Escalera al cielo: Un elevador hacia el espacio
En Japón, cuna de la tecnología y los inventos extraños, hay un proyecto particular que se encuentra en las primeras fases de su desarrollo que se está robando la atención de todos los medios. Se trata del ascensor más alto del mundo, que no estará dentro de un rascacielos gigante ni de una torre monumental, sino que nos llevará directamente al espacio.
La idea está comenzando a gestarse, pero en el mes de noviembre ya está fijada una conferencia en Japón en la que se presentará un cronograma de construcción de este ascensor descomunal, el cual parece que costará unos nueve billones de dólares.
¿Pero cuál es la utilidad de semejante aparato descomunal? Desde luego que los creadores tienen bien claro que en este planeta hay gente con mucho dinero capaz de pagar una fortuna por viajar al espacio en elevador. Pero las ideas no mueren aquí, pues se planea que el elevador pueda tirar al espacio deshechos nucleares y transportar energía solar para alimentar la demanda energética terrestre.
En cuanto a la tecnología que se precisará para construir este elevador, se alcanzarán límites insospechados. La firmeza del grafeno, cuya resistencia anunciábamos hace poco, se cuadruplicará en un nuevo material no conocido aún para poder construir los cables que transportarán el elevador al espacio, y para construir la máquina se precisará tecnología similar a la que se utiliza para construir trenes bala.
El proyecto suena bien, y no sólo a nosotros que escribimos, sino que a las agencias espaciales más importantes del mundo. El rumor es que la NASA ya le ha echado el ojo al producto y planea poner en marcha la construcción de uno para sí, y no sería de extrañar que la ESA también tome cartas en el asunto.
Elevador tierra-espacio de 99,774 km
Los Alamos, Nuevo México.- Investigadores propusieron un elevador que subiría 99.774 kilómetros al espacio, el cual podría poner carga en órbita a mucho menor costo que el transbordador espacial.
Científicos del Laboratorio Nacional Los Alamos están tan convencidos de que puede ser una realidad que trabajan en los detalles técnicos.
De cinco a 10 científicos analizan el aspecto económico y las especificaciones técnicas del elevador, así como los posibles riesgos de salud para los que lo utilizaran.
Bryan Laubscher, científico del laboratorio, dijo que los investigadores esperan que el Departamento de Energía de Estados Unidos algún día pueda usar la información para comenzar a invertir en un elevador al espacio.
"El primer país que sea propietario del elevador espacial será dueño del espacio", dijo Laubscher. "Creo eso, y pienso que Los Alamos debería involucrarse en lograr que eso suceda".
El pozo del elevador estaría construido de un material resistente, delgado y ligero, conocido como nanotubos de carbono.
El pozo, que en realidad sería un cable de 32 millones de pisos de altura, lo pondría en órbita una nave espacial convencional, y después sería dejado caer a la Tierra gradualmente y sería unido a una plataforma en el océano junto al Ecuador.
Tractores oruga impulsados por energía solar subirían y bajarían del elevador, transportando satélites o sondas para ser colocadas en la órbita de la Tierra o más allá. También unirían cables adicionales al pozo principal, que a la larga se convertirían en nuevos elevadores.
"Crearía enormes, enormes ahorros en la forma en que ahora lanzamos equipo", dijo Ron Morgan, científico especialista en salud que trabaja en el proyecto. "Desde su parte más alta podríamos arrojar objetos hacia Marte o al Sistema Solar interior. El lanzarlos en cohetes convencionales cuesta una fortuna".
Colocar en órbita una carga útil en el transbordador cuesta unos 15.000 dólares por kilo, mientras que una carga en el primer elevador espacial probablemente costaría unos 1.000 dólares por kilo, que con el tiempo podrían disminuir a 50 o 100 dólares, dijo Laubscher.
Existen cuestiones técnicas significativas aún no superadas. Nadie ha construido un cable de un nanotubo de carbono mayor a unos cuantos metros, pero Laubscher dijo que la tecnología mejora todos los días y en unos años será posible tener un cable más largo.
Además, en la magnetósfera de la Tierra, muy por encima de donde normalmente viaja el transbordador, podría haber amenaza de radiación. Los científicos dicen que podrían lanzarse equipo o turismo espacial en órbitas más bajas.
