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Siete días de creación
Según los cristianos, "En el comienzo, Dios creó el Cielo y la Tierra". En los siguientes seis días, Dios trabajo duro en su creación: estableciendo el día y la noche, los mares, la tierra y las plantas para el tercer día; las estrellas, el sol y la Luna, las criaturas del mar y los pájaros para el día quinto. En el sexto día, hizo los animales y el pináculo de su creación, los humanos. Se retiró el séptimo día a descansar, que es el motivo por el cual el domingo es sagrado para los cristianos.
Atum ha hablado
Los antiguos egipcios, cuya civilización se extendió por más de dos milenios, urdieron varios mitos intrincados. Creían que el universo comenzó cuando el dios Atum empezó a existir, simplemente invocando su propio nombre. Luego, Atum vomitó a su hermano y a su hermana, Shu y Tefnut, quienes a su vez dieron nacimiento al dios Geb (que simbolizaba La Tierra) y a la diosa Nub (el cielo). Todo el pueblo egipcio descendía de los hijos de Nut y Geb. Todo el acto de la creación fue contemplado por el Ojo que todo lo ve y no interfiere.
Tiempo de sueños aborigen
En la cultura aborigen australiana es muy importante el "Tiempo del Sueño": una era en la que sus antecesores hacían viajes, creando "sueños" que se convertían en gente, sitios sagrados y tradicionales. Los antecesores eran frecuentemente lagartos; calentados por el sol, se volvían humanos. El dios de los aborígenes Dieri hizo al primer hombre con la forma de un lagarto, pero descubrió que sólo podría caminar cuando se le cortara la cola. Los antecesores del Tiempo del Sueño son celebrados en dramáticas pinturas rupestres.
Prajapati y el huevo de oro
Muchos de los mitos de la creación de la cultura hindú muestran a dioses que llegan a existir simplemente al pronunciar sus nombres. Otros describen grandes océanos y algunos incluyen huevos cósmicos. Una leyenda semejante incluye a un océano que da nacimiento a un huevo de oro. Después de un año, Prajapati salió del huevo de oro. Permaneció en la cáscara por un año más antes de tratar de hablar. El primer sonido que emitió se convirtió en la Tierra, el segundo en el cielo y el tercero en las estaciones.
Quetzalcoatl y Tezcatlipoca
Los aztecas de México tuvieron muchas leyendas sobre la creación. Una incluye a los dioses Quetzalcoatl y Tezcatlipoca, que arrancaron a la diosa Coatlicue de los cielos y la dividieron en dos, creando el cielo y la Tierra. Su cuerpo se convirtió en montañas y valles; su cabello se transformó en plantas. Pero Coatlicue se sentía infeliz de ser tratada así y exigía frecuentes sacrificios de corazones humanos.
Huevo cósmico
El universo chino comenzó con un enorme huevo cósmico que contenía yin-yang. Esto comprendía todo y a su exacto opuesto: masculino-femenino, frío-caliente, oscuridad-luz. Dentro del yin-yang estaba el dios Phan-Ku: sus ojos se convirtieron en el Sol y la Luna; su aliento en el viento; sus cabellos en árboles y plantas; su carne en la Tierra; sus sudor en lluvia y eventualmente los gusanos que dejó su cuerpo en descomposición se transformaron en gente.
El origen del mal según la mitologia griega
En Trabajos y días, Hesíodo indica que los hombres habían vivido hasta entonces libres de fatigas y enfermedades, pero Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males (la expresión «caja de Pandora» en lugar de jarra o ánfora es una deformación renacentista) liberando todas las desgracias humanas. El ánfora se cerró justo antes de que la esperanza fuera liberada (Trabajos y días 90-105).
En esta última versión es cuando se menciona por primera vez el nombre de "Pandora", y su vínculo con Epimeteo: Prometeo le había advertido no aceptar ningún regalo de Zeus, de lo contrario les sobrevendría una gran desgracia a los mortales, pero no escuchó a su hermano y la aceptó, dándose cuenta muy tarde de la astucia del padre de los dioses (Trabajos y días 83-89).
Otras versiones del mito relatan que en realidad la jarra contenía bienes y no males. La apertura de la jarra ocasionó que los bienes volaran regresando a las mansiones de los dioses, sustrayéndose de la vida de los hombres, que en adelante solo viven afligidos por males. Lo único que pudieron conservar de aquellos bienes es la esperanza.
