Hola amigos, bueno acá va la 2da parte de mi post anterior.
Científicas Argentinas identifican una proteína que emplea la bacteria de la Brucelosis para infectar
Se denomina BmaC y se secreta a si misma al exterior del microorganismo para invadir células huéspedes. El hallazgo abre el camino a nuevas investigaciones sobre la posibilidad de que esa proteína y otras similares sean blancos terapéuticos o de diagnóstico de la Brucelosis.
Verónica Ruiz-Ranwez (izq.), la doctora Ángeles Zorreguieta –directora del laboratorio de Genética y Bioquímica de Rhizobacterias de la Fundación Instituto Leloir – y Diana Posadas.
( Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. Investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) identificaron una novedosa adhesina en Brucella, el patógeno causante de la brucelosis, una enfermedad bacteriana que afecta a varios mamíferos, incluyendo a los humanos. Esa adhesina, denominada BmaC, pertenece a una familia muy especial de proteínas que se caracterizan por su capacidad de secretarse a si mismas al exterior de la bacteria (de ahí su nombre autotransportadores). El trabajo fue publicado en la revista científica Cellular Microbiology y una de las figuras del estudio fue elegida para ser tapa de dicha edición.
Los científicos, liderados por la doctora Ángeles Zorreguieta, investigadora de la FIL y del CONICET, observaron que esta proteína (BmaC) queda expuesta en la superficie de la bacteria, ubicándose en uno de los polos. Por diversos enfoques y experimentos mostraron que BmaC es importante para la adhesión de la bacteria a las células del hospedador y que al menos uno de los mecanismos involucrados en esta interacción es la unión de BmaC a la fibronectina celular (una glicoproteína que recubre a las células, con un rol crucial en la adhesión entre células).
La doctora Diana Posadas –investigadora del laboratorio mencionado y primera autora del trabajo -indicó que “la adhesión inicial de Brucella a la célula hospedadora sería un paso clave para el éxito de la infección y determinaría la llegada del patógeno a su destino intracelular.”
“El hallazgo abre el camino a nuevas investigaciones sobre la posibilidad de que proteínas de la familia de los autotransportadores sean blancos terapéuticos o de diagnóstico en Brucella”, concluyó la doctora Zorreguieta.
Desde su descubrimiento hace más de 130 años, la brucelosis es un problema para la salud pública y para la sanidad animal de distribución mundial. El impacto económico negativo que produce esta patología en la producción ganadera en Argentina es considerable. Por otra parte en nuestro país, durante 2011, se notificaron 26 casos de brucelosis humana, la misma incidencia que en 2010.
En el trabajo también participaron Verónica Ruiz-Ranwez, Hernán Bonomi y Fernando Martín.
Créditos: Agencia CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/06/identifican-una-proteina-que-emplea-la-bacteria-de-la-brucelosis-para-infectar/
Científicos Argentinos hallan un virus que paraliza y mata a las vinchucas
El Triatoma virus, que afecta al principal vector de la enfermedad, fue identificado en otras especies relacionadas y refuerza la posibilidad de que sea utilizado en el futuro como herramienta de control biológico.
Capturas de triatominos en nidos. Créditos: Gentileza de María Laura Susevich.
( Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. Investigadores argentinos que trabajan desde el año 2002 con Triatoma virus, un agente infeccioso que afecta al principal vector del Chagas en Argentina y que no resulta perjudicial para el ser humano, lo encontraron también en otras dos especies silvestres de vinchucas. El hallazgo fortalece las chances de que el virus sea usado como un posible agente de control biológico para esta enfermedad que afecta a unas 11 millones de personas en el mundo.
Estudios anteriores habían mostrado que el agente viral infesta a un 10 al 20 por ciento de las vinchucas que transmiten el Chagas, Triatoma infestans. Ahora, científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) constataron en la provincia de Chaco que Triatoma virus también está presente en otras dos especies de vinchucas o “triatominos” en el ámbito silvestre: Psammolestes coreodes, que suelen habitar los nidos de unas aves que son parientes de los horneros, y Triatoma delpontei, en los nidos de cotorras.
Aunque el Triatoma virus no tiene efectos registrados sobre el ser humano, en la vinchuca “podemos observar parálisis en las patas traseras, retraso en el desarrollo y muerte prematura”, señaló a la Agencia CyTA la autora principal del estudio, la bióloga María Laura Susevich, becaria doctoral del CONICET y docente en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP.
