Sombra
Todo a oscurecido
Y tú, tú también:
ya sombra
Como todo lo que mece la noche.
Te imagino bailando, como siempre
Como antes, como ahora, para otro
Y mis ojos se humedecen
De sombras
Ojos, ojos que te buscan.
los mios solo son
un hilo,
un hilo más que te envuelve.
No soy el único
(No puedo serlo)
Y tú que bailas al compas del viento
Ya sombra
Y tú
como todo
lo liberado del día:
ya sombra
Y mi mano
que no puede dormir te escribe
y amanece en mis ojos
Esta tardía, tardía luz.
que borra las sombras.
20.52
No pido mas que aquellos anhelos comunes
un perro, varios libros,
y una mujer
que por las noches solariegas
se duerma en mi pecho
Pasar los inviernos sin frio, tener vino
algun cuadro, una pluma juguetona
...y una mujer
que me arranque la ropa
sin pedir permiso
No pido alegrias mas altas
ni celestiales exquisiteces, solo quiero
que llore si ha de llorar
en mi hombro una princesa.
Que ame si ha de reir
junto a mi una princesa.
Hija Luna
Al frente, una fila
de arboles majestuosos
en el suelo, las raices
al fondo, la montaña, anochece.
Tengo, la concentrada felicidad
de una sola hija, esta muchachita mia
la luna, altanera
la luna
A veces me pregunto si esta hija
habra heredado mis ensoñaciones
luna, lunita
cuido tu sueño, celoso.
Y cuando debes marcharte
enferma de claridad
yo me encierro a esperarte
en la noche del que duerme
Poema
Poema, hijo inmortal
de tantas noches
sin dormir
Poema, precoz traidor
que con paso galante
me abandonas ante los primeros
ojos que te leen
Poema, ripioso esperpento
paseas tu deformidad
avergonzandome a cada paso
que mal das
poema, alquimia maldita
magia negra, negras letras
para esta vida
sin vida
Poema, hijo inmortal
de tantas noches
sin luna
Revolucion de las mujeres
Debe comenzar la revolucion
encerrarse a las hombres en claustros oscuros
levantarse las feminias guerreras
contra la dictuadura de la bestia
Mujer es futuro
cuando la armonia se coloque en primer plano
y el amor floresca en cada mañana
la mujer sera la reina del mundo
Quiero
Que los grandes amantes muertos de nuestra época
Sientan celos de nosotros
Quiero que Romeo se estremezca y Francesca llore
Al vernos hacer el amor
Soy inflexible en este sentimiento
Si algún mal día de tedio decides dejarme
Me arrancare los ojos ¡lo hare!
Y tú te los llevaras
Como un perro hambriento que solo cree en la carne
Yo he dejado a dios para idolatrar tu boca, mi alimento
Eres todo, lo bueno pero también lo malo
Una tempestad, la muerte, el cielo, un peché mortel
Déjame decirte, que el amor no ha conocido cuotas tan altas
Tan sublimes, tú y yo somos el zenit, somos….
¿Adónde vas? ¡No me dejes!
No podre sopórtalo
Que maldicion la poesia
Sin que ansié mi carne sus difusas canas,
Siento la vejez susurrándome al oído
A los veinte años de mi vida,
Tan rutinarios y cansados y secos y estériles
Veo desfilar las lunas desde la cama
El silencio de escabullirme como un lunático,
Tener a lo lejos creencias pedestres
Y a lo cerca una poesía incomprensible
Tener la nada y todo cuando sufro en soledad
Puede ser mi historia
Una historia de ojos que no he visto,
Palabras que no he escrito,
Esta ausencia que socava mi esperanza
Mi cuerpo es un descuido y mi ser es una coraza
Y el mundo es siempre sordo
Que maldición la poesía, que jocoso don de dios
No lo quiero, !quítamelo!
Antes de la poesía estaba ella
Y ahora, solo su nombre borroneado
Sobre un papel
"He hecho zapatos para todos, pero yo sigo descalzo"
Bob Dylan
Nicolas Pedrucci
Todo a oscurecido
Y tú, tú también:
ya sombra
Como todo lo que mece la noche.
