Hace apenas unas horas acabo de enterarme que el criminal mas buscado por los Estados Unidos ha muerto ¿la causa? un aparente enfrentamiento entre el ejercito norteamericano y las fuerzas de custodia del personaje conocido como Osama Bin Laden, quien fuese el autos del ataque al World Trade Center en la ciudad de Nueva York y al edificio del PENTÁGONO en la ciudad de Washintong.
Es triste ver que para muchos – sobre todo personas que perdieron familiares en dichos ataques – que sienten la alegría de ver muerto a quien causó tanto daño, pero pido una disculpa al no ser participe de su alegría, una persona murió y eso no debe ser motivo de alegría para nadie ya que, sea quien fuere, el hecho de acabar con la vida de esta persona no regresará la vida de los que cayeron a causa de sus planes.
Y lo mas triste es ver, que fuera de todo un gobierno será visto como héroe, cuando fueron ellos quienes crearon dicha amenaza en primera instancia. “he creado un mounstro” afamada frase de tantas y tantas películas de genero “B” en el vecino país del norte. pero ¿que se hace para evitar que otros más sean creados? No podemos caer en el juego de la ley del talión si los que realmente están detrás de todo esto quedan fuera de castigo, miles de victimas han perecido en estos ya casi 10 años de persecución contra la cabeza de Bin Laden. No solo las víctimas del WTC, también personas inocentes en Afganistán y soldados americanos que sirven a su país.
Volvemos a retomar casos de conspiración y llegan a nuestras mentes aquellos políticos o personas de negocio detrás de una silla decidiendo la vida o muerte de naciones enteras… haciendo fortunas a raíz de la ignorancia de la gente de quien la vida está en juego, yo en mi humilde opinión hago la pregunta a esas personas ¿qué se gana realmente con esto?
Yo no diré palabras por el fallecimiento, de este señor que acaba de perder la vida, tampoco tengo el derecho por expedir alguna frase de consuelo a los sobrevivientes de las victimas de los ataques del once de septiembre que solo ellos conocerán el dolor que sienten al perder a sus seres queridos, solo puedo decir, pobres de nosotros que aún estamos aquí y quedamos expuestos a ese gran mounstro que acecha, que en cualquier momento decidirá engullirnos y terminar nuestras vidas, la pregunta no será si lo hará, la pregunta será ¿cuándo?
Es triste ver que para muchos – sobre todo personas que perdieron familiares en dichos ataques – que sienten la alegría de ver muerto a quien causó tanto daño, pero pido una disculpa al no ser participe de su alegría, una persona murió y eso no debe ser motivo de alegría para nadie ya que, sea quien fuere, el hecho de acabar con la vida de esta persona no regresará la vida de los que cayeron a causa de sus planes.
Y lo mas triste es ver, que fuera de todo un gobierno será visto como héroe, cuando fueron ellos quienes crearon dicha amenaza en primera instancia. “he creado un mounstro” afamada frase de tantas y tantas películas de genero “B” en el vecino país del norte. pero ¿que se hace para evitar que otros más sean creados? No podemos caer en el juego de la ley del talión si los que realmente están detrás de todo esto quedan fuera de castigo, miles de victimas han perecido en estos ya casi 10 años de persecución contra la cabeza de Bin Laden. No solo las víctimas del WTC, también personas inocentes en Afganistán y soldados americanos que sirven a su país.
Volvemos a retomar casos de conspiración y llegan a nuestras mentes aquellos políticos o personas de negocio detrás de una silla decidiendo la vida o muerte de naciones enteras… haciendo fortunas a raíz de la ignorancia de la gente de quien la vida está en juego, yo en mi humilde opinión hago la pregunta a esas personas ¿qué se gana realmente con esto?
Yo no diré palabras por el fallecimiento, de este señor que acaba de perder la vida, tampoco tengo el derecho por expedir alguna frase de consuelo a los sobrevivientes de las victimas de los ataques del once de septiembre que solo ellos conocerán el dolor que sienten al perder a sus seres queridos, solo puedo decir, pobres de nosotros que aún estamos aquí y quedamos expuestos a ese gran mounstro que acecha, que en cualquier momento decidirá engullirnos y terminar nuestras vidas, la pregunta no será si lo hará, la pregunta será ¿cuándo?