La átmosfera Sprites, elves y blue jets.
Las tormentas generan extraños fenómenos luminosos decenas de kilómetros por encima de ellas como los "sprites", "elves" o "blue jets".
Las tormentas siempre han tenido un doble efecto en el ser humano: la admiración y el miedo. Pueden ser uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza y ser capaces de traer una gran destrucción. Son capaces de originar tornados, rayos, granizo y unos fenómenos luminosos en la alta atmósfera que están comenzando a descubrirse y entenderse.
Los sprites se descubrieron en 1989
Estos fenómenos comenzaron a observarse a finales del siglo XIX pero la comunidad científica no tomó en serio los avistamientos. No fue hasta 1989, tras la captura en imagen de forma casual de un sprite, que no se empezó a investigar sobre estas extrañas luces.
Luces sobre las tormentas: ¿Qué son los sprites?
Los sprites (duendes en inglés) se forman a una altura que puede llegar hasta los 90 kilómetros y sobre la zona de la tormenta que presenta descargas eléctricas positivas de nube a tierra. Tienen una forma de medusa o de columnas con una tonalidad rojiza, que en las partes más bajas puede ser azulada. Duran apenas un segundo y aparecen generalmente en grupos.
Otro de los fenómenos luminosos que se producen en las capas altas de la atmósfera durante las tormentas son los blue jets. Estos son eyecciones que parten de las nubes de tormenta y se propagan hacia arriba a velocidades de 100 km/s. Tienen forma de cono, llegan hasta altitudes de 40 ó 50 kilómetros y parecen ser menos frecuentes que los sprites. Una mezcla de sprite y blue jet daría lugar a los jets gigantes.
Los elves (elfos en inglés) son halos que se expanden sobre las tormentas a unos 100 kilómetros de altura y que pueden tener unos cientos de kilómetros de anchura. Fueron detectados por primera vez en 1994. Además, hay una versión más pequeña de los elves que aparece, en ocasiones, precediendo a los sprites.
Otros fenómenos que se generan en la atmósfera
Además de estos, existen descargas desde la nube (de menos de un kilómetro de largo y compactas) llamadas gnomos, pequeñas luces a modo de puntos en la parte superior de las nubes tormentosas (pixies) y trolls, una serie de rápidos eventos separados que parten del final de un sprite intenso. Los gnomos y pixies son blancos, mientras que los trolls son rojos.
Debido a su reciente descubrimiento, los procesos que originan todos estos fenómenos no se conocen bien, por lo que está apareciendo una rama científica para investigarlos más a fondo y tratar de comprender todo lo que ocurre en las capas altas de la atmósfera del planeta.
Cómo ver los sprites sobre las tormentas
Los científicos usan cámaras especiales para poder captar con mayor nitidez estas estructuras. Sin embargo, un observador tiene muy difícil poder ver estas extrañas luces ya que su intensidad luminosa no es muy alta y la contaminación lumínica que existe en muchas áreas es suficiente para evitar su apreciación.
Los más fáciles de observar son los sprites ya que su intensidad puede llegar a ser como la de una aurora de intensidad media, aunque de una duración mucho menor. Así, para lograr verlos tiene que ser una noche sin luna, hay que alejarse de las ciudades, situarse a unos 200 kilómetros de la tormenta, mirar justo por encima de ésta y esperar a tener suerte.
Las tormentas generan extraños fenómenos luminosos decenas de kilómetros por encima de ellas como los "sprites", "elves" o "blue jets".

Las tormentas siempre han tenido un doble efecto en el ser humano: la admiración y el miedo. Pueden ser uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza y ser capaces de traer una gran destrucción. Son capaces de originar tornados, rayos, granizo y unos fenómenos luminosos en la alta atmósfera que están comenzando a descubrirse y entenderse.

Los sprites se descubrieron en 1989
Estos fenómenos comenzaron a observarse a finales del siglo XIX pero la comunidad científica no tomó en serio los avistamientos. No fue hasta 1989, tras la captura en imagen de forma casual de un sprite, que no se empezó a investigar sobre estas extrañas luces.

Luces sobre las tormentas: ¿Qué son los sprites?
Los sprites (duendes en inglés) se forman a una altura que puede llegar hasta los 90 kilómetros y sobre la zona de la tormenta que presenta descargas eléctricas positivas de nube a tierra. Tienen una forma de medusa o de columnas con una tonalidad rojiza, que en las partes más bajas puede ser azulada. Duran apenas un segundo y aparecen generalmente en grupos.
Otro de los fenómenos luminosos que se producen en las capas altas de la atmósfera durante las tormentas son los blue jets. Estos son eyecciones que parten de las nubes de tormenta y se propagan hacia arriba a velocidades de 100 km/s. Tienen forma de cono, llegan hasta altitudes de 40 ó 50 kilómetros y parecen ser menos frecuentes que los sprites. Una mezcla de sprite y blue jet daría lugar a los jets gigantes.

Los elves (elfos en inglés) son halos que se expanden sobre las tormentas a unos 100 kilómetros de altura y que pueden tener unos cientos de kilómetros de anchura. Fueron detectados por primera vez en 1994. Además, hay una versión más pequeña de los elves que aparece, en ocasiones, precediendo a los sprites.
Otros fenómenos que se generan en la atmósfera
Además de estos, existen descargas desde la nube (de menos de un kilómetro de largo y compactas) llamadas gnomos, pequeñas luces a modo de puntos en la parte superior de las nubes tormentosas (pixies) y trolls, una serie de rápidos eventos separados que parten del final de un sprite intenso. Los gnomos y pixies son blancos, mientras que los trolls son rojos.
Debido a su reciente descubrimiento, los procesos que originan todos estos fenómenos no se conocen bien, por lo que está apareciendo una rama científica para investigarlos más a fondo y tratar de comprender todo lo que ocurre en las capas altas de la atmósfera del planeta.

Cómo ver los sprites sobre las tormentas
Los científicos usan cámaras especiales para poder captar con mayor nitidez estas estructuras. Sin embargo, un observador tiene muy difícil poder ver estas extrañas luces ya que su intensidad luminosa no es muy alta y la contaminación lumínica que existe en muchas áreas es suficiente para evitar su apreciación.

Los más fáciles de observar son los sprites ya que su intensidad puede llegar a ser como la de una aurora de intensidad media, aunque de una duración mucho menor. Así, para lograr verlos tiene que ser una noche sin luna, hay que alejarse de las ciudades, situarse a unos 200 kilómetros de la tormenta, mirar justo por encima de ésta y esperar a tener suerte.
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