
Ante los avances de la ciencia es imposible no sentir admiración: con tan sólo una célula humana y proteína de medusa, los expertos han logrado generar por vez primera un sistema vivo que emite un láser de luz, lo cual podría tener múltiples aplicaciones en la ingeniería de equipos ópticos. Se trata de una proteína fluorescente que se usa habitualmente para clasificar células.
El procedimiento consistió en colocar células embrionarias de riñón humano entre dos espejos, lo que funciona a manera de cavidad donde la luz rebota emitiendo un haz de luz láser que puede ser detectado por el ojo humano. Los rayos son débiles, pero la magnitud de brillantez es mayor que la habitual en las fluorescencias naturales de las medusas y muestran un color verde atractivo.
Por otro lado, el láser producido tiene propiedades regenerativas. Es interesante que, ante la pérdida de proteínas durante el proceso, la célula haga que vuelvan a desarrollarse nuevas proteínas. Este descubrimiento puede ser muy importante para llevar a cabo estudios detallados de las células. Los patrones de comportamiento permitirían conocer lo que acontece en su interior.
Una aplicación hipotética podría ser en el área de la salud. Al efectuar intervenciones quirúrgicas los láseres, que se introducen en el cuerpo para captar imágenes o extirpar determinadas células, podrían ser generados dentro del mismo organismo y, por tanto, profundizarse más en las áreas enfermas.
Los científicos no están seguros de hasta donde pueda llegarse en este sentido, pues se requeriría una luz externa para estimular el láser, lo cual se hace difícil en sistemas muy pequeños. De cualquier forma, sí habría la posibilidad de identificar a tiempo y con gran precisión distintos procesos celulares que ocurren en el cuerpo humano.
ojala le guste