Tenia ganas de leer algo distinto, y le pregunte a un amigo, "que me recomendaba", sin muchas vueltas me pasó dos textos breves, como me parecieron interesantes, los comparto con ustedes... EPILOGO INFINITO Después de la explosión, y los vapuleados daños colaterales, todos los políticos de algunos países se preocupan por la reconstrucción, concepto que se puede aplicar en cualquier ámbito, incluso en los actos intrascendentes de un grupo de sujetos. Se podría decir que en definitiva todos esos sucesos de poco importancia, en la sumatoria, conforma ese gran dilema que los simples mortales llaman (incluso en algunos momentos de la misma aborrecen), Vida. El tiempo a veces parece algo que en determinada momentos de la existencia es un bombardeo tras otro, pero en el calendario de algunos ajenos a estas, son una sucesión de días sin importancia, pero como ya dije en esos detalles radica lo llamativo mucho más si experimentamos con un grupo de personas que están capturados por el deseo. Primero les voy a mencionar quien soy, algunos me llaman el observador, pero mi nombre anterior a este cargo, era Esteban Ferro. Digamos que observar las tensiones que generaron estos cuatros pelotudos guiados por el impulso del deseo, donde se provocaron tensiones inimaginables, hábitos destructivos, estrategias que no merecían tener nombres y sobretodo ríos de ansiedad. Y ahora se vislumbran en sus andares, el éxito sobre la ambición, la tranquilidad de formar parte de algo, así lo veo yo, las viejas estructuras fueron puestas a prueba, y un par se quedaron en el camino, luego de tantas amarguras, nace una alianza. Ustedes se preguntaran a que me refiero, es sencillo, los deseantes sobrevivieron, sin ningún rasguño aparente, `pero tal vez mucho más sabios. Podría poner como ejemplo cierta anécdota, donde uno de ellos asumió una victoria y no una derrota, negó una posibilidad por una amistad, aunque lleve un proceso bastante extenso, pero siente el placer de afrontarlo. El otro asumió que las cosas son importantes, se le tiene que dar el impulso necesario, sin el pequeño universo, no comenzaría su marcha jamás, es necesaria su intervención, como administrador de los banquetes, donde ahora gobierna el placer de vivir el momento y no el deseo de situaciones futuras, siempre con sus ganas de seguir remando contra la corriente. El interventor continúa con sus políticas, de lealtad, pero juega tranquilo sabiendo que en una de esas va a ganar, mientras tanto disfrutas de los placeres mundanos, como siempre lo hizo, recomendable a los demás, seguir sus pasos. El maestro, parte fundamental de la alineación, nos sigue dando cátedra de las cuestiones básicas, escucharlos es un placer, por más que no se le entienda las ideas, pero de qué sirve la razón, si la mayoría de las veces gana la intuición. Si uno intenta predecir, compraron jugadores del otro equipo, ahora son más, tal vez empiecen a ganar sin cansarse tanto, pero no quieren evaluar, solamente quieren entregarse a los placeres de la novedad. De esta película, fueron todos villanos, pero terminaron siendo héroes de guerra, sus medallas tienen cuerpos de máximas bellezas, por eso aprendieron que basta con cuidarlas con cariño, algo así como se mira pero no se toca (las reglas se rompen). Y en las maquinas de movilidad, se firmo la alianza definitiva, con tintas de risas, y orgullos en trueque con lealtades, la polaridad son todos los territorios, los disparos se efectuaran en todas las direcciones, en nombre del placer. Veo en sus ojos la espera del triunfo, la fortaleza que en la próxima no se van quedar con un empate, eso que solamente brinda la juventud. Que se puede decir, me parece que no tengo interés de seguir informando mas sobre los asuntos de estos muchachos, ya me aburrieron, lo único que puedo afirmar, es que le vas a costar ser felices, pero tengo fe que lo van a lograr. Los deseantes, deben seguir el camino, pero no importa, tal vez, todo esto antes que ser un final o un epilogo, sea un prologo de lo que está por venir. Luis Alé EL DESEO, LA ESTRATEGIA Y LA BATALLA. Todo era muy simple, no había preocupaciones ni peleas dentro del grupo, todo estaba equilibrado, pero siempre tiene que suceder un evento que destruye todo sistema, el impacto no se preveo ni siquiera el más pensante de ellos. Considerando que soy un secundario en esta historia, debo decir que toda esta maldad hizo que todo se dinamizara, que la vida estuviera sabor nuevamente, es por esto que reconozco que cuando me di cuenta de la magnitud de los hechos, y las cosas que vendrían, motive que todo se fuera al carajo, sin duda alguna mi sentimiento de autodestrucción se expreso hasta los límites de lo creíble, pero