Bienvenid@s:
He abierto los archivos de QUO para que disfrutes de las mejores preguntas (y respuestas) que l@s lector@s, han enviado a la sección Quonsultas durante 15 años.
Existen más de 300 de ellas.
Esta es la primera parte:

ANIMALES Y FAUNA
¿Se disfrazan los animales?

Sí. Hay algunas especies cuyo aspecto no les sirve de camuflaje o defensa, y por eso optan por añadirse elementos. Por ejemplo, la chinche asesina de termitas adhiere a su cuerpo excrementos hasta formar una coraza informe. Así, pasa inadvertida por su forma y por su olor, y se cuela en el termitero. O el molusco Xenophora pallidula, caracola que incorpora y suelda grandes conchas vacías, piedrecitas y toda clase de materiales a su propia carcasa.
Según va haciéndose más grande, suelda piezas cada vez mayores y puntiagudas, que orienta como puñales hacia fuera. También hay cangrejos ermitaños que visten sus casas ocupadas con anémonas que recogen con sus pinzas, y las obligan a vivir sobre ellos como modo de camuflaje y defensa, ya que estas últimas son venenosas por contacto. Quizá el caso más curioso sea el de los erizos marinosSphaerechinus granularis, que clavan en sus púas algas vivas, mejillones, caracoles..., que encuentran en su recorrido, cosa que les sirve de camuflaje y los convierte casi en jardines y zoológicos ambulantes.

¿Es verdad que existen peces con ‘linterna’?

Hay varios, y casi todos viven en zonas abisales o preabisales, que es donde la luz casi no llega a penetrar. Los más llamativos son los de la especie Himantolophus, que cuentan con uno o varios cilos (similares a una aleta alargada) llamados “fósforos”, que emiten luz gracias a las bacterias bioluminiscentes que albergan.
El pez de la foto, un Himantolophus groenlandicus (los sajones lo llaman “pez pescador”), tiene dos ojos muy poco desarrollados, por lo que esta luz le sirve para dos cosas: mejorar su visión y atraer a las presas que, en su entorno de oscuridad, sienten atracción por los puntos luminosos. Para suplir su falta de visión, también cuenta en los laterales con varios puntos plateados que son sensores de movimiento y presión.

Nuestro instinto, ¿solo se investiga con simios?

No solamente. Es cierto que son nuestros “primos”, evolutivamentre hablando, y por eso su observación es muy útil para conocernos por medio de su lenguaje gestual, el equilibrio y rencillas entre los miembros del grupo, el altruismo y otros comportamientos sociales, como la transmisión de la cultura.
Pero la etología también está aprendiendo mucho, por ejemplo, de la monogamia y la homosexualidad de algunas aves, y de la importancia que conceden a los vínculos familiares para su supervivencia.

¿Es verdad que no se debe mirar fijamente a los ojos de los gorilas?

Y tanto que es cierto, porque lo toman como una amenaza. En mayo pasado, Bokito, un gorila del Zoo Blijdorp de Rotterdam (Holanda), se escapó de su jaula y atacó a varias personas antes de ser abatido con dardos sedantes. En un principio, los cuidadores del animal pensaron que esta actitud tan agresiva se debía a que el espécimen se encuentra en la pubertad y, además, está a cargo de una hembra y dos crías.
Pero las investigaciones posteriores añadieron otras causas. Acudiendo a los vídeos grabados por las cámaras de vigilancia, los investigadores se dieron cuenta de que una de las mujeres agredidas visitaba muy asiduamente al gorila y se quedaba mirándole fijamente porque, según confesó, creía que su presencia le agradaba. Pero, en realidad, en el lenguaje gestual de estos simios, esta actitud representa una agresión. Por ello, el Zoo de Rotterdam obliga a utilizar gafas como las de la foto, para que el animal crea que las miradas se dirigen a otro lado.

¿Para qué dan vueltas los perros al sentarse?

Ciertamente, los perros realizan una especie de ritual antes de acostarse. Es por la misma razón por la que nosotros miramos a izquierda y derecha antes de cruzar un paso de cebra. Su instinto de supervivencia, herencia de un pasado menos doméstico, les dice que deben examinar bien el lugar para asegurarse de que el lecho elegido no alberga malas hierbas ni pequeños insectos, parásitos o minúsculos seres venenosos.
No solo giran en ese momento, sino que también lo hacen antes de orinar o defecar. Eso sí, cuando nuestro perro sufre ansiedad y gira obsesivamente sobre sí mismo mientras se muerde la cola, puede estar manifestando, por ejemplo, temor ante un hecho ocurrido que le sobrepasó, o desacuerdo con el encierro al que está sometido.

¿Cuántas crías puede llegar a tener un topillo al año?

Los topillos campesinos (Microtus arvalis) abandonan el nido con 15 días, y las hembras ya son fértiles otros 15 días después de esa emancipación. Esto, unido a que el período reproductor dura casi todo el año, hace unas siete camadas anuales por hembra.
La gestación dura 22 días y paren una media de cinco cachorros. Así que en un año pueden engendrar más o menos 35 topillos. De ahí las recientes plagas.

¿De dónde sale el ronroneo que hacen los gatos?

Es uno de los misterios de estos felinos. La explicación más aceptada es la del veterinario estadounidense W. R. Mc Cuistion. Según él, el ronroneo tiene un origen hemodinámico, y no aerodinámico. El ruido se origina en el tórax, dentro de la pared de la vena cava, a su paso por el hígado y el diafragma.
El flujo de la sangre se comprime al pasar por el hiato diafragmático (un estrechamiento que comunica el esófago con el estómago), provocando oscilaciones turbulentas en la sangre al entrar en el tórax. Y eso es lo que genera unas vibraciones audibles que se transmiten y amplifican por los bronquios llenos de aire y la tráquea hacia los senos de la cabeza. Un prodigio.

¿Para qué se comen sus huevos algunas ranas?
No son algunas; son concretamente las llamadas “ranas madre” (Rheobatrachus silus), y lo hacen para protegerlos. Los batracios suelen abandonar sus huevos en el agua, para que se desarrollen solos, pero se corre el peligro de que otros animales se los coman.
En 1973, se descubrió que las hembras de esta especie australiana los engullen y crían en su estómago. Allí, los jugos gástricos no les afectan, porque están recubiertos de la enzima prostaglandina E2, sustancia que protege su membrana.

¿Cuál es el animal que más crece desde que nace?

El pez luna (Mola mola) puede alcanzar los 3 metros y llega a pesar hasta una tonelada, con un cerebro de solo 5 gramos. La hembra pone 800.000 huevos, y su tamaño unitario es de solo medio milímetro de ancho, del que se desprende que el alevín al nacer es 60.000 veces más pequeño que su madre –el bebé humano es apenas 20 veces más pequeño que sus progenitores–.
Otro animal singular en este sentido es el tiburón ballena, que es el pez más grande del mundo (llega a pesar más de 20 toneladas). Pero lo sorprendente es pensar que el óvulo de una ballena azul recién fertilizado pesa solo 1/1.300 gramos –si juntásemos 1.300 óvulos pesarían solamente un gramo–. Menos de dos años después alcanza las 30 toneladas, o sea, que crece 30.000 millones de veces en 24 meses.

¿Todos los mamíferos saben nadar por instinto o tienen que aprender?

La mayoría de los mamíferos observados pueden nadar sin necesidad de aprendizaje, y los que no lo hacen de una manera eficaz, como mínimo son capaces de mantenerse a flote de forma instintiva.
Sin embargo, en los seres humanos este instinto se pierde en los primeros meses de vida. Efectivamente, los bebés también tienen esa capacidad de flotar o sumergirse accidentalmente sin tragar agua. La pérdida de ese instinto viene dada por la necesidad humana del aprendizaje de casi todos nuestros actos. Es decir, la psique domina al instinto y, por lo tanto, surge el temor a perecer ahogado. Ese miedo –que conduce muchas veces a moverse dentro del agua de manera descoordinada y aleatoria, cuando inicialmente se sabía nadar– es una característica más bien racional y cultural que, en este caso, juega en contra de nosotros.
Uno de los mamíferos que no saben nadar es el chimpancé; por eso, es muy común que en los zoológicos y centros de conservación se rodeen sus jaulas con un foso. Tampoco los orangutanes nacen sabiendo, pero pueden aprender si se les enseña, como ves en la foto. Lo que no es cierto es que los grandes simios tengan terror al agua.

¿Para qué se crían a veces las aves con un muñeco que simula ser su madre?

Pensarás que la pregunta es una obviedad: porque así no extraña a quien le da de comer. Y es cierto: cuando se trata de recuperar con la cría en cautividad una especie en peligro de extinción no siempre los progenitores se comportan de modo normal, y no alimentan a sus crías. O cuando se hallan huevos o cachorros perdidos no hay a quién confiar su alimentación.
Así que en estos dos casos se sustituye a los padres por un guante o muñeco que reproduzca lo más fielmente posible la escena de la alimentación. Pero hay otra razón no tan obvia: si el animal se acostumbra al hombre, no solo será difícil devolverlo a la vida salvaje –no habrá aprendido el mecanismo natural–, sino que tenderá a sentirse atraído por él, lo cual puede ser un peligro en su vida en libertad.

¿Es verdad que las hembras de los macacos ‘pagan’ favores con sexo?

Parece que sí, según se supo hace pocos meses. Concretamente son las hembras de macaco de cola de muñón (Macaca arctoides) las que ofrecen sus favores a cambio de una sesión de despiojado. Investigadores de la Universidad Tecnológica Nanyang en Singapur estaban siguiendo las costumbres sexuales y ya creían saber que la frecuencia de apareamientos por hembra era de 1,5 veces por hora (en época de celo). Pero observaron que a veces ese promedio subía a 3,5 veces cada 60 minutos sin existir un motivo fisiológico ni de cortejo aparente. Y atando cabos, detectaron que las más activas eran las que acababan de ser despiojadas por un macho, lo cual les llevó a deducir que les pagaban por ello.
Otro dato muy humano que constataron los científicos fue que las leyes del mercado regían en estos intercambios. En comunidades con escasez de hembras, los machos debían despiojar a sus parejas durante 16 minutos, mientras que en grupos con más “chicas”, bastaba con una pasada de menos de ocho minutos. Este tipo de macaco, habitual en Indonesia e India, es una especie amenazada, según la Unión Mundial para la Conservación (IUCN, en inglés).

¿Es cierto que hace miles de años las libélulas eran gigantes?

Es verdad. La libélula gigante (Meganeuropsis Permiana), que contaba con unas alas de una envergadura de más de 75 centímetros, era el más asombroso de toda una estirpe de enormes insectos cuya epoca dorada llegó hace unos 300 millones de años. Por entonces, buena parte del planeta estaba cubierto por una frondosa vegetación tropical, y el porcentaje de oxígeno atmosférico era del 35% (ahora estamos en torno a un 21%).
Las investigaciones paleontológicas y geológicas hacen pensar desde hace tiempo que esta gran cantidad de oxígeno disuelto fomenta especialmente que los insectos que respiran por tráqueas simples, como es el caso de la libélula, adquieran gran tamaño.
Pero otras teorías restan importancia al oxígeno y se limitan a apuntar que en el período Carbonífero había menos depredadores. Eso sí, la aeronáutica ha demostrado que este “megainsecto” volaba mucho más lento que la libélula actual (en la foto). Si hubiera sido tan veloz como, por ejemplo, la actual especie australiana, que alcanza los 90 km/h, habría producido tal calor por la acción de sus músculos que se habría “cocido” viva.

¿Es cierto que los erizos se embadurnan de veneno?

