Vida de Nichiren Daishonin.


El propósito fundamental del budismo de Nichiren Daishonin es común a todas las personas, y radica en permitirle a cada una comprender la verdadera naturaleza de su vida, y brindarle al pueblo paz y felicidad.
Hasta la aparición de Nichiren, en el Japón del siglo XIII, la esencia del budismo expuesto por Shakyamuni, se encontraba difusa, a raíz de las muchas escuelas que se habían generado a través de los siglos. En el largo camino que el budismo había recorrido desde la India, Asia Central, la China, Corea y ej Japón había extraviado su propósito esencial, y su principal enseñanza, el Sutra del loto, no había sido entendida como la piedra angular expuesta por Shakyamuni. Por el contrario, muchas escuelas se habían erigido tomando enseñanzas provisionales como absolutas. Fue Nichiren Daishonin, quien dio el paso fundamental al dilucidar la enseñanza del budismo, y transformar la teoría en una práctica sencilla, que le permitiera a la gente revelar su máximo estado de vida en medio de la realidad cotidiana.
ABRIR EL CAMINO HACIA LA ILUMINACIÓN DE TODA LA HUMANIDAD.
Nichiren Daishonin nació en el seno de una modesta familia de pescadores, el 16 de febrero de 1222, en la aldea de Kominato, actual prefectura de Chiba, Japón.
De niño, el Daishonin vio a sus padres trabajar con mucho esfuerzo, junto con las demás personas de la comunidad. Al estar dedicada a la pesca, su familia constantemente se veía sometida a los peligros y riesgos que entrañaba dicha actividad, en esa época. Por tal motivo, es muy probable que desde muy temprana edad el Daishonin pudiera advertir que la felicidad de las personas se relacionaba directamente con la manera en que cada uno enfrentaba el tema de la muerte. Así, desde pequeño, comenzó a buscar cómo resolver el problema de la transitoriedad de la vida y de los sufrimientos, que asolaban al pueblo.
A los doce años, ingresó al templo Seicho-ji a estudiar bajo la tutela de Dozen-bo, sacerdote superior del templo. Pero, dado que en aquella época dichas instituciones funcionaban como centros educativos, es probable que el joven haya ingresado, no tanto por la instrucción religiosa, sino por la enseñanza general que allí se impartía; especialmente, para aprender a leer y a escribir.
El caos reinante de la época -las profundas convulsiones sociales, las epidemias y hambrunas y la creciente confusión filosófica-era percibido con claridad por el joven estudiante. Imbuido de ese entorno, y con el afán de contribuir, ya a esa edad había juramentado ser la persona más sabia del japón y dominar la esencia del budismo, para llegar a comprender la verdad fundamental de la vida; pues atesoraba el profundo deseo de guiar a sus padres a quienes tanto se habían esforzado en su crianza-, y a toda su comunidad. Finalmente, a los dieciséis años, el Daishonin se ordena como sacerdota y adopta el nombre de Zesho-bo Rencho.
Desde entonces, comienza una búsqueda de casi veinte años de estudio e introspección en los templos más importantes del Japón, de una entrega absoluta, con la decisión de abrir, seria y sinceramente, un camino hacia la iluminación de todas las personas.

Su gran anhelo era que todos pudiesen transformar de raíz su condición de vida para lograr la felicidad, transformando al mismo tiempo la realidad social. Este deseo había surgido en lo más profundo de su ser impulsado por el anhelo de saldar su deuda de gratitud con toda la humanidad.
Luego de una seria dedicación, el 28 de abril d e1253 declara públicamente por primera vez la enseñanza de Nam-myoho-renge-kyo en el templo Seicho-ji. Allí proclamó que ninguna de las enseñanzas anteriores al Sutra del loto revelaba la iluminación del Buda y que la ley mística (la esencia de dicho sutra, era la ley mediante la cual las personas podían manifestar su Budeidad.) Además, en esa ocasión, a los 32 años de edad, adopta el nombre de Nichiren (Loto del Sol)
De las cartas enviadas con posterioridad a sus discípulos, se deduce que, antes de anunciar públicamente sus conclusiones, se sumió en un profundo proceso reflexivo. La duda que lo afligía era si debía exponer o no esta enseñanza para todas las personas. El Daishonin sabía que él era el único que podría abrir el camino hacia la iluminación de toda la humanidad; sin embargo, también sabía que exponer esta enseñanza en medio de la profunda confusión que existía, provocaría una tremenda batalla contra las funciones demoníacas; es decir, contra la raíz del mal oculto en lo profundo de la vida humana. Años después describiría sus sentimientos en aquel momento crucial: "Si digo una sola palabra al respecto, con toda seguridad seré censurado por mis padres, hermanos y maestros, y el gobernante del país tomará medidas contra mí."
