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Novela Militar - Amanecer Rojo - Parte 2

Primera Parte: Amanecer rojo (OTAN)
* Volver a las andanzas …………………………………Alemania Occidental (Ejército Federal Alemán)
* La caída de los gigantes……………………………..Berlín Occidental (Ejército Americano)
* Estelas en los bosques boreales…………………Noruega (Guardia Nacional Noruega)
* Rozando el firmamento……………………………..Atlántico Norte (Real Fuerza Aérea)
* Fin del camino…………………………………………….Alemania Occidental (Ejército Belga)

Amanecer rojo

Rozando el firmamento
RAF Coningsby, Inglaterra, 20 de mayo de 1989


Eran las 3 de la mañana cuando la alerta de combate se dio en la base de Coningsby de la Real Fuerza Aérea, los pilotos del Escuadrón número 29 se levantaron sin ninguna sorpresa, los ejercicios nocturnos era totalmente normales y las penetraciones de aviones soviéticos en el mar de Barents era algo ya más que conocido por los británicos y los aliados. Por lo cual los pilotos no se tomaron ninguna molestia en darle más importancia de la normal a la información que les dio el Comandante de Ala L. A. Doble sobre unas posibles penetraciones al norte de Noruega, aunque lo normal era que los noruegos se encargaran de ellos, esta vez la orden de movilizarse hacia un punto perdido cerca del Ártico era algo diferente a lo acostumbrado.

Quince minutos después, luego de la información dada por el Comandante y después de preparar todo su equipo y el plan de vuelo, el Teniente Marshall se dirigió al Hangar número 2456 y junto cuatro pilotos más se incorporaron a sus interceptores Tornado F3. Marshall subió al reluciente jet grisáceo, con la sigla de identificación N.° ZG732 y las puertas del hangar blindado empezaron a separarse, todavía la luz del sol no se asomaba y el reflejo de la luna los siguió durante toda su partida hacia su hasta ahora inusual misión de intercepción en los mares nórdicos. Junto con otros 4 interceptores Tornados el Teniente Marshall se dirigía a velocidad crucero por los bordes de la isla de Bretaña, pensado que tal vez les tocaría interceptar unos de los bombarderos soviéticos que cruzaba el ártico y terminaban al norte de Noruega, pero a la vez no se preocupaba demasiado, si algo fuera de lo normal hubiera estado pasando la USAFE habría mandado a sus F-15 Eagles estacionados en Islandia debido a su obvia proximidad, por lo que dejo de pensar en más posibilidades. Luego de unos minutos su mente solo estaba preocupada en los más que dominados procedimientos de vuelo y en la observación de los hermosos - y casi memorizados en su mente- paisajes del mar del norte.

Luego de media hora de un casi recto trayecto Marshall empezó a desaviar su rumbo… en menos de un minuto le llegó una llamada de atención de uno de sus compañeros. -Skyfall 3, me escuchas, no te desvíes tanto, no ves que ni si quiera sabemos cuánto tiempo tardaremos, ¡Skyfall 3! , Maldición Marshall responde el maldito mensaje y deja de desperdiciar combustible.-


A lo que un pensativo Marshall le respondió. -Entendido Skyfall 2… estaba pensando en otra cosa… volveré a la formación de inmediato…. mmm… ¿Por alguna razón piensas que en al aire… no se tal vez, seamos unos beneficiados en esto del combate al no ver la cara de nuestro enemigo?-

-…. sinceramente no lo había pensado así, lo único que podría decirte es que entre menos pienses en eso será más fácil asimilar estar matando a alguien, piensa que matas una máquina, no pienses en el hombre, se supone que eso nos dijeron en la Academia de Guerra Aérea y esos tipos no andan con juegos, así que tranquilo, esto no es más que rutina.-

-Eso espero.- Fue lo que respondió un no tan convencido Marshall. Esta vez no se podía sacar de la cabeza como seria disparar a un enemigo de verdad y ver a alguien que se había entrenado al igual que él pero en otro país estallaba sin más en el aire. Sin saber jamás quien lo abatió.