Pues sí. Como tienen una mortalidad infantil muy alta, han refinado mucho sus técnicas de supervivencia. Solo uno de cada 100 ejemplares llega a los cinco años (adultos) por atropellos de coches y cortadoras de césped, que matan miles en todo el mundo cada año. Contra ello no pueden hacer nada, pero sí contra su único depredador, el tejón, que tiene las garras lo suficientemente fuertes para abrirlo cuando está enrollado.
No hace demasiado que se sabe que el erizo europeo (Erinaceus europaeus) segrega una gran cantidad de saliva espumosa, la esparce en el suelo y después se revuelca en ella para impregnar sus cerca de 500 púas. ¿Es que su saliva es venenosa? No, la que es tóxica es la piel del sapo que se comen primero para poder hacer esto –los erizos son inmunes a muchas sustancias–. Algunos etólogos creen que este comportamiento aún no está bien estudiado, ya que parece que ni ese veneno ni su olor ahuyentan a los depredadores, y que puede ser un simple rito de baño.

¿Cómo muerde un cocodrilo?

Depende de qué cocodrilo, porque existen 22 especies en todo el mundo. Si tomamos la que tiene las mandíbulas más potentes, el cocodrilo marino ( Crocodylus porosus, también llamado de estuario, o poroso), nos econtramos con una mordida de 1.770 kilos de presión.
Pero se estima que el tiranosaurio rex alcanzaba los 3.100 kilos en sus mejores mordiscos (ya lo contamos en Quo, en el reportaje Dientes de leche). Una de las razones puede ser que el saurio medía 13 m de largo y pesaba unas siete toneladas (7.000 kilos), mientras que este cocodrilo suele medir 7,5 m y su peso medio es de 2.000 kg.

¿Es blanco el oso polar?

Sí; en realidad es transparente. Es una adaptación del oso polar, o blanco ( Ursus maritimus), que hace que el pelaje deje pasar los rayos del sol para que la piel absorba todo el calor posible. Así que el color blanco es un efecto de la difusión de la luz. Su piel es negra, para ayudar a esa absorción.

¿Por qué tiene así la lengua el oso malayo?

Sobre todo porque una de sus grandes pasiones es la miel (como buen oso), y una lengua así es de mucha ayuda para meterse en todos los recovecos donde se esconden los panales. Este apéndice tan curioso del oso malayo ( Helarctos malayanus) le permite, además, alimentarse de los insectos que hay en los troncos, y alcanzar los nidos de termitas.
Otra de las peculiaridades de este oso es que tiene en el pecho una mancha en forma de U encaminada a aparentar mayor tamaño cuando pelea con algún otro animal. El oso malayo es el más pequeño de todos, como adaptación a la vida selvática: un macho pesa entre 30 y 60 kg, y una hembra, entre 20 y 40. El también llamado Ursus malayanus (menos correcto) está en peligro de extinción.

¿Qué tiene la anatomía de los galgos que los hace tan veloces?

Entre casi todos los cuadrúpedos, las extremidades posteriores son las que más influyen en el avance, porque sus masas musculares actúan sobre las llamadas “palancas óseas” apoyadas en el suelo, y estas, a su vez, transmiten sus esfuerzos a la columna vertebral.
En el galgo, en especial, estos desplazamientos son extremadamente veloces y bruscos gracias a la potencia y rapidez de contracción de sus músculos. Pero su estructura se resentiría si la cabeza, el cuello y la cola no se ocuparan de regular el equilibrio y la propulsión, desplazando el centro de gravedad. Y ese es otro de sus secretos.
La cabeza está unida al cuello formando un ángulo recto que favorece los movimientos de esta y los de la espalda. Eso permite que con una pequeña inclinación a la derecha, a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo, cambie rápidamente el centro de gravedad; y esto le dota de una agilidad pasmosa. El rabo, por su parte, es una ayuda a la hora de equilibrar al perro, además de ayudar a las ondulaciones de la columna vertebral al acelerar y frenar. Se dice que el galgo español es el mejor cazador de liebres.

¿Hay antídoto para todas las serpientes?

Pese a que muchos sueros polivalentes son eficaces en gran medida contra algunas serpientes, hay ciertos ofidios venenosos que no tienen un antiveneno específico. Uno de estos casos es el de la víbora cornuda de Irán (Pseudocerastes persicus). Esta serpiente habita casi todo Oriente Medio, hasta Pakistán.
En Irán, esta serpiente cumple la función de un gato: se encarga de exterminar los ratones de la casa, y por eso se tolera su presencia en algunos hogares. Pese a ello, no deja de ser una serpiente venenosa y, por lo tanto, un peligro potencial. Según el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), uno de los centros con mayor reserva de sueros antiofídicos en España es el Zoo Aquarium de Madrid.

¿Existen animales zurdos y diestros?

Claro. Por ejemplo, muchos loros y cacatúas usan preferentemente la pata izquierda para sostener el alimento o para llevárselo a la boca, y muy pocos lo hacen al contrario (3%).
En cambio, las ballenas tienen preferencia por su lado derecho casi en su totalidad, y así lo manifiestan cuando capturan a sus presas o cuando dan coletazos sobre la superficie del agua.
Un caso curioso es el de los chimpancés: las preferencias por cada mano se reparten al 50%. Pero, en cautividad, la mayoría son diestros por imitación de sus cuidadores humanos

¿En qué se diferencia una raza de perro grande de una gigante?

Las que por sus características fisiológicas o genéticas, la clasificación se hace en función del peso y del tamaño, simplemente. Se consideran razas grandes de perro las que pesan entre 25 y 45 kilos, y miden en torno a 40 ó 60 cm de alto (el pastor alemán, el golden retriver, el dóberman, el dálmata y muchos otros); y llaman gigantes a las que alcanzan entre 50 y 80 kilos, y llegan a una lazada de 70 u 80 cm.
La raza gigante que más nos suena en España es la del mastín español, cuyos machos pueden pesar hasta 100 kilos. En el mundo, el perro más grande que se conce es Giant George, un grán danés que pesa 115 kilos y que si se pusiera de pie y con las patas extendidas, mediría más de dos metros de alto.

¿Es cierto que los insectos ven mucho mejor que nosotros?

Sí, porque tenemos ángulos de visión mucho menos amplios que ellos. Los dos ojos humanos abarcan la luz que procede de un ángulo de unos 120º como máximo, mientras que en los insectos puede variar entre los 180 y los 360º (o sea, todo su alrededor).
Pero realmente, de esos 120º del hombre solamente vemos bien enfocado lo que tenemos en la zona central del panorama, más en concreto, solo el 5º. El resto está mucho menos nítido (haz la prueba sin mover los ojos). En cambio, los insectos son capaces de enfocar perfectamente un área de 70º. El resto de las zonas son las que llamamos (en los dos casos) la visión periférica.

¿Los anfibios se ahogan?

Sí, es posible. A la mayoría de los anfibios les basta con el oxígeno que reciben a través de la piel, sobre todo cuando la temperatura ambiente es fría, ya que su metabolismo es lento y consumen poco aire. Pero si se superan los 25ºC, este tipo de respiración comienza a ser insuficiente y necesitan sus rudimentarios pulmones. De esta manera, un anfibio adulto que accidentalmente caiga en un estanque o alberca del que no pueda salir puede morir ahogado debido a que el oxígeno que entra por su piel es insuficiente; el animal se agota, se relaja y los pulmones se le encharcan, porque les entra agua.
Y decimos “adultos” porque cuando son renacuajos (fase larvaria) toman el aire del agua por branquias, externas o internas. Es al llegar a adultos cuando estas se transforman en pulmones. Solo hay unos pocos anfibios que únicamente respiran por la piel, así que esas especies no pueden ahogarse de ningún modo.

¿Las aves tienen gases?
No es que no puedan, es que es raro. Ellas no tienen en su tracto intestinal el tipo de bacterias que suele generar los gases en los humanos y demás mamíferos; si las tienen, más bien es una señal de alguna enfermedad.
Lo que sí es probable –nadie ha gastado dinero en investigarlo– es que las aves sí sean capaces de eructar, en tanto que es frecuente que excreten y regurgiten por el pico.

¿Los colibrís 'pían' con la cola?

La verdad es que, hasta que se publicó un sorprendente estudio en el verano de 2008, se creía que los leves pitidos y zumbidos que emitían los colibrís procedían de su pico. Más bien se daba por supuesto por similitud lógica con las demás aves. Pero dos estudiantes de la Universidad de California en Berkeley estudiaron a la especie Calipte anna, muy habituales en el sur del estado y en Nuevo México.
Es durante la época de apareamiento cuando mayor despliegue de sonidos son capaces de realizar. Para lograr el pitido más habitual en el galanteo, los machos se dejan caer a unos 23 metros por segundo, y en el transcurso de ese vuelo despliegan las alas en períodos de 60 milésimas de segundo (menos de lo que dura un parpadeo), y logran la vibración del aire necesaria.

¿Es cierto que los elefantes detectan el agua a distancia?
Sí, pero no directamente, sino más bien por “deducción”. Experimentos en África de la década pasada han demostrado que estos paquidermos son sensibles a las ondas sísmicas, e incluso las utilizan como lenguaje a distancia.
Partiendo de esta base, sus métodos para encontrar agua son dos.
El primero consiste en percibir las ligeras vibraciones que causa en el suelo la caída de los rayos de una tormenta, y ellos saben que la tormenta dejará agua, así que se dirigen hacia la zona.
El segundo método de teledetección se basa en la comunicación: cuando un miembro de la manada da con un manantial o charca, avisa de dónde se encuentra mediante gruñidos de baja frecuencia (la misma que la de las ondas sísmicas).
Pero aún es un misterio dónde está su “receptor”.

¿Existen gallinas de pluma rizada?
Las gallinas de plumas rizadas no son una subespecie por sí mismas, sino el fruto de una mutación genética que puede darse en cualquier tipo de gallina de las que existen en el mundo.
Es cierto que son más frecuentes en Asia y el Pacífico (hay registros históricos del siglo XVIII sobre especímenes en India, Japón, Filipinas y la isla de Java), pero también se dan en Europa. Una vez que se localizaron estos ejemplares portadores de la mutación, se han seguido criando adrede gallinas rizadas como animal ornamental. Además, lo frecuente es que sus huevos no sean de calidad. En Reino Unido hay hasta una sociedad de amigos de estos animales.

¿Los animales hacen la guerra?

No tan sofisticada como la humana, pero hay muchas especies que sí.
Por ejemplo, los chimpancés se unen y se arman con palos y piedras para acorralar a grupos vecinos y matarlos. Cada uno cumple una función: unos acorralan y cierran el cerco; otros esperan escondidos para atrapar y golpear a los asustados rivales…
También algunas especies de hormigas y termes tienen especialistas en atrapar, paralizar y bombardear con ácido fórmico o chorros de pegamento a sus rivales. Hasta hay una casta de “enfermeras” que retiran a los heridos.

¿Es verdad que los sapos y las ranas necesitan parpadear para tragar?

Pues sí: les ayuda a introducir la presa dentro de su estómago.
Hay que tener en cuenta que los anuros (sapos y ranas) raramente tienen dientes (muy pocas especies y muy pequeños), con lo cual, los alimentos pasan de la boca al aparato digestivo casi enteros.
La mucosidad de la que tienen revestidas la lengua y la cavidad bucal tiene la utilidad de atrapar a la víctima como si fuera un pegamento, pero no sirve por sí sola para comenzar a descomponer el alimento.
Así que una vez dentro de la boca, los sapos y las ranas se valen de los músculos que gobiernan los párpados para empujar el animal hacia el interior; el movimiento “invade” el espacio de la presa y la oprime.
Esto solamente es posible gracias a que no hay ningún hueso que separe la zona superior de la cabeza y la boca.

