Un cigarrillo electrónico (o también llamado “e-Cig” o "e-Cigar"

es una alternativa al
cigarrillo
, destinada tanto a quienes desean seguir fumando sin inhalar las sustancias nocivas del tabaco, como a las personas que, cuando están fumando, desean molestar lo menos posible a quienes están a su alrededor.1 El aparato, por sí mismo, únicamente vaporiza la sustancia contenida en los cartuchos, provocando la expulsión de vapor que imita al humo en el
cigarrillo
tradicional y consiguiendo así en el usuario un efecto similar.
El aparato adopta la forma de una pequeña varita, ligeramente más larga que un cigarrillo normal (los que imitan exactamente a un cigarrillo normal no suelen ser una opción adecuada por lo general)[cita requerida] aunque los hay en formatos mas voluminosos, equivalente a puros y pipas que cuentan con mas autonomía.
La boquilla del aparato contiene un cartucho recambiable o recargable lleno de líquido. Las principales sustancias que contiene el líquido son: propilenglicol y/o glicerina vegetal, nicotina en diferentes dosis como opcional (por lo general entre 0 mg y 36 miligramos por mililitro), sabores y aromas opcionales.
Cuando el usuario inhala a través del aparato, el flujo de aire es detectado por un sensor. Un microprocesador activa entonces un nebulizador (popularizado por la industria como atomizador), que inyecta minúsculas gotitas del líquido en el aire que fluye y lo vaporiza. Esto produce una nube de vapor que es inhalada por el usuario. La adición del propilenglicol hace que la nube de vapor se parezca más al humo de un cigarrillo normal. El microprocesador activa también un LED de color naranja (que en los últimos modelos puede ser de otros colores: verde, azul, rosa, etc.) en la punta de aparato para mejor simular el acto fumar auténtico.
Generalmente, los cigarrillos electrónicos utilizan una batería recargable como fuente de energía. La duración de la batería varía entre distintos aparatos, mientras que algunos duran un día entre recargas, otros duran hasta una semana, o eso afirman sus vendedores, en cualquier caso es según su capacidad en mAh y el uso que se haga del aparato. La experiencia de los usuarios es que la duración de las baterías cargadas va de 2 a 5 horas en los modelos más convencionales, a 12 a 24 horas en los modelos especiales (en pipas, puros, y algún otro modelo con baterías especiales adjuntas). Las baterías son de dos tipos: automáticas, en las que la inhalación es detectada lo cual son su gran ventaja ganando en mucha comodidad de uso, pero resultando mas fáciles de ser dañadas si pasa e-liquid o agua hacia la misma lo que es probable que ocurra y la arruine irreparablemente o a veces el mecanismo detector de inhalación se bloquea y también la hace inservible; y manuales, en las que se debe oprimir un pequeño botón al inhalar lo cual no es tan práctico pero es cuestión de habituarse en poco tiempo, y su gran ventaja es que son blindadas lo que las hace absolutamente seguras contra entrada de fluidos a diferencia de las anteriores. Otrs dispositivos: PCC simula un paquete de cigarrillos pero tiene una batería incorporada que se carga previamente y sirve para ir cargando las baterías de los e-cigs en forma portátil,cargadores USB para computadoras; Passtrough que permite vapear solo conectando un dispositivo que simula una batería de e-cig al puerto USB prescindiendo de la batería; como pasa con los cartuchos la innovación es permanente en este campo.
Desarrollado en China por Hon Lik de Ruyan, el producto ya patentado se vende libremente en Europa, Japón y Estados Unidos como una alternativa para sustituir el tabaco o utilizarse donde no se permite fumar tabaco y su uso es cada vez más generalizado.
Fumar el cigarrillo electrónico se conoce actualmente como "vapear" y se deriva del término inglés vaping. Los usuarios del cigarrillo electrónico denominan los cigarrillos comunes como cigarrillos analógicos y los electrónicos como cigarrillos digitales.
Riesgos y beneficios:
La Organización Mundial de la Salud advierte a los consumidores que no se reconocen a las marcas que se ostenten como terapia efectiva de remplazo o se digan reconocidas por este organismo debido a la carencia de estudios rigurosos que demuestren la efectividad del cigarro electrónico como terapia de remplazo o sus niveles de toxicidad, sin embargo, la OMS no descarta su utilidad conforme se realicen estudios a profundidad.2 Por otro lado, la Agencia de Drogas y Alimentos estadounidense, en un somero análisis a dos marcas lideres, encontró dos grupos de sustancias que consideró que potencialmente pueden ser dañinas: el dietilenglicol y las nitrosaminas.3 Mientras tanto, el departamento de salud de Canadá solo menciona la presencia de dietilenglicol y la necesidad de realizar análisis posteriores.4
En un estudio independiente en Nueva Zelanda por parte de Laugesen (2008) y el departamento de sanidad neozelandés se examinaron los niveles de nitrosaminas del cigarro electrónico encontrando que estos niveles son muy bajos en comparación al cigarro normal.5 Por ejemplo, el estudio de Laugesen reporta un máximo total de nitrosaminas de 8,16 nanogramos por cartucho mientras que en las principales marcas lideres de cigarrillo convencional se reportan de 1300 a 6300 nanogramos por gramo (1,3 - 6,3 microgramos/gramo).6 Igualmente, estos resultados también indicaron que el nivel de nicotina en los cartuchos del cigarrillo electrónico no es diferente de la concentración de nicotina en los parches de nicotina. Este estudio concluyo que en base a la información del fabricante, la composición del líquido del cartucho no es peligroso para la salud, si se usa debidamente.5 El departamento de sanidad neozelandés aprobó los cigarrillos electrónicos.
La Asociación Americana de Médicos de Salud Pública ha recomendado a la Agencia de Drogas y Alimentos estadounidense reclasificar al cigarrillo electrónico como un producto de tabaco (en lugar de una combinación de fármaco/dispositivo) argumentando que existe la posibilidad de «salvar la vida de cuatro millones de los ocho millones de fumadores actuales en Estados Unidos que de otro modo morirán de una enfermedad relacionada con el tabaco durante los próximos veinte años».7
La organización de consumidores OCU también publicó un artículo sobre este producto.1
Desde la web también se aprueba el uso de estos dispositivos para reducir el daño a los fumadores y fumadores pasivos.,8 9 10 11
Recientemente un juez ha dictado sentencia, en la que da apoyo a la distribución del cigarrillo electrónico en Estados Unidos.12
Los cigarrillos electrónicos por sí mismos no contienen nicotina. El uso de esta sustancia para paliar los efectos del síndrome de abstinencia queda a elección de los usuarios, y viene determinada por la carga de los cartuchos que se utilicen, o la concentración del líquido con que sean recargados.
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Espero que les sirva, es lo mas completo que encontre... Saludos!