Sin embargo, Nichiren era consciente de que, si callaba, estaría actuando con total falta de misericordia, solo preocupado por su bienestar personal. En ese sentido, sabía que las personas consagradas a la práctica del budismo jamás debían olvidar sus deudas de gratitud hacia sus padres, su maestro y su país. Es por eso que, poniéndose de pie con coraje y dispuesto a consagrar su vida a la propagación de la enseñanza correcta, ese 28 de abril entonó por primera vez, con voz clara y sonora, Nam myoho renge kyo.


PARA ASEGURAR LA PAZ EN LA TIERRA.
Nichiren plasmó de manera universal y accesible esa verdad última implícita en el Sutra del loto; de ese modo, allanó el camino para que todas las personas marchasen en pos de su propia iluminación. En tal sentido, cuando analizamos el Sutra del loto, no estamos estudiando sólo las enseñanzas del buda Shakyamuni. Estamos emprendiendo la tarea, mucho más comprometida, de explorar las enseñanzas del Daishonin con la mira puesta en el futuro distante, La ley de Nam-myoho-renge-kyo, la esencia del Sutra del loto, contiene los dos aspectos fundamentales del budismo: la verdad en sí misma, y la práctica que cultiva la sabiduría con la cual se aprende dicha verdad. Nichiren enseñó a sus discípulos a creer en la verdad de la ley mística y a recitar o entonar esa frase como práctica primordial. De tal modo, Nam myoho renge kyo representa el objeto de la práctica -que es el objeto de Shakyamuni y de todos los demás budas-, pero, al mismo tiempo, también es el medio para alcanzar dicha meta.,
Nichiren Daishonin dedicó su vida a enseñar al pueblo la verdad del budismo, comenzando por sus propios padres, por quienes sentía una profunda gratitud; y para ello, tuve que enfrentar embates de otras escuelas religiosas, que veían en él una amenaza a sus propios intereses. Durante ese período, emboscadas y numerosas intrigas destinadas a desacreditarlo. Luego de proclamar la enseñanza verdadera, el Daishonin se estableció en una sencilla morada en un lugar llamado Matsubagayatsu, área de Nagoe, en Kamakura (sede del gobierno de la época.)
Durante esa época, el país estuvo asolado, año tras año, por la hambruna y las epidemias. Se sucedieron terremotos, lluvias torrenciales e inundaciones que se cobraron incontables vidas. Un severo terremoto asoló el área en agosto de 1257, derrumbando muchas importantes estructuras y ocasionando muchos daños, la miseria y la desesperación de la gente se profundizaba. En 1259, las autoridades decidieron impulsar algunas reformas políticas superficiales, de las cuales, como era de esperarse, no surgió nada significativo. Al año siguiente, un gran incendio destruyó parte de Kamakura.
Como residente del lugar, el Daishonin estaba en contacto directo y cotidiano con el pueblo que sufría. Lo agobiaba la pena, al ver cómo las personas vagaban sin rumbo por las calles. Estaban hambrientas y cubiertas de heridas. Las personas se preguntaban: ¿Qué hicimos para generar tanto sufrimiento?.
El Daishonin sentía un profundo dolor por los sufrimientos que estaban enfrentando las personas; sin embargo, para él, lo más doloroso era que nadie les daba una genuina respuesta a sus padecimientos. Solo imperaban la confusión, la duda y la violencia en medio de las adversidades que enfrentaba el pueblo, frente a la mirada impávida de las autoridades políticas y religiosas.
Por tal motivo, nuevamente el Daishonin se dedicó a estudiar en forma exhaustiva las enseñanzas budistas, en busca de una respuesta. Fue por esta época que Nikko, posteriormente el sucesor inmediato del Daishonin, se convirtió en su discípulo.
