El prestigio heredado
"El gen de la violencia en los humanos fue desactivado.
El ser humano es incapaz de cometer un acto violento
contra otro ser humano; el solo acto de pensarlo
desencadena horribles sensaciones en el organismo."
El prestigio heredado, 1999
Introducción
Durante más de una década he pensado y escrito sobre una cuestión controversial, que quizás vaya en contra de la naturaleza y de la evolución. ¿
Charles Darwin
se enojaría? ¿Y
Richard Dawkins
, el que dice que somos máquinas de supervivencia de genes?
Últimamente hay muchas voces en el mundo hablando y exigiendo una realidad diferente, con lo cual, no estoy solo, ni loco. Y aquí estoy. Intentando compartir mis teorías y mi novela con el mundo.
Una teoría controversial
En el párrafo que sigue, está la raíz de todo mi pensamiento. Si bien es solo una teoría, debo advertir que he tratado de identificar, con verdadero esfuerzo, la esencia de los problemas de la humanidad.
El mal de la humanidad es que los hijos heredan los bienes y el prestigio, y no solamente los genes.
En mi opinión, es el mal que permite que muchos posean poco, y pocos posean mucho. En algunos casos, la acumulación es tal, que deriva en un despilfarro repugnante. Es el mal que estimula el acopio, porque las posesiones perduran en el tiempo. Y es el caldo de cultivo de la infelicidad y la violencia.
Una sociedad orientada al placer
Partiendo de esa teoría, con los años fui meditando y construyendo, bloque a bloque, lo que para mi constituye una sociedad ideal.
La que vivimos en la actualidad, es una sociedad monetarizada, orientada al intercambio de bienes y servicios valuados arbitrariamente, en donde el acceso y al mismo tiempo su escala, dependerán del poder económico del individuo, sin importar si los merece.En cambio, mi sociedad está orientada a satisfacer las necesidades de la gente, sin importar cual fuere, y experimentar en cuerpo y espíritu, aquellos elementos que nos dan placer. Se hace un gran esfuerzo por identificar cada objeto de placer, y de displacer, con el fin de tomar alguna acción en cada caso. El acceso está garantizado por la mera existencia, pero su escala dependerá del merecimiento alcanzado por el individuo, según el aporte a la sociedad a través sus actos.
"–Es realmente bello –dijo–.
Solo hace falta necesitar.
Cuanta más necesidad tiene un individuo,
más capital posee para satisfacerse."
El prestigio heredado, 1999
El gen de la violencia
Uno de los pilares de mi sociedad, es la inexistencia de la violencia. Esto que pensé hace mucho, siempre me negué a darlo a conocer, porque parecía de ciencia ficción.
Sin embargo, en la película Zeitgeist 3, explican de manera científica y comprobada, cómo el gen de la violencia es sensible a activarse o desactivarse en la niñez, según el contexto.
Aprovecho para recomendarles que vean las tres películas Zeitgeist en el orden en que salieron, porque ayudan a ver increíbles realidades que la humanidad ha dejado, y está dejando, pasar por alto.
La desigualdad no es mala palabra
Otro pilar de mi sociedad es la desigualdad. Alguien podría pensar que estoy cayendo en una contradicción, pero no es así. Creo que la "diferenciación" es el verdadero motor del crecimiento. Pero sostengo que las diferencias, que no sean genéticas, deben ser ganadas y no heredadas. Y también sostengo que la desigualdad no debe ser iniquidad.
Todo este complejo escenario debe poder encastrarse para funcionar y sustentarse. Y he aquí el desafío de crear un sistema distinto.
La novela de una novela
Corría el año 1999 y ya consciente de las complicaciones para transmitir estas teorías, decidí montarlas sobre una novela.
El argumento tiene como idea base mostrar el contraste entre la sociedad actual y ésta ideal. La humanidad vive feliz en esta sociedad ideal en donde todo es placer. No existe la violencia, ni se puede llevar a cabo, porque la gente con solo pensarlo, hace que su cuerpo genere toxinas, y eso, podría ser mortal. Y no les digo más porque deben leer la novela.
El texto
Finalmente los invito a leer los primeros capítulos. A los lectores exigentes como yo, les pido que comprendan que el texto posiblemente todavía necesite correcciones.
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El prestigio heredado
Muchas gracias.
Diego Soto
Buenos Aires, Argentina
Twitter: @diesoto
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