Después de cerca de 40 minutos volando en dirección norte, la base les ordenó reabastecerse en el aire a través de dos tanqueros TriStar de la RAF, el procedimiento fue normal. Marshall redujo la velocidad y puso a su avión en posición para que encajara en su avión la canastilla de la manguera del tanquero. Terminando el repostaje la escuadrilla siguió su rumbo desde los cielos septentrionales de Escocia. Por su parte el Teniente Marshall continuo pensativo durante la travesía, el viaje se alargaría y la idea de que algo más estaba pasando no lo dejaba tranquilo.

1989


Ya cerca del ártico el comandante de la escuadrilla dio las nuevas indicaciones. -Líder Skyfall a toda la escuadrilla, estamos llegando a la isla de Jan Mayen, la base nos ordena rodear la isla unos minutos a baja velocidad hasta que puedan confirmar la información que les acaba de llegar, cambio.-


Luego del mensaje del Líder Skyfall, el Teniente Marshall logró observar algo perturbante, las luces de aterrizaje del aeropuerto de Jan Mayen estaban encendidas, como si esperaran a alguien, pero según el penúltimo informe de la base el aeropuerto no estaba operando, además los noruegos no tenían en su cronograma mandar un Hércules a la isla (como lo hacen 8 veces al año) ese día. Luego de separarse un poco, Marshall comunicó al Líder Skyfall la situación, este muy sorprendido ordenó no acercarse hasta recibir la orden de la base. El líder ya suponía la situación pero no podía actuar sin la confirmación de la base. Haciendo caso omiso a la orden, Marshall decidió acercarse unos cientos de metros más a la isla, para tener una mejor visión del lugar y tratar de explicarse que pasaba, justo en el momento en que el Líder Skyfall le ordenó desesperadamente que se retirara de inmediato del contorno de la isla, una estela empezó a acercarse a Marshall al mismo tiempo que sus paneles le indicaban que un misil enemigo se dirigía directo a él. Estaba a menos de 2 kilómetros de la isla, rango suficiente para que los misiles portátiles Stela soviéticos pudieran hacerse una presa. En un momentáneo pensamiento se lamentó haber desobedecido a su comandante, ahora solo tenía que ver cómo se las arreglaba para salir del lio en el que se metió.

El teniente al ver el misil descendió a toda velocidad, esperaba atontar el sistema de guiado del Stela, suponía que a ras del mar sería más difícil alcanzarlo. Mientras lo hacía solo repetía unas cuantas palabras para darse ánimo y no morir en medio del gélido océano ártico. - Mierda, vamos, vamos, vamos, no me alcanzara, púdranse rusos.-

Mientras su enojado comandante solo le repetía. -¡¡¡Marshall solo acelera!!!-

Marshall aceleró su Tornado a toda velocidad para evadir el misil, maniobrar de otra manera no hubiera sido muy útil en un interceptor, así que excepto por lanzar las bengalas, acelerar era su única forma de evadir el misil. El Tornado de Marshall avanzo paralelo al mar durante dos minutos, Marshall no despegó la vista del frente ningún minuto, estaba tan cerca del mar que cualquier descuido lo transformaría en una tumba submarina, solo cuando cuando el misil llegó a su máximo alcance y cayó al mar miro hacia su panel el cual le indicaba que estaba fuera de peligro. Luego de salir del apuro el Líder Skyfall recibió el último informe de la base, su intuición estaba en lo correcto, una patrulla anfibia soviética de alguna manera logró llegar a la isla, junto con eso la escuadrilla recibió la infame noticia de que los soviéticos habían lanzado un ataque a Noruega, daban las 5:30 de la mañana y la escuadrilla entraba oficialmente en combate. La Tercera Guerra Mundial había empezado para ellos.