¿Es cierto que hay hormigas con la cabeza como un tapón?

Sí. En la Península, la hormiga de las agallas (Camponotus truncatus) ocupa gracias a su cabeza nidos de avispa abandonados. Las avispas inyectan un huevo y veneno en la ramita de un roble, y este, como defensa, genera una especie de tumor en forma de bola de tejido (“agalla”).
En su interior vive la larva que sale del huevo; meses más tarde, emerge como avispa adulta por un orificio. Así que las hormigas han desarrollado un tipo de cabeza para taparlo y aprovechar la “casa”.

¿La ley permite criar cualquier especie de animal en casa?

Hoy día está permitido tener casi cualquier animal que no esté protegido y que tenga en regla sus papeles del convenio internacional que regula el tráfico y posesión de especies, CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).
A partir de ahí, afinar el catálogo de especies y normas es difícil, ya que intervienen legislaciones estatales y autonómicas, y finalmente, bandos municipales. Desgraciadamente, es relativamente fácil hacerse en internet o en el comercio internacional con un lince boreal, un águila real o un tigre, y tenerlo en una finca o jardín.
Un ejemplo concreto: un pollo de avestruz para mascota puede costar unos 40 euros. Para poseerlo y criarlo hay que convertir el lugar en núcleo zoológico, con la supervisión de veterinarios y agentes de la Administración que le exigirán multitud de papeles y permisos. Todos estos requisitos están dirigidos a velar por el bienestar del animal (muy someramente), los peligros de convivir con él y la salubridad de dueños y vecinos.
Las normas regulan tamaños, distancias y otras condiciones que deben cumplir las jaulas o recintos donde se críe. Obviamente, las leyes son muy diferentes para granjas y zoológicos.

¿Cómo se recuentan las poblaciones de insectos?
Normalmente, se captura selectivamente con cebos o feromonas que se introducen en trampas de las que el insecto (atraído por el festín) no puede salir. Luego se cuentan los ejemplares caídos a diario. A veces, antes de soltarlos se marcan y se recapturan, para ver el número de ellos que caen de nuevo en los días siguientes y los que lo hacen si marcar.
En realidad tiene mucho de pura matemática y estadística, y como no existen diferentes ecuaciones ni fórmulas que se adapten totalmente a la especie elegida, se reajusta el resultado con otros factores: el tamaño, si son insectos voladores o terrestres, nocturnos o diurnos, si su longevidad es alta…
Todo ello determina la creación de una aplicación matemática que pueda facilitar su estimación correcta. Aun así, no hay que tomar al pie de la letra los números de poblaciones de ninguna especie, porque la experiencia e intuición del entomólogo suelen influir bastante en el resultado.

¿Es cierto que en Congo matan a más guardias de los parques que gorilas?
Pues, desgraciadamente, sí. Cada uno de los vigilantes forestales que salen en esta foto (Parque Nacional de Virunga) sabe que se juega la vida por aceptar este trabajo. En los últimos años, los cazadores furtivos y las industrias maderera y del carbón han matado a 100 rangers. Varias ONG conservacionistas (como Wildlife Direct) los contratan con ayuda de donativos por unos sueldos mucho mejores que los de un congoleño medio. Y aun así, les cuesta encontrar trabajadores, porque en ese momento se convierten en objetivo de las mafias que pretenden subvertir el estatus de parque protegido a la zona.
Su labor fundamental es la de evitar que les pase nada a los gorilas de montaña: impedir que se talen las arboledas en que se ocultan y, por supuesto, evitar que los cacen. Más de la mitad de los 700 gorilas de este tipo que quedan en el mundo vive en Virunga. Otros enemigos de los guardabosques son los ciudadanos de las poblaciones circundantes, ya que ellos también los cazan para comer, y venden algunos de los despojos como trofeo o souvenir (las garras como cenicero). El hambre y los conflictos bélicos hacen que la R. Democrática del Congo sea el país con mayor mortalidad desde la II Guerra Mundial.

¿Un cóndor ayuna semanas?
Sí. Por ejemplo, el cóndor de California (Gymnogyps californianus, en la foto) puede ingerir de una “sentada” 5 kilos de carne y luego pasar hasta 5 semanas en ayuno.
Lo habitual era que comiese a razón de 1,5 kilos de carne y tuétano de huesos cada tres días, pero la amenaza de su hábitat ha hecho escasear la comida. Lleva en peligro de extinción en las varias zonas de América que habita desde 1985. Aun así, esta dieta tan discontinua (es carroñero) no le resta poderío.
De adulto pesa tanto como un niño de 2 años; un pequeño de esa edad ronda los 10 kilos, igual que un cóndor adulto.
No es raro, porque mide cerca de 1 m y alcanza una envergadura de 3 m con las alas desplegadas.
Por eso, su “primo” el cóndor de los Andes (Vultur gryphus) es el ave voladora más grande del mundo (el avestruz no es capaz de volar).Mide 20 cm más de alto, tiene 30 cm más de envergadura y es 5 kilos más pesado.

¿Cómo eligen los mosquitos con tanta precisión a quién pican?

Los mosquitos usan su sentido del olfato para detectar dióxido de carbono de la respiración humana y el ácido láctico que se segrega con el sudor. En la oscuridad, acuden a fuentes de calor y pueden notar diferencias de hasta medio grado de temperatura cuando están cerca de sus víctimas.
Recientes investigaciones aclaran que, frente a lo que pensamos, no es que existan individuos más apetecibles que otros, sino que algunos de nosotros poseemos un olor natural de “camuflaje” que nos protege de que nos piquen. Son las hembras las que nos pican en busca de las proteínas de nuestra sangre para producir los huevos (los machos prefieren las flores). Pero su sangre preferida es la de los pájaros y los mamíferos pequeños.

¿Es cierto que los hipopótamos matan a más gente que los cocodrilos?
Solo la cabeza de un hipopótamo pesa 200 kilos. Uno adulto alcanza los 2.000.
Grandes exploradores clásicos como Livingstone, Stanley, Burton, Selous, Speke o DuChaillu cuentan en sus cuadernos de viajes percances y ataques a sus embarcaciones causados por estos animales. Lo que sí está claro es que la tradición africana los tiene como los más peligrosos.
Hay fuentes que hablan de que los hipopótamos han acabado algunos años con la vida unas 400 personas en África. Eso le convertiría en el animal salvaje más peligroso del continente, por delante del cocodrilo, su compañero de hábitat acuático. Son especialmente agresivos en presencia de sus crías.
Esa especie de bostezos son en realidad un gesto de amenaza para enseñar los colmillos.

¿Es verdad que las langostas diagnostican enfermedades?
Es cierto. Lo han descubierto hace pocos años, y aún no saben cómo lo hacen. Se supo a través de las langostas espinosas caribeñas (Panulirus argus), que son especialmente sociables pero que, inesperadamente, rechazaban la relación con algunos especímenes en concreto.
Al analizar las langostas repudiadas (y sus guaridas, que, en otras circunstancias, también compartirían), se dieron cuenta de que eran portadoras del virus PaV1. Lo bueno es que este mecanismo frena la expansión de epidemias.

¿A qué velocidad lanza su lengua un camaleón al cazar?

Justo en 2005, dos investigadores holandeses dieron con el dato: la lengua del camaleón es capaz de recorrer 26 veces por segundo la longitud de su propio cuerpo. Lo enunciaron de este modo porque la potencia muscular del animal varía según su tamaño y especie; o sea, la rapidez es relativa. Aun así, para hacernos una idea, si un ejemplar de los que podemos encontrar en España (Chamaeleo chamaeleon) mide unos 22 cm, significa que su lengua sale despedida a más de 57 metros por segundo.
Visto de otro modo: en una décima de segundo, su lengua recorre una vez y media la longitud de su cuerpo. No está mal. Los mismos investigadores han descubierto, gracias entre otras cosas a una cámara de alta velocidad, que el camaleón no solamente golpea y abraza a la presa, sino que también la succiona. Lo más asombroso es, quizá, el mecanismo de lanzamiento: el cráneo del reptil posee unos huesos con forma de Y, de modo que la lengua, apoyada en ellos, sale disparada como en un tirachinas.

¿Qué insectos y arácnidos son los que más se comen en el mundo?

Del escorpión se come todo, incluyendo su aguijón. Aunque no hay peligro de intoxicarse, ya que el veneno desaparece al freírlo.
La entomofagia (el hábito de comer insectos y otras criaturas, como los arácnidos) está muy extendida por algunas partes del mundo, especialmente en Asia, Oceanía y Centroamérica. Los entomófagos tienen a su disposición una carta bastante abundante, ya que se considera que, del millón de especies de insectos conocidas, unas 1.200 son comestibles.
Los insectos más consumidos en todo el mundo son las hormigas, los saltamontes y algunas especies de escarabajos. Pero entre los arácnidos, la mayor delicatessen es el escorpión, que se consume en casi toda Asia debido a que se le atribuyen propiedades medicinales.
Los caprichos de la moda también han hecho que en Londres ya exista un restaurante que sirve a esta criatura como postre, coronando una copa de helado de arándanos, y recubierto de un manto de sabroso chocolate.

¿Por qué la garza duerme sobre una sola pata?

La mayoría de las aves zancudas descansa así para no perder el preciado calor corporal. Las plumas del ave mantienen la temperatura del individuo al funcionar como aislante, pero el pico y las patas, al estar desnudas, son zonas del cuerpo por las que pierden más calor. Para ellas no es difícil ni incómodo, porque las patas de la garza poseen un mecanismo de bloqueo muy curioso que encaja la articulación de la pata de apoyo, de tal manera que el animal no realiza ningún esfuerzo muscular para mantenerse así.

¿Puede un ave cambiar su dieta?
Sí. Por ejemplo, hay pelícanos que, en lugar de buscar peces en el mar, ahora roban los polluelos a las gaviotas. Se cree que han aprendido que son mucho más fáciles de atrapar que los escurridizos peces. También garzas, cigüeñas e incluso águilas pescadoras, ocasionalmente, capturan presas en tierra: roedores, pájaros, reptiles y otras criaturas que se ponen al alcance de estas aves cuando tienen hambre o la comida en el agua escasea. Esto es algo datado por ornitólogos.

¿Por qué a la lagartija le vuelve a crecer la cola, pero no una pata?
Lo cierto es que la regeneración de la cola no es nada frecuente en los vertebrados, pero a las lagartijas sí vuelve a crecerles, aunque la nueva sea más corta, de un color grisáceo y sin escamas ni vértebras (como ves en la foto). Estas últimas son sustituidas por un tubo de tipo cartilaginoso, y la médula espinal, por tejido epitelial sin terminaciones nerviosas. Esta “resurrección” parcial se debe a que es importante para el animal contar con ella en su locomoción diaria, para los cortejos nupciales y, lo más importante, como lugar donde almacenar las grasas para los malos tiempos de hambre o enfermedad. Pero es cierto que no tienen la habilidad genética para regenerar otros miembros, como una pata, ya que en este proceso entran en juego unas células madre especializadas que activan genes muy concretos, y en una secuencia similar a la del período embrionario del animal.
Lo peculiar, además, es que las lagartijas, al igual que otros pequeños saurios, tienen la capacidad de desprenderse voluntariamente de la cola en momentos críticos; es decir, no siempre la pierden por causa de ataques o accidentes. El fenómeno se llama “autotomía caudal”, y lo provocan, por ejemplo, para despistar a su perseguidor, ya que una vez que la cola queda suelta, esta se agita frenéticamente durante un buen rato. Eso suele entretener a su adversario lo suficiente como para que el animal salve la vida.
Algo muy curioso que ocurre muchas veces es que, al regenerar la cola, le crecen no una, sino dos, que forman una curiosa i griega.
Sin embargo, muchos anfibios, como la salamandra, sí tienen la rara característica de que logren que vuelva a crecerles no solo la cola, sino también otros miembros, como dedos, patas, dientes, cristalinos, tejido epitelial…

¿Por qué se dice que la lengua de los perros es desinfectante?
Por un bulo popular, ya que no es del todo cierto. La saliva del perro (y la del ser humano) está muy en contacto con el exterior, y por eso alberga muchos agentes bacterianos. Es cierto que cuando un perro tiene una herida se la lame, porque le pica y porque“sabe” que el ácido ascórbico de la saliva reacciona con los nitratos de la piel formando pequeñas concentraciones de monóxido de nitrógeno, que ayuda a cicatrizar y desinfectar sus heridas. Pero eso muchas veces es contraproducente, ya que una herida que se mantiene húmeda puede empeorar.

