La obra que tratare exponer a continuación es “La lingüística estática y la lingüística diacrónica” del lingüista Ferdinand de Saussure. Este autor fundador del método estructural fallece en 1913, siendo sus obras publicadas en 1916 por sus discípulos. Uno de sus principales aportes fue el de tratar a la lengua de modo sincrónico y diacrónico, esto fue novedoso ya que en la época solo se estudiaba la lengua como un objeto diacrónico.
Aclarare primero dos conceptos que aborda el texto, esta es la diferencia entre lo sincrónico y lo diacrónico: Lo sincrónico es el estudio de los signos lingüísticos en un cierto periodo de tiempo, esto es referido a los aspectos estáticos de esta ciencia y lo diacrónico, que demuestra su desarrollo a través del tiempo, estas son las evoluciones del sistema lingüístico. Son muy importantes estos conceptos ya que designan un estado de la lengua en cierto tiempo y su evolución.
Ahora si bien los dos conceptos están en oposición y presentan diferencias y autonomía una de la otra, también presentan una dependencia reciproca o interdependencia. De Saussure para mostrar esta oposición estableció cierta relación entre el “juego de la lengua con una partida de ajedrez”. Ya que en ambos tenemos un sistema de valores y asistimos a los cambios que se producen por la influencia del medio: Lo primero que hay que señalar es el respectivo valor de las piezas en el tablero, estas valen por su posición en el mismo. También podríamos decir esto acerca de la lengua, que cada término tiene su valor por oposición a los demás términos. Lo segundo que se debe considerar es que, dicho sistema de valores no es más que un periodo de tiempo determinado, pero por mas que se modifiquen poseen una convención que no se puede modificar, lo que podríamos llamar las reglas del juego, estas son los principios constantes de la semiología. Lo último, para mantener cierto equilibrio en el sistema, las jugadas al igual que los elementos de la lengua se realizan con movimientos aislados o de a una pieza y a pesar de esto, repercute en todo el sistema. Hay que tener en consideración que este movimiento es algo único y muchas veces no toma en cuenta el “movimiento anterior o el siguiente”.
Si bien estos hechos entre el ajedrez y la lengua son similares, en un punto mucho más importante se distancian. Y es en el hecho de la intencionalidad. Mientras que en el ajedrez el movimiento es pensado e intencional demostrando de esta manera que se tuvo la intención de modificar el sistema, en la lengua dice de Saussure es: “involuntario y fuera de toda intención”, o sea espontaneo y fortuito. Una sola persona no puede modificar todo el sistema, solo logra modificarlo la masa hablante en el transcurso del tiempo, pero siempre basado en las reglas de la lengua.
Aclarare primero dos conceptos que aborda el texto, esta es la diferencia entre lo sincrónico y lo diacrónico: Lo sincrónico es el estudio de los signos lingüísticos en un cierto periodo de tiempo, esto es referido a los aspectos estáticos de esta ciencia y lo diacrónico, que demuestra su desarrollo a través del tiempo, estas son las evoluciones del sistema lingüístico. Son muy importantes estos conceptos ya que designan un estado de la lengua en cierto tiempo y su evolución.
Ahora si bien los dos conceptos están en oposición y presentan diferencias y autonomía una de la otra, también presentan una dependencia reciproca o interdependencia. De Saussure para mostrar esta oposición estableció cierta relación entre el “juego de la lengua con una partida de ajedrez”. Ya que en ambos tenemos un sistema de valores y asistimos a los cambios que se producen por la influencia del medio: Lo primero que hay que señalar es el respectivo valor de las piezas en el tablero, estas valen por su posición en el mismo. También podríamos decir esto acerca de la lengua, que cada término tiene su valor por oposición a los demás términos. Lo segundo que se debe considerar es que, dicho sistema de valores no es más que un periodo de tiempo determinado, pero por mas que se modifiquen poseen una convención que no se puede modificar, lo que podríamos llamar las reglas del juego, estas son los principios constantes de la semiología. Lo último, para mantener cierto equilibrio en el sistema, las jugadas al igual que los elementos de la lengua se realizan con movimientos aislados o de a una pieza y a pesar de esto, repercute en todo el sistema. Hay que tener en consideración que este movimiento es algo único y muchas veces no toma en cuenta el “movimiento anterior o el siguiente”.
Si bien estos hechos entre el ajedrez y la lengua son similares, en un punto mucho más importante se distancian. Y es en el hecho de la intencionalidad. Mientras que en el ajedrez el movimiento es pensado e intencional demostrando de esta manera que se tuvo la intención de modificar el sistema, en la lengua dice de Saussure es: “involuntario y fuera de toda intención”, o sea espontaneo y fortuito. Una sola persona no puede modificar todo el sistema, solo logra modificarlo la masa hablante en el transcurso del tiempo, pero siempre basado en las reglas de la lengua.