Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza
Los muros que construimos alrededor de nosotros nos protegen contra la tristeza, pero también impiden que nos llegue la felicidad.
Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas
Lo más triste en este mundo es querer a alguien que antes te quería a ti.
Mejor haber amado y haber perdido a su amor que no haber nunca amado o perdido
Por muy larga que sea la noche, el amanecer llegará
Vendo cuerpo sin alma, el corazón roto y la inteligencia agotada. Os lo dejo barato, veo que hay mucha oferta en el mercado.