Facebook es genial, vamos a decirlo claramente, y aún tiene un potencial infinito. Nace para que estudiantes de la Universidad de Harvard, se comuniquen entre sí, luego fue abierto al público de forma gratuita. Con el correr de los años se fue convirtiendo en una cosa inmensamente monstruosa. Masiva. Entramos en una nueva era donde
Facebook
desplazó totalmente algunos servicios, tanto a nivel de mensaje instantáneo, como de e-mail. No dejo siquiera despegar a
Google+
, un fracaso rotundo.
Facebook
es una mezcla homogénea perfecta, simple e intuitiva.
He tenido gratas experiencias al poder volver a ver o hablar con gente que pensé que nunca más sabría de ellas. Lo veo como algo que vino para quedarse, lejos de lo efímero. Ya es casi una extensión del PC o el adaptador que se esté utilizando. Así también digo que debe seguir evolucionando, con cambios dinámicos, innovadores, seguir sumando y ofreciendo cosas, porque ahí sí podría quedarse en el olvido con el correr de los años y con lo nuevo que puede venir.
Pero esta herramienta es usada por humanos y por ende, la mediocridad no es algo que le sea ajena. Realmente ya no se que esperarme cuando entro a la página, hay que tolerar ciertas situaciones extravagantes, tal vez por falta de madurez. Gente que contribuye a un morbo colectivo, hipócritas que muestran ser lo que no son o simplemente cenutrios que creen que con un par de clicks están cambiando el mundo. No voy a ahondar en el tema, pero si tenés una página de inicio relativamente “normal” o dentro de lo vulgar, me vas a entender. Esto degrada una red social la cual debería ser por su naturaleza y su diseño, “una caricia al intelecto”.
No voy a entrar en teorías “conspiranóicas” de que Mark Zuckerberg le vende datos confidenciales a la CIA , sería darle trascendencia a algunos vivos que levantan la guita carretillas, con algún librillo de esos “el descubrimiento del siglo”. Porque en el hipotético caso de que así fuera no tenemos nada que ocultar, nadie nos pone un arma en la cabeza para unirnos y si queremos mentimos, y cambiamos a placer cada dato que nos plazca, por tanto sería: Usuario 1, CIA imaginaria 0. Ya que estaríamos vendiendo algo que no somos. Bueno, directamente no necesitaba una explicación.
Tratemos de ir purificando Facebook de estas vulgaridades. Son como ir vestido en pañales de adultos y una corbata en la cabeza a la entrega de los premios Oscar, no van con el contexto.
“Cry till die.” – Juanca Cáceres. Rocha, Uruguay.
He tenido gratas experiencias al poder volver a ver o hablar con gente que pensé que nunca más sabría de ellas. Lo veo como algo que vino para quedarse, lejos de lo efímero. Ya es casi una extensión del PC o el adaptador que se esté utilizando. Así también digo que debe seguir evolucionando, con cambios dinámicos, innovadores, seguir sumando y ofreciendo cosas, porque ahí sí podría quedarse en el olvido con el correr de los años y con lo nuevo que puede venir.
Pero esta herramienta es usada por humanos y por ende, la mediocridad no es algo que le sea ajena. Realmente ya no se que esperarme cuando entro a la página, hay que tolerar ciertas situaciones extravagantes, tal vez por falta de madurez. Gente que contribuye a un morbo colectivo, hipócritas que muestran ser lo que no son o simplemente cenutrios que creen que con un par de clicks están cambiando el mundo. No voy a ahondar en el tema, pero si tenés una página de inicio relativamente “normal” o dentro de lo vulgar, me vas a entender. Esto degrada una red social la cual debería ser por su naturaleza y su diseño, “una caricia al intelecto”.

No voy a entrar en teorías “conspiranóicas” de que Mark Zuckerberg le vende datos confidenciales a la CIA , sería darle trascendencia a algunos vivos que levantan la guita carretillas, con algún librillo de esos “el descubrimiento del siglo”. Porque en el hipotético caso de que así fuera no tenemos nada que ocultar, nadie nos pone un arma en la cabeza para unirnos y si queremos mentimos, y cambiamos a placer cada dato que nos plazca, por tanto sería: Usuario 1, CIA imaginaria 0. Ya que estaríamos vendiendo algo que no somos. Bueno, directamente no necesitaba una explicación.
Tratemos de ir purificando Facebook de estas vulgaridades. Son como ir vestido en pañales de adultos y una corbata en la cabeza a la entrega de los premios Oscar, no van con el contexto.
“Cry till die.” – Juanca Cáceres. Rocha, Uruguay.