que no tienen ni olor a república. Nadie mejor que los peronista, para sacar al país de la crisis, pero también, nadie mejor que ellos, para frenar la economía en seco, cuando estamos bien. Dijo el General: "Nada mejor para un peronista, que otro peronista",...pero se olvidó que la antítesis también es válida: "nada peor para un peronista, que otro peronista". Y así anda Argentina por estos días, de peronismo en peronismo, sin encontrar el rumbo o algo mejor. Y si se me pregunta: ¿vos que querés?,...¿volver al pasado?, yo responderé, no,...quiero por una vez en mi vida ilusionarme con el futuro. Quiero que se vayan todos, y que se queden todos (el país necesita de todos), pero con una dirigencia política nueva y aggiornada. Algún día vendrán los tiempos de los partidos políticos de centro izquierda y centro derecha, y vendrán con ellos: la alternancia, la división de poderes, las instituciones, los derechos y garantías individuales, las libertades, las igualdades, la justicia social y la república democrática.
Escrito por: Lic Ramón D. Peralta
Llegó la hora del sindicalismo argentino y del peronismo. Hablar del sindicalismo y el movimiento obrero vernáculo, nos obliga indefectiblemente a ingresar nuevamente en el maravilloso fenómeno del peronismo, quien desde 1946 se ha ido convirtiendo en un poder cuasi divino, hegemónico, omnipresente, omnipotente y omnímodo. No importa de que ideología uno se jacte, ni a que segmento socio-económico se pertenezca, pues finalmente todos los caminos conducen al peronismo. El peronismo es una manera de pensar o no pensar, es una actitud, es una filosofía, y es un estilo de vida. Afirmar que uno es peronista; significa ratificar nuestra visión fútbolera de las cosas y los quienes, nuestra lozana proclividad por el hedonismo y un inmaculado narcisismo colectivo ("alpargatas sí, libros no".
Intelectuales, profesionales, oligarcas, empresarios, latifundistas, nuevos ricos, obreros, peones rurales, vagos profesionales, etc,....todos son peronistas. Los peronistas de antes, siguen siendo peronistas, o sea, los peronistas de Perón. Los peronistas de menem, que aunque invisibles, también son peronistas. Los kirchneristas son peronistas. Son peronistas asimismo, los conservadores, comunistas y socialistas, pero ninguno mas peronista, que los radicales. Gritar a los cuatro vientos que uno es peronista, equivale a decirle al mundo que se es bien argentino. Significa decir todo y no decir nada a la vez. Hasta los gorilas son peronistas. El peronismo une y divide. Enaltece y envilece. Te eleva y te arrastra. Es víctima y victimario. Es amor y odio. Es locura y pragmatísmo. Es pasión y codicia. Es utopía y distopía. Es progresismo y pobreza. Es razón e ilusión. El peronismo es la palabra que mejor describe la realidad no asumida de un país que debería estar entre los 10 países mas ricos del mundo. El peronismo es quien justifica todas nuestras miserias, en forma de egolatría.
El peronismo es el dogma mas portentoso que haya visto alguna vez nuestra historia. Dogma que sometió al propio catolicismo. El peronismo pone a sus lideres por encima de la patria, de la nación y del pueblo, sin que esto nos haga sentir incómodos,....estamos acostumbrados. No obstante se arroga la patria potestad de un nacionalismo algo exótico, pues importa mas el futuro del líder, que de todo lo demás. El peronismo es negación en estado puro. Es la extrema derecha y la extrema izquierda en un mismo envase, mas todo lo que hay en el medio. El peronismo es una forma de gobierno, donde mediante el voto, tenemos la libertad de elegir siempre lo mismo. El peronismo puede privatizar todo, y al otro día estatizar todo. Un día puede ser progresista, y al otro ser neoliberal. El peronismo puede ser cualquier cosa, y de hecho lo es.
¿Será por eso que tanto enojo produce en los adoctrinados, el ponerles un espejo delante de sus ojos?. ¿A quién le importa si Perón fue fascista o socialista?, y ¿a quién le importa si Cristina es peronistas, comunista o progresista?. Para los dogmáticos no importa nada ni nadie, que no sea su dogma y sus estereotipos. Y así como los catedralicios y escolásticos explicaban todo mediante la Biblia, los dogmáticos K, lo hacen mediante sus latiguillos envasados. La ideología peronista es unívoca y universal.-
Sus cursogramas mentales son binarios, es 1 o 0. Es el dogma o el pasado. Es kirchnerismo o Clarín. Cristina o los 90. Progresismo o neoliberalismo. Como si no existieran mas posibilidades en el universo. Es todo una gran locura, porque los 90 y el pasado nos dirige también al peronismo. El peronismo se iguala y se distingue de ellos mismos, sin abdicar en favor del remordimiento. Se incluyen o se expulsan, sin que los asista la mas elemental razón.
