Poesía homenaje a Irena Sendler
La madre de los niños del holocausto.
«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
Irena Sendler quién salvó a 2500 niños del Guetto de Varsovia
IRENA (PARA IRENA SENDLER)
Irena no descansa.
Bello ángel del Gueto.
Transpira luz, tu cuerpo quebrado.
Irena en silencio.
No sonríes, ni detienes tu marcha.
Desgastado brazalete que en tu brazo balbucea.
¡Oh, Estrella de David!
¡Solo esbozas tristeza!
Irena acuna el silencio
de miles de almas dormidas.
Lágrimas solas, vacías.
¡Descansa mamá!
que entregas por amor, a tú niño
Irena bella ¨Jolanta¨
aún se oye tu dolor,
castigo cruel, sin decir una palabra.
Irena ya descansa.
Bello ángel del cielo.
Nadie en este mundo
por salvar vidas, da un premio.
Irena,
burbuja brillante de energía.
¡Oh!, Padre nuestro que estás en el cielo,
envuélvela en tú luz…
Gerardo D. Veliz
La madre de los niños del holocausto.
«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
Irena Sendler quién salvó a 2500 niños del Guetto de Varsovia
IRENA (PARA IRENA SENDLER)
Irena no descansa.
Bello ángel del Gueto.
Transpira luz, tu cuerpo quebrado.
Irena en silencio.
No sonríes, ni detienes tu marcha.
Desgastado brazalete que en tu brazo balbucea.
¡Oh, Estrella de David!
¡Solo esbozas tristeza!
Irena acuna el silencio
de miles de almas dormidas.
Lágrimas solas, vacías.
¡Descansa mamá!
que entregas por amor, a tú niño
Irena bella ¨Jolanta¨
aún se oye tu dolor,
castigo cruel, sin decir una palabra.
Irena ya descansa.
Bello ángel del cielo.
Nadie en este mundo
por salvar vidas, da un premio.
Irena,
burbuja brillante de energía.
¡Oh!, Padre nuestro que estás en el cielo,
envuélvela en tú luz…
Gerardo D. Veliz