hola amigos tarigenro les traigo esto para que no se asusten xD
la mentira del fin del mundo

Los mayas son un agrupamiento de diferentes pueblos, unidos por un legado cultural común. El origen de los Mayas es bastante discutido, pero se suele tomar por cierto que la cultura Maya nace por el siglo I después de Cristo.
Tenían su propio sistema de escritura que, al parecer, usaron para plasmar numerosa literatura, que luego los conquistadores españoles se encargaron de eliminar de forma sistemática y organizada (para salvar sus almas del infierno, psss). La estructura era del tipo jeroglífica (en realidad más próxima a la escritura china que a la egipcia) y es una combinación de símbolos fonéticos e ideogramas.
La conquista española eliminó a todo ser que pudiera interpretar estos símbolos y la escritura Maya se perdió hasta que, hace más o menos 150 años, se lograron avances en la interpretación de los textos y se pudo saber que decían todos los jeroglíficos esculpidos en los templos.
Además de los textos dejados en las piedras (conocidos como estelas)se salvaron 4 textos más. A estos los llamaron códices y son: el Códice de Madrid, el Códice de Dresde, el Códice de París y el Códice de Grolier (este último, al parecer, es una falsificación hecha en los ´60).
Todos los códices son sólo fragmentos de la cultura Maya y no pueden, ni por asomo, interpretarse como el compendio de la cultura Maya. Es como si viniera un cataclismo de algún tipo en estas fechas (2012 ) y sólo quedaran 4 textos nuestros. Imaginen que sólo quede la Biblia (sólo el nuevo testamento cristiano), un libro de Nostradamus (pero sólo 30 hojas), uno de Asimov (la segunda fundación y por la mitad) y 6 hojas de algún libro de derecho romano. ¿Cuánto se puede saber de una cultura con sólo estos textos?
De éstos códices (si quieren bajar el de París), más el de Chilam Balam y de la arbitraria combinación con el calendario Maya salen todas las burradas que solemos leer sobre el fin del mundo para el 2012.
Distribución del idioma maya
No me voy a meter con la absoluta falta de rigor científico de expresiones como “un rayo sincronizador del centro de la galaxia” o “alta dosis de electromagnetismo del sol”. Sino que sólo voy a tratar de buscar el lugar de dónde se agarran estos mamarrachos para justificar semejante cosa.
Las fuentes que no existen
Empecemos por las fuentes de estas profecías que en teoría, salen de los códices. Observemos que todo texto de donde se saquen estas siete profecías son casi una copia idéntica entre sí, pero que en todos los casos omiten hacer referencia a libros de antropólogos o lingüistas que realmente hayan trabajado con los códices (de hecho, yo mismo pase varias horas hasta encontrar algo de info que sea diferente al el continuo repetir de estas profecías).
Estos sitios hablan de hecatombes y desastres, pero nunca hacen mención a los textos originales (sólo dicen que sale de tal o cuál códice, pero del extracto del texto original nada). Son, en todos los casos, las conclusiones de alguna extraña interpretación de algún texto del que nunca citan la fuente. Cada una de estas profecías son, en el mejor de los casos, una interpretación de algún texto que nunca mencionan.
El calendario Maya
El calendario Maya, del que tanto hablan, mide el tiempo de forma algo diferente al nuestro. Ellos tienen dos calendarios, uno religioso y otro “normal”. Una forma que tenían de ver las fechas era con una rueda que vendría a ser algo así como los calendarios que tenemos nosotros, sólo que con él se podía tener varios miles de días y no los modestos 365 días que solemos tener en casa.
J. Eric S. Thompson calculó que el día 0 de este calendario sería el 11 de agosto de 3114 AC y que si se busca el máximo número días que nos puede dar este calendario, llegamos a que son 1.872.000. El cálculo de esos días partiendo del 11 de agosto de 3114 AC da que todo “se termina” el 21 de diciembre de 2012.
Hay que aclarar que el calendario Maya se termina sólo porque no lo pensaron para que dure más (bastaba con agregarle un nivel más), y no porque se acaba el mundo, o sea porque no era necesario alargarlo. O sea, sería algo así como decir que se termina el mundo el 31 de diciembre del 2009 porque el calendario que tenemos delante nuestro no muestra el 1 de enero del 2010
[bLas fuentes que si existen][/b]
Hay en realidad 16 códices hechos por las culturas prehispánicas que todavía se conservan, pero sólo cuatro son de confección Maya. Estos textos no los encontré completos en ningún lugar. Pero, basándome en las referencias de las publicaciones que llegue a leer, lo que se saca en limpio es que los Mayas tenían sus profecías como cualquier pueblo y éstas son, como siempre pasa, lo suficientemente crípticas como para que cada uno saque las conclusiones que quiera.
Entonces
Nos enfrentamos a dos conclusiones. En la primera descartaremos las siete profecías y sólo diremos que los Mayas dejaron “profecías”. Estas tienen la misma validéz y credibilidad que cualquier otra profecía hecha por cualquier profeta de cualquier tiempo y lugar de la historia. O sea, o son tan cripticas como para que cada quién interprete lo que se le cante o dan fecha a un futuro tan distante que es imposible de comprobar (hay profetas que anuncian el fin del mundo para un tiempo próximo pero “sólo” se llenan de dinero, esperan que pase la fecha y después anuncian su error, lo corrigen y el nuevo fin del mundo llega dentro de X cantidad de años… y vuelven a comenzar).
Creer en la interpretación particular de alguna de ellas es un acto de fe. Del mismo tipo de fe que puede tener cualquier religioso de cualquier culto. No se basa en la lógica sino en satisfacer necesidades personales.
La segunda conclusión es que las siete profecías no tienen ningún asidero, ni siquiera en los texto de los códices Mayas existe un listado de suerte de profecías que hablen, ni remotamente cerca, de las cosas que mencionan estos sitios. Existirá, presumo, algún listado de profecías supuestamente Mayas en el cuál estría el origen de estas boludeces, pero no hay forma de comprobarlo ya que tienen por costumbre no hacer referencia al lugar de donde sacan la información. Simplemente hablan de esas “verdades” sin decir de dónde salen.