Fuente :ww.terra.com.mx/tecnologia/articulo/122840/Elevador+tierra+espacio+de+99774+km.htm
En Japón, cuna de la tecnología y los inventos extraños, hay un proyecto particular que se encuentra en las primeras fases de su desarrollo que se está robando la atención de todos los medios. Se trata del ascensor más alto del mundo, que no estará dentro de un rascacielos gigante ni de una torre monumental, sino que nos llevará directamente al espacio.
La idea está comenzando a gestarse, pero en el mes de noviembre ya está fijada una conferencia en Japón en la que se presentará un cronograma de construcción de este ascensor descomunal, el cual parece que costará unos nueve billones de dólares.
¿Pero cuál es la utilidad de semejante aparato descomunal? Desde luego que los creadores tienen bien claro que en este planeta hay gente con mucho dinero capaz de pagar una fortuna por viajar al espacio en elevador. Pero las ideas no mueren aquí, pues se planea que el elevador pueda tirar al espacio deshechos nucleares y transportar energía solar para alimentar la demanda energética terrestre.
En cuanto a la tecnología que se precisará para construir este elevador, se alcanzarán límites insospechados. La firmeza del grafeno, cuya resistencia anunciábamos hace poco, se cuadruplicará en un nuevo material no conocido aún para poder construir los cables que transportarán el elevador al espacio, y para construir la máquina se precisará tecnología similar a la que se utiliza para construir trenes bala.
El proyecto suena bien, y no sólo a nosotros que escribimos, sino que a las agencias espaciales más importantes del mundo. El rumor es que la NASA ya le ha echado el ojo al producto y planea poner en marcha la construcción de uno para sí, y no sería de extrañar que la ESA también tome cartas en el asunto.
Elevador tierra-espacio de 99,774 km
Los Alamos, Nuevo México.- Investigadores propusieron un elevador que subiría 99.774 kilómetros al espacio, el cual podría poner carga en órbita a mucho menor costo que el transbordador espacial.
Científicos del Laboratorio Nacional Los Alamos están tan convencidos de que puede ser una realidad que trabajan en los detalles técnicos.
De cinco a 10 científicos analizan el aspecto económico y las especificaciones técnicas del elevador, así como los posibles riesgos de salud para los que lo utilizaran.
Bryan Laubscher, científico del laboratorio, dijo que los investigadores esperan que el Departamento de Energía de Estados Unidos algún día pueda usar la información para comenzar a invertir en un elevador al espacio.
"El primer país que sea propietario del elevador espacial será dueño del espacio", dijo Laubscher. "Creo eso, y pienso que Los Alamos debería involucrarse en lograr que eso suceda".
El pozo del elevador estaría construido de un material resistente, delgado y ligero, conocido como nanotubos de carbono.
El pozo, que en realidad sería un cable de 32 millones de pisos de altura, lo pondría en órbita una nave espacial convencional, y después sería dejado caer a la Tierra gradualmente y sería unido a una plataforma en el océano junto al Ecuador.
Tractores oruga impulsados por energía solar subirían y bajarían del elevador, transportando satélites o sondas para ser colocadas en la órbita de la Tierra o más allá. También unirían cables adicionales al pozo principal, que a la larga se convertirían en nuevos elevadores.
"Crearía enormes, enormes ahorros en la forma en que ahora lanzamos equipo", dijo Ron Morgan, científico especialista en salud que trabaja en el proyecto. "Desde su parte más alta podríamos arrojar objetos hacia Marte o al Sistema Solar interior. El lanzarlos en cohetes convencionales cuesta una fortuna".
Colocar en órbita una carga útil en el transbordador cuesta unos 15.000 dólares por kilo, mientras que una carga en el primer elevador espacial probablemente costaría unos 1.000 dólares por kilo, que con el tiempo podrían disminuir a 50 o 100 dólares, dijo Laubscher.
Existen cuestiones técnicas significativas aún no superadas. Nadie ha construido un cable de un nanotubo de carbono mayor a unos cuantos metros, pero Laubscher dijo que la tecnología mejora todos los días y en unos años será posible tener un cable más largo.
Además, en la magnetósfera de la Tierra, muy por encima de donde normalmente viaja el transbordador, podría haber amenaza de radiación. Los científicos dicen que podrían lanzarse equipo o turismo espacial en órbitas más bajas.
Fuente :ww.terra.com.mx/tecnologia/articulo/122840/Elevador+tierra+espacio+de+99774+km.htm