Cuando logro ascender a la altura de sus compañeros el exhausto Marshall se dirigió al comandante. -Habla Skyfall 3… ¿Cuál es el procedimiento a seguir?-

-Aquí Líder Skyfall, escuchen todos, la base nos ordena mantenernos a una distancia prudente, según nos indicaron, la base alcanzo a recibir una alerta noruega sobre una escuadrilla de interceptores soviéticos hacia nuestra dirección, eso nos explica por qué han tomado la isla, como no pueden reabastecer tendrán que aterrizar en el aeropuerto de Jan Mayen, la incógnita ahora es saber qué demonios pretender hacer esos interceptores rusos en este pedazo de nada.-


La base comunicó la situación a la base aeronaval de Keflavik en Islandia pidiendo refuerzos a los F-15 del 57. ° Escuadrón de Caza-Interceptores, los que se encargarían de limpiar la isla. Mientras tanto los Tornados tendrían que vigilar el sector y esperar la inminente llegada de los interceptores soviéticos. Desde Coningsby se dieron las ultimas indicaciones, los aviones solo tendrían permiso de permanecer unos 40 minutos más luego regresarían a Inglaterra.


Pasaron unos minutos hasta que de nuevo Marshall vio una alerta en su panel. -Aquí Skyfall 3, mi radar contactó con un misil a unos 50kms al noreste de aquí, tomen medidas evasivas desde ya.-

-Te recibo Skyfall 3, mi radar ya tiene más de 3 misiles hacia nuestra dirección.-

-Aquí Líder Skyfall ordeno acciones evasivas inmediatamente, no quiero más sorpresas o imprudentes en mi escuadrilla, disminuyan la altura y aceleren con dirección noroeste, cambio y fuera.-


Las estelas se empezaron a ver y los contundentes misiles R-33 (diseñados para abatir bombarderos) perdieron el rumbo y a sus víctimas, aunque el propósito de lanzar tales misiles fue meramente secundario; deshacerse de carga, confundir a los Tornados y si tenían suerte derribar uno, a pesar de que no le dieron a ninguno de los Tornado, estos se habían alejado de sus posiciones cercanas a la isla. Habían hecho exactamente lo que querían los soviéticos, dejarles el campo abierto. Luego del ataque, desde las montañas de Jan Mayen apareció una escuadrilla de 6 interceptores soviéticos MiG-31 del 174. ° Regimiento de Guardias de Aviación con base en Monchegorsk, los grises e imponentes interceptores de las Fuerzas de Defensa Aérea (el cuerpo aéreo más importante de la URSS) se lanzaron violentamente hacia los Tornados, querían solamente encajarles unos misil “Archer” IR y regresar a su misión, esperaban reventar cada avión británico en el instante ya que darles tiempo para un combate aéreo hubiera sido desastroso, ninguno de los 2 tipos de aviones estaba hecho para eso, su misión era asesinar bombarderos y realizar peligrosas misiones de reconocimiento. Un combate hubiera terminado en una interminable carrera de velocidad donde el escaso combustible se hubiera agotado en minutos y en una pista insegura, aterrizar sería un suicidio para cualquiera de los 2.

NATO

Al empezar la carrera por asegurarse una presa, el Líder Skyfall ascendió y se dirigió por detrás de un solitario MIG-31 que se había salido de la formación inicial, al descender el blanco estaba listo para convertirse en un montón de fuegos artificiales. -Excelente, te tengo a mis 12, te querías pasar de listo bolchevique asqueroso.-