A través de sus investigaciones, confirmó que la causa del sufrimiento de las personas era el apego a enseñanzas que nublaban sus mentes y las hacían víctimas de sus deseos, enseñanzas que no estaban basadas en el supremo valor de la vida humana y en el potencial ilimitado que existe en ella. En tal sentido, de cuerdo con el principio de la unidad de la vida y su entorno, la desarmonía en el corazón y en la mente de las personas conlleva, inevitablemente, al desorden social.
El resultado de sus estudios para esclarecer y fundamentar la comprensión a la que había llegado fue una tesis que presentó hacia mediados de 1260. El nombre de dicho tratado es "Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra" / (Rissho ankoku ron) y fue presentado al máximo líder político de la época, el regente retirado Hojo Tokiyori.
El Daishonin sabía la importante posición que ocupaba Tokiyori dentro del mundo político japonés de entonces, sin embargo, no le dirigió este tratado a él solo como gobernante, sino como ser humano, como líder que tenía inquietudes y pesares como persona, pero que también tenía en sus manos el destino de su nación.
Hacia el final del tratado, Nichiren Daishonin expresa su conclusión, exhortando a "abrazar el único vehículo verdadero, la única buena doctrina (del Sutra del loto).
DESCARTAR LO TRANSITORIO Y REVELAR LO VERDADERO.
Los líderes del sogunato, sin embargo, ignoraron su serio llamado. Peor aún, prominentes adherentes a la escuela Tierra Pura, con el silencioso apoyo de funcionarios clave del gobierno, conspiraron para atacar a Nichiren Daishonin. En 1260, en la noche del 27 de agosto, un grupo de creyentes de la escuela Tierra Pura atacó la morada del Daishonin en Matsubagayatsu, intentando matarlo.
Los responsables del asalto estaban respaldados por Hojo Shigetoki, el padre de Hojo Nagatoki, el entonces regente del gobierno de Kamakura. El incidente se hizo conocido como la persecución de Matsubagayatsu. Afortunadamente, el Daishonin escapó estrechamente del asalto y, por un tiempo, abandonó Kamakura. Al año siguiente, el 12 de mayo de 1261, cuando el Daishonin retornó el gobierno lo puse bajo arresto y, sin una investigación seria, lo condenan al exilio en la península de Izu, junto a la costa del Pacífico. Durante el destierro un pescador llamado Funamori Yasaburo y su esposa lo apoyaron y protegieron. En febrero de 1263, a instrucción de Hojo Tokiyori, el Daishonin fue perdonado, terminando lo que se llegó a conocer como el exilio a Izu, y retornando luego a Kamakura.
Al año siguiente, partió a su provincia natal, Awa, para visitar a su madre que estaba enferma.
El 11 de noviembre de 1264, Nichiren Daishonin y varios de sus seguidores se encontraban camino a la casa del creyente laico Kudo Yoshitaka, en Amatsu, cuando en un lugar llamado Komatsubara, fueron atacados por un gran grupo de guerreros conducidos por un administrador del área, Tojo Kagenobu. Yoshotaka había recibido la noticia del ataque y se dirigió con un grupo de guerreros a ayudar al Daishonin, fue muerto en el enfrentamiento, junto con otros de los discípulos del Daishonin, un sacerdote llamado Kyonin-bo. El Daishonin recibió un corte de espada en la frente y se quebró la mano izquierda. Este incidente fue conocido como la persecución de Komatsubara.
En enero de 1268, llegó a Kamakura una misiva oficial del Imperio Mongol. Si el Japón no obedecía las demandas del Imperio y reconocía su fidelidad a él, decía la misiva, la obediencia sería forzada por medios militares. Con esto, el Daishonin percibió que su predicción de una invasión extranjera hecha en su tratado "Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra", estaba por cumplirse.
El 10 de septiembre de 1271, Nichiren Daishonin fue convocado por el gobierno e interrogado por Hei no Saemon, jefe interino de la Oficina de Asuntos Militares y Policiales (el jefe era el regente mismo). El Daishonin amonestó a Hei no Saemon, explicando, desde el punto de vista de las enseñanzas budistas, la correcta actitud y postura que el líder de una nación debía adoptar para asegurar la paz de su nación. Dos días después, en la noche del 12 de septiembre, Hei no Saemon tomó por asalto la morada del Daishonin con un grupo de soldados armados. Lo arrestaron y lo trataron como un traidor. El Daishonin, identificándose como el pilar espiritual de toda la nación, amonestó valientemente a Hei no Saemon, diciéndole que persiguiéndolo a él, los gobernantes estaban derribando ese pilar y conduciendo a la nación a la ruina. Como resultado, el Daishonin declaró que las dos calamidades descritas en los sutras que todavía no habían sucedido -la lucha interna y la invasión desde el exterior- ocurrirían indefectiblemente.