Debido a su modo de transmisión, su alta patogenicidad y (ahora) la constatación de que tiene varios “hospedadores” en la naturaleza, “este virus podría ser considerado en el futuro como un posible agente de control biológico para Chagas”, agregó Susevich, cuya investigación se desarrolló en la Cátedra de Virología (UNLP) y en el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE), que depende del CONICET y la UNLP. Según Susevich, la importancia del hallazgo radica en que otras especies de vinchucas podrían colonizar domicilios o ambientes cercanos a ellos si se eliminara el actual vector.
El nuevo estudio, publicado en The Journal of Invertebrate Pathology, es parte de la tesis doctoral de Susevich que comenzó en el año 2008 y es dirigida por los doctores María Gabriela Echeverría y Gerardo Marti.
CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/05/un-virus-que-paraliza-y-mata-a-las-vinchucas-%C2%BFposible-arma-contra-el-chagas/
Investigadores Argentinos logran frenar el crecimiento de melanomas humanos con la combinación de dos terapias
Investigadores argentinos detuvieron el crecimiento de ese tipo de tumor en animales implantados, aunque advierten que todavía falta para la aplicación de este enfoque en humanos.
Los miembros de la Fundación Instituto Leloir (FIL) que participaron del estudio: Leonardo Sganga (izq.), el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL e investigador del CONICET, Marcela Bolontrade y Luciana Gutierrez.
(Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. El melanoma es el más agresivo de los tumores de piel. Ahora, con el apoyo de varias instituciones, investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) combinaron terapia celular y genética para lograr detener el crecimiento de melanomas humanos implantados en animales de laboratorio, según anunciaron en la revista científica Stem Cells and Development.
El trabajo describe la caracterización de una población de células madre “mesenquimales” (MSC) obtenida a partir de la médula ósea de donantes voluntarios, las que poseen mayor capacidad de llegar a tumores humanos (mama y melanoma) que crecen en animales de laboratorio, según señaló el director del grupo que realizó el estudio, el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL e investigador del CONICET.
El uso de esta población de células madre mesenquimales se empleó para “vehiculizar” virus oncolíticos, modificados genéticamente para atacar tumores. Los científicos primero intentaron eliminar melanomas en los animales inyectándolos cinco veces con el virus oncolítico en forma directa en el tumor, pero no tuvieron éxito. “Sin embargo cuando el virus fue introducido por vía endovenosa en este tipo de células madre, el crecimiento del tumor se detuvo”, destacó Podhajcer. Las MSC lograron penetrar en las profundidades del tumor donde fueron capaces de liberar al virus para que pudiera dispersarse, replicarse y eliminar a las células malignas. “El virus aislado no posee esa capacidad de penetrar el tumor y por eso no fue efectivo”, añadió.
La idea de usar esta combinación está basada no solo en la capacidad de las células madre mesenquimales de penetrar los tumores sino también en que, en un hipotético uso en seres humanos, ese tipo de células servirían de protección a los virus ante un eventual ataque del sistema inmunológico del paciente: la inmunidad preexistente en humanos hace que tienda a rechazar a este tipo de virus después de un tiempo. “La efectividad demostrada en la combinación entre terapia celular y genética abre las puertas a un diseño más específico y dirigido del tratamiento de la enfermedad con biofármacos que tengan menores efectos colaterales adversos”, subrayó el investigador.
Según Podhajcer, para poder llegar al uso de esta estrategia en humanos todavía falta un camino por recorrer que incluye ensayos adicionales en animales de laboratorio que permitan evaluar una toxicidad potencial del biofármaco, producirlo en condiciones adecuadas para uso humano y lograr la autorización de los organismos competentes para su uso en ensayos clínicos. “Esta combinación de terapia genética y celular podría ser usada como estrategia para tratar otro tipo de tumores”, afirmó.
No hay más de cinco grupos en el mundo que han hecho esta combinación de terapias y el grupo de Podhajcer es el primero que describe esta nueva población de células madre mesenquimales con mayor capacidad de llegada al tumor y el primero que describe que esta combinación para uso en melanomas.
El proyecto fue liderado por la doctora Marcela Bolontrade, también investigadora de CONICET. Colaboraron en la investigación Leonardo Sganga y Eduardo Piaggio de la FIL. También participaron del estudio los doctores Robinson y Sorrentino del hospital Naval, Mazzolini y García de la Universidad Austral y Sevlever de FLENI. La Agencia de Promoción Científica y Tecnológica -que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación- financió la investigación como parte del financiamiento global del Consorcio de Células Madre CICEMA amén del aporte generoso de AFULIC a lo largo de los últimos años.