Cuando el Líder Skyfall lanzo su Sidewinder el MIG intentó hacer un giro hacia su estribor pero ya estaba condenado, el Líder lanzo su misil a menos de 1 km del ruso, y este no pudo hacer nada para evitar convertirse en una furiosa bola de fuego. Cercano a él, Marshall trataba de evadir un MIG que tenía a sus 6 usando movimientos bruscos pero debido a la los negativos resultados tomo una medida más audaz y aumentó a toda la velocidad para que el MIG también lo hiciera y cuando el Foxhound estaba a punto de tiro, Marshall redujo estrepitosamente su velocidad y en segundos el MIG lo adelanto, ahora la presa era el MIG y Marshall estaba dispuesto a volarlo en pedazos cuando se dio cuenta que un extraño MIG se elevaba violentamente en línea recta. Marshall estaba a punto de presionar el botón para lanzar el misil cuando diviso un resplandor en el MIG, algo muy grande llevaba bajo el fuselaje, creyendo que este MIG representaba una mayor amenaza llamó a unos de los Tornados para que persiguiera al MIG que tenía en frente y se dirigió hacia las alturas para perseguir al solitario MIG que pareciera querer llegar directo a las estrellas.


En su carrera para alcanzar al MIG Marshall dio a conocer su situación, para no temas más inconvenientes de los que había tenido. -Aquí Skyfall 3 estoy siguiendo a un Foxhound, creo que se dirige directo a la estratosfera, no sé qué intenta pero por su velocidad y el enorme misil bajo el fuselaje debe ser algo importante, cambio y fuera.-

-Espera Skyfall 3, tu avión no podrá alcanzarlo, no pierdas el tiempo y el combustible que te queda, demonios.- Al no tener respuesta el comandante cambio su tono y dijo. -Vuelve aquí inmediatamente Marshall te lo dice tu superior y líder de escuadrilla.-

OTAN


Marshall no tomó en cuenta las órdenes del líder de escuadrilla y dirigió su Tornado hacia el Foxhound. El Tornado trepaba intrépidamente por los cielos nórdicos esperando alcanzar al MIG, mientras que el soviético solo aceleraba y aceleraba. El MIG tenía todas las ventajas, su radio de asenso era mayor y era más propenso a soportar el peligroso asenso vertical a más de 10,000 metros de altura. Marshall tiraba lo más que podía su palanca de mando y trataba de no perder de vista a su presa. Cuando ya pensaba que lo tenía cerca vio como el MIG se estaba poniendo en una especie de posición de tiro, pero no pudo hacer nada. En ese momento su Tornado había empezado a crujir. Había pasado los 15,000 metros, su techo de servicio. Marshall no lo creía, el enemigo se le había escapado.

Mientras Marshall intentaba recompensar el avión, el Foxhound ya se encontraba en la capa inicial de la estratosfera. Debajo del MIG se empezaba a librar una encarnizada lucha mundial, pero el Capitán Grossman solo tenía en mente el hecho de que su misión seria histórica, ser el primer avión en derribar un satélite enemigo quedaría en todos los registros históricos de la aviación moderna, supondría un antes y un después en la guerra espacial. Paralelamente 3 de sus compañeros habían sido derribados al coste de un Tornado, mientras que el Teniente Marshall iba descendiendo a toda velocidad para poder tener la oportunidad de derribar alguno de los MIG restantes y dejar de lado su infructuosa empresa contra el capitán Grossman.

Ya en la oscura y lejana estratosfera el emocionado piloto del Foxhound llamo a su comandante para indicar las últimas noticias. -Aquí Grossman, estoy en posición para el lanzamiento… coronel no se imagina lo pequeño que se ve el mundo desde aquí, creo que me impresiono más al saber que la barrera del combate paso de la Tierra hasta el espacio. Hoy abriremos con gloria una nueva etapa en la historia de la guerra y una nueva proeza que llenara de orgullo al pueblo soviético.-

-Excelente capitán proceda sin demora, lo estaremos esperando en la base.-

-Espero que con una medalla.- Dijo Grossman junto con una risa.