Bibliografía
Big Bang - Heather Couper y Nigel Henbest Ilustrado por Luciano Corbella
Siete días de creación
Según los cristianos, "En el comienzo, Dios creó el Cielo y la Tierra". En los siguientes seis días, Dios trabajo duro en su creación: estableciendo el día y la noche, los mares, la tierra y las plantas para el tercer día; las estrellas, el sol y la Luna, las criaturas del mar y los pájaros para el día quinto. En el sexto día, hizo los animales y el pináculo de su creación, los humanos. Se retiró el séptimo día a descansar, que es el motivo por el cual el domingo es sagrado para los cristianos.
Atum ha hablado
Los antiguos egipcios, cuya civilización se extendió por más de dos milenios, urdieron varios mitos intrincados. Creían que el universo comenzó cuando el dios Atum empezó a existir, simplemente invocando su propio nombre. Luego, Atum vomitó a su hermano y a su hermana, Shu y Tefnut, quienes a su vez dieron nacimiento al dios Geb (que simbolizaba La Tierra) y a la diosa Nub (el cielo). Todo el pueblo egipcio descendía de los hijos de Nut y Geb. Todo el acto de la creación fue contemplado por el Ojo que todo lo ve y no interfiere.
Tiempo de sueños aborigen
En la cultura aborigen australiana es muy importante el "Tiempo del Sueño": una era en la que sus antecesores hacían viajes, creando "sueños" que se convertían en gente, sitios sagrados y tradicionales. Los antecesores eran frecuentemente lagartos; calentados por el sol, se volvían humanos. El dios de los aborígenes Dieri hizo al primer hombre con la forma de un lagarto, pero descubrió que sólo podría caminar cuando se le cortara la cola. Los antecesores del Tiempo del Sueño son celebrados en dramáticas pinturas rupestres.
Prajapati y el huevo de oro
Muchos de los mitos de la creación de la cultura hindú muestran a dioses que llegan a existir simplemente al pronunciar sus nombres. Otros describen grandes océanos y algunos incluyen huevos cósmicos. Una leyenda semejante incluye a un océano que da nacimiento a un huevo de oro. Después de un año, Prajapati salió del huevo de oro. Permaneció en la cáscara por un año más antes de tratar de hablar. El primer sonido que emitió se convirtió en la Tierra, el segundo en el cielo y el tercero en las estaciones.
Quetzalcoatl y Tezcatlipoca
Los aztecas de México tuvieron muchas leyendas sobre la creación. Una incluye a los dioses Quetzalcoatl y Tezcatlipoca, que arrancaron a la diosa Coatlicue de los cielos y la dividieron en dos, creando el cielo y la Tierra. Su cuerpo se convirtió en montañas y valles; su cabello se transformó en plantas. Pero Coatlicue se sentía infeliz de ser tratada así y exigía frecuentes sacrificios de corazones humanos.
Huevo cósmico
El universo chino comenzó con un enorme huevo cósmico que contenía yin-yang. Esto comprendía todo y a su exacto opuesto: masculino-femenino, frío-caliente, oscuridad-luz. Dentro del yin-yang estaba el dios Phan-Ku: sus ojos se convirtieron en el Sol y la Luna; su aliento en el viento; sus cabellos en árboles y plantas; su carne en la Tierra; sus sudor en lluvia y eventualmente los gusanos que dejó su cuerpo en descomposición se transformaron en gente.
El origen del mal según la mitologia griega
En Trabajos y días, Hesíodo indica que los hombres habían vivido hasta entonces libres de fatigas y enfermedades, pero Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males (la expresión «caja de Pandora» en lugar de jarra o ánfora es una deformación renacentista) liberando todas las desgracias humanas. El ánfora se cerró justo antes de que la esperanza fuera liberada (Trabajos y días 90-105).
En esta última versión es cuando se menciona por primera vez el nombre de "Pandora", y su vínculo con Epimeteo: Prometeo le había advertido no aceptar ningún regalo de Zeus, de lo contrario les sobrevendría una gran desgracia a los mortales, pero no escuchó a su hermano y la aceptó, dándose cuenta muy tarde de la astucia del padre de los dioses (Trabajos y días 83-89).
Otras versiones del mito relatan que en realidad la jarra contenía bienes y no males. La apertura de la jarra ocasionó que los bienes volaran regresando a las mansiones de los dioses, sustrayéndose de la vida de los hombres, que en adelante solo viven afligidos por males. Lo único que pudieron conservar de aquellos bienes es la esperanza.
Bibliografía
Big Bang - Heather Couper y Nigel Henbest Ilustrado por Luciano Corbella
Espero que les haya gustado, muchas gracias por su visita y si puedan dejar algunos puntos. ¡Un abrazo!