Créditos: Agencia CyTA – Instituto Leloir
CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/05/en-experimentos-de-laboratorio-frenan-crecimiento-de-melanomas-humanos-con-la-combinacion-de-dos-terapias/
Cientificos Argentinos del INTA y del Conicet descifran el genoma de la moha
Científicos del INTA y del Conicet secuenciaron el genoma de la moha (Setaria italica), lo que permitirá aumentar el rendimiento y mejorar la calidad del cultivo para obtener mayores volúmenes de forrajes y biocombustibles. La noticia fue publicada esta semana en el journal Nature Biotechnology.
Puntualmente, este logro corresponde a un grupo internacional de más de 30 científicos de los Estados Unidos, Francia, China y la Argentina, en el cual participó Ana Clara Pontaroli, investigadora asistente del Conicet y miembro del grupo Trigo del INTA Balcarce.
“La secuenciación del genoma de la moha será un aporte para aumentar la resistencia a sequías, suelos salinos y diferentes patologías”, aseguró Pontaroli. La importancia de este desarrollo está relacionado con el potencial y las perspectivas de mejoramiento que poseen las gramíneas, entre las que se incluyen el trigo, la cebada, el maíz, el arroz, el sorgo, la caña de azúcar y las especies forrajeras.
La moha de Hungría es un cultivo que permite obtener forraje de buena calidad, posee buen poder de rebrote, valor forrajero y hace posible que el ganado obtenga hasta un kilo de peso por día.
“Hacer análisis genéticos o moleculares en especies sencillas permite hacer extrapolaciones, debido a que las gramíneas comparten gran parte de su estructura a nivel genómico. Hacer plantas transgénicas es fácil en esta especie”, señaló la especialista del INTA Balcarce, quien además destacó que “este grupo reúne algunos representantes muy importantes para la producción de biocombustibles”.
Proyectar investigaciones para mejorar la productividad de estas especies significará aumentar el rendimiento del cultivo para obtener mayores volúmenes de biocombustibles y de mejor calidad.
Asimismo, Jack Dekker, biólogo especializado en malezas de la universidad estatal de Iowa (Estados Unidos), dijo que el desafío de este tipo de estudios radica en “aprovechar estos fenotipos salvajes en programas de mejoramiento tradicionales para volverlos más robustos y resilientes”.
“Los resultados obtenidos de la transgénesis y mejora de Setaria italica ayudarán al desarrollo de especies emparentadas, como el mijo perla, un cultivar muy utilizado en zonas áridas”, puntualizó Pontaroli, quien agregó que “si conocemos el genoma de varias especies, se puede hacer un puente de información entre unas y otras”.
Una buena dieta para el ganado
De acuerdo con Jorge Omar Scheneiter, coordinador nacional del Área Estratégica Forrajes y pasturas del INTA, Setaria italica es un cultivo que permite tener forraje de buena calidad. “Es una especie que se adapta muy bien y es de ciclo muy corto en el verano”.
Una vez sembrada, la moha de Hungría tarda entre 60 y 80 días para estar en condiciones de ser usada como heno, esto la convierte en una alternativa práctica y económica para cría de ganado y producción de carnes y leche. Además, la siembra se puede guardar en fardos o rollos como heno para el invierno con las plantas en prepanojamiento o panojamiento.
Para Scheneiter, en la Argentina se siembran actualmente alrededor de 150 mil hectáreas al año de moha, especialmente en la provincia de Buenos Aires, sureste de Córdoba y Santa Fe.
INTA Informa
CONICET
http://ria.inta.gov.ar/?p=2345
Un equipo de científicos Argentinos diseñó un virus que ataca los tumores cancerígenos
Un equipo de científicos argentinos diseñó un virus que se “carga” en células madre y viaja a través de ellas hasta el interior del tumor para atacarlo. El desarrollo podría ser usado en cánceres de ovarios, colon, páncreas y melanoma.
A partir de la combinación de células madre y de virus diseñados para atacar determinados cánceres, un grupo de investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) logró detener el crecimiento de algunos tumores humanos, inoculados en ratones de laboratorio. “Hace cuatro años que venimos haciendo combinaciones para introducir los virus oncololíticos que diseñamos en el tumor. Ahora encontramos el vehículo: las células madre de médula ósea”, comentó ayer a este diario Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL. Se investigaron cánceres de ovarios, colon, páncreas y melanoma (piel) y el próximo paso serán las pruebas en animales superiores, como cerdos o monos, para estudiar los efectos colaterales de las toxinas de los virus oncololíticos.