-Probablemente, ahora lance el misil, cambio y fuera.-



Cuando el capitán Grossman lanzo el misil experimental inmediatamente tuvo que empezar a descender, estaba al límite de lo soportable para su integridad física, ya había superado el techo de servicio de su MIG. Por su parte el misil anti-satélite se elevó a una velocidad increíble atravesando las diferentes capas de la atmosfera con una rectitud única, pero mientras Grossmann ya volvía a los cielos de la troposfera el misil se empezó a desintegrar parte a parte y la histórica gesta de destruir un satélite americano en el espacio se desvaneció en el firmamento para siempre. Grossman que iba ya acercándose al área de combate, estalló en cólera cuando su pantalla de mando le indico que el misil no había alcanzado el objetivo.

-No, no, no, maldito misil, tanto sacrificio para que te fueras a la mierda, todo lo que hemos hecho para esto, que acaso no basta con entrar a esta estúpida guerra sino que también tienes que desgraciarme la vida.- Al no bastarle con las palabras Grossman continuo lanzando su ira pateando el piso de su avión.

En el momento en que Grossman desquitaba su ira por el fracaso de su misión, el teniente Marshall se había percatado del regreso de su antigua presa e intento acercarse al MIG por los costados. Grossman estaba tan frustrado que no se dio cuenta que el Tornado estaba siguiéndolo, a tal punto que Marshall logro estar tan cerca de Grossmann que se dio cuenta que el MIG no contaba con ningún otro misil ni nada para defenderse, el misil anti-satélite era tan grande que el MIG podía portar más misiles por lo que la protección de Grossman había sido encargada a los ya destruidos MIG. Ya teniendo a tiro Marshall tomó el gatillo y estuvo a punto de acribillar a Grossman, pero se había acercado tanto que estaba peligrosamente cerca del ruso, esperaba que este lo adelantara un poco para disparar pero cambio repentinamente de decisión cuando logró ver la cara de su enemigo, el cual estaba tan inserto en su mundo de frustración que no se percató que tenía la muerte persiguiéndolo.

Marshall explicaría más tarde al comandante del Escuadrón que el hecho de haber disparado a un oponente desarmado seria rebajarse al nivel de un criminal y denigraría los códigos de honor de un militar. Aunque lo que realmente hizo que no disparara, fue el hecho de ver la cara de su enemigo. Saber que no estaba matando un trozo de metal lo hizo volver a sus antiguas reflexiones sobre el asunto y más que eso le regreso algo de esperanza en sí mismo, en que no terminaría siendo solo una máquina al final de la guerra, sino que un ser humano capaz de tomar sus propias decisiones fueran buenas o malas. Aunque todavía quedaba mucha más… donde siempre las peores y las más viles decisiones son tomadas solo hasta el final.



Fin del camino
30km al sureste de Hannover, Alemania Occidental, 20 de mayo de 1989


El 5. ° Regimiento de Línea belga volvía a entrar en combate después de 40 años, pero esta vez como una fuerza bien equipada y organizada. Dirigía el regimiento el Teniente Coronel Dickmans conocido en todo el regimiento por su aversión total hacia los comunistas. Su padre había muerto en Mecklemburgo no precisamente luchando contra los alemanes, sino -como lo haría su hijo- contra los soviéticos, como parte de las Waffen SS. Nadie del regimiento lo sabía ni menos en el Ejército. Dickmans creció sin padre como miles de belgas después de la guerra, así que nunca tuvo que dar más detalles sobre en qué preciso lugar y en qué condiciones murió su padre.

Mientras tanto en la actualidad la Alemania Federal estaba convulsionada al ser el frente de operaciones de una nueva guerra. Cada Ejército occidental movía apresuradamente sus divisiones para frenar lo más posible las hordas soviéticas. Era el caso de la 16. ª División Panzer belga, la que había mandado a uno de sus regimientos para apoyar a los atareados alemanes que estaban defendiendo el poblado de Hildesheim. Aunque los alemanes tenían unidades pesadas en la zona, estas ya estaban al límite y no podían recibir refuerzos ni alemanes o británicos, ya que el grueso de la 47. ª División de Guardias de Tanques y la 7. ª División de Guardias Motorizados del ejército soviético estaban asediando Hannover y para los aliados esta era la única prioridad de la zona. Perder Hannover por una envoltura soviética o transformar la ciudad en una pequeña Stalingrado era algo inconcebible para las estrategas de la OTAN. Lo ideal era moverse rápido, incluso pagando altos costos en materia territorial, pero con el beneficio de no desperdiciar valiosas unidades a largo plazo.

