Rubaiyat.
de Omar Khayyam.

Son 170 cuartetas, esta es solo la primera parte.

I
Todos saben que jamás murmuré una oración.
Todos saben también que jamás traté de disimular mis defectos.
Ignoro si existen una Justicia y una Misericordia.
Si las hay, estoy en paz, porque siempre fui sincero.
II
¿Qué vale más? ¿examinar nuestra conciencia sentados en una taberna
o posternarnos en una mezquita con el alma ausente?
No me preocupa saber si tenemos un Dios
ni el destino que nos reserva.
III
Sé compasivo con los bebedores. No olvides que tú tienes otros defectos.
Si quieres alcanzar la paz y la serenidad,
piensa en los desheredados de la vida y en los pobres que viven en el infortunio.
Entonces te sentirás feliz.
IV
Procede en forma tal que tu prójimo no se sienta humillado con tu sabiduría.
Domínate, domínate. Jamás te abandones a la ira.
Si quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe al Destino que se ensaña contigo y nunca te ensañes con nadie.
V
Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna
y bebe pensando en que mañana
quizá la luna te busque inútilmente.
VI
De cuando en cuando los hombres leen el Corán, el libro por excelencia,
¿Pero quién es el que a diario se deleita con su lectura?
En el borde de todos los cálices colmados de vino,
triunfa cincelada una secreta verdad que debemos saborear.
VII
Nuestro tesoro es el vino y nuestro palacio la taberna.
La sed y la embriaguez son nuestras fieles compañeras.
Ignoramos el miedo porque sabemos que nuestras almas, nuestros corazones, nuestros cálices
y nuestras vestes manchadas, nada tienen que temer del polvo, del agua ni del fuego.
VIII
Confórmate en este mundo con pocos amigos.
No busques propiciar la simpatía que alguien te inspiró
Antes de estrechar la mano de un hombre,
piensa si ella no ha de golpearte un día.
IX
Antaño, este jarrón era un pobre enamorado
que sufría ante la indiferencia de una mujer.
El asa del borde era el brazo
que ceñía el cuello de su bienamada.
X
¡Cuan pobre el corazón que no sabe amar,
que no puede embriagarse de amor! Si no amas,
¿Cómo te explicas la luz enceguecedora del sol
y la más leve claridad que trae la luna?
XI
Toda mi juventud retoña hoy.¡Sírveme vino!
No importa cuál...¡No soy exigente!
En verdad, al mejor lo encontraré
tan amargo como la vida.
XII
Sabes que no tienes poder sobre tu destino.
¿Por qué esa incertidumbre del mañana ha de causarte miedo?
Si eres sabio, goza del momento presente.
¿El porvenir? ¿qué te puede traer el porvenir?
XIII
He aquí la estación inefable, la estación de la esperanza,
la estación en que las almas sedientas de otras almas buscan una quietud perfumada.
Cada flor, ¿es acaso la blanca mano de Moisés?
Cada brisa, ¿es acaso el tibio aliento de Jesús?
XIV
No anda seguro por el Sendero el hombre que no ha recogido el fruto de la verdad.
Si pudo cosecharlo del árbol de la Ciencia,
sabe que los días pasados y los días por venir
en nada se distinguen del alucinante primer día de la Creación.
XV
Más allá de los límites de la Tierra, más allá del límite Infinito,
buscaba yo el Cielo y el Infierno.
Pero una voz severa me advirtió:
"El Cielo y el Infierno están en ti."
XVI
Nada me aflige ya ¡Levántate para ofrecerme vino!
Tu boca esta noche, es la más bella rosa del mundo... ¡Escancia vino!
¡Que sea carmín como tus mejillas y haga leves movimientos
como ligeros son tus bucles!
XVII
La brisa de la primavera refresca el cuerpo de las rosas.
Y en la sombra azulada del jardín, acaricia también el cuerpo de mi amada.
A pesar de la plenitud que gozamos, olvido nuestro pasado.
¡Tan seductora es la caricia del Presente!
XVIII
¿Insistiré aún en colmar de piedras el Océano?
Solo desprecio siento por los libertinos y los devotos. Khayyám:
¿Quién puede afirmarte que irás al Cielo o al Infierno? Ante todo: ¿Qué entenderemos por tales palabras?
¿Conoces a alguien que haya visitado estas regiones misteriosas?
XIX
¡Aunque bebedor, ignoro quien te modeló, ánfora inmensa!
Solo sé que eres capaz de contener tres medidas de vino y que un día
la Muerte te romperá. Entonces me preguntaré largo tiempo por qué fuiste creada,
por qué fuiste feliz y porqué no eres más que polvo.
XX
Fugaces son nuestros días y huyen
como el agua de los ríos y los vientos del desierto.