todo tiene un final, acepten desde el principio. Pero este texto está referido, ¿que problema es tan grande?, que permite a las pasiones le ganen a la razón, si ustedes son inteligentes, piénsenlo un segundo detenidamente, hay tanto dinero que se mueve en su nombre, los locos han hecho locuras invocándolo y los simples mortales lo pedimos a regañadientes. Cuando se cruza en el camino, tan solo genera caos y los más inteligentes tendemos a huir, aunque igual caemos en sus redes, nadie escapa de sus redes, e incluso me atrevo a decir que es peor que la misma muerte, porque con esta todo tipo de dolor cesa, en cambio con lo que le estoy confesando recién comienza y en su paradoja también nos da placer. Vale decir que sus formas son infinitas y creo que realmente por su ser las cosas se mueven para bien o para mal. A todo esto nunca les dije que soy, simplemente les entrego un dato que poco importa, mi nombre es Esteban Ferro, y vivo en un lugar que poco saben donde se encuentran, pero que es tan extraño como aburrido. Aunque han adivinado de qué les hablo, no bueno, comenzare a deslizar ejemplos, los cuales ustedes podrán definir si son reales o ficticios, poco importan, aunque sé que muchos me van a juzgar por lo que estoy haciendo. Simplemente comencemos que toda historia arranca por el deseo, el cual es su materia prima, no solo de los relatos más originales, sino que también de la vida misma. El deseo les puedo afirmar lo pude ver materializado en seres humanos un millón de veces e incluso en el mismo lugar y al mismo tiempo, pero lo peculiar fue un sujeto que vi como deseaba con toda su ser, estaba embravecido, quería pelear pero su mente le decía que no, en cambio su amigo simplemente deseaba que algo sucedería (como siempre digo, Es mejor que pase algo, a que no pase nada), que le quitara el aburrimiento de no estar en ningún lugar. Ustedes, queridos lectores(como les encantan perder el tiempo), se preguntaran que deseaba que hacía que esa persona quisiera irse y a la vez quedarse, donde la estupidez tiene el control es precisamente en estos momentos de la vida, y calculo que en su cabeza todo estaba revuelto y donde quería dar una batalla en la pista de baile(pueden darse cuenta a lo que les estoy hablando o escribiendo como quieran), ya había comenzado hace segundos que parecían eternos en el interior de lo que llamamos mente, que acción correspondía a una decisión correcta, le consulto a su amigo, este le dije como un buen loco de la guerra, que la batalla (a causa de la desesperación) nos daba la libertad de hacer cualquier cosa, todo con el fin de ganar, pero el muchacho que era devorado por el deseo, tenia nobleza y prefería el paso a paso, el otro le respondió que “bueno”, pero en ese transcurso de silencio posterior, se comprendía que lo apoyaría hasta el final. El movimiento fuera de la escena continuaba, mientras la transpiración se mezclaba con la lujuria, y los deseo de los asistentes, empleados y cualquier otro sujeto se unían, desarmaban y impactaban unos con otros, todo era una caldera a punto de explotar, sino fuera por esa válvula de escape que siempre aparece al final, porque en definitiva de eso se trata el deseo y hablando del miso, volvemos con nuestro muchacho ansioso por resolver la situación, que cualquier mortal le podría parecer una pelotudez, yo sé muy bien que no existe ninguna persona en este mundo que no viva por algo absurdo. De repente el tiempo se detuvo, o el pensamiento de nuestro querido amigo se acelero y reflexionó la jugada era mejor guardarse para la próxima, este no era su territorio llevaba las de perder, mejor era cambia de estrategia y dejar todo para la próxima, aunque sabía que la batalla era la última, la guerra siempre continua, porque nada se destruye sino que se transforma. Entonces el simple desenlace es que los dos ( el muchacho que deseaba y el trastornado de su amigo) se fueron a tomar una cerveza bien fresca, el tiempo volvió a la normalidad, y todos los boludos que seguían ahí se perdieron en la claridad de amanecer. Ahora ¿descubrieron de que les hablaba al principio?, calculo que si, en cuanto que era lo que el joven deseaba, si revelan lo primero, podrán saberlo, les puedo ofrecer una pista, todo sucedió en 4 minutos y 36 en una discoteca, saquen sus conclusiones. Ahora quiero cerrar esto con una reflexión: la tranquilidad, es una tregua, como la que ofrece el ojo del huracán, el cual a desplazarse nos da la certeza del que el peligro es eminente. Si existe la posibilidad de una próxima entrega, tal vez cuente que es el grupo y porque todo se complico, es que siempre termino desviándome del tema. Luis Alé
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