Te imagino bailando, como siempre
Como antes, como ahora, para otro
Y mis ojos se humedecen
De sombras
Ojos, ojos que te buscan.
los mios solo son
un hilo,
un hilo más que te envuelve.
No soy el único
(No puedo serlo)
Y tú que bailas al compas del viento
Ya sombra
Y tú
como todo
lo liberado del día:
ya sombra
Y mi mano
que no puede dormir te escribe
y amanece en mis ojos
Esta tardía, tardía luz.
que borra las sombras.
20.52
No pido mas que aquellos anhelos comunes
un perro, varios libros,
y una mujer
que por las noches solariegas
se duerma en mi pecho
Pasar los inviernos sin frio, tener vino
algun cuadro, una pluma juguetona
...y una mujer
que me arranque la ropa
sin pedir permiso
No pido alegrias mas altas
ni celestiales exquisiteces, solo quiero
que llore si ha de llorar
en mi hombro una princesa.
Que ame si ha de reir
junto a mi una princesa.
Hija Luna
Al frente, una fila
de arboles majestuosos
en el suelo, las raices
al fondo, la montaña, anochece.
Tengo, la concentrada felicidad
de una sola hija, esta muchachita mia
la luna, altanera
la luna
A veces me pregunto si esta hija
habra heredado mis ensoñaciones
luna, lunita
cuido tu sueño, celoso.
Y cuando debes marcharte
enferma de claridad
yo me encierro a esperarte
en la noche del que duerme
Poema
Poema, hijo inmortal
de tantas noches
sin dormir
Poema, precoz traidor
que con paso galante
me abandonas ante los primeros
ojos que te leen
Poema, ripioso esperpento
paseas tu deformidad
avergonzandome a cada paso
que mal das
poema, alquimia maldita
magia negra, negras letras
para esta vida
sin vida
Poema, hijo inmortal
de tantas noches
sin luna
Revolucion de las mujeres
Debe comenzar la revolucion
encerrarse a las hombres en claustros oscuros
levantarse las feminias guerreras
contra la dictuadura de la bestia
Mujer es futuro
cuando la armonia se coloque en primer plano
y el amor floresca en cada mañana
la mujer sera la reina del mundo
Quiero
Que los grandes amantes muertos de nuestra época
Sientan celos de nosotros
Quiero que Romeo se estremezca y Francesca llore
Al vernos hacer el amor
Soy inflexible en este sentimiento
Si algún mal día de tedio decides dejarme
Me arrancare los ojos ¡lo hare!
Y tú te los llevaras
Como un perro hambriento que solo cree en la carne
Yo he dejado a dios para idolatrar tu boca, mi alimento
Eres todo, lo bueno pero también lo malo
Una tempestad, la muerte, el cielo, un peché mortel
Déjame decirte, que el amor no ha conocido cuotas tan altas
Tan sublimes, tú y yo somos el zenit, somos….
¿Adónde vas? ¡No me dejes!
No podre sopórtalo
Que maldicion la poesia
Sin que ansié mi carne sus difusas canas,
Siento la vejez susurrándome al oído
A los veinte años de mi vida,
Tan rutinarios y cansados y secos y estériles
Veo desfilar las lunas desde la cama
El silencio de escabullirme como un lunático,
Tener a lo lejos creencias pedestres
Y a lo cerca una poesía incomprensible
Tener la nada y todo cuando sufro en soledad
Puede ser mi historia
Una historia de ojos que no he visto,
Palabras que no he escrito,
Esta ausencia que socava mi esperanza
Mi cuerpo es un descuido y mi ser es una coraza
Y el mundo es siempre sordo
Que maldición la poesía, que jocoso don de dios
No lo quiero, !quítamelo!
Antes de la poesía estaba ella
Y ahora, solo su nombre borroneado
Sobre un papel
"He hecho zapatos para todos, pero yo sigo descalzo"
Bob Dylan
Nicolas Pedrucci