Reverberaciones de la Edad de Oro.
tradición, edad de oro, utopías campesinas, lo grosero y lo sublime
Reverberaciones de la Edad de Oro y la Tradición Primordial, en lo que Carlo Ginzburg llama " utopía campesina" y "el cosmos" del molinero MENOCCHIO del siglo XVI.
(...)De nuevo han encontrado un país bello
los navegantes del mar Océano
que nunca jamás fue visto, ni jamás oído (...)
Una montaña de queso rayado
se alza sola, aislada en la llanura,
que en la cima le han puesto una caldera (...)
De leche un río nace una gruta
que discurre en medio del país
sus saltos están hechos de RICOTTA (...)
El Rey ...se llama Bugalosso,
por ser el más gandul le han hecho rey,
y es grande y grueso como almiar(...)
y es maná lo que sale de su culo,
y cuando escupe, escupe mazapanes,
y ya no piojos, en el pelo tiene peces(...)
Todos tienen lo que quieren como sea,
y a quien le diera por hablar de trabajar
lo colgarían, ni el cielo lo salvaría (...)
Al que quiera ir allí, le indicaría la vía:
En el puerto Mameluco que se embarque,
luego navegue por el mar de las mentiras,
que el que llega es el rey de cada quisque.
Carlo Ginzburg. EL QUESO Y LOS GUSANOS. El cosmos según un molinero del siglo XVI. Barcelona, Ed. Península. 2008. pp.157-179.
tradición, edad de oro, utopías campesinas, lo grosero y lo sublime
Reverberaciones de la Edad de Oro y la Tradición Primordial, en lo que Carlo Ginzburg llama " utopía campesina" y "el cosmos" del molinero MENOCCHIO del siglo XVI.
(...)De nuevo han encontrado un país bello
los navegantes del mar Océano
que nunca jamás fue visto, ni jamás oído (...)
Una montaña de queso rayado
se alza sola, aislada en la llanura,
que en la cima le han puesto una caldera (...)
De leche un río nace una gruta
que discurre en medio del país
sus saltos están hechos de RICOTTA (...)
El Rey ...se llama Bugalosso,
por ser el más gandul le han hecho rey,
y es grande y grueso como almiar(...)
y es maná lo que sale de su culo,
y cuando escupe, escupe mazapanes,
y ya no piojos, en el pelo tiene peces(...)
Todos tienen lo que quieren como sea,
y a quien le diera por hablar de trabajar
lo colgarían, ni el cielo lo salvaría (...)
Al que quiera ir allí, le indicaría la vía:
En el puerto Mameluco que se embarque,
luego navegue por el mar de las mentiras,
que el que llega es el rey de cada quisque.
Carlo Ginzburg. EL QUESO Y LOS GUSANOS. El cosmos según un molinero del siglo XVI. Barcelona, Ed. Península. 2008. pp.157-179.