Según explicó Podhajcer, quien publicó sus conclusiones en la revista científica Stem cells and development, desde hace varios años en la Argentina se viene estudiando la técnica de virusterapia y ya se patentaron varios de estos virus, pero no se lograba que detuvieran o eliminaran los cánceres investigados. Es que además de su heterogeneidad, las células de los tumores malignos están embebidas en estroma, un tejido que actuaba como barrera cuando los investigadores intentaban que el virus entrara en el tumor. Las células madre de médula ósea, por otra parte, ya demostraron su eficacia para tapizar y cerrar heridas externas debido a sus proteínas.
“Las células madre también tienen la capacidad de llegar a tejidos activos que se remodelan, como los tumores. Y al mismo tiempo los tumores que investigamos reclutan células madre de la médula ósea, pero todavía no tenemos en claro para qué, es una capacidad natural. Lo importante es que estas células nos sirven de vehículo”, explicó este investigador del Conicet. Junto a su equipo, logró preincubar el virus en las células madre e infectarlas. Luego, al inyectarlo al ratón, notaron, gracias a un reactivo que vuelve fluorescente la célula, que ésta se movía hacia el tumor.
El virus diseñado genéticamente se “cargó” en las células madre, donadas por pacientes del Hospital Naval en el barrio porteño de Caballito, durante cuatro horas. Después se abrió una ventana de tiempo de un día hasta que el virus comenzó a matar a la célula que lo contenía. Antes, se alojó en el tumor, que en este caso fue de piel. “Cuando logró traspasar el estroma, una vez dentro del tumor y pasadas las 24 horas, el virus largó las toxinas que contenía y atacó. En la mitad de los casos logramos detener el tumor, lo que podría abrir la puerta en un futuro a tratamientos crónicos. En la otra mitad eliminó el tumor”, aseguró.
Los ensayos fueron hechos sobre “ratones desnudos”, como se conoce a los roedores pelados que son criados para estos experimentos, debido a una mutación que impide que rechacen células humanas. “Esto nos permitió ver cómo actúa el virus, que es un medicamento genético de avanzada. Antes no lográbamos que llegara hasta el tumor”, comentó Podhajcer. Los virus oncololíticos vienen siendo probados y patentados en varios países, agregó, y fueron probados en España, donde a partir de células madre neuronales se aplicaron en cinco pacientes con tumores cerebrales: uno de ellos logró la remisión total.
“En el caso que investigamos, el virus invadió otros organismos pero a lo sumo, cuando esto pasa, lo que genera es una gripe. El virus que cargamos, según determinaron en el Instituto Fleni, no contenía toxicidades que pudieran percibirse en el microscopio”, comentó el experto consultado. El equipo de trabajo se completó con Marcela Bolontrade, investigadora del Conicet; Leonardo Sganga y Eduardo Piaggio, de FIL, y también hubo integrantes de la Universidad Austral, del Hospital Naval y el Instituto Fleni. En total, el grupo consta de nueve científicos.
“El problema que venimos teniendo con los tumores es que se pueden hacer resistentes y aparecer en otra parte del cuerpo. Por eso, se debe analizar caso por caso, si en algún momento se lleva esto a la práctica médica”, informó Podhajcer. En los primeros ensayos, los virus diseñados eran potentes para destruir los tumores en un 90 por ciento de los casos, pero una vez inyectados no lograban su cometido, hasta que aparecieron las células madre que provenían de la médula ósea. “En un futuro se podría extraer una muestra de médula del propio paciente”, agregó.
Ahora faltan las pruebas en “animales superiores”, para demostrar la baja toxicidad de los virus. “Después vienen las pruebas en humanos, mientras tanto debemos mejorar la ingeniería genética de los virus y su impacto dentro de los tumores malignos. De esto, ya hay estudios y ensayos clínicos en varios lugares del mundo, pero debemos testear los que diseñamos nosotros”, indicó Podhajcer. La efectividad demostrada en la combinación entre terapia celular y genética abre las puertas a un diseño más específico y dirigido del tratamiento de la enfermedad con biofármacos que tengan menores efectos colaterales adversos.
En la actualidad, no hay más de cinco grupos en el mundo que hayan hecho esta combinación y el grupo del doctor Osvaldo Podhajcer es el primero que describe el potencial vehicular de las células madre de médula ósea con mayor capacidad de llegada al tumor de piel.
Pagina 12
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-194582-2012-05-22.html
Bueno, eso fue todo. Si te gustó el post, luego visitá la parte 3 del mismo.
