Nuevamente aquí escribiendo, ya tengo un par de cosas preparadas, pero esto es recién el comienzo. No prometo nuevas aventuras del investigador Fernando; si no un compendio de reflexiones que parten desde esta. Debates filosóficos, sociológicos (No tanto), psicológicos y de más, sobre aspectos del hombre y sus sin fines de cuestionamientos. Por supuesto todos pueden participar, y dar su opinión que siempre es bienvenida y es lo que más se disfruta: saber que del otro lado hay personas que son inteligentes y capaces de tener un juicio propio
NOTA: Cualquier error no duden en avisarme, como lo hizo el amigo luchord, se agradece!
Charla entre un pensador y un joven
¿Qué es realmente la 'Libertad'?

Vespertino, asoleándose a la sombra, meditaba un poco entre tanto alboroto en derredor. Pensaba en las peripecias que a un joven le atañen, y decía ‘Aquel que piensa, es libre’; se hacía oír, en su semblante, lo contento que le ponía esta frase; se podía sentir en el aire la más pura y hermosa libertad del pensamiento. Vespertino se vio un poco perturbado ante la sensación de una mano posándose sobre su hombro, haciendo ademanes hacía arriba y hacia abajo; como palmeándolo, como aquel que palmea a un hijo para consolarlo luego de un fracaso. Esto hizo que su semblante se viera intrigado y volteó en seguida para ver quien osaba a perturbar su tranquila y libre reflexión. “¿En qué piensas joven?” –dijo este hombre- “En la frase que he pergeñado” –contestó Vespertino- “¿Y cuál es esa frase joven?”; “Bien, la frase es ‘Aquel que piensa, es libre’”-infló su pecho para regocijarse de su creación-. El hombre rió con una risa socarrona, como forzosa, pero demostrando lo errado que Vespertino estaba. “¿Qué sabes tú sobre lo que llamas ‘libertad’?” –esbozó el hombre- “Bien…”-Contestó-“Bien, es algo de lo cual puedes sentirte orgulloso, aquello que logra que puedas regodearte con la mente limpia; es aquello que te permite hacer lo que quieras”. “Joven amigo”-le contestó, mirando fijamente a Vespertino- “No sabes nada sobre la libertad”-Y en el momento en que Vespertino quiso interrumpirlo, este hombre posó su mano en la boca del joven y tapó aquellas palabras que emergían- “Escucha joven, que para eso tenemos dos oídos y una boca; para escuchar más de lo que hablamos. Escucha y hazte sabio. Si piensas que eres libre, has dejado de serlo; en el momento en que crees que esa palabra logra que puedas hacer lo que se te plazca. Joven has dejado de ser ‘libre’. Porque el ser libre no depende de rótulos, no depende de esquemas, tampoco de estereotipos; mucho menos de sistemas. Sólo depende de ti, y si por azar piensas que ser ‘libre’ es lo que ‘permite’ que puedas hacer lo que quieras es porque alguien más está haciendo que la palabra libre tenga ese significado. Asimismo, joven, estas vistiendo ropas que te han dicho, estás ‘eligiendo’ que ver, estás hablando los temas que están en boga; ¿crees que tan maña represión hacia tus pensamientos se llama libertad? En donde te están confeccionando aquel ‘mapa intelectual’, en donde piensas lo que piensan, donde compras lo que te dicen que tienes que comprar. Amigo, joven amigo, eso no es ninguna libertad. Y si por azar crees que los presos, aquellos mal llamas ‘reclusos de su libertad’, la han perdido; estas nuevamente equivocado, ellos están inmersos en otro sistema que provee menos cosas, a diferencia del tuyo que provee una cantidad cuasi infinita de cosas; pero ambos se las han arreglado para dar el justo equilibrio y parecer que los ‘reclusos’ si han perdido su inherente libertad. Pero te has dado cuenta que sólo han perdido el acceso a cosas, nada más que a eso, a cosas. Adiós joven, espero que te haya iluminado.” Y con esta última frase el hombre se marchó. Cuando Vespertino volvió a voltear la cabeza para ver en donde estaba, el hombre repentinamente desapareció.
Vespertino, seguiría pensando en aquellas premisas sobre la libertad, para horas más tarde dejar de ser aquel joven, para pasar a ser un indómito pensador; que años más tarde firmaría como ´Iluminado´