Desarrollan material educativo para la prevención de la parasitosis infantil.“Valentín y los pequeños invasores” es el resultado de un trabajo interdisciplinario llevado adelante por un equipo de investigadores que desarrolló un video y un cuento destinados a prevenir la parasitosis infantil
El material multimedia incluye técnicas de animación 2 D y en plastilina
Un equipo de profesionales de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y del Instituto Mercedes realizó una investigación cuali-cuantitativa partir de cuestionarios, análisis de dibujos y entrevistas a informantes claves, en una comunidad vulnerable asociada al Centro Integrador Comunitario de Salsipuedes. El objetivo fue recuperar conocimientos, prácticas y actitudes acerca de las parasitosis intestinales para luego diseñar materiales educativos que promuevan hábitos saludables y prevengan las parasitosis. Para ello, trabajaron en colaboración con médicos comunitarios y familias del lugar.
“Se realizaron preguntas abiertas, se consultó si ciertas afirmaciones son verdaderas o falsas y les pedimos a los niños y a sus madres que dibujen cómo imaginan a los parásitos”, señaló Jimena Nores, una de las investigadoras, y agrega: “La mayoría de las jefas de hogar nos contaron que no habían recibido información sistematizada sobre parasitosis, aunque hay un saber popular enraizado en torno al tema. Además, cerca de la mitad de las personas encuestadas, considera que las parasitosis no son enfermedades y la mayoría afirma que los parásitos aparecen por comer dulces, creencia que es errónea”.
Las investigadoras señalan que el 60 por ciento de las madres piensa que las parasitosis no pueden prevenirse e identifican a los parásitos como gusanos macroscópicos, desconociendo otros parásitos microscópicos y las formas de resistencia y dispersión en el ambiente como quistes o huevos.
Según la OMS, la parasitosis infantil integra cinco de las seis enfermedades de mayor influencia en la salud de la población. Las parasitosis siempre son más graves en los niños muy pequeños, ya que el contagio de parásitos es casi siempre a través del ciclo ano-mano-boca lo que facilita que una misma persona “se contagie a sí misma”. Los niños más pequeños tienen el hábito de llevar las manos sucias a la boca, lo cual propicia la introducción de huevos y larvas de los parásitos, y permite que se mantenga la vía de infestación. Los huevos se diseminan en los diferentes ambientes del hogar. Como es de alta diseminación, las madres y hermanos de los niños infectados están muy expuestos al contagio también.
El trabajo señala que entre las variables epidemiológicas que favorecen las parasitosis se encuentran la carencia de agua de red, la precariedad de los sanitarios, la ausencia de sistema de cloacas y la alta cantidad de animales domésticos y de corral en la zona cercana al Centro Integrador Comunitario de Salsipuedes. Si bien las condiciones socio-sanitarias del lugar son adecuadas para la presencia y mantenimiento de las parasitosis, la prevalencia encontrada por las investigadoras fue del 28 por ciento, índice inferior al de otras comunidades semejantes. Además, no se encontraron casos de poliparasitismo.