"Un peinado original, sus ojos sombreados y su boca pintada de una manera que Olivera no conocía en ella, era otra hasta en su forma de hablar, se convirtió en la puta que toda mujer lleva dentro suyo, y era genial."
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Encontraron un hotel de pocos pesos en el barrio de San Cristóbal, las prostitutas Dominicanas que estaban en la calle, miraron con recelo a la Vaga suponiendo que era una de ellas y les estaba quitando clientela.
Así mal mirados entraron al lugar, la iluminación era pobre pero no les importó porque solo prendieron la luz del baño y dejaron la puerta semi abierta para aclimatar el ambiente, se acostaron en la vieja cama matrimonial y se acariciaron. Después de un rato de mimarse mutuamente ella entró al baño con su cartera, él la esperó paciente y después de diez minutos salió del baño otra mujer, era la prostituta que vieron en ella las mujeres Dominicanas.
Un peinado original, sus ojos sombreados y su boca pintada de una manera que Olivera no conocía en ella, era otra hasta en su forma de hablar, se convirtió en la puta que toda mujer lleva dentro suyo, y era genial.
Tomó la iniciativa e hizo lo que quiso con Olivera, después de despojarlo de toda su ropa recorrió todo su cuerpo con la sutileza de su lengua, después lo masajeó y lo exprimió con sus dos manos y lo degustó con su boca como si fuese un fruto cítrico y no paró hasta beber su última gota.
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Encontraron un hotel de pocos pesos en el barrio de San Cristóbal, las prostitutas Dominicanas que estaban en la calle, miraron con recelo a la Vaga suponiendo que era una de ellas y les estaba quitando clientela.
Así mal mirados entraron al lugar, la iluminación era pobre pero no les importó porque solo prendieron la luz del baño y dejaron la puerta semi abierta para aclimatar el ambiente, se acostaron en la vieja cama matrimonial y se acariciaron. Después de un rato de mimarse mutuamente ella entró al baño con su cartera, él la esperó paciente y después de diez minutos salió del baño otra mujer, era la prostituta que vieron en ella las mujeres Dominicanas.
Un peinado original, sus ojos sombreados y su boca pintada de una manera que Olivera no conocía en ella, era otra hasta en su forma de hablar, se convirtió en la puta que toda mujer lleva dentro suyo, y era genial.
Tomó la iniciativa e hizo lo que quiso con Olivera, después de despojarlo de toda su ropa recorrió todo su cuerpo con la sutileza de su lengua, después lo masajeó y lo exprimió con sus dos manos y lo degustó con su boca como si fuese un fruto cítrico y no paró hasta beber su última gota.
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