¿Existen especies de ranas que coman ratones?
Pues ya ves que sí, aunque solo las especies más grandes. Esta que vemos en la imagen, es una rana toro africana (Pyxicephalus adspersus) procedente de la zona subsahariana. Esta especie es la segunda más grande del mundo. En gran medida, esto se debe a su peculiar dieta, consistente en ratones, reptiles y, en definitiva, todo aquello que le quepa en la boca. Se trata de una especie que es capaz de dar auténticos bocados. No en vano, la rana toro africana ostenta el récord de haberse tragado, ella solita, 14 crías de cobra. Su peso y volumen también la distinguen del resto. Un ejemplar de estos puede pesar más de 3 kg y alcanzar tamaños totalmente inusuales en muchos otros tipos: hay registrados casos de machos que superaban los 30 cm.
En algunas zonas de Europa (Alemania, por ejemplo) y de EEUU se venden como mascotas, pero lo cierto es que son bastante agresivas para tenerlas como animal de compañía.

¿Por qué es malo para los pájaros que los alimenten?
Porque varían sus hábitos naturales, necesarios para su supervivencia. Hasta ahora se sabía que poner comederos en ventanas o parques (algo muy habitual en EEUU y Reino Unido) los hacía dependientes. Pero ahora dos estudios con herrerillos comunes y carboneros comunes han descubierto que, al tener la comida localizada, invierten demasiado tiempo en custodiarla, y como resultado sus huevos son menos numerosos y más pequeños; y además, los cuidan menos tiempo.

ASTRONOMÍA
¿Cuántos artefactos están orbitando la Tierra a la vez?

Resulta difícil contabilizarlo con exactitud por dos motivos: porque, evidentemente, ningún país revela cuántos satélites espía mantiene en órbita y porque hay algunos artefactos o piezas de ellos que han quedado desorbitados –a veces se detectan y a veces no–.
Entre el lanzamiento del Sputnik (1957) y enero de este año se han colocado unos 6.000 objetos, pero 400 de ellos han explosionado o siguen trayectorias interplanetarias (se habla de 200). Según la NASA, hay unos 5.600 satélites artificiales que giran alrededor de nuestro planeta, pero apunta que solamente unos 800 permanecen en activo.
El problema de que haya tantos objetos espaciales en desuso es que ponen en riesgo la seguridad –ya ha habido unos 10 choques con chatarra– para los que permanecen activos. La mayor “propietaria” de satélites es Rusia, con unos 1.300, seguida de EEUU (cerca de 700 en funcionamiento, aunque llegó a tener más de 4.000), y Japón (mantiene más de 60). España solamente cuenta con 5 aparatos en órbita ahora mismo.

¿Cuántas veces al día sale el sol en la Estación Espacial?

Orbita a 360 km sobre la superficie terrestre, a unos 27.750 km/hora. Cada día terrestre, por lo tanto, da casi 16 vueltas alrededor de la Tierra, lo que significa que atraviesa otras tantas veces la zona nocturna de nuestro planeta: en promedio, algo más de 15 amaneceres al día.
Desde que se lanzó el primer módulo, realizado por los rusos y llamado Zarya, en noviembre de 1998, ha realizado ya casi 50.000 órbitas. En cualquier caso, el “día” dentro de la ISS sigue teniendo 24 horas, como en la superficie terrestre, porque el organismo humano trabaja más fácilmente con un ritmo circadiano.

¿Vemos un cielo distinto en cada época del año?

En parte sí y en parte no. Hay una región en torno a la estrella Polar que nunca “se pone” bajo el horizonte: son las estrellas “circumpolares”, y las vemos todo el año. Más al sur (celeste) hay una zona en que las estrellas surgen desde el horizonte oriental y se ponen por el occidental.
Esta zona cambia conforme gira la Tierra, cada noche, pero también varía de configuración debido a que nuestro planeta da vueltas alrededor del Sol. Vemos, evidentemente, la región del cielo que está “del otro lado del Sol”, y esto muta día a día poco más de 1 grado. Por ello hablamos de un cielo de invierno, de primavera, etc.

¿La Tierra arroja meteoritos o algún otro cuerpo al espacio exterior?

Hoy ya no, pero basta con mirar la Luna para saber que en el pasado expulsó materia al espacio. Al ser un planeta grande, hay que producirle un enorme impacto. No se sabe, por ejemplo, si en el impacto cósmico de hace 65 millones de años algunas rocas de la corteza terrestre pudieron escapar al espacio.
El problema es vencer la velocidad de escape de 11,2 km/s, demasiado alta. Marte, por ejemplo, que es más pequeño y tiene menos gravedad, sufre este proceso más fácilmente, y de hecho en la Tierra se ha recogido una docena de piedras marcianas.

¿Todos los cuerpos celestes giran sobre sí mismos, incluidos los artificiales?

En general, los objetos naturales, sí: en su formación, habitualmente a partir de nubes y posterior aglomeración por impactos, como el momento angular se conserva, es lógico que el cuerpo formado gire. En el Sistema Solar giran todos los cuerpos, desde el Sol hasta el núcleo de cualquier cometa, asteroide o planeta enano, y todos los planetas. Los satélites naturales también.
En el caso de cuerpos artificiales, la cosa puede cambiar, porque tienen “actitud”; es decir, su posición y su movimiento se pueden variar mediante propulsores o giróscopos. Por ejemplo, mientras observa un objeto, el Hubble permanece apuntándole, por lo que suspende su orientación con respecto a la Tierra.

¿Por qué no nos llega el sonido de las explosiones solares?
El sonido es una onda de presión: comprime y expande la materia, y así se traslada. Necesita, por lo tanto, un medio material: el aire, el agua, la tierra pueden transmitir el sonido. Pero el espacio es casi por completo vacío, y por lo tanto no hay materia para comprimirse y transmitir una onda de sonido.
Sin embargo, a través del espacio pueden viajar las ondas electromagnéticas, y las emisiones de partículas generadas en una explosión solar. Eso es lo que nos llega: la luz en unos 8 minutos –el tiempo que tarda en recorrer los casi 150 millones de kilómetros que nos separan del Sol– y las partículas (o viento solar) en 4 días.

¿Notaríamos algo si desapareciese la Luna?

Por supuesto, el cambio más visible sería la desaparición de las mareas, y variaciones de las costas sometidas a ese cambio de nivel del mar. Disminuirían las olas, pero también quedaría afectada la circulación atmosférica, y los climas cambiarían.
Posiblemente disminuiría algo la actividad geológica también. Pero el cambio más radical a largo plazo se produciría porque la Luna orbitando alrededor de nuestro planeta funciona como un giróscopo, estabilizando la órbita y la rotación terrestres.
Sin la Luna, el eje de la Tierra podría cambiar repentinamente, provocando una catástrofe global, alterando el ciclo de las estaciones y todo el clima. Sin Luna no tendrían sentido el calendario hebreo, ni el musulmán. Ni la división en meses recordaría las fases de la Luna.

¿Se parece el Universo a una gran tela de araña?

En agosto de 2008, científicos del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, en Alemania, descubrieron en el espacio (gracias al telescopio Newton) la presencia de materia ordinaria nunca detectada hasta entonces.
Se trataba de una especie de “puente” formado por filamentos de gas caliente y muy poco denso que servía de unión entre dos galaxias, Abell 222 y Abell 223, alejadas de la Tierra unos 2.300 millones de años luz. “Este hallazgo nos permite comparar el Universo con una tela de araña”, explicó Aurora Simionescu, astrofísica del Max Planck. “Hasta este momento solamente podíamos ver sus nudos, pero ahora empezamos a descubrir también sus múltiples filamentos.”

¿Es cierto que en Venus no hay campo magnético?

No es que no lo haya, sino que el campo magnético de Venus es muy débil. La Tierra y otros planetas lo tienen gracias al llamado “efecto dinamo” que produce la rotación del astro al mover el hierro líquido de su núcleo.
Lo que ocurre es que Venus rota demasiado despacio como para formar este campo magnético. En nuestro planeta y en otros, este actúa como escudo contra el viento solar, por eso las radiaciones en Venus son enormes e impiden que haya agua.

¿Qué es el 'fuego fósil'?
Las bolas de fuego fósil son los restos que pueden quedar después de la explosión de una supernova. El gas dentro de estos restos estelares conserva indicios –silicio y azufre ionizados– que delatan que hubo altísimas temperaturas. Se llaman “fósiles” en el argot astronómico porque albergan “huellas” del pasado.

¿Cómo viajó el Atlantis pegado al Hubble?

Lo difícil no es mantenerse junto al Hubble, una vez te has puesto a su lado, porque ambos objetos son satélites artificiales que orbitan en torno a nuestro planeta.
Lo difícil es ponerse en esa órbita cuando subes de la Tierra. Imagina que tienes que buscar un hueco de aparcamiento que se mueve en una cierta zona de la ciudad a más de 20.000 kilómetros por hora. Tu coche puede alcanzar esas velocidades, pero has salido disparado de la superficie terrestre en otra dirección, y además te vas a chocar contra la órbita.
Posiblemente, sin un cálculo adecuado de la trayectoria, pases a miles de kilómetros de tu objetivo. En realidad, las complicadas maniobras de acercamiento al telescopio espacial llevaron varios días, para conseguir primero una órbita parecida, y luego irse acercando poco a poco.
Cuando tu velocidad es parecida a la del Hubble, entonces no notas que va a decenas de miles de km/h.

¿Qué es un falso amanecer?

Es un fulgor amarillento que aparece en el cielo oriental unas dos horas antes de que amanezca de verdad. Es fruto del polvo cósmico procedente de cometas (silicatos) y otros cuerpos resultantes del nacimiento del Sistema Solar. La luz del sol se refleja en estos corpúsculos, pero lo que generan es una luz espectral de forma cónica.
Da una sensación como de resplandor de una ciudad al otro lado de la montaña, pero es difícil de ver porque exige una alineación muy concreta del Astro Rey y porque cualquier otra luz (la Luna, o un simple pueblo) impide que se aprecie bien.

¿Qué pasaría si un astronauta se quitase el traje fuera de la nave?

Sufriría una despresurización: sus líquidos y gases se escaparían hinchando su cuerpo, los tímpanos reventarían, se desgarrarían sus pulmones. Además, la saliva y las lágrimas saldrían hacia el exterior, hirviendo sin quemar (allí basta la temperatura corporal).
En 30 segundos, estaría inconsciente y no llegaría a sentir nada, porque tardaría un minuto en morir. También se congelaría, pues a pesar de estar en el vacío perdería su calor por radiación (el modo más lento en que un cuerpo pierde calor).
Existen más de 300 de ellas.
Esta es la primera parte:

ANIMALES Y FAUNA
¿Se disfrazan los animales?

