Bueno primero estas historias son reales
La casa embrujada
Yo vivo en una casa donde murieron unas personas que hicieron brujerias desde que me di cuenta sucedieron muchas cosas a terradoras en las noches se escuchaban ruidos y una persona o espiritu que gritaba de vuelvan me mi hogar no le tomamos mucha importancia ya que era una vecindad donde pasaban personas gritando tonterias pero un dia todo en nuestra casa cambio los cuadros estaban de cabeza y todo desordenado y tubimos mucho temor ya nada era igual en las noches nos daba temor salir al baño por que dpronto veiamos personas esto esreal aun vivimos alli
Personas muertas
Tenia la edad 13 años cuando sucedio por primera vez era las 11.30pm tenia la costumbre de ir a comprar a esas horas ya que por donde vivo las tiendas quedan abiertas hazta la 1 o 2 am ...dias antes de ese heco habia muerto un vecino mio que vivia al frente de casa ..el ya era de edad ...sali a comprar como casi todos las noches cuando senti que alguien me seguia ...voltie a ver y no habia nada entonces senti que alguien estaba detras ...camine mas deprisa a casa ...y cerca a ella lo vi vi ala persona que habia muerto dias antes ..el estaba con la ropa habitual de siempre entonces me quede fria no sabia que hacer me puse palida ...voltie a todos lados me sentia aterrorizada cuando mire de nuevo el ya no estaba entonces apresure el paso a casa estaba a punto de ingresar cuando se me aparecio de nuevo lo mire y no podia creerlo habia oido hablar de personas que habian tenido un encuentro casi parecido con personas ya muertas pero no lo creia hazta que me paso a mi ese dia entre a casa palida y tartamudeaba mi familia me pregunto que pasaba les conte lo sucedido se quedaron pasmados ...aunque con las dudas de que sera verdad o no ...no se que paso ese dia pero solo se que desde entonces puedo ver a gente que muere o antes de que lo haga no es casi siempre pero ya me sucedio varias veces al comienzo me daba miedo aunque admito que aun siento terror ...hoy ya con 19años aun me sigue pasando estas cosas creanme esto es real ....tendrias que vivirlo para saber lo que se siente
Bueno ahora la ultima y despues les dare una sorpresa
Noche de espanto
Cuando estábamos a siete millas de la costa fuimos interceptados por las embarcaciones castristas. De inmediato empezaron a darnos bandazos. Sentimos miedo por los niños a bordo, el más pequeño de cinco meses de nacido. Levantamos los niños y empezamos a gritar que por favor no dispararan. Alguien levantó a una niña y conociendo al que manejaba uno de los remolcadores que nos atacaba le gritó: "¡Chino, Jabao, no hagas eso, aquí hay niños!" Si no baja a su niña de tres años, se la matan con los chorros de agua de las mangueras de presión
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En una acción programada, se nos puso un remolcador por atrás. El más grande, que era verde con una raya roja, un rayo rojo, se nos subió en popa y nos partió a la mitad el barco. Al suceder esto el barco quedó a la deriva porque el patrón, Fidelio Ramel, cayó al agua a consecuencia de la fuerza de las mangueras. Fue entonces que Raúl Muñoz asumió el control de la nave y trató de ayudarnos, de salvarnos porque ya el barco tenía tanta agua que estaba a punto de hundirse.
A pesar de eso, ellos seguían echando agua directamente a las caras de los niños, que ya ni respirar podían. Ya nosotros sabíamos que nos íbamos a hundir. En ese momento Raúl paró el remolcador. Ni eso respetaron. La misión era hundirnos.
Cuando el barco se partió en dos, cayó una caja de madera al agua. Era la nevera que flotaba y muchos tratamos de llegar a ella. Fue entonces que comenzaron a girar las naves a nuestro alrededor, creando un enorme remolino que se tragaba a la gente. Así murió mi cuñada Pilar Almanza Romero. Cuando a mí me fueron a sacar del barco, su niño Yasel Perodin Almanza me tenía el pie agarrado. Cuando me sacaron se me desprendió el tennis y se fue, se lo tragó el remolino y no lo pude agarrar...eso fue terrible.
Después vi a mi cuñado Sergio Perodin salir con el otro niño y sentí alivio porque al menos uno se había salvado. Había una niñita inflada de tanta agua que parecía un sapito. Así nos dejaron hasta el amanecer que nos recogió una lancha Griffin. Fue una noche de espanto. Al subir los insulté, les dije que eran unos asesinos. Dejaron morir a niños y ancianos. Veintitrés niños muertos, asesinados de forma tan despiadada.
Ahí no terminó nuestra odisea. Mi esposo y mi cuñado fueron llevados a Villa Marista donde permanecieron arrestados durante varias semanas. Nunca recuperamos los cadáveres. En una ocasión cuando fui a Villa Marista y pregunté por qué habían mentido en la versión que ofreció la prensa castrista, me insultaron.
Fueron días terribles. Mi sobrino Sergito me preguntaba que por qué no sacaban a su mamá y a su hermanito del fondo del mar. ¡Tantas familias destruidas! ¡Tantos niños asesinados! Los hombres estaban presos, el pueblo estaba enardecido y sobre nosotros había una vigilancia tremenda. A pesar del acoso, di mi testimonio para que se conociera en el exterior. Yo sabía que era la única forma en que llegarían a conocer los hechos reales.
Después que mi testimonio se conoció a través de Radio Martí y La Voz de la Fundación, la Seguridad del Estado amenazó con arrestarme. Pero realmente ya poco podían hacer. Mi testimonio contribuyó a que se conociera la verdad. A que el mundo supiera la magnitud del crimen.
Unos meses más tarde abordamos una balsa. Nuestro destino fue Guantánamo. Al llegar a Estados Unidos mi familia y yo testificamos ante el Congreso norteamericano. Mi cuñado Sergio Perodin testificó ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. Siempre estaremos dispuestos a denunciar la masacre del remolcador 13 de Marzo.
Nueve meses después del hundimiento del remolcador, di a luz a Maydli. Tal vez ella fue la sobreviviente más joven de la matanza. Tal vez ya yo llevaba a mi niña en el vientre aquel 13 de julio. Sin saberlo, mi instinto maternal me hizo luchar para salvarla. Hay días en los que miro su rostro y pienso en los 23 niños que yacen en el fondo del mar. Es en días como esos que no comprendo cómo existen personas que están dispuestas a llegar a acuerdos con una tiranía. ¿Qué garantías tienen de que no volverán a cometer semejante crimen?
A veces pienso que todo fue una pesadilla. Pero los gritos de horror de las madres que perdieron a sus hijos, las manitas de los niños hundiéndose para siempre en el fondo del mar y el llanto que compartimos es real. Tan real que me asusta pensar que los seres humanos puedan ser capaces de tanta crueldad.
vean esto
Bien eso a sido todo y cuidado x las noches jijijijiji
ok eso a sido todo comenten por favor pero recuerden k esas historias son reales