Científicas Argentinas identifican una proteína que emplea la bacteria de la Brucelosis para infectar
Se denomina BmaC y se secreta a si misma al exterior del microorganismo para invadir células huéspedes. El hallazgo abre el camino a nuevas investigaciones sobre la posibilidad de que esa proteína y otras similares sean blancos terapéuticos o de diagnóstico de la Brucelosis.
Verónica Ruiz-Ranwez (izq.), la doctora Ángeles Zorreguieta –directora del laboratorio de Genética y Bioquímica de Rhizobacterias de la Fundación Instituto Leloir – y Diana Posadas.
( Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. Investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) identificaron una novedosa adhesina en Brucella, el patógeno causante de la brucelosis, una enfermedad bacteriana que afecta a varios mamíferos, incluyendo a los humanos. Esa adhesina, denominada BmaC, pertenece a una familia muy especial de proteínas que se caracterizan por su capacidad de secretarse a si mismas al exterior de la bacteria (de ahí su nombre autotransportadores). El trabajo fue publicado en la revista científica Cellular Microbiology y una de las figuras del estudio fue elegida para ser tapa de dicha edición.
Los científicos, liderados por la doctora Ángeles Zorreguieta, investigadora de la FIL y del CONICET, observaron que esta proteína (BmaC) queda expuesta en la superficie de la bacteria, ubicándose en uno de los polos. Por diversos enfoques y experimentos mostraron que BmaC es importante para la adhesión de la bacteria a las células del hospedador y que al menos uno de los mecanismos involucrados en esta interacción es la unión de BmaC a la fibronectina celular (una glicoproteína que recubre a las células, con un rol crucial en la adhesión entre células).
La doctora Diana Posadas –investigadora del laboratorio mencionado y primera autora del trabajo -indicó que “la adhesión inicial de Brucella a la célula hospedadora sería un paso clave para el éxito de la infección y determinaría la llegada del patógeno a su destino intracelular.”
“El hallazgo abre el camino a nuevas investigaciones sobre la posibilidad de que proteínas de la familia de los autotransportadores sean blancos terapéuticos o de diagnóstico en Brucella”, concluyó la doctora Zorreguieta.
Desde su descubrimiento hace más de 130 años, la brucelosis es un problema para la salud pública y para la sanidad animal de distribución mundial. El impacto económico negativo que produce esta patología en la producción ganadera en Argentina es considerable. Por otra parte en nuestro país, durante 2011, se notificaron 26 casos de brucelosis humana, la misma incidencia que en 2010.
En el trabajo también participaron Verónica Ruiz-Ranwez, Hernán Bonomi y Fernando Martín.
Créditos: Agencia CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/06/identifican-una-proteina-que-emplea-la-bacteria-de-la-brucelosis-para-infectar/
Científicos Argentinos hallan un virus que paraliza y mata a las vinchucas
El Triatoma virus, que afecta al principal vector de la enfermedad, fue identificado en otras especies relacionadas y refuerza la posibilidad de que sea utilizado en el futuro como herramienta de control biológico.
Capturas de triatominos en nidos. Créditos: Gentileza de María Laura Susevich.
( Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. Investigadores argentinos que trabajan desde el año 2002 con Triatoma virus, un agente infeccioso que afecta al principal vector del Chagas en Argentina y que no resulta perjudicial para el ser humano, lo encontraron también en otras dos especies silvestres de vinchucas. El hallazgo fortalece las chances de que el virus sea usado como un posible agente de control biológico para esta enfermedad que afecta a unas 11 millones de personas en el mundo.
Estudios anteriores habían mostrado que el agente viral infesta a un 10 al 20 por ciento de las vinchucas que transmiten el Chagas, Triatoma infestans. Ahora, científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) constataron en la provincia de Chaco que Triatoma virus también está presente en otras dos especies de vinchucas o “triatominos” en el ámbito silvestre: Psammolestes coreodes, que suelen habitar los nidos de unas aves que son parientes de los horneros, y Triatoma delpontei, en los nidos de cotorras.
Aunque el Triatoma virus no tiene efectos registrados sobre el ser humano, en la vinchuca “podemos observar parálisis en las patas traseras, retraso en el desarrollo y muerte prematura”, señaló a la Agencia CyTA la autora principal del estudio, la bióloga María Laura Susevich, becaria doctoral del CONICET y docente en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP.