Sí. Hay algunas especies cuyo aspecto no les sirve de camuflaje o defensa, y por eso optan por añadirse elementos. Por ejemplo, la chinche asesina de termitas adhiere a su cuerpo excrementos hasta formar una coraza informe. Así, pasa inadvertida por su forma y por su olor, y se cuela en el termitero. O el molusco Xenophora pallidula, caracola que incorpora y suelda grandes conchas vacías, piedrecitas y toda clase de materiales a su propia carcasa.
Según va haciéndose más grande, suelda piezas cada vez mayores y puntiagudas, que orienta como puñales hacia fuera. También hay cangrejos ermitaños que visten sus casas ocupadas con anémonas que recogen con sus pinzas, y las obligan a vivir sobre ellos como modo de camuflaje y defensa, ya que estas últimas son venenosas por contacto. Quizá el caso más curioso sea el de los erizos marinosSphaerechinus granularis, que clavan en sus púas algas vivas, mejillones, caracoles..., que encuentran en su recorrido, cosa que les sirve de camuflaje y los convierte casi en jardines y zoológicos ambulantes.

¿Es verdad que existen peces con ‘linterna’?

Hay varios, y casi todos viven en zonas abisales o preabisales, que es donde la luz casi no llega a penetrar. Los más llamativos son los de la especie Himantolophus, que cuentan con uno o varios cilos (similares a una aleta alargada) llamados “fósforos”, que emiten luz gracias a las bacterias bioluminiscentes que albergan.
El pez de la foto, un Himantolophus groenlandicus (los sajones lo llaman “pez pescador”), tiene dos ojos muy poco desarrollados, por lo que esta luz le sirve para dos cosas: mejorar su visión y atraer a las presas que, en su entorno de oscuridad, sienten atracción por los puntos luminosos. Para suplir su falta de visión, también cuenta en los laterales con varios puntos plateados que son sensores de movimiento y presión.

Nuestro instinto, ¿solo se investiga con simios?

No solamente. Es cierto que son nuestros “primos”, evolutivamentre hablando, y por eso su observación es muy útil para conocernos por medio de su lenguaje gestual, el equilibrio y rencillas entre los miembros del grupo, el altruismo y otros comportamientos sociales, como la transmisión de la cultura.
Pero la etología también está aprendiendo mucho, por ejemplo, de la monogamia y la homosexualidad de algunas aves, y de la importancia que conceden a los vínculos familiares para su supervivencia.

¿Es verdad que no se debe mirar fijamente a los ojos de los gorilas?

Y tanto que es cierto, porque lo toman como una amenaza. En mayo pasado, Bokito, un gorila del Zoo Blijdorp de Rotterdam (Holanda), se escapó de su jaula y atacó a varias personas antes de ser abatido con dardos sedantes. En un principio, los cuidadores del animal pensaron que esta actitud tan agresiva se debía a que el espécimen se encuentra en la pubertad y, además, está a cargo de una hembra y dos crías.
Pero las investigaciones posteriores añadieron otras causas. Acudiendo a los vídeos grabados por las cámaras de vigilancia, los investigadores se dieron cuenta de que una de las mujeres agredidas visitaba muy asiduamente al gorila y se quedaba mirándole fijamente porque, según confesó, creía que su presencia le agradaba. Pero, en realidad, en el lenguaje gestual de estos simios, esta actitud representa una agresión. Por ello, el Zoo de Rotterdam obliga a utilizar gafas como las de la foto, para que el animal crea que las miradas se dirigen a otro lado.

¿Para qué dan vueltas los perros al sentarse?

Ciertamente, los perros realizan una especie de ritual antes de acostarse. Es por la misma razón por la que nosotros miramos a izquierda y derecha antes de cruzar un paso de cebra. Su instinto de supervivencia, herencia de un pasado menos doméstico, les dice que deben examinar bien el lugar para asegurarse de que el lecho elegido no alberga malas hierbas ni pequeños insectos, parásitos o minúsculos seres venenosos.
No solo giran en ese momento, sino que también lo hacen antes de orinar o defecar. Eso sí, cuando nuestro perro sufre ansiedad y gira obsesivamente sobre sí mismo mientras se muerde la cola, puede estar manifestando, por ejemplo, temor ante un hecho ocurrido que le sobrepasó, o desacuerdo con el encierro al que está sometido.

¿Cuántas crías puede llegar a tener un topillo al año?

Los topillos campesinos (Microtus arvalis) abandonan el nido con 15 días, y las hembras ya son fértiles otros 15 días después de esa emancipación. Esto, unido a que el período reproductor dura casi todo el año, hace unas siete camadas anuales por hembra.
La gestación dura 22 días y paren una media de cinco cachorros. Así que en un año pueden engendrar más o menos 35 topillos. De ahí las recientes plagas.

¿De dónde sale el ronroneo que hacen los gatos?

Es uno de los misterios de estos felinos. La explicación más aceptada es la del veterinario estadounidense W. R. Mc Cuistion. Según él, el ronroneo tiene un origen hemodinámico, y no aerodinámico. El ruido se origina en el tórax, dentro de la pared de la vena cava, a su paso por el hígado y el diafragma.
El flujo de la sangre se comprime al pasar por el hiato diafragmático (un estrechamiento que comunica el esófago con el estómago), provocando oscilaciones turbulentas en la sangre al entrar en el tórax. Y eso es lo que genera unas vibraciones audibles que se transmiten y amplifican por los bronquios llenos de aire y la tráquea hacia los senos de la cabeza. Un prodigio.

¿Para qué se comen sus huevos algunas ranas?
No son algunas; son concretamente las llamadas “ranas madre” (Rheobatrachus silus), y lo hacen para protegerlos. Los batracios suelen abandonar sus huevos en el agua, para que se desarrollen solos, pero se corre el peligro de que otros animales se los coman.
En 1973, se descubrió que las hembras de esta especie australiana los engullen y crían en su estómago. Allí, los jugos gástricos no les afectan, porque están recubiertos de la enzima prostaglandina E2, sustancia que protege su membrana.

¿Cuál es el animal que más crece desde que nace?

El pez luna (Mola mola) puede alcanzar los 3 metros y llega a pesar hasta una tonelada, con un cerebro de solo 5 gramos. La hembra pone 800.000 huevos, y su tamaño unitario es de solo medio milímetro de ancho, del que se desprende que el alevín al nacer es 60.000 veces más pequeño que su madre –el bebé humano es apenas 20 veces más pequeño que sus progenitores–.
Otro animal singular en este sentido es el tiburón ballena, que es el pez más grande del mundo (llega a pesar más de 20 toneladas). Pero lo sorprendente es pensar que el óvulo de una ballena azul recién fertilizado pesa solo 1/1.300 gramos –si juntásemos 1.300 óvulos pesarían solamente un gramo–. Menos de dos años después alcanza las 30 toneladas, o sea, que crece 30.000 millones de veces en 24 meses.

¿Todos los mamíferos saben nadar por instinto o tienen que aprender?

La mayoría de los mamíferos observados pueden nadar sin necesidad de aprendizaje, y los que no lo hacen de una manera eficaz, como mínimo son capaces de mantenerse a flote de forma instintiva.
Sin embargo, en los seres humanos este instinto se pierde en los primeros meses de vida. Efectivamente, los bebés también tienen esa capacidad de flotar o sumergirse accidentalmente sin tragar agua. La pérdida de ese instinto viene dada por la necesidad humana del aprendizaje de casi todos nuestros actos. Es decir, la psique domina al instinto y, por lo tanto, surge el temor a perecer ahogado. Ese miedo –que conduce muchas veces a moverse dentro del agua de manera descoordinada y aleatoria, cuando inicialmente se sabía nadar– es una característica más bien racional y cultural que, en este caso, juega en contra de nosotros.
Uno de los mamíferos que no saben nadar es el chimpancé; por eso, es muy común que en los zoológicos y centros de conservación se rodeen sus jaulas con un foso. Tampoco los orangutanes nacen sabiendo, pero pueden aprender si se les enseña, como ves en la foto. Lo que no es cierto es que los grandes simios tengan terror al agua.

¿Para qué se crían a veces las aves con un muñeco que simula ser su madre?

Pensarás que la pregunta es una obviedad: porque así no extraña a quien le da de comer. Y es cierto: cuando se trata de recuperar con la cría en cautividad una especie en peligro de extinción no siempre los progenitores se comportan de modo normal, y no alimentan a sus crías. O cuando se hallan huevos o cachorros perdidos no hay a quién confiar su alimentación.
Así que en estos dos casos se sustituye a los padres por un guante o muñeco que reproduzca lo más fielmente posible la escena de la alimentación. Pero hay otra razón no tan obvia: si el animal se acostumbra al hombre, no solo será difícil devolverlo a la vida salvaje –no habrá aprendido el mecanismo natural–, sino que tenderá a sentirse atraído por él, lo cual puede ser un peligro en su vida en libertad.

¿Es verdad que las hembras de los macacos ‘pagan’ favores con sexo?

Parece que sí, según se supo hace pocos meses. Concretamente son las hembras de macaco de cola de muñón (Macaca arctoides) las que ofrecen sus favores a cambio de una sesión de despiojado. Investigadores de la Universidad Tecnológica Nanyang en Singapur estaban siguiendo las costumbres sexuales y ya creían saber que la frecuencia de apareamientos por hembra era de 1,5 veces por hora (en época de celo). Pero observaron que a veces ese promedio subía a 3,5 veces cada 60 minutos sin existir un motivo fisiológico ni de cortejo aparente. Y atando cabos, detectaron que las más activas eran las que acababan de ser despiojadas por un macho, lo cual les llevó a deducir que les pagaban por ello.
Otro dato muy humano que constataron los científicos fue que las leyes del mercado regían en estos intercambios. En comunidades con escasez de hembras, los machos debían despiojar a sus parejas durante 16 minutos, mientras que en grupos con más “chicas”, bastaba con una pasada de menos de ocho minutos. Este tipo de macaco, habitual en Indonesia e India, es una especie amenazada, según la Unión Mundial para la Conservación (IUCN, en inglés).

¿Es cierto que hace miles de años las libélulas eran gigantes?

Es verdad. La libélula gigante (Meganeuropsis Permiana), que contaba con unas alas de una envergadura de más de 75 centímetros, era el más asombroso de toda una estirpe de enormes insectos cuya epoca dorada llegó hace unos 300 millones de años. Por entonces, buena parte del planeta estaba cubierto por una frondosa vegetación tropical, y el porcentaje de oxígeno atmosférico era del 35% (ahora estamos en torno a un 21%).
Las investigaciones paleontológicas y geológicas hacen pensar desde hace tiempo que esta gran cantidad de oxígeno disuelto fomenta especialmente que los insectos que respiran por tráqueas simples, como es el caso de la libélula, adquieran gran tamaño.
Pero otras teorías restan importancia al oxígeno y se limitan a apuntar que en el período Carbonífero había menos depredadores. Eso sí, la aeronáutica ha demostrado que este “megainsecto” volaba mucho más lento que la libélula actual (en la foto). Si hubiera sido tan veloz como, por ejemplo, la actual especie australiana, que alcanza los 90 km/h, habría producido tal calor por la acción de sus músculos que se habría “cocido” viva.

¿Es cierto que los erizos se embadurnan de veneno?