Los belgas recorrieron el territorio alemán por cerca de dos horas hasta llegar a las afueras de Itzum – una villa al sur de Hildesheim-, su misión: desalojar a los intrusos e impedir que los soviéticos formaran una plaza en la zona que les permitiera avanzar por toda la ciudad.

Desde un especialmente acondicionado blindado, el comandante del Regimiento se dirigía a sus tropas, siempre estando cerca de sus hombres, esperando combatir con ellos, a la usanza de un legendario general alemán. -Habla el Teniente Coronel Dickmans, comunique al jefe de la segunda compañía la orden de que se dirija hacia Itzum y establezca contacto con los elementos enemigos, si requieren ayuda enviare a la primera compañía, cambio.-

-Entendido Teniente Coronel, aunque no creo que los cacharros rusos puedan con nuestros cañones de 25mm, cambio.- Dijo un joven soldad, terminando la frase con una risa que confirmaba o su seguridad o su desconocimiento de lo que era la guerra.

-Espero que el jefe de la compañía no sea tan confiado como usted soldado, me mantendré en la línea, cambio y fuera.- Respondió con voz grave el comandante.

Tercera Guerra Mundial


El Teniente Coronel dejo a un lado el teléfono de mando y desde su cúpula empezó a observar los movimientos de sus blindados AIFV-B, estos con sus cañones de 25 mm y/o misiles MILAN eran un enemigo poderoso para los BMP-1 enemigos que pululaban por el sector. Luego de unos minutos Dickmans recibió una llamada que lo llenó de asombro, la segunda compañía había destruido ya 5 BMP-1, pero lo que más lo asombro fue el hecho de que la tercera compañía en conjunto con algunos elementos de la segunda tenían ya en su poder cerca de 30 prisioneros soviéticos, los cuales habían sido capturados rodeando toda una cuadra con los blindados belgas, al no tener apoyo de los BMP-1 los 3 pelotones rusos terminaron rindiéndose. El Teniente Coronel ordenó que movilizaran el vehículo de mando de inmediato hacia el centro de Itzum para dar nuevas órdenes y observar el trabajo de sus hombres. Un par de minutos después, Dickmans atravesó los campos de trigos de las afueras de Itzum y entro a la zona residencial, donde se reunió con 2 de sus compañías. Había enviado ahora a la primera para que vigilara el sector noreste de posibles incursiones rusas.

-Veamos que tenemos aquí.- Dijo orgullosamente Dickmans.

Luego uno de los soldados de infantería encargados de los prisioneros se le acercó al vehículo y le comento la situación. -Señor, tenemos 32 soldados soviéticos prisioneros y 4 BMP-1 intactos capturados, además los del ejercito territorial también tienen unos cuantos prisioneros. Por como actuaron, la compañía blindada rusa debe estar formada por soldados en proceso de instrucción, estas cosas parecen ser comunes en el ejército soviético, aunque nunca creímos que usarían reclutas en su primer ataque.-

-No tenía planeado esto, así que solo llévelos al suroeste de la ciudad, mandare algunos hombres para vigilarlos… nos podrían ser útiles después.-


Mientras trasladaban a los prisioneros un enorme Leopard 2 del 14. ° Batallón Panzer alemán se dirigió a toda velocidad hacia los belgas y pidió hablar con el comandante. Cuando Dickmans se acercó al cabo que comandaba el Leopard, este le ordenó que se prepararan, el norte de la ciudad estaba siendo atacada por decenas de tanques y blindados y un enorme grupo se dirigía hacia el sector belga con la intención de poder aislar completamente la ciudad. Dickmans ordenó tomar posiciones defensivas y mantuvo a la tercera compañía como reserva. Instantes después los primeros obuses empezaron caer en su sector.