Debido a su modo de transmisión, su alta patogenicidad y (ahora) la constatación de que tiene varios “hospedadores” en la naturaleza, “este virus podría ser considerado en el futuro como un posible agente de control biológico para Chagas”, agregó Susevich, cuya investigación se desarrolló en la Cátedra de Virología (UNLP) y en el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE), que depende del CONICET y la UNLP. Según Susevich, la importancia del hallazgo radica en que otras especies de vinchucas podrían colonizar domicilios o ambientes cercanos a ellos si se eliminara el actual vector.
El nuevo estudio, publicado en The Journal of Invertebrate Pathology, es parte de la tesis doctoral de Susevich que comenzó en el año 2008 y es dirigida por los doctores María Gabriela Echeverría y Gerardo Marti.
CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/05/un-virus-que-paraliza-y-mata-a-las-vinchucas-%C2%BFposible-arma-contra-el-chagas/
Investigadores Argentinos logran frenar el crecimiento de melanomas humanos con la combinación de dos terapias
Investigadores argentinos detuvieron el crecimiento de ese tipo de tumor en animales implantados, aunque advierten que todavía falta para la aplicación de este enfoque en humanos.
Los miembros de la Fundación Instituto Leloir (FIL) que participaron del estudio: Leonardo Sganga (izq.), el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL e investigador del CONICET, Marcela Bolontrade y Luciana Gutierrez.
(Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. El melanoma es el más agresivo de los tumores de piel. Ahora, con el apoyo de varias instituciones, investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) combinaron terapia celular y genética para lograr detener el crecimiento de melanomas humanos implantados en animales de laboratorio, según anunciaron en la revista científica Stem Cells and Development.
El trabajo describe la caracterización de una población de células madre “mesenquimales” (MSC) obtenida a partir de la médula ósea de donantes voluntarios, las que poseen mayor capacidad de llegar a tumores humanos (mama y melanoma) que crecen en animales de laboratorio, según señaló el director del grupo que realizó el estudio, el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL e investigador del CONICET.
El uso de esta población de células madre mesenquimales se empleó para “vehiculizar” virus oncolíticos, modificados genéticamente para atacar tumores. Los científicos primero intentaron eliminar melanomas en los animales inyectándolos cinco veces con el virus oncolítico en forma directa en el tumor, pero no tuvieron éxito. “Sin embargo cuando el virus fue introducido por vía endovenosa en este tipo de células madre, el crecimiento del tumor se detuvo”, destacó Podhajcer. Las MSC lograron penetrar en las profundidades del tumor donde fueron capaces de liberar al virus para que pudiera dispersarse, replicarse y eliminar a las células malignas. “El virus aislado no posee esa capacidad de penetrar el tumor y por eso no fue efectivo”, añadió.
La idea de usar esta combinación está basada no solo en la capacidad de las células madre mesenquimales de penetrar los tumores sino también en que, en un hipotético uso en seres humanos, ese tipo de células servirían de protección a los virus ante un eventual ataque del sistema inmunológico del paciente: la inmunidad preexistente en humanos hace que tienda a rechazar a este tipo de virus después de un tiempo. “La efectividad demostrada en la combinación entre terapia celular y genética abre las puertas a un diseño más específico y dirigido del tratamiento de la enfermedad con biofármacos que tengan menores efectos colaterales adversos”, subrayó el investigador.
Según Podhajcer, para poder llegar al uso de esta estrategia en humanos todavía falta un camino por recorrer que incluye ensayos adicionales en animales de laboratorio que permitan evaluar una toxicidad potencial del biofármaco, producirlo en condiciones adecuadas para uso humano y lograr la autorización de los organismos competentes para su uso en ensayos clínicos. “Esta combinación de terapia genética y celular podría ser usada como estrategia para tratar otro tipo de tumores”, afirmó.
No hay más de cinco grupos en el mundo que han hecho esta combinación de terapias y el grupo de Podhajcer es el primero que describe esta nueva población de células madre mesenquimales con mayor capacidad de llegada al tumor y el primero que describe que esta combinación para uso en melanomas.
El proyecto fue liderado por la doctora Marcela Bolontrade, también investigadora de CONICET. Colaboraron en la investigación Leonardo Sganga y Eduardo Piaggio de la FIL. También participaron del estudio los doctores Robinson y Sorrentino del hospital Naval, Mazzolini y García de la Universidad Austral y Sevlever de FLENI. La Agencia de Promoción Científica y Tecnológica -que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación- financió la investigación como parte del financiamiento global del Consorcio de Células Madre CICEMA amén del aporte generoso de AFULIC a lo largo de los últimos años.