Sin inquisitoria ni investigación previas, Nichiren Daishonin fue transladado después de la medianoche, en medio de una procesión de soldados, a una playa de las afueras de Kamakura llamada Tatsunokuchi, y que se empleaba normalmente como sitio para llevar a cabo ejecuciones.
Hei no Saemon había conspirado con otros en secreto para decapital al Daishonin. Pero justo cuando ellos estaban por cumplir la orden de decapitarlo, un brillante objeto apareció en el cielo sobre Enoshima, una pequeña isla cerca de la costa. En las palabras del propio Daishonin, "un astro brillante, luminoso como la luna, apareció desde la región de Enoshima y atravesó el firmamento de sudeste a noroeste". Los soldados aterrorizados por esta visualización, abandonaron sus planes de ejecución. Este incidente es conocido como la persecusión de Tatsunokuchi.
A través de la persecución de Tatsunokuchi, el Daishonin descartó su identidad provisional como Bodhisattva, Prácticas Superiores y reveló su verdadera identidad como el Buda del Último Día de la Ley. Esto fue conocido como el acto de "descartar lo transitorio y revelar lo verdadero."

CON EL DESEO DE SALVAR A TODOS LOS SERES HUMANOS DEL SUFRIMIENTO.
Después de fracasar en el intento de ejecución en Tatsunokuchi, el gobierno no podía decidir qué hacer con Nichiren Daishonin. Hasta que, finalmente, se le impuso una sentencia de exilio en la isla de Sado. Ya en Sado, fue confinado a una pequeña cabaña en ruinas en un cementerio llamado Tsukahara. En aquella remota isla el invierno era extremadamente crudo, y sumado a que el Daishonin carecía de alimentos y vestimenta adecuada, debió soportar ataques de creyentes de la escuela Tierra Pura que residían en la región.
Durante su exilio, Nichiren escribió muchos escritos importantes, entre los cuales se destacan "La apertura de los ojos" es conocido como el escrito en el cual Nichiren revela su condición de Buda, corporificando las tres virtudes de soberano, maestro y padre (las tres virtudes que manifiestan los budas.)
El objeto de devoción para observar la vida, escrito en abril de 1273, esclarece el objeto de devoción que corporifica la Ley de Nam-myoho-renge-kyo, y el cual posibilita a todas las personas del Último Día de la Ley, alcanzar la Budeidad.

El supremo sentido de la existencia en la época actual.
El mismo día en que falleció, había transferido sus enseñanzas a Nikko Shonin, quien era el único que había sucedido el riguroso espíritu y sus acciones sin escatimar la vida por la paz mundial (kosen-rufu.) Asimismo, consciente de ser el sucesor del kosen-rufu, mantuvo el riguroso espíritu para luchar enfrentando los actos contra la Ley e impuso la amonestación al soberano y, al mismo tiempo, considerando los escritos de Nichiren (Gosho) como las escrituras sagradas del Último Día de la Ley, promovió su estudio y forjó muchos excelentes discípulos que se esforzaron en los dos caminos de la práctica y el estudio.
Dentro de la corriente de pensamiento y de la historia del budismo, podríamos decir que Nichiren Daishonin fue el buda que despertó respecto de la verdad esencial de la vida, a la que definió como Nam-Myoho-Renge-Kyo. Si bien, la corriente del budismo se había iniciado ya muchos siglos atrás..a partir de Nichiren la iluminación es realmente universal, dado que toda la humanidad puede acceder a ella si realiza la práctica budista de manera correcta.
Las enseñanzas de Nichiren contienen la esencia de todas las doctrinas budistas. Por una parte, el significado del budismo yace en haber descubierto la naturaleza de Buda inherente a todos los seres humanos; y por otra, reside en haber establecido un método práctico para que las personas extraigan dicho potencial y encuentren, en su vida cotidiana, el supremo sentido de la existencia de la época actual.
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