Empero, dos días me dejan indiferentes:
El que ayer murió y el que mañana no ha nacido.
XXI
¿Cuándo nací?¿Cuándo moriré?
Nadie recuerda el día de su nacimiento ni es capaz de prever el de su muerte.
¡Ven dócil bienamada!
Quiero olvidar en la embriaguez el dolor de nuestra ignorancia.
XXII
Khayyám, cosiendo las tiendas de la sabiduría,
cayó en la hoguera del Dolor y fue convertido en cenizas.
El ángel Azraël separó las cuerdas de su tienda.
La Muerte le ofrendó su gloria por una canción.
XXIII
¿Por qué te angustia, Khayyám, el excesivo pecar?
Inútil es tu tristeza.
¿Qué hay después de la Muerte?
La Nada o la Misericordia.
XXIV
En los monasterios , las sinagogas y las mezquitas
hallan refugio los débiles temerosos del Infierno.
Pero el hombre que ha experimentado el poder de Dios,
no cultiva en su corazón las malas semillas del miedo y de la súplica.
XXV
Suelo ir a sentarme en primavera, a la riba de un campo florecido.
Cuando una esbelta doncella me ofrece su cáliz de vino,
no pienso para nada en mi salud.
En verdad, valdría menos que un perro si tuviese tan grosera preocupación.
XXVI
El mundo inabarcable: Un grano de polvo en el espacio.
Toda la ciencia del hombre: Las palabras.
Los pueblos, las bestias y las flores de siete climas son sombras.
La Nada es el fruto de tu constante meditación.
XXVII
Demos por supuesto que hayas resuelto el enigma de la Creación. Pero, ¿conoces tu destino?
Demos por supuesto que hayas despojado de todas sus vestes a la Verdad Pero,
¿conoces tu destino? Demos por supuesto que hayas sido feliz durante cien años
y que cien otros te esperen todavía. Pero, ¿conoces tu destino?
XXVIII
Convéncete bien de esto: Un día tu alma dejará el cuerpo
y serás arrastrado tras un velo fluctuante entre el mundo y lo incognoscible.
Mientras esperas ¡sé feliz!.
No sabes cuál es tu origen e ignoras cuál es tu destino.
XXIX
Los mayores sabios y filósofos
caminaron en las tinieblas de la ignorancia.
Con todo fueron la lumbre de su época.
Pero , ¿que hicieron? Pronunciar algunas frases y luego dormitar.
XXX
Me dijo el corazón: " Quiero conocer, quiero aprender.
¡Instrúyeme tú Khayyám, que tanto has estudiado!"
Al pronunciar la primera letra del alfabeto, me replicó el corazón:
"Ahora ya sé, Uno es la primera cifra del número que nunca tiene fin.
XXXI
Nadie puede comprender lo inefable.
Nadie es capaz de ver lo que se oculta detrás de lo aparente.
Todas nuestras moradas son provisionales, salvo la última:
La morada de la tierra. ¡Bebe vino! ¡Basta de inútiles palabras!
XXXII
La vida no es más que un juego monótono
en el que con certeza encontrarás dos premios:
El dolor y la muerte. ¡Feliz el niño que murió al poco de nacer!
¡Más feliz aún aquel que no tocó el mundo!
XXXIII
En la feria que atraviesas, no procures encontrar algún amigo.
Tampoco busques sólido refugio.
Con ánimo valiente, acepta el dolor sin la esperanza de un remedio inexistente.
Sonríe ante la desgracia y no le pidas a nadie que te sonría: perderás el tiempo.
XXXIV
Gira la rueda de la fortuna sin reparar en los pronósticos de los sabios.
Renuncia a la vanidad de contar los astros y medita mejor sobre ésta certeza:
Has de morir, no volverás a soñar y los gusanos del sepulcro
o los perros vagabundos devorarán lo que quede de tu cuerpo.
XXXV
Cuando tuve sueño, la Sabiduría me dijo:
Las rosas de la Felicidad no perfuman el sueño de nadie.
En vez de abandonarte a este hermano de la Muerte, ¡Bebe vino!
¡Tienes la eternidad para dormir!
XXXVI
El Creador del mundo y las estrellas se excedió cuando determinó,
que el dolor habría de existir entre los hombres.
Labios como rubíes, guedejas embalsamadas:
¿Qué número alcanzasteis en la tierra?
XXXVII
Imposible observar el cielo. ¡Llevo en los ojos un cendal de lágrimas!
Gráciles chispas son las hogueras del Infierno
frente a las llamas que me consumen.
El Paraíso para mí, no es más que un instante de paz.
XXXVIII
Sueño sobre la tierra, sueño bajo la tierra,
cuerpos que yacen.
Por doquiera es la nada. Desierto de la nada.
Seres que llegan. Seres que se extinguen.
