Afilar el hacha.
No veo aquí nada que yo necesite(Sócrates)
Unum est necesarium ( Jesús)
En amistad, custodiando nuestras almas, comiendo nuestro pan en las estrellas, AFILAMOS EL HACHA de la teoría, la especulación, cosa que le encareció DON JUAN a CASTANEDA para cuando no estuviésemos IDOS o HALLADOS o VENIDOS o REGRESADOS EN EL SILENCIO, en esa AUSENCIA que es el colmo de la la PRESENCIA.
¿Y qué mejor que AFILAR EL HACHA con la propia ORTODOXIA del propio o mísmisimo ASUNTO: Esa única cosa que importa, ese UNUM NECESARIUM...
Los budistas primitivos ATEOS, NEGADORES de toda SUBSTANCIA y ENTE, de toda CAUSALIDAD saturaban la especulación, la argumentación, la ejemplificación para no dejar títere sin cabeza, para aniquilar toda pretensión, aun la propia.
¿Y qué mejor , como querían los escolásticos que descollar argumentando y ejemplificando a favor de la tesis más contraria a lo tuyo y refutar y aniquilar lo que más querías, y , en ambos casos, persuadir a todo un público? ¿Acaso ése cuando argumentaba y ejemplificaba a favor de lo suyo, no resultaba más poderoso, más infinitamente menos mecánico, más legítimo, menos sospechado de zoombie, de muñeco adoctrinado?
Por supuesto que toda DELIBERACIÓN, DISPUTATIO y toda AFILADA DEL HACHA nada tiene que ver con el ASUNTO.
Sólo es chirriar, GLU-GLU.
Es como las golosinas, los caprichos y los apegos que un JIVANMUKTA se inventa para no MORIR.
Son estiramientos, desperezarse, gimnasias pneumáticas infinitamente más importantes que las del cuerpo; a la vez, que reaseguro y antídoto por si las moscas de alguna oxidación, atontamiento o cualquier implante o filtración a costa de un mal y pseudo silencio o un trucho estado natural, idem de alguna transición entre la eternidad y el tiempo.
El NO TIEMPO, EL SILENCIO, LA FELICIDAD, LA ETERNIDAD, EL ESTADO NATURAL no precisan de esas AFILADAS. Así como ninguna PACIENCIA, ninguna HUMILDAD ni ninguna MORAL ni VIRTUD se necesita para SER ETERNO o NATURAL o SILENCIARSE. Al contrario toda MORALIDAD, todo ASCETISMO, toda VIRTUD sólo son lastres y opacidades incompatibles con EL ASUNTO. El cultivo de la PACIENCIA o de cualquier otra macana como la HUMILDAD permiten EL SILENCIO, LA ETERNIDAD; por el contrario ¡Los impiden para siempre! Es tan fácil y simple EL ESTADO NATURAL, EL SILENCIO, LA ETERNIDAD que parece mentira que gente que se pretende o pretende relacionada con ello se ocupe de la IMPACIENCIA-PACIENCIA, SOBERBIA-HUMILDAD ¡Esas cosas no existen para el que ha despertado un poco o se ha dormido un poco en el pardes!
¿Por qué calificamos de macana a la humildad, la paciencia u otras moralinas? Porque son monsergas impropias de quien está realmente en el asunto. Corresponden a destinos exotéricos e impiden toda posibilidad esotérica.
Y aun en el plano exotérico mentar o predicar la humildad y ser objeto de dicha predicación es gravísima calificación e impostura.
Es un proverbial apotegma, axioma exotérico (¡no esotérico!) que la humildad que se piensa, se sabe, se reconoce deja de serlo si es que lo fue o jamás lo ha sido. Por ello han repetido tantos santos y místicosebo erradicar de mí la noción de Dios y cualquier otra.
Quien es calificado, reconocido como HUMILDE o PACIENTE es un IMPOSTOR y un HIPÓCRITA. De no ser IMPOSTOR ni HIPÓCRITA hubiera evitado todo INTERSTICIO para que nadie se colgara de su SANTIDAD.
