La Administración a cargo transitoriamente del Poder Ejecutivo ha anunciado y puesto en práctica una nueva muestra de incapacidad e improvisación al aplicar un impuesto al pueblo, a la gente de menores ingresos a favor de los ciudadanos más ricos, generando una transferencia de riqueza que puede estimarse en unos U$S 400 millones anuales de los no propietarios a los propietarios de todo.
Al mejor estilo Busch, un Republicano extremo, las familias de menores recursos que no pagan impuesto a los Bienes Personales por no ser propietarias de campos, inmuebles o activos financieros fuera del sistema, deberán pagar un impuesto equivalente al 15% de los gastos que realicen con tarjetas de crédito en el exterior.
Estas personas son los que tienen familia en países vecinos, o que por sus menores ingresos no pueden ir más lejos que al Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia o Brasil. Esas personas no reciben divisas y si pagan con sus tarjetas se les recarga un 15% en los pasajes que compren y en los gastos de hotel, comida y alguna comprita para los nietitos.
Y desde ya, ese obrero, capataz, técnico de una PYME que soñó y ahorró toda una vida para ese viajecito a Brasil o quizás, ya abuelos a Estados Unidos, tendrán que pagar un impuesto del 15% de lo que gasten para que los ricos, que pagan Bienes Personales no tengan que hacerlo porque ellos lo pueden deducir. Increíble y maléfico.
Los de mayores ingresos que viajen a la Polinesia o tal vez a Europa en cruceros all inclusive de lujo, y que son los propietarios de los campos, las industrias, los inmuebles y los activos financieros pueden descargar ese 15% del impuesto a los Bienes Personales.
Es decir, que habrá una inmensa transferencia de dinero de los más pobres a los más ricos, porque como los profesionales sabemos, en economía la suma es siempre 0. Si te lo saco a vos, pobre trabajador que no sos propietario de nada, se lo doy a los ricos porque les permito descontar el ¨impuesto¨ de su carg por Bienes Personales, más conocido como impuesto a la riqueza.
Exactamente Hood Robin.
Me parece Presidenta, que Usted está mal asesorada.