Recuerdo de una caricatura en donde aparece un misionero, en la época de la conquista, al frente de unos indígenas explicándoles el misterio de la santísima trinidad: padre, hijo y espíritu santo. Como al espíritu santo le representaban mediante una paloma entonces los indígenas bautizaron al espíritu santo como el dios pájaro. Por este motivo fueron quemados por la “santa inquisición”. Aunque esto suene muy cruel hoy en día es similar. En Colombia el territorio se lo disputan los paramilitares, la guerrilla y el ejército del gobierno. Esa disputa ha tenido como consecuencia que Colombia tenga el mayor número de desplazados por la violencia en el mundo. Más de 4 millones son los cálculos más conservadores. Cualquiera de esas fuerzas que sepa que usted piensa distinto lo desplaza, lo asesina, lo desaparece. Hay más de 30000 desaparecidos en este país. La prensa, casi toda, es pagada por el gobierno y tiene que sostener que en Colombia no hay conflicto interno y que el presidente tiene una popularidad de más del 89% quien se atreva a decir lo contrario paga con cárcel o con su vida.
En las sociedades hay órganos encargados de mantener la similitud de pensamiento para que ojalá nadie piense distinto y, la principal, es la escuela en todos sus niveles. Si alguien logra sacarse de la cabeza toda esa carga de sumisión social para eso están las cárceles, los gendarmes y los jueces. También el ciudadano del común es defensor de la uniformidad social y si no creen publiquen en Taringa un post que no concuerde con el pensamiento de la mayoría y vera la cantidad de comentarios salidos de tono que le hacen e, incluso, lo denuncian masivamente para que lo bajen de la página.
Si en la entrada de una mezquita en la Meca me da por gritar que viva Jesucristo ya pueden imaginar lo que sucedería. Si lo hago en la entrada de la capilla Sixtina me esperaría una suerte igual. Si grito entre los hinchas del River que viva Peñarol o Cerro Porteño nada bueno puedo esperar.
En las sociedades hay órganos encargados de mantener la similitud de pensamiento para que ojalá nadie piense distinto y, la principal, es la escuela en todos sus niveles. Si alguien logra sacarse de la cabeza toda esa carga de sumisión social para eso están las cárceles, los gendarmes y los jueces. También el ciudadano del común es defensor de la uniformidad social y si no creen publiquen en Taringa un post que no concuerde con el pensamiento de la mayoría y vera la cantidad de comentarios salidos de tono que le hacen e, incluso, lo denuncian masivamente para que lo bajen de la página.
Si en la entrada de una mezquita en la Meca me da por gritar que viva Jesucristo ya pueden imaginar lo que sucedería. Si lo hago en la entrada de la capilla Sixtina me esperaría una suerte igual. Si grito entre los hinchas del River que viva Peñarol o Cerro Porteño nada bueno puedo esperar.