Dickmans recordó que mantenía una compañía haciendo reconocimiento y vigilancia en la zona, por lo que tomó rápidamente el teléfono de mando y se comunicó con ella. Al conocer su situación continúo con la siguiente. -Segunda compañía responda.-

-Aquí el radio-operador.-

-Comuníquele al comandante que se resguarde cerca de las casas y no ataque hasta que lo soviéticos lo hagan, escóndanse en los patios de las casas.-

-Imposible señor.- Respondió nerviosamente el radio-operador.

Un exaltado Dickmans rápidamente cambió de tono y exclamó. -Exijo una explicación de inmediato soldado.-

-El comandante está muerto, su vehículo fue alcanzado por la artillería, ya asumió el oficial de remplazo, ¿le comunico las mismas ordenes?-

-No, adelántense y enlacen con la primera compañía.- Luego de pensar un poco que hacer para evitar perder más unidades por el fuego de artillería Dickmans tomo la decisión de no esperar más en la ciudad.

-Entendido.-


Dickmans estaba furioso, conocía al comandante de la compañía hace años, pero tenía que calmarse, todo un regimiento estaba a sus órdenes. Por lo que ideo un nuevo plan y mando sus unidades a las afueras de la ciudad junto con mandar a la tercera compañía al noroeste. Cuando los soviéticos entraran, los intentaría rodear. Pero a pesar de tener un buen contingente, los soviéticos ya tenían en el sector una centena de vehículos, cualquier plan que ardiera no sería lo suficientemente bueno para mantener a raya a los rusos si es que estos traían refuerzos o unidades de remplazo. El Teniente Coronel materia en su mente la idea de que esta sería una guerra de desgaste. Esperando aniquilar una por una las unidades soviéticas, esperaba poder llegar a un punto donde los soviéticos se tendrían que sentar a negociar o mejor aún a retirarse con el rabo entre las piernas a su lado del muro.

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Luego del cese de la artillería rusa, los primeros blindados penetraron el perímetro, pero no encontraron a los belgas ya que estaban fuera de la urbe. Al no encontrarlos, los soviéticos comenzaron a disparar contras las casas y autos en un intento de llamar la atención de los belgas, al no tener respuesta los blindados rusos se dirigieron a la calle principal creyendo que la infantería andaba cerca. Era el momento perfecto, la primera y segunda compañía avanzaron por las curvas calles que daban a la principal y con sus cañones empezaron a acribillar a las fila de carros blindados. Los rusos dieron bastante pelea, incluso trataron de mandar más unidades a la zona para rebasar a los belgas, pero la tercera compañía apareció desde el noroeste y rodeó a los rusos. Cuando el décimo blindado ruso estalló y su tripulación salió del vehículo envuelta en llamas, la docena de BMP sobrevivientes se rindió. No tenía sentido, seguir combatiendo solo sería una carnicería inútil. Un joven oficial de apellido Jakov salió con los brazos en alto desde su vehículo y pidió que aceptaran su rendición en un inglés bastante bueno, Dickmans que ya estaba en el sector se reunió con el joven oficial y aceptó su rendición, eran poco más de 100 soldados. Dickmans estaba pensativo, los soviéticos se habían rendido con relativa facilidad y solo una parte de las fuerzas mecanizadas rusas habían entrado a la ciudad, las demás se habían esfumado. Algo estaba pasando.


Cuando las cosas se normalizaron el Teniente Coronel se acercó a uno de sus oficiales de infantería para darle una orden especial, este sorprendido lo reprendió a lo que Dickmans colérico le respondió. -Mire Teniente, yo sé lo que hago, puede guardarse todas sus recomendaciones para el estado mayor de la división.-

-Pero Teniente Coronel, como va dejar a las prisioneros en la calle, en cualquier momento los rusos nos atacaran.- Dijo un molesto Teniente dirigiendo su vista a una columna de cerca 150 prisioneros soviéticos.