Créditos: Agencia CyTA – Instituto Leloir
CyTA
http://www.agenciacyta.org.ar/2012/05/en-experimentos-de-laboratorio-frenan-crecimiento-de-melanomas-humanos-con-la-combinacion-de-dos-terapias/
Cientificos Argentinos del INTA y del Conicet descifran el genoma de la moha
Científicos del INTA y del Conicet secuenciaron el genoma de la moha (Setaria italica), lo que permitirá aumentar el rendimiento y mejorar la calidad del cultivo para obtener mayores volúmenes de forrajes y biocombustibles. La noticia fue publicada esta semana en el journal Nature Biotechnology.
Puntualmente, este logro corresponde a un grupo internacional de más de 30 científicos de los Estados Unidos, Francia, China y la Argentina, en el cual participó Ana Clara Pontaroli, investigadora asistente del Conicet y miembro del grupo Trigo del INTA Balcarce.
“La secuenciación del genoma de la moha será un aporte para aumentar la resistencia a sequías, suelos salinos y diferentes patologías”, aseguró Pontaroli. La importancia de este desarrollo está relacionado con el potencial y las perspectivas de mejoramiento que poseen las gramíneas, entre las que se incluyen el trigo, la cebada, el maíz, el arroz, el sorgo, la caña de azúcar y las especies forrajeras.
La moha de Hungría es un cultivo que permite obtener forraje de buena calidad, posee buen poder de rebrote, valor forrajero y hace posible que el ganado obtenga hasta un kilo de peso por día.
“Hacer análisis genéticos o moleculares en especies sencillas permite hacer extrapolaciones, debido a que las gramíneas comparten gran parte de su estructura a nivel genómico. Hacer plantas transgénicas es fácil en esta especie”, señaló la especialista del INTA Balcarce, quien además destacó que “este grupo reúne algunos representantes muy importantes para la producción de biocombustibles”.
Proyectar investigaciones para mejorar la productividad de estas especies significará aumentar el rendimiento del cultivo para obtener mayores volúmenes de biocombustibles y de mejor calidad.
Asimismo, Jack Dekker, biólogo especializado en malezas de la universidad estatal de Iowa (Estados Unidos), dijo que el desafío de este tipo de estudios radica en “aprovechar estos fenotipos salvajes en programas de mejoramiento tradicionales para volverlos más robustos y resilientes”.
“Los resultados obtenidos de la transgénesis y mejora de Setaria italica ayudarán al desarrollo de especies emparentadas, como el mijo perla, un cultivar muy utilizado en zonas áridas”, puntualizó Pontaroli, quien agregó que “si conocemos el genoma de varias especies, se puede hacer un puente de información entre unas y otras”.
Una buena dieta para el ganado
De acuerdo con Jorge Omar Scheneiter, coordinador nacional del Área Estratégica Forrajes y pasturas del INTA, Setaria italica es un cultivo que permite tener forraje de buena calidad. “Es una especie que se adapta muy bien y es de ciclo muy corto en el verano”.
Una vez sembrada, la moha de Hungría tarda entre 60 y 80 días para estar en condiciones de ser usada como heno, esto la convierte en una alternativa práctica y económica para cría de ganado y producción de carnes y leche. Además, la siembra se puede guardar en fardos o rollos como heno para el invierno con las plantas en prepanojamiento o panojamiento.
Para Scheneiter, en la Argentina se siembran actualmente alrededor de 150 mil hectáreas al año de moha, especialmente en la provincia de Buenos Aires, sureste de Córdoba y Santa Fe.
INTA Informa
CONICET
http://ria.inta.gov.ar/?p=2345
Un equipo de científicos Argentinos diseñó un virus que ataca los tumores cancerígenos
Un equipo de científicos argentinos diseñó un virus que se “carga” en células madre y viaja a través de ellas hasta el interior del tumor para atacarlo. El desarrollo podría ser usado en cánceres de ovarios, colon, páncreas y melanoma.
A partir de la combinación de células madre y de virus diseñados para atacar determinados cánceres, un grupo de investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) logró detener el crecimiento de algunos tumores humanos, inoculados en ratones de laboratorio. “Hace cuatro años que venimos haciendo combinaciones para introducir los virus oncololíticos que diseñamos en el tumor. Ahora encontramos el vehículo: las células madre de médula ósea”, comentó ayer a este diario Osvaldo Podhajcer, jefe del laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL. Se investigaron cánceres de ovarios, colon, páncreas y melanoma (piel) y el próximo paso serán las pruebas en animales superiores, como cerdos o monos, para estudiar los efectos colaterales de las toxinas de los virus oncololíticos.
