Un millón de Genios.
Tuve el silencio
Que aprecio ahora
Que no lo tengo.
Paseo con la cabeza llena
De ilusiones quebradas
Con la tendencia y la decadencia
De haber pasado
Por mis ojos
Un millón de genios
Que eran igual a todos.
Hubo sueños convertidos
En pasados,
las historias son
de otro tipo
que poco tiene que ver conmigo.
En ocasiones vuelven
A partirme los labios curtidos,
Cuando hay tiempo seco,
Las palabras ciegas
Que dejaste en mis bolsillos.
Insisto con mi caminata
De los tropiezos eternos
Sacándole una cuadra
A mi razón, a mi calma
Y kilómetros a mi sombra.
Sigue ahí mi diafragma
Cantando hipos a coros
Desafinando finales
O principios que duran poco.
La lluvia no fue suficiente
No pudo convertir
Mis desiertos
En océanos,
No pudo saciar mi sed.
No logro siquiera
Apaciguar mis vacas
E inundar mis campos,
No lleno, ni llenara
Lo que alguna vez
Estuvo lleno
Y en la sequía
De lo que no llego a ser
Me encuentro bajo la lluvia
Empapándome de nada.
Vuelves a confesarme
Dentro de tu universo perplejo,
En un perfume aliado,
Que no tenes razones
Para no estar conmigo.
Es obvio que te espero
Sentado, sintiendo la pena
Que me atraviesa,
Que forma círculos
Y espirales en mi certeza,
De que no vas a venir
Ni esta noche,
Ni la que viene.
Si es un bozal
De miedos, lo entenderé
Pero no pretendas
Que busque en silencios
Los oasis de tus desiertos,
Que llene las lágrimas
De tus retinas secas,
Por que no es justo
Que te sufra, sin tenerte
Y no es bueno tenerte presente
Sin que estés.
Fede Ramos.
Tuve el silencio
Que aprecio ahora
Que no lo tengo.
Paseo con la cabeza llena
De ilusiones quebradas
Con la tendencia y la decadencia
De haber pasado
Por mis ojos
Un millón de genios
Que eran igual a todos.
Hubo sueños convertidos
En pasados,
las historias son
de otro tipo
que poco tiene que ver conmigo.
En ocasiones vuelven
A partirme los labios curtidos,
Cuando hay tiempo seco,
Las palabras ciegas
Que dejaste en mis bolsillos.
Insisto con mi caminata
De los tropiezos eternos
Sacándole una cuadra
A mi razón, a mi calma
Y kilómetros a mi sombra.
Sigue ahí mi diafragma
Cantando hipos a coros
Desafinando finales
O principios que duran poco.
Lluvia
La lluvia no fue suficiente
No pudo convertir
Mis desiertos
En océanos,
No pudo saciar mi sed.
No logro siquiera
Apaciguar mis vacas
E inundar mis campos,
No lleno, ni llenara
Lo que alguna vez
Estuvo lleno
Y en la sequía
De lo que no llego a ser
Me encuentro bajo la lluvia
Empapándome de nada.
Vuelves
Vuelves a confesarme
Dentro de tu universo perplejo,
En un perfume aliado,
Que no tenes razones
Para no estar conmigo.
Es obvio que te espero
Sentado, sintiendo la pena
Que me atraviesa,
Que forma círculos
Y espirales en mi certeza,
De que no vas a venir
Ni esta noche,
Ni la que viene.
Si es un bozal
De miedos, lo entenderé
Pero no pretendas
Que busque en silencios
Los oasis de tus desiertos,
Que llene las lágrimas
De tus retinas secas,
Por que no es justo
Que te sufra, sin tenerte
Y no es bueno tenerte presente
Sin que estés.
Fede Ramos.