-Lo sé, por algo mandó la primera compañía al noreste.-

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Luego de un furiosa discusión entre Dickmans y unos de sus oficiales, los belgas se estremecieron al ver unos SU-25 por el noreste, justo pasando por la posición en que se supondría que estaba la primera compañía. El humo negro y las llamas anunciaban lo peor. Minutos después cuatro AIFV-B todos chamuscados y llenos de agujeros llegaron hacia la calle ocupada por los belgas y los prisioneros. El teniente Kuypers –único oficial sobreviviente- salió de su vehículo con las piernas quemadas y solo alcanzó a decir unas palabras antes de ser vencido por las quemaduras.


-Teniente Coronel, vienen por el este...-

-¡¡¡Teniente!!!- Dijo Dickmans mientras bajaba de su vehículo para poder observar con sus propios ojos el nivel de destrucción que habían provocado los rusos. Cuando los poco sobrevivientes empezaron a morir, Dickmans apunto a los prisioneros y dijo en voz baja.

-Maldición, estos rusos cruzaron la línea, desde ahora no abra piedad contra los rojos.-


Dickmans reunió sus dos compañías sobrevivientes y les ordenó movilizarse al norte. Su nuevo objetivo era reunirse con los alemanes en el centro de Hildesheim. Mantener Itzum había sido un fracaso, tratarían de mantener sus líneas al norte y esperarían el apoyo aéreo británico y germano, además junto con el batallón panzer alemán esperaban poder organizar una lucha urbana hasta que llegaran los refuerzos al atardecer. Una a una las cadenas de los blindados iban dejando atrás Itzum con un nuevo destino, la moral había bajado, perder una compañía no era algo sencillo de asumir… y menos para un hombre como Dickmans.
Solo quedaron las unidades de mando, Dickmans no las dejaba retirarse indicando una “misión especial” que tenían que realizar por respeto al regimiento.


-Bueno soldados ustedes serán los encargados de enseñarles a los rusos algo que mi padre aprendió de ellos.-

-¿A qué se refiere?- Le preguntaron atónitos casi todos los soldados que estaban frente a él.

-Venganza.-


Por alguna razón ninguno de la compañía se preguntó que harían con los prisioneros, el único comentario fue de uno de los oficiales que sabía los planes de Dickmans, pero este solo les dijo que los trasladarían al oeste. Nadie quiso creer la versión oficial, quizás era demasiado dura. Pero la verdad fue que Dickmans momentos antes que los soviéticos llegaron a Itzum subió a su vehículos, tomo la ametralladora 0.50 mm y le disparó a cada uno de los jóvenes reclutas rusos, uno por uno fueron cayendo en una mar de cadáveres, algunos de sus soldados quedaron paralizados al ver tal acto de barbarie, pero varios se unieron a él y dirigieron el fuego contra los prisioneros. Incluso algunos rusos trataron de escapar pero eran acribillados por la espalda antes de que pudieran siquiera salir de la calle. La masacre de Itzum quedaría como uno de los momentos más infames en la campaña de la OTAN.

Para muchos la acción se justificaba en la dura realidad de la guerra, pero para los tribunales aliados no. Cuando cesó el fuego de las armas, se dio una sentencia inmediata a Dickmans. El ya General de Brigada Dickmans, termino con su vida la misma noche. No por temor a la condena, sino para mantenerse firme con sus ideales, su misión ya estaba terminada, no era necesario prolongar el sinsentido, su venganza ya estaba cumplida. La única carta que dejó fue dejar en claro que ni él ni su padre habían muerto en vano.

“Más vale morir por una idea equivocada que vivir una vida de hipocresía.”
General de Brigada Albert Dickmans, Tribunal de guerra para crímenes aliados, 30 de diciembre de 1989
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