Pues sí. Como tienen una mortalidad infantil muy alta, han refinado mucho sus técnicas de supervivencia. Solo uno de cada 100 ejemplares llega a los cinco años (adultos) por atropellos de coches y cortadoras de césped, que matan miles en todo el mundo cada año. Contra ello no pueden hacer nada, pero sí contra su único depredador, el tejón, que tiene las garras lo suficientemente fuertes para abrirlo cuando está enrollado.
No hace demasiado que se sabe que el erizo europeo (Erinaceus europaeus) segrega una gran cantidad de saliva espumosa, la esparce en el suelo y después se revuelca en ella para impregnar sus cerca de 500 púas. ¿Es que su saliva es venenosa? No, la que es tóxica es la piel del sapo que se comen primero para poder hacer esto –los erizos son inmunes a muchas sustancias–. Algunos etólogos creen que este comportamiento aún no está bien estudiado, ya que parece que ni ese veneno ni su olor ahuyentan a los depredadores, y que puede ser un simple rito de baño.

¿Cómo muerde un cocodrilo?

Depende de qué cocodrilo, porque existen 22 especies en todo el mundo. Si tomamos la que tiene las mandíbulas más potentes, el cocodrilo marino ( Crocodylus porosus, también llamado de estuario, o poroso), nos econtramos con una mordida de 1.770 kilos de presión.
Pero se estima que el tiranosaurio rex alcanzaba los 3.100 kilos en sus mejores mordiscos (ya lo contamos en Quo, en el reportaje Dientes de leche). Una de las razones puede ser que el saurio medía 13 m de largo y pesaba unas siete toneladas (7.000 kilos), mientras que este cocodrilo suele medir 7,5 m y su peso medio es de 2.000 kg.

¿Es blanco el oso polar?

Sí; en realidad es transparente. Es una adaptación del oso polar, o blanco ( Ursus maritimus), que hace que el pelaje deje pasar los rayos del sol para que la piel absorba todo el calor posible. Así que el color blanco es un efecto de la difusión de la luz. Su piel es negra, para ayudar a esa absorción.

¿Por qué tiene así la lengua el oso malayo?

Sobre todo porque una de sus grandes pasiones es la miel (como buen oso), y una lengua así es de mucha ayuda para meterse en todos los recovecos donde se esconden los panales. Este apéndice tan curioso del oso malayo ( Helarctos malayanus) le permite, además, alimentarse de los insectos que hay en los troncos, y alcanzar los nidos de termitas.
Otra de las peculiaridades de este oso es que tiene en el pecho una mancha en forma de U encaminada a aparentar mayor tamaño cuando pelea con algún otro animal. El oso malayo es el más pequeño de todos, como adaptación a la vida selvática: un macho pesa entre 30 y 60 kg, y una hembra, entre 20 y 40. El también llamado Ursus malayanus (menos correcto) está en peligro de extinción.

¿Qué tiene la anatomía de los galgos que los hace tan veloces?

Entre casi todos los cuadrúpedos, las extremidades posteriores son las que más influyen en el avance, porque sus masas musculares actúan sobre las llamadas “palancas óseas” apoyadas en el suelo, y estas, a su vez, transmiten sus esfuerzos a la columna vertebral.
En el galgo, en especial, estos desplazamientos son extremadamente veloces y bruscos gracias a la potencia y rapidez de contracción de sus músculos. Pero su estructura se resentiría si la cabeza, el cuello y la cola no se ocuparan de regular el equilibrio y la propulsión, desplazando el centro de gravedad. Y ese es otro de sus secretos.
La cabeza está unida al cuello formando un ángulo recto que favorece los movimientos de esta y los de la espalda. Eso permite que con una pequeña inclinación a la derecha, a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo, cambie rápidamente el centro de gravedad; y esto le dota de una agilidad pasmosa. El rabo, por su parte, es una ayuda a la hora de equilibrar al perro, además de ayudar a las ondulaciones de la columna vertebral al acelerar y frenar. Se dice que el galgo español es el mejor cazador de liebres.

¿Hay antídoto para todas las serpientes?

Pese a que muchos sueros polivalentes son eficaces en gran medida contra algunas serpientes, hay ciertos ofidios venenosos que no tienen un antiveneno específico. Uno de estos casos es el de la víbora cornuda de Irán (Pseudocerastes persicus). Esta serpiente habita casi todo Oriente Medio, hasta Pakistán.
En Irán, esta serpiente cumple la función de un gato: se encarga de exterminar los ratones de la casa, y por eso se tolera su presencia en algunos hogares. Pese a ello, no deja de ser una serpiente venenosa y, por lo tanto, un peligro potencial. Según el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), uno de los centros con mayor reserva de sueros antiofídicos en España es el Zoo Aquarium de Madrid.

¿Existen animales zurdos y diestros?

Claro. Por ejemplo, muchos loros y cacatúas usan preferentemente la pata izquierda para sostener el alimento o para llevárselo a la boca, y muy pocos lo hacen al contrario (3%).
En cambio, las ballenas tienen preferencia por su lado derecho casi en su totalidad, y así lo manifiestan cuando capturan a sus presas o cuando dan coletazos sobre la superficie del agua.
Un caso curioso es el de los chimpancés: las preferencias por cada mano se reparten al 50%. Pero, en cautividad, la mayoría son diestros por imitación de sus cuidadores humanos

¿En qué se diferencia una raza de perro grande de una gigante?

Las que por sus características fisiológicas o genéticas, la clasificación se hace en función del peso y del tamaño, simplemente. Se consideran razas grandes de perro las que pesan entre 25 y 45 kilos, y miden en torno a 40 ó 60 cm de alto (el pastor alemán, el golden retriver, el dóberman, el dálmata y muchos otros); y llaman gigantes a las que alcanzan entre 50 y 80 kilos, y llegan a una lazada de 70 u 80 cm.
La raza gigante que más nos suena en España es la del mastín español, cuyos machos pueden pesar hasta 100 kilos. En el mundo, el perro más grande que se conce es Giant George, un grán danés que pesa 115 kilos y que si se pusiera de pie y con las patas extendidas, mediría más de dos metros de alto.

¿Es cierto que los insectos ven mucho mejor que nosotros?

Sí, porque tenemos ángulos de visión mucho menos amplios que ellos. Los dos ojos humanos abarcan la luz que procede de un ángulo de unos 120º como máximo, mientras que en los insectos puede variar entre los 180 y los 360º (o sea, todo su alrededor).
Pero realmente, de esos 120º del hombre solamente vemos bien enfocado lo que tenemos en la zona central del panorama, más en concreto, solo el 5º. El resto está mucho menos nítido (haz la prueba sin mover los ojos). En cambio, los insectos son capaces de enfocar perfectamente un área de 70º. El resto de las zonas son las que llamamos (en los dos casos) la visión periférica.

¿Los anfibios se ahogan?

Sí, es posible. A la mayoría de los anfibios les basta con el oxígeno que reciben a través de la piel, sobre todo cuando la temperatura ambiente es fría, ya que su metabolismo es lento y consumen poco aire. Pero si se superan los 25ºC, este tipo de respiración comienza a ser insuficiente y necesitan sus rudimentarios pulmones. De esta manera, un anfibio adulto que accidentalmente caiga en un estanque o alberca del que no pueda salir puede morir ahogado debido a que el oxígeno que entra por su piel es insuficiente; el animal se agota, se relaja y los pulmones se le encharcan, porque les entra agua.
Y decimos “adultos” porque cuando son renacuajos (fase larvaria) toman el aire del agua por branquias, externas o internas. Es al llegar a adultos cuando estas se transforman en pulmones. Solo hay unos pocos anfibios que únicamente respiran por la piel, así que esas especies no pueden ahogarse de ningún modo.

¿Las aves tienen gases?
No es que no puedan, es que es raro. Ellas no tienen en su tracto intestinal el tipo de bacterias que suele generar los gases en los humanos y demás mamíferos; si las tienen, más bien es una señal de alguna enfermedad.
Lo que sí es probable –nadie ha gastado dinero en investigarlo– es que las aves sí sean capaces de eructar, en tanto que es frecuente que excreten y regurgiten por el pico.

¿Los colibrís 'pían' con la cola?

La verdad es que, hasta que se publicó un sorprendente estudio en el verano de 2008, se creía que los leves pitidos y zumbidos que emitían los colibrís procedían de su pico. Más bien se daba por supuesto por similitud lógica con las demás aves. Pero dos estudiantes de la Universidad de California en Berkeley estudiaron a la especie Calipte anna, muy habituales en el sur del estado y en Nuevo México.
Es durante la época de apareamiento cuando mayor despliegue de sonidos son capaces de realizar. Para lograr el pitido más habitual en el galanteo, los machos se dejan caer a unos 23 metros por segundo, y en el transcurso de ese vuelo despliegan las alas en períodos de 60 milésimas de segundo (menos de lo que dura un parpadeo), y logran la vibración del aire necesaria.

¿Es cierto que los elefantes detectan el agua a distancia?
Sí, pero no directamente, sino más bien por “deducción”. Experimentos en África de la década pasada han demostrado que estos paquidermos son sensibles a las ondas sísmicas, e incluso las utilizan como lenguaje a distancia.
Partiendo de esta base, sus métodos para encontrar agua son dos.
El primero consiste en percibir las ligeras vibraciones que causa en el suelo la caída de los rayos de una tormenta, y ellos saben que la tormenta dejará agua, así que se dirigen hacia la zona.
El segundo método de teledetección se basa en la comunicación: cuando un miembro de la manada da con un manantial o charca, avisa de dónde se encuentra mediante gruñidos de baja frecuencia (la misma que la de las ondas sísmicas).
Pero aún es un misterio dónde está su “receptor”.

¿Existen gallinas de pluma rizada?
Las gallinas de plumas rizadas no son una subespecie por sí mismas, sino el fruto de una mutación genética que puede darse en cualquier tipo de gallina de las que existen en el mundo.
Es cierto que son más frecuentes en Asia y el Pacífico (hay registros históricos del siglo XVIII sobre especímenes en India, Japón, Filipinas y la isla de Java), pero también se dan en Europa. Una vez que se localizaron estos ejemplares portadores de la mutación, se han seguido criando adrede gallinas rizadas como animal ornamental. Además, lo frecuente es que sus huevos no sean de calidad. En Reino Unido hay hasta una sociedad de amigos de estos animales.

¿Los animales hacen la guerra?

No tan sofisticada como la humana, pero hay muchas especies que sí.
Por ejemplo, los chimpancés se unen y se arman con palos y piedras para acorralar a grupos vecinos y matarlos. Cada uno cumple una función: unos acorralan y cierran el cerco; otros esperan escondidos para atrapar y golpear a los asustados rivales…
También algunas especies de hormigas y termes tienen especialistas en atrapar, paralizar y bombardear con ácido fórmico o chorros de pegamento a sus rivales. Hasta hay una casta de “enfermeras” que retiran a los heridos.

¿Es verdad que los sapos y las ranas necesitan parpadear para tragar?

Pues sí: les ayuda a introducir la presa dentro de su estómago.
Hay que tener en cuenta que los anuros (sapos y ranas) raramente tienen dientes (muy pocas especies y muy pequeños), con lo cual, los alimentos pasan de la boca al aparato digestivo casi enteros.
La mucosidad de la que tienen revestidas la lengua y la cavidad bucal tiene la utilidad de atrapar a la víctima como si fuera un pegamento, pero no sirve por sí sola para comenzar a descomponer el alimento.
Así que una vez dentro de la boca, los sapos y las ranas se valen de los músculos que gobiernan los párpados para empujar el animal hacia el interior; el movimiento “invade” el espacio de la presa y la oprime.
Esto solamente es posible gracias a que no hay ningún hueso que separe la zona superior de la cabeza y la boca.