Según explicó Podhajcer, quien publicó sus conclusiones en la revista científica Stem cells and development, desde hace varios años en la Argentina se viene estudiando la técnica de virusterapia y ya se patentaron varios de estos virus, pero no se lograba que detuvieran o eliminaran los cánceres investigados. Es que además de su heterogeneidad, las células de los tumores malignos están embebidas en estroma, un tejido que actuaba como barrera cuando los investigadores intentaban que el virus entrara en el tumor. Las células madre de médula ósea, por otra parte, ya demostraron su eficacia para tapizar y cerrar heridas externas debido a sus proteínas.
“Las células madre también tienen la capacidad de llegar a tejidos activos que se remodelan, como los tumores. Y al mismo tiempo los tumores que investigamos reclutan células madre de la médula ósea, pero todavía no tenemos en claro para qué, es una capacidad natural. Lo importante es que estas células nos sirven de vehículo”, explicó este investigador del Conicet. Junto a su equipo, logró preincubar el virus en las células madre e infectarlas. Luego, al inyectarlo al ratón, notaron, gracias a un reactivo que vuelve fluorescente la célula, que ésta se movía hacia el tumor.
El virus diseñado genéticamente se “cargó” en las células madre, donadas por pacientes del Hospital Naval en el barrio porteño de Caballito, durante cuatro horas. Después se abrió una ventana de tiempo de un día hasta que el virus comenzó a matar a la célula que lo contenía. Antes, se alojó en el tumor, que en este caso fue de piel. “Cuando logró traspasar el estroma, una vez dentro del tumor y pasadas las 24 horas, el virus largó las toxinas que contenía y atacó. En la mitad de los casos logramos detener el tumor, lo que podría abrir la puerta en un futuro a tratamientos crónicos. En la otra mitad eliminó el tumor”, aseguró.
Los ensayos fueron hechos sobre “ratones desnudos”, como se conoce a los roedores pelados que son criados para estos experimentos, debido a una mutación que impide que rechacen células humanas. “Esto nos permitió ver cómo actúa el virus, que es un medicamento genético de avanzada. Antes no lográbamos que llegara hasta el tumor”, comentó Podhajcer. Los virus oncololíticos vienen siendo probados y patentados en varios países, agregó, y fueron probados en España, donde a partir de células madre neuronales se aplicaron en cinco pacientes con tumores cerebrales: uno de ellos logró la remisión total.
“En el caso que investigamos, el virus invadió otros organismos pero a lo sumo, cuando esto pasa, lo que genera es una gripe. El virus que cargamos, según determinaron en el Instituto Fleni, no contenía toxicidades que pudieran percibirse en el microscopio”, comentó el experto consultado. El equipo de trabajo se completó con Marcela Bolontrade, investigadora del Conicet; Leonardo Sganga y Eduardo Piaggio, de FIL, y también hubo integrantes de la Universidad Austral, del Hospital Naval y el Instituto Fleni. En total, el grupo consta de nueve científicos.
“El problema que venimos teniendo con los tumores es que se pueden hacer resistentes y aparecer en otra parte del cuerpo. Por eso, se debe analizar caso por caso, si en algún momento se lleva esto a la práctica médica”, informó Podhajcer. En los primeros ensayos, los virus diseñados eran potentes para destruir los tumores en un 90 por ciento de los casos, pero una vez inyectados no lograban su cometido, hasta que aparecieron las células madre que provenían de la médula ósea. “En un futuro se podría extraer una muestra de médula del propio paciente”, agregó.
Ahora faltan las pruebas en “animales superiores”, para demostrar la baja toxicidad de los virus. “Después vienen las pruebas en humanos, mientras tanto debemos mejorar la ingeniería genética de los virus y su impacto dentro de los tumores malignos. De esto, ya hay estudios y ensayos clínicos en varios lugares del mundo, pero debemos testear los que diseñamos nosotros”, indicó Podhajcer. La efectividad demostrada en la combinación entre terapia celular y genética abre las puertas a un diseño más específico y dirigido del tratamiento de la enfermedad con biofármacos que tengan menores efectos colaterales adversos.
En la actualidad, no hay más de cinco grupos en el mundo que hayan hecho esta combinación y el grupo del doctor Osvaldo Podhajcer es el primero que describe el potencial vehicular de las células madre de médula ósea con mayor capacidad de llegada al tumor de piel.
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http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-194582-2012-05-22.html
Bueno, eso fue todo. Si te gustó el post, luego visitá la parte 3 del mismo.