XXIX
Viejo mundo cruzado al galope
por el caballo blanco del día y el caballo negro de la Noche:
¡Eres el lúgubre palacio donde cien Djemchids soñaron con la gloria
y cien Bahr"ms con el amor soñaron, para despertar todos con dolor y en llanto!
XL
El viento sur secó la rosa a la que el ruiseñor cantaba sus alabanzas
¿Debemos llorar por su muerte o por nuestra supervivencia?
cuando la Muerte seque nuestras faces,
otras rosas lucirán sus gracias.
XLI
Renuncia a la recompensa que merecías. Sé feliz.
No te lamentes por nada. No anheles nada.
Lo que te ha de suceder,
escrito está en el Libro que hojea al azar el viento de la Eternidad.
XLII
Cuando oigo que divagan acerca de los gozos reservados a los elegidos,
me limito a exclamar:" Yo sólo confío en el vino.
¡Moneda constante y nada de promesas!
El ruido del tambor, sólo a la distancia se hace agradable..."
XLIII
¡Bebe vino! Lograrás la vida eterna.
El vino es el único capaz de restituirte la juventud.
¡Divina estación de las rosas, del vino y de los buenos amigos!
¡Goza del instante fugitivo de tu vida!
XLIV
¡Bebe vino!
Largo será el tiempo que habrás de dormir
bajo tierra sin compañía de mujer y sin amigo.
Oye este secreto: Los tulipanes secos ya no resucitan.
XLV
En voz baja dijo la arcilla
al alfarero que la amasaba:
"No olvides que alguna vez fui como tú.
¡No me maltrates!"
XLVI
Alfarero si eres prudente,
¡cuídate de no estropear la arcilla con que fue amasado Adán!
Adivino sobre tu torno la mano de Féridun y el corazón de Khosrou
¿Qué pretendes hacer?
XLVII
El tulipán extrae su púrpura
de la sangre de un emperador muerto.
Y la violeta nace del lunar
que adornaba las facciones de un adolescente.
XLVIII
Hace infinidad de siglos que se suceden crepúsculos y auroras.
Hace infinidad de siglos que los astros trazan su ronda.
Amasa la tierra con cuidado, acaso el terrón que vas a aplastar
fue antaño el ojo lánguido de un adolescente.
XLIX
Acaso brotan de los labios yertos de una mujer
las raíces del narciso tembloroso al borde del arroyo.
¡Roza con leve pie el césped que hunden tus pasos!
Quizá nació de las cenizas de hermosos rostros donde triunfó el brillo de rojos tulipanes.
L
Ví ayer a un alfarero trabajando.
Modelaba los flancos y las asas de un cántaro.
El barro amasado eran
cráneos de sultanes y manos de mendigos.
LI
El bien y el mal luchan por obtener la primacía en este mundo.
El cielo no es responsable de la gloria o la desgracia que el destino nos depara
Ni le agradezcas ni le acuses.
Está lejos tanto de tus goces como de tus penas.
LII
Si sembraste en tu corazón la semilla del Amor,
no fue inútil tu vida.
Tampoco si intentaste escuchar la voz de Dios.
Y menos aún, si con sonrisa ligera ofrendaste al placer tu cáliz.
LIII
¡Actúa con prudencia, viajero!
Peligroso es el camino que transitas y afilada la daga del Destino.
No te hartes con las almendras dulces.
Contienen veneno.
LIV
Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino,
mi deseo y mi amargura:
He aquí mi Paraíso y mi Infierno.
Pero ¿ quién ha recorrido el Cielo o el Infierno?
LV
Tú cuyas mejillas eclipsan a la eglantina de los campos;
tú cuyo rostro finge un ídolo chino:
¿Sabes acaso que tu mirar aterciopelado trocó
al rey de Babilonia en alfil que huye de la reina?
LVI
La vida continúa ¿Qué queda de Balk y de Bagdad?
El menor toque es fatal a la rosa demasiado vivaz.
Bebe vino y contempla la luna; trata si puedes,
de evocar las muertas civilizaciones que alumbró en su apogeo.
LVII
Escucha lo que la sabiduría te repite día tras día:
La vida es breve.
En nada eres semejante a las plantas
que retoñan luego de podadas.
Fuente.

Si te gusta leer entrá a cualquiera de mis 60 posts.
Todos Mis Posts acá:
¡Que lo disfruten!
Comenten pero no ofendan, que no me ofendo si me comentan.
Pero con respeto, Siempre.
Si les gusta lo pueden compartir recomendando:
Todos Mis Posts acá:
Índice de Todos mis posts c/u con su Link correspondiente.
¡Que lo disfruten!
Comenten pero no ofendan, que no me ofendo si me comentan.
Pero con respeto, Siempre.
Si les gusta lo pueden compartir recomendando: