HISTORIA DE LOS ADVENTISTAS:
Este grupo religioso con el nombre de Adventistas (advenimiento = venida) nació en Pennsylvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, a principios del siglo XIX. Fue fundado por William Miller (1782-1844), que se salió de la Iglesia Bautista.
Miller, interpretando mal los libros de Daniel y del Apocalipsis, llegó a la conclusión de que el 21 de marzo de 1843 regresaría el Señor. Al no realizarse tal predicción estableció otra fecha: el 22 de octubre de 1844. Sin embargo, llegó la fecha y no pasó nada. Frente a un fracaso tan rotundo, muchos se desanimaron.
El adventismo se hubiera acabado, con el doble fracaso de sus predicciones y la muerte de su fundador, si no hubiera intervenido la Sra. Ellen Harmon de White (1827-1915), que revitalizó sus teorías, fundando la «Iglesia Adventista del Séptimo Día», en Michigan (Estados Unidos), en mayo de 1863.
Ya en diciembre de 1844, a los 17 años de edad, tuvo la primera visión, que afirmó haber recibido de Dios. Siguieron otras visiones que puso por escrito, publicando unos 40 libros, que los adventistas consideran casi iguales a la Biblia.
La hermana White es considerada por sus seguidores como inspirada por Dios e infalible, es decir que sus escritos no pueden contener ningún error. ¿Por qué? Porque, según los adventistas, hubiera sido imposible para una persona con una preparación escolar tan escasa escribir cosas tan difíciles. Sin embargo, hace algunos años un adventista «apóstata» descubrió las obras de donde Elena G. de White copió abundantemente, poniendo serias dudas acerca de la honestidad de la fundadora y su pretendida «inspiración».
9 de Agosto del 2013.
Este grupo religioso con el nombre de Adventistas (advenimiento = venida) nació en Pennsylvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, a principios del siglo XIX. Fue fundado por William Miller (1782-1844), que se salió de la Iglesia Bautista.
Miller, interpretando mal los libros de Daniel y del Apocalipsis, llegó a la conclusión de que el 21 de marzo de 1843 regresaría el Señor. Al no realizarse tal predicción estableció otra fecha: el 22 de octubre de 1844. Sin embargo, llegó la fecha y no pasó nada. Frente a un fracaso tan rotundo, muchos se desanimaron.
El adventismo se hubiera acabado, con el doble fracaso de sus predicciones y la muerte de su fundador, si no hubiera intervenido la Sra. Ellen Harmon de White (1827-1915), que revitalizó sus teorías, fundando la «Iglesia Adventista del Séptimo Día», en Michigan (Estados Unidos), en mayo de 1863.
Ya en diciembre de 1844, a los 17 años de edad, tuvo la primera visión, que afirmó haber recibido de Dios. Siguieron otras visiones que puso por escrito, publicando unos 40 libros, que los adventistas consideran casi iguales a la Biblia.
La hermana White es considerada por sus seguidores como inspirada por Dios e infalible, es decir que sus escritos no pueden contener ningún error. ¿Por qué? Porque, según los adventistas, hubiera sido imposible para una persona con una preparación escolar tan escasa escribir cosas tan difíciles. Sin embargo, hace algunos años un adventista «apóstata» descubrió las obras de donde Elena G. de White copió abundantemente, poniendo serias dudas acerca de la honestidad de la fundadora y su pretendida «inspiración».
9 de Agosto del 2013.