No veo aquí nada que yo necesite(Sócrates)
Unum est necesarium ( Jesús)
En amistad, custodiando nuestras almas, comiendo nuestro pan en las estrellas, AFILAMOS EL HACHA de la teoría, la especulación, cosa que le encareció DON JUAN a CASTANEDA para cuando no estuviésemos IDOS o HALLADOS o VENIDOS o REGRESADOS EN EL SILENCIO, en esa AUSENCIA que es el colmo de la la PRESENCIA.
¿Y qué mejor que AFILAR EL HACHA con la propia ORTODOXIA del propio o mísmisimo ASUNTO: Esa única cosa que importa, ese UNUM NECESARIUM...
Los budistas primitivos ATEOS, NEGADORES de toda SUBSTANCIA y ENTE, de toda CAUSALIDAD saturaban la especulación, la argumentación, la ejemplificación para no dejar títere sin cabeza, para aniquilar toda pretensión, aun la propia.
¿Y qué mejor , como querían los escolásticos que descollar argumentando y ejemplificando a favor de la tesis más contraria a lo tuyo y refutar y aniquilar lo que más querías, y , en ambos casos, persuadir a todo un público? ¿Acaso ése cuando argumentaba y ejemplificaba a favor de lo suyo, no resultaba más poderoso, más infinitamente menos mecánico, más legítimo, menos sospechado de zoombie, de muñeco adoctrinado?
Por supuesto que toda DELIBERACIÓN, DISPUTATIO y toda AFILADA DEL HACHA nada tiene que ver con el ASUNTO.
Sólo es chirriar, GLU-GLU.
Es como las golosinas, los caprichos y los apegos que un JIVANMUKTA se inventa para no MORIR.
Son estiramientos, desperezarse, gimnasias pneumáticas infinitamente más importantes que las del cuerpo; a la vez, que reaseguro y antídoto por si las moscas de alguna oxidación, atontamiento o cualquier implante o filtración a costa de un mal y pseudo silencio o un trucho estado natural, idem de alguna transición entre la eternidad y el tiempo.
El NO TIEMPO, EL SILENCIO, LA FELICIDAD, LA ETERNIDAD, EL ESTADO NATURAL no precisan de esas AFILADAS. Así como ninguna PACIENCIA, ninguna HUMILDAD ni ninguna MORAL ni VIRTUD se necesita para SER ETERNO o NATURAL o SILENCIARSE. Al contrario toda MORALIDAD, todo ASCETISMO, toda VIRTUD sólo son lastres y opacidades incompatibles con EL ASUNTO. El cultivo de la PACIENCIA o de cualquier otra macana como la HUMILDAD permiten EL SILENCIO, LA ETERNIDAD; por el contrario ¡Los impiden para siempre! Es tan fácil y simple EL ESTADO NATURAL, EL SILENCIO, LA ETERNIDAD que parece mentira que gente que se pretende o pretende relacionada con ello se ocupe de la IMPACIENCIA-PACIENCIA, SOBERBIA-HUMILDAD ¡Esas cosas no existen para el que ha despertado un poco o se ha dormido un poco en el pardes!
¿Por qué calificamos de macana a la humildad, la paciencia u otras moralinas? Porque son monsergas impropias de quien está realmente en el asunto. Corresponden a destinos exotéricos e impiden toda posibilidad esotérica.
Y aun en el plano exotérico mentar o predicar la humildad y ser objeto de dicha predicación es gravísima calificación e impostura.
Es un proverbial apotegma, axioma exotérico (¡no esotérico!) que la humildad que se piensa, se sabe, se reconoce deja de serlo si es que lo fue o jamás lo ha sido. Por ello han repetido tantos santos y místicosebo erradicar de mí la noción de Dios y cualquier otra.
Quien es calificado, reconocido como HUMILDE o PACIENTE es un IMPOSTOR y un HIPÓCRITA. De no ser IMPOSTOR ni HIPÓCRITA hubiera evitado todo INTERSTICIO para que nadie se colgara de su SANTIDAD.