En ese orden, todo se idealiza, hasta las mismas matemáticas. Y si bien ellos íntimamente saben que el Indek no refleja la realidad inflacionaria, prefieren seguir repitiendo: "Clarín miente", ratificando que en su mundo solo existen estos dos hemisferios.
Pero el dogma esta en crisis, quizá tanto como la economía. Con la escisión de la CGT, y el alejamiento de Hugo Moyano (Lider de la Confederación de Trabajadores), se rompe otro de los totem del kirchnerismo. Ya los "trabajadores", no están atados al combo abstracto "kirchnersimo-critinista", y por el contrario los reclamos por los derechos de los laburantes, se hacen firmes, estentóreos, y decididos. Que la CGT se enfrente con Cristina, es asumido por el peronismo como un estigma, que los flagela y los demuele por dentro.
LAS CRISIS CON PAROS Y HUELGAS, SE VEN MAS CRÍTICAS
Los trabajadores son el peronismo, entonces Cristina ¿quién o qué es?. Salarios familiares que ya no se pagan, sueldos de 1000 dólares gravados con impuestos a las ganancias, jubilaciones que no se actualizarán y ajustes salariales por debajo de la inflación real, es lo que Cristina hoy nos ofrece a los trabajadores y jubilados, sin importar que hacemos o hicimos. Pero tampoco los planes sociales y asistenciales alcanzan,...¿que dirán cuando los pobres salgan a protestar?. Pero los pobres no salen a protestar, salvo cuando el gobierno les paga. Los pobres limosneados argentinos, se hallan en estado de indefensión e impotencia (como siempre). Están rodeados,...hasta que alguien los ayude a protestar contra Cristina (otra tarea para el peronismo).-
Todo es tan absurdo, que Moyano, uno de los pilares del kirchnerismo, ahora es el peor de la película y solo porque pidió mas lugares en las listas electorales del año pasado. Cristina le pagó todos sus esfuerzos y favores, poniéndole a los trotskystas pasionales de La Cámpora en su lugar, demostrando claramente a donde se dirige este barco. En el futuro del cristinismo, Moyano no tiene cabida. Tampoco lo tiene en el presente, por ende Cristina le está diciendo al mundo que a partir de hoy el peronismo es socialismo revolucionario.
Hugo Moyano se enfrentó a Menem, y ahora se enfrenta a Cristina, demostrando mas allá de toda su vocación empresarial personal, que no se casa con nadie que no sepa lo que es la fidelidad, cosa de la que Néstor ni Cristina tenían la menor idea. Los kirchner no saben lo que es la lealtad, la correspondencia y la gratitud, y a las pruebas me remito. Por ende, si yo fuera un camporito, no me sentiría tan seguro con la semi diosa.
En resumen, el peronismo no se está fracturando, solo hay una nueva secesión, y al igual que en la guerra homónima de EE.UU, ganará quién proponga la unión del peronismo y la unión de los argentinos. Cristina tiene como enemigos a Scioli, el peronista con mejor imágen política; a Moyano, lider natural de los trabajadores, a los peronistas tradicionales; a Macri (el mas menemista de los peronistas) , a la inflación y a toda la crisis económica y financiera interna y externa. Son muchos enemigos, y cada vez menos amigos.
Personalmente opino, que Cristina hizo un pésimo negocio, canjeando al movimiento obrero por jóvenes izquierdosos, que no tienen ni olor a república. Nadie mejor que los peronista, para sacar al país de la crisis, pero también, nadie mejor que ellos, para frenar la economía en seco, cuando estamos bien. Dijo el General: "Nada mejor para un peronista, que otro peronista",...pero se olvidó que la antítesis también es válida: "nada peor para un peronista, que otro peronista". Y así anda Argentina por estos días, de peronismo en peronismo, sin encontrar el rumbo o algo mejor. Y si se me pregunta: ¿vos que querés?,...¿volver al pasado?, yo responderé, no,...quiero por una vez en mi vida ilusionarme con el futuro. Quiero que se vayan todos, y que se queden todos (el país necesita de todos), pero con una dirigencia política nueva y aggiornada. Algún día vendrán los tiempos de los partidos políticos de centro izquierda y centro derecha, y vendrán con ellos: la alternancia, la división de poderes, las instituciones, los derechos y garantías individuales, las libertades, las igualdades, la justicia social y la república democrática.