¿Es cierto que hay hormigas con la cabeza como un tapón?

Sí. En la Península, la hormiga de las agallas (Camponotus truncatus) ocupa gracias a su cabeza nidos de avispa abandonados. Las avispas inyectan un huevo y veneno en la ramita de un roble, y este, como defensa, genera una especie de tumor en forma de bola de tejido (“agalla”).
En su interior vive la larva que sale del huevo; meses más tarde, emerge como avispa adulta por un orificio. Así que las hormigas han desarrollado un tipo de cabeza para taparlo y aprovechar la “casa”.

¿La ley permite criar cualquier especie de animal en casa?

Hoy día está permitido tener casi cualquier animal que no esté protegido y que tenga en regla sus papeles del convenio internacional que regula el tráfico y posesión de especies, CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).
A partir de ahí, afinar el catálogo de especies y normas es difícil, ya que intervienen legislaciones estatales y autonómicas, y finalmente, bandos municipales. Desgraciadamente, es relativamente fácil hacerse en internet o en el comercio internacional con un lince boreal, un águila real o un tigre, y tenerlo en una finca o jardín.
Un ejemplo concreto: un pollo de avestruz para mascota puede costar unos 40 euros. Para poseerlo y criarlo hay que convertir el lugar en núcleo zoológico, con la supervisión de veterinarios y agentes de la Administración que le exigirán multitud de papeles y permisos. Todos estos requisitos están dirigidos a velar por el bienestar del animal (muy someramente), los peligros de convivir con él y la salubridad de dueños y vecinos.
Las normas regulan tamaños, distancias y otras condiciones que deben cumplir las jaulas o recintos donde se críe. Obviamente, las leyes son muy diferentes para granjas y zoológicos.

¿Cómo se recuentan las poblaciones de insectos?
Normalmente, se captura selectivamente con cebos o feromonas que se introducen en trampas de las que el insecto (atraído por el festín) no puede salir. Luego se cuentan los ejemplares caídos a diario. A veces, antes de soltarlos se marcan y se recapturan, para ver el número de ellos que caen de nuevo en los días siguientes y los que lo hacen si marcar.
En realidad tiene mucho de pura matemática y estadística, y como no existen diferentes ecuaciones ni fórmulas que se adapten totalmente a la especie elegida, se reajusta el resultado con otros factores: el tamaño, si son insectos voladores o terrestres, nocturnos o diurnos, si su longevidad es alta…
Todo ello determina la creación de una aplicación matemática que pueda facilitar su estimación correcta. Aun así, no hay que tomar al pie de la letra los números de poblaciones de ninguna especie, porque la experiencia e intuición del entomólogo suelen influir bastante en el resultado.

¿Es cierto que en Congo matan a más guardias de los parques que gorilas?
Pues, desgraciadamente, sí. Cada uno de los vigilantes forestales que salen en esta foto (Parque Nacional de Virunga) sabe que se juega la vida por aceptar este trabajo. En los últimos años, los cazadores furtivos y las industrias maderera y del carbón han matado a 100 rangers. Varias ONG conservacionistas (como Wildlife Direct) los contratan con ayuda de donativos por unos sueldos mucho mejores que los de un congoleño medio. Y aun así, les cuesta encontrar trabajadores, porque en ese momento se convierten en objetivo de las mafias que pretenden subvertir el estatus de parque protegido a la zona.
Su labor fundamental es la de evitar que les pase nada a los gorilas de montaña: impedir que se talen las arboledas en que se ocultan y, por supuesto, evitar que los cacen. Más de la mitad de los 700 gorilas de este tipo que quedan en el mundo vive en Virunga. Otros enemigos de los guardabosques son los ciudadanos de las poblaciones circundantes, ya que ellos también los cazan para comer, y venden algunos de los despojos como trofeo o souvenir (las garras como cenicero). El hambre y los conflictos bélicos hacen que la R. Democrática del Congo sea el país con mayor mortalidad desde la II Guerra Mundial.

¿Un cóndor ayuna semanas?
Sí. Por ejemplo, el cóndor de California (Gymnogyps californianus, en la foto) puede ingerir de una “sentada” 5 kilos de carne y luego pasar hasta 5 semanas en ayuno.
Lo habitual era que comiese a razón de 1,5 kilos de carne y tuétano de huesos cada tres días, pero la amenaza de su hábitat ha hecho escasear la comida. Lleva en peligro de extinción en las varias zonas de América que habita desde 1985. Aun así, esta dieta tan discontinua (es carroñero) no le resta poderío.
De adulto pesa tanto como un niño de 2 años; un pequeño de esa edad ronda los 10 kilos, igual que un cóndor adulto.
No es raro, porque mide cerca de 1 m y alcanza una envergadura de 3 m con las alas desplegadas.
Por eso, su “primo” el cóndor de los Andes (Vultur gryphus) es el ave voladora más grande del mundo (el avestruz no es capaz de volar).Mide 20 cm más de alto, tiene 30 cm más de envergadura y es 5 kilos más pesado.

¿Cómo eligen los mosquitos con tanta precisión a quién pican?

Los mosquitos usan su sentido del olfato para detectar dióxido de carbono de la respiración humana y el ácido láctico que se segrega con el sudor. En la oscuridad, acuden a fuentes de calor y pueden notar diferencias de hasta medio grado de temperatura cuando están cerca de sus víctimas.
Recientes investigaciones aclaran que, frente a lo que pensamos, no es que existan individuos más apetecibles que otros, sino que algunos de nosotros poseemos un olor natural de “camuflaje” que nos protege de que nos piquen. Son las hembras las que nos pican en busca de las proteínas de nuestra sangre para producir los huevos (los machos prefieren las flores). Pero su sangre preferida es la de los pájaros y los mamíferos pequeños.

¿Es cierto que los hipopótamos matan a más gente que los cocodrilos?
Solo la cabeza de un hipopótamo pesa 200 kilos. Uno adulto alcanza los 2.000.
Grandes exploradores clásicos como Livingstone, Stanley, Burton, Selous, Speke o DuChaillu cuentan en sus cuadernos de viajes percances y ataques a sus embarcaciones causados por estos animales. Lo que sí está claro es que la tradición africana los tiene como los más peligrosos.
Hay fuentes que hablan de que los hipopótamos han acabado algunos años con la vida unas 400 personas en África. Eso le convertiría en el animal salvaje más peligroso del continente, por delante del cocodrilo, su compañero de hábitat acuático. Son especialmente agresivos en presencia de sus crías.
Esa especie de bostezos son en realidad un gesto de amenaza para enseñar los colmillos.

¿Es verdad que las langostas diagnostican enfermedades?
Es cierto. Lo han descubierto hace pocos años, y aún no saben cómo lo hacen. Se supo a través de las langostas espinosas caribeñas (Panulirus argus), que son especialmente sociables pero que, inesperadamente, rechazaban la relación con algunos especímenes en concreto.
Al analizar las langostas repudiadas (y sus guaridas, que, en otras circunstancias, también compartirían), se dieron cuenta de que eran portadoras del virus PaV1. Lo bueno es que este mecanismo frena la expansión de epidemias.

¿A qué velocidad lanza su lengua un camaleón al cazar?

Justo en 2005, dos investigadores holandeses dieron con el dato: la lengua del camaleón es capaz de recorrer 26 veces por segundo la longitud de su propio cuerpo. Lo enunciaron de este modo porque la potencia muscular del animal varía según su tamaño y especie; o sea, la rapidez es relativa. Aun así, para hacernos una idea, si un ejemplar de los que podemos encontrar en España (Chamaeleo chamaeleon) mide unos 22 cm, significa que su lengua sale despedida a más de 57 metros por segundo.
Visto de otro modo: en una décima de segundo, su lengua recorre una vez y media la longitud de su cuerpo. No está mal. Los mismos investigadores han descubierto, gracias entre otras cosas a una cámara de alta velocidad, que el camaleón no solamente golpea y abraza a la presa, sino que también la succiona. Lo más asombroso es, quizá, el mecanismo de lanzamiento: el cráneo del reptil posee unos huesos con forma de Y, de modo que la lengua, apoyada en ellos, sale disparada como en un tirachinas.

¿Qué insectos y arácnidos son los que más se comen en el mundo?

Del escorpión se come todo, incluyendo su aguijón. Aunque no hay peligro de intoxicarse, ya que el veneno desaparece al freírlo.
La entomofagia (el hábito de comer insectos y otras criaturas, como los arácnidos) está muy extendida por algunas partes del mundo, especialmente en Asia, Oceanía y Centroamérica. Los entomófagos tienen a su disposición una carta bastante abundante, ya que se considera que, del millón de especies de insectos conocidas, unas 1.200 son comestibles.
Los insectos más consumidos en todo el mundo son las hormigas, los saltamontes y algunas especies de escarabajos. Pero entre los arácnidos, la mayor delicatessen es el escorpión, que se consume en casi toda Asia debido a que se le atribuyen propiedades medicinales.
Los caprichos de la moda también han hecho que en Londres ya exista un restaurante que sirve a esta criatura como postre, coronando una copa de helado de arándanos, y recubierto de un manto de sabroso chocolate.

¿Por qué la garza duerme sobre una sola pata?

La mayoría de las aves zancudas descansa así para no perder el preciado calor corporal. Las plumas del ave mantienen la temperatura del individuo al funcionar como aislante, pero el pico y las patas, al estar desnudas, son zonas del cuerpo por las que pierden más calor. Para ellas no es difícil ni incómodo, porque las patas de la garza poseen un mecanismo de bloqueo muy curioso que encaja la articulación de la pata de apoyo, de tal manera que el animal no realiza ningún esfuerzo muscular para mantenerse así.

¿Puede un ave cambiar su dieta?
Sí. Por ejemplo, hay pelícanos que, en lugar de buscar peces en el mar, ahora roban los polluelos a las gaviotas. Se cree que han aprendido que son mucho más fáciles de atrapar que los escurridizos peces. También garzas, cigüeñas e incluso águilas pescadoras, ocasionalmente, capturan presas en tierra: roedores, pájaros, reptiles y otras criaturas que se ponen al alcance de estas aves cuando tienen hambre o la comida en el agua escasea. Esto es algo datado por ornitólogos.

¿Por qué a la lagartija le vuelve a crecer la cola, pero no una pata?
Lo cierto es que la regeneración de la cola no es nada frecuente en los vertebrados, pero a las lagartijas sí vuelve a crecerles, aunque la nueva sea más corta, de un color grisáceo y sin escamas ni vértebras (como ves en la foto). Estas últimas son sustituidas por un tubo de tipo cartilaginoso, y la médula espinal, por tejido epitelial sin terminaciones nerviosas. Esta “resurrección” parcial se debe a que es importante para el animal contar con ella en su locomoción diaria, para los cortejos nupciales y, lo más importante, como lugar donde almacenar las grasas para los malos tiempos de hambre o enfermedad. Pero es cierto que no tienen la habilidad genética para regenerar otros miembros, como una pata, ya que en este proceso entran en juego unas células madre especializadas que activan genes muy concretos, y en una secuencia similar a la del período embrionario del animal.
Lo peculiar, además, es que las lagartijas, al igual que otros pequeños saurios, tienen la capacidad de desprenderse voluntariamente de la cola en momentos críticos; es decir, no siempre la pierden por causa de ataques o accidentes. El fenómeno se llama “autotomía caudal”, y lo provocan, por ejemplo, para despistar a su perseguidor, ya que una vez que la cola queda suelta, esta se agita frenéticamente durante un buen rato. Eso suele entretener a su adversario lo suficiente como para que el animal salve la vida.
Algo muy curioso que ocurre muchas veces es que, al regenerar la cola, le crecen no una, sino dos, que forman una curiosa i griega.
Sin embargo, muchos anfibios, como la salamandra, sí tienen la rara característica de que logren que vuelva a crecerles no solo la cola, sino también otros miembros, como dedos, patas, dientes, cristalinos, tejido epitelial…

¿Por qué se dice que la lengua de los perros es desinfectante?
Por un bulo popular, ya que no es del todo cierto. La saliva del perro (y la del ser humano) está muy en contacto con el exterior, y por eso alberga muchos agentes bacterianos. Es cierto que cuando un perro tiene una herida se la lame, porque le pica y porque“sabe” que el ácido ascórbico de la saliva reacciona con los nitratos de la piel formando pequeñas concentraciones de monóxido de nitrógeno, que ayuda a cicatrizar y desinfectar sus heridas. Pero eso muchas veces es contraproducente, ya que una herida que se mantiene húmeda puede empeorar.

