En plena oscuridad la formación de veinte anfibios LVTP-7 de la IMARA (Infantería de Marina Armada República Argentina) se despliega desde el ARA “Cabo San Antonio” rumbo al objetivo “Playa Roja”, un sector de trescientos metros de extensión al Sur Oeste de la Bahía Yorke.
El VAO 05 encabeza la oleada inicial del asalto formada por cuatro vehículos y es el primero en hacer contacto con tierra firme.
Son las 6:30 horas del 2 de Abril de 1982.
Los anfibios desembarcan a los infantes de marina argentinos como parte de la Operación Rosario, por la recuperación de nuestras Islas Malvinas, y aseguran la toma del vital aeropuerto sin encontrar oposición de los ingleses.
Los VAO 05, 07 y 19 continúan en vanguardia el avance hacia la población de Stanley, escoltando a los infantes que los siguen a pie ante la posibilidad de encontrar minas en el camino.
Al llegar al lugar denominado Casa Blanca, en las afueras de la ciudad, la explosión a unos cincuenta metros a la izquierda de un proyectil antitanque sacude al VAO 07, seguida de ráfagas de balas trazadoras que impactan el frente del vehículo rebotando en todas direcciones.
Los VAO maniobraban rápidamente cubriendo su silueta en una hondonada mientras responden al fuego enemigo con las ametralladoras 12,7mm de sus torres. Instantes después una granada de fósforo incendiaria explota delante, demasiado lejos de los anfibios, y luego un cohete antitanque Carl Gustav de 84mm estalla al frente y a la izquierda, a unos ciento cincuenta metros sin producir el menor daño.
Los infantes argentinos responden al fuego con morteros y cañones sin retroceso, impactando en la parte delantera de la casa desde la que proviene el fuego de los marines ingleses, que al ser superados y perdida la sorpresa de la emboscada optan por retirarse hacia el poblado.
El error de los ingleses, afortunadamente, fue abrir fuego desde larga distancia y lejos del alcance efectivo de sus armas, cuando los blindados argentinos se encontraban todavía a unos cuatrocientos cincuenta metros.
Como resultado de la acción, el VAO 07 recibe noventa y siete impactos de ametralladora 7,62mm en su parte frontal, que rompen la mira de la Browing y varios cristales, penetrando al interior una sola bala, y sus esquirlas hieren levemente en la mano izquierda al soldado clase 62 Horacio Tello.
Lejos de quedar inutilizado, el VAO 07 continúa desplazándose hacia Puerto Argentino y luego de la rendición de los británicos y una vez asegurado el control de las islas, junto con los demás anfibios del batallón dos días después puede reembarcarse navegando por sus propios medios.
Hasta hoy se lo puede ver en servicio...
Sin embargo, al regresar a Inglaterra los soldados del 2° Pelotón de Reales Marines Gibbs, Best y Brown, que participaron en el combate, resultan también ser los autores de la imaginativa historia que aparece hasta la actualidad en publicaciones británicas según la cual ese día un LVTP-7 argentino fue impactado con excepcional puntería por dos cohetes antitanques y la explosión y el posterior incendio producido acabó con el vehículo y sus veinticinco tripulantes...
Y por esta acción fueron condecorados...
En fin, como dice el refrán la historia la escriben los vencedores... aunque no tenga el menor asidero.
En la actualidad los LVTP-7 continúan en servicio en la IMARA , habiendo experimentado en los '90 varios esquemas de camuflajes similares al del US ARMY en tonos arena, verde claro, verde oscuro y marrón, reemplazados hoy por un atractivo mimetizado al estilo OTAN, con grandes zonas de pintura en color verde oscuro, negro y marrón rojizo.
Y en los laterales, junto a la bandera nacional y el escudo de la Infantería de Marina lucen orgullosos la silueta de las Islas Malvinas.
