Anely Vanstar y Selim Al Roda,ambos señores de sus clanes,observaban desde las alturas los movimientos que se producian unos metros mas abajo.
Estaban en las estribaciones sur occidentales de los Montes Negros y desde hacia dos dias seguian los movimientos de dos divisiones de infanteria ligera leales a los denari.
Debajo de ellos los montes descendian en caprichosas pendientes,y mucha mas abajo comenzaban los espesos bosques Ianash.
-Creo que piensan asentar un puesto de avanzada en los lindes del bosque.- dijo el señor Al Roda.
La señora Vanstar miro a su interlocutor,ambos ya maduros pasados los cincuenta, se conocian desde muy jovenes cuando combatian por el imperio al servicio de Amir Al Hattir.
-No estan solos, Selim, mira los ultimos carros de las columnas de bajage, llevan forraje, su caballeria esta cerca.-su voz era dura acostumbrada al mando.
-Cuantos efectivos estimas?-
-Mas de una division,seguramente arqueros montados, los lanceros no serian de utilidad en el interior de nuestros dominio.- respondio ella.
-Nuestra unica esperanza es frenarlos en el bosque,los nuestros son buenos combatiendo como guerrilla,golpear rapidamente y replegarnos.-el señor Al Roda hablaba mas para si que para la mujer.
-Enviemos batidores hacia el norte, creo que su caballeria esta por alli,de ser asi no replegaremos.-dijo ella.
El rio quedamente mirandola, ella tambien.
-Poca caballeria, poca infanteria,prefiero resistir en Mirador, Anely.-
-Vamonos, Selim,hemos estado en peores combates, reunamonos con el viejo Nema.-
Sigilosamente fueron retirandose de su puesto hacia donde estaban sus monturas.
Estaban en las estribaciones sur occidentales de los Montes Negros y desde hacia dos dias seguian los movimientos de dos divisiones de infanteria ligera leales a los denari.
Debajo de ellos los montes descendian en caprichosas pendientes,y mucha mas abajo comenzaban los espesos bosques Ianash.
-Creo que piensan asentar un puesto de avanzada en los lindes del bosque.- dijo el señor Al Roda.
La señora Vanstar miro a su interlocutor,ambos ya maduros pasados los cincuenta, se conocian desde muy jovenes cuando combatian por el imperio al servicio de Amir Al Hattir.
-No estan solos, Selim, mira los ultimos carros de las columnas de bajage, llevan forraje, su caballeria esta cerca.-su voz era dura acostumbrada al mando.
-Cuantos efectivos estimas?-
-Mas de una division,seguramente arqueros montados, los lanceros no serian de utilidad en el interior de nuestros dominio.- respondio ella.
-Nuestra unica esperanza es frenarlos en el bosque,los nuestros son buenos combatiendo como guerrilla,golpear rapidamente y replegarnos.-el señor Al Roda hablaba mas para si que para la mujer.
-Enviemos batidores hacia el norte, creo que su caballeria esta por alli,de ser asi no replegaremos.-dijo ella.
El rio quedamente mirandola, ella tambien.
-Poca caballeria, poca infanteria,prefiero resistir en Mirador, Anely.-
-Vamonos, Selim,hemos estado en peores combates, reunamonos con el viejo Nema.-
Sigilosamente fueron retirandose de su puesto hacia donde estaban sus monturas.