¿Existen especies de ranas que coman ratones?
Pues ya ves que sí, aunque solo las especies más grandes. Esta que vemos en la imagen, es una rana toro africana (Pyxicephalus adspersus) procedente de la zona subsahariana. Esta especie es la segunda más grande del mundo. En gran medida, esto se debe a su peculiar dieta, consistente en ratones, reptiles y, en definitiva, todo aquello que le quepa en la boca. Se trata de una especie que es capaz de dar auténticos bocados. No en vano, la rana toro africana ostenta el récord de haberse tragado, ella solita, 14 crías de cobra. Su peso y volumen también la distinguen del resto. Un ejemplar de estos puede pesar más de 3 kg y alcanzar tamaños totalmente inusuales en muchos otros tipos: hay registrados casos de machos que superaban los 30 cm.
En algunas zonas de Europa (Alemania, por ejemplo) y de EEUU se venden como mascotas, pero lo cierto es que son bastante agresivas para tenerlas como animal de compañía.

¿Por qué es malo para los pájaros que los alimenten?
Porque varían sus hábitos naturales, necesarios para su supervivencia. Hasta ahora se sabía que poner comederos en ventanas o parques (algo muy habitual en EEUU y Reino Unido) los hacía dependientes. Pero ahora dos estudios con herrerillos comunes y carboneros comunes han descubierto que, al tener la comida localizada, invierten demasiado tiempo en custodiarla, y como resultado sus huevos son menos numerosos y más pequeños; y además, los cuidan menos tiempo.

ASTRONOMÍA
¿Cuántos artefactos están orbitando la Tierra a la vez?

Resulta difícil contabilizarlo con exactitud por dos motivos: porque, evidentemente, ningún país revela cuántos satélites espía mantiene en órbita y porque hay algunos artefactos o piezas de ellos que han quedado desorbitados –a veces se detectan y a veces no–.
Entre el lanzamiento del Sputnik (1957) y enero de este año se han colocado unos 6.000 objetos, pero 400 de ellos han explosionado o siguen trayectorias interplanetarias (se habla de 200). Según la NASA, hay unos 5.600 satélites artificiales que giran alrededor de nuestro planeta, pero apunta que solamente unos 800 permanecen en activo.
El problema de que haya tantos objetos espaciales en desuso es que ponen en riesgo la seguridad –ya ha habido unos 10 choques con chatarra– para los que permanecen activos. La mayor “propietaria” de satélites es Rusia, con unos 1.300, seguida de EEUU (cerca de 700 en funcionamiento, aunque llegó a tener más de 4.000), y Japón (mantiene más de 60). España solamente cuenta con 5 aparatos en órbita ahora mismo.

¿Cuántas veces al día sale el sol en la Estación Espacial?

Orbita a 360 km sobre la superficie terrestre, a unos 27.750 km/hora. Cada día terrestre, por lo tanto, da casi 16 vueltas alrededor de la Tierra, lo que significa que atraviesa otras tantas veces la zona nocturna de nuestro planeta: en promedio, algo más de 15 amaneceres al día.
Desde que se lanzó el primer módulo, realizado por los rusos y llamado Zarya, en noviembre de 1998, ha realizado ya casi 50.000 órbitas. En cualquier caso, el “día” dentro de la ISS sigue teniendo 24 horas, como en la superficie terrestre, porque el organismo humano trabaja más fácilmente con un ritmo circadiano.

¿Vemos un cielo distinto en cada época del año?

En parte sí y en parte no. Hay una región en torno a la estrella Polar que nunca “se pone” bajo el horizonte: son las estrellas “circumpolares”, y las vemos todo el año. Más al sur (celeste) hay una zona en que las estrellas surgen desde el horizonte oriental y se ponen por el occidental.
Esta zona cambia conforme gira la Tierra, cada noche, pero también varía de configuración debido a que nuestro planeta da vueltas alrededor del Sol. Vemos, evidentemente, la región del cielo que está “del otro lado del Sol”, y esto muta día a día poco más de 1 grado. Por ello hablamos de un cielo de invierno, de primavera, etc.

¿La Tierra arroja meteoritos o algún otro cuerpo al espacio exterior?

Hoy ya no, pero basta con mirar la Luna para saber que en el pasado expulsó materia al espacio. Al ser un planeta grande, hay que producirle un enorme impacto. No se sabe, por ejemplo, si en el impacto cósmico de hace 65 millones de años algunas rocas de la corteza terrestre pudieron escapar al espacio.
El problema es vencer la velocidad de escape de 11,2 km/s, demasiado alta. Marte, por ejemplo, que es más pequeño y tiene menos gravedad, sufre este proceso más fácilmente, y de hecho en la Tierra se ha recogido una docena de piedras marcianas.

¿Todos los cuerpos celestes giran sobre sí mismos, incluidos los artificiales?

En general, los objetos naturales, sí: en su formación, habitualmente a partir de nubes y posterior aglomeración por impactos, como el momento angular se conserva, es lógico que el cuerpo formado gire. En el Sistema Solar giran todos los cuerpos, desde el Sol hasta el núcleo de cualquier cometa, asteroide o planeta enano, y todos los planetas. Los satélites naturales también.
En el caso de cuerpos artificiales, la cosa puede cambiar, porque tienen “actitud”; es decir, su posición y su movimiento se pueden variar mediante propulsores o giróscopos. Por ejemplo, mientras observa un objeto, el Hubble permanece apuntándole, por lo que suspende su orientación con respecto a la Tierra.

¿Por qué no nos llega el sonido de las explosiones solares?
El sonido es una onda de presión: comprime y expande la materia, y así se traslada. Necesita, por lo tanto, un medio material: el aire, el agua, la tierra pueden transmitir el sonido. Pero el espacio es casi por completo vacío, y por lo tanto no hay materia para comprimirse y transmitir una onda de sonido.
Sin embargo, a través del espacio pueden viajar las ondas electromagnéticas, y las emisiones de partículas generadas en una explosión solar. Eso es lo que nos llega: la luz en unos 8 minutos –el tiempo que tarda en recorrer los casi 150 millones de kilómetros que nos separan del Sol– y las partículas (o viento solar) en 4 días.

¿Notaríamos algo si desapareciese la Luna?

Por supuesto, el cambio más visible sería la desaparición de las mareas, y variaciones de las costas sometidas a ese cambio de nivel del mar. Disminuirían las olas, pero también quedaría afectada la circulación atmosférica, y los climas cambiarían.
Posiblemente disminuiría algo la actividad geológica también. Pero el cambio más radical a largo plazo se produciría porque la Luna orbitando alrededor de nuestro planeta funciona como un giróscopo, estabilizando la órbita y la rotación terrestres.
Sin la Luna, el eje de la Tierra podría cambiar repentinamente, provocando una catástrofe global, alterando el ciclo de las estaciones y todo el clima. Sin Luna no tendrían sentido el calendario hebreo, ni el musulmán. Ni la división en meses recordaría las fases de la Luna.

¿Se parece el Universo a una gran tela de araña?

En agosto de 2008, científicos del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, en Alemania, descubrieron en el espacio (gracias al telescopio Newton) la presencia de materia ordinaria nunca detectada hasta entonces.
Se trataba de una especie de “puente” formado por filamentos de gas caliente y muy poco denso que servía de unión entre dos galaxias, Abell 222 y Abell 223, alejadas de la Tierra unos 2.300 millones de años luz. “Este hallazgo nos permite comparar el Universo con una tela de araña”, explicó Aurora Simionescu, astrofísica del Max Planck. “Hasta este momento solamente podíamos ver sus nudos, pero ahora empezamos a descubrir también sus múltiples filamentos.”

¿Es cierto que en Venus no hay campo magnético?

No es que no lo haya, sino que el campo magnético de Venus es muy débil. La Tierra y otros planetas lo tienen gracias al llamado “efecto dinamo” que produce la rotación del astro al mover el hierro líquido de su núcleo.
Lo que ocurre es que Venus rota demasiado despacio como para formar este campo magnético. En nuestro planeta y en otros, este actúa como escudo contra el viento solar, por eso las radiaciones en Venus son enormes e impiden que haya agua.

¿Qué es el 'fuego fósil'?
Las bolas de fuego fósil son los restos que pueden quedar después de la explosión de una supernova. El gas dentro de estos restos estelares conserva indicios –silicio y azufre ionizados– que delatan que hubo altísimas temperaturas. Se llaman “fósiles” en el argot astronómico porque albergan “huellas” del pasado.

¿Cómo viajó el Atlantis pegado al Hubble?

Lo difícil no es mantenerse junto al Hubble, una vez te has puesto a su lado, porque ambos objetos son satélites artificiales que orbitan en torno a nuestro planeta.
Lo difícil es ponerse en esa órbita cuando subes de la Tierra. Imagina que tienes que buscar un hueco de aparcamiento que se mueve en una cierta zona de la ciudad a más de 20.000 kilómetros por hora. Tu coche puede alcanzar esas velocidades, pero has salido disparado de la superficie terrestre en otra dirección, y además te vas a chocar contra la órbita.
Posiblemente, sin un cálculo adecuado de la trayectoria, pases a miles de kilómetros de tu objetivo. En realidad, las complicadas maniobras de acercamiento al telescopio espacial llevaron varios días, para conseguir primero una órbita parecida, y luego irse acercando poco a poco.
Cuando tu velocidad es parecida a la del Hubble, entonces no notas que va a decenas de miles de km/h.

¿Qué es un falso amanecer?

Es un fulgor amarillento que aparece en el cielo oriental unas dos horas antes de que amanezca de verdad. Es fruto del polvo cósmico procedente de cometas (silicatos) y otros cuerpos resultantes del nacimiento del Sistema Solar. La luz del sol se refleja en estos corpúsculos, pero lo que generan es una luz espectral de forma cónica.
Da una sensación como de resplandor de una ciudad al otro lado de la montaña, pero es difícil de ver porque exige una alineación muy concreta del Astro Rey y porque cualquier otra luz (la Luna, o un simple pueblo) impide que se aprecie bien.

¿Qué pasaría si un astronauta se quitase el traje fuera de la nave?

Sufriría una despresurización: sus líquidos y gases se escaparían hinchando su cuerpo, los tímpanos reventarían, se desgarrarían sus pulmones. Además, la saliva y las lágrimas saldrían hacia el exterior, hirviendo sin quemar (allí basta la temperatura corporal).
En 30 segundos, estaría inconsciente y no llegaría a sentir nada, porque tardaría un minuto en morir. También se congelaría, pues a pesar de estar en el vacío perdería su calor por radiación (el modo más lento en que un cuerpo pierde calor).

