]La generación de energía eléctrica gratis es un asunto resuelto hace marras pero su implementación no ha sido posible por el maridaje entre los gobernantes y las grandes empresas que se lucran de la generación de electricidad. Se ha oído que muchos inventores han sido asesinados porque mostraron como resolver un problema práctico. Se sabe del asesinato de un hombre que invento un carro de agua de mar.
Un taringuero tiene dos propuestas más que interesantes pero nadie se ha fijado en ellas. Una de cómo construir ríos y la otra la de poner a producir a las cordilleras electricidad mediante los túneles eólicos.
Pareciera que las inteligencias de los gobernantes se rigieran por una ley de Newton, es decir, la suma da cero.
A continuación va mi propuesta:
En las ciudades grandes como Pekín, Moscú, Paris, Roma, Madrid, Chicago, Bogotá, Caracas, Buenos Aires, Lima, Ciudad de México y otra tienen calles y avenidas donde el flujo es continuo. Como los carros son metálicos basta colocar debajo de la vía una bobina y por debajo de ella un gran imán de neodimio el cual se levanta atraído al paso del vehículo y cuando ingresa a la bobina genera la parte positiva de la corriente alterna. Cuando el carro se aleja unos metros el imán cae por la gravedad a su estado inicial pasando por la bobina y generando la fase negativa de la corriente alterna. El flujo constante de vehículos repiten el ciclo de generación y si se colocan miles de bobinas hay una generación superior a varios megavatios. El cálculo de las bobinas está al alcance de cualquier ingeniero y el montaje lo puede hacer un plomero. La conexión entre las bobinas, la conducción y la estabilización de la corriente son un asunto rutinario para un ingeniero. La cantidad de energía generada en cada bobina está dada por el número de espiras, la potencia del imán de neodimio y por la frecuencia del paso vehicular.
Un taringuero tiene dos propuestas más que interesantes pero nadie se ha fijado en ellas. Una de cómo construir ríos y la otra la de poner a producir a las cordilleras electricidad mediante los túneles eólicos.
Pareciera que las inteligencias de los gobernantes se rigieran por una ley de Newton, es decir, la suma da cero.
A continuación va mi propuesta:
En las ciudades grandes como Pekín, Moscú, Paris, Roma, Madrid, Chicago, Bogotá, Caracas, Buenos Aires, Lima, Ciudad de México y otra tienen calles y avenidas donde el flujo es continuo. Como los carros son metálicos basta colocar debajo de la vía una bobina y por debajo de ella un gran imán de neodimio el cual se levanta atraído al paso del vehículo y cuando ingresa a la bobina genera la parte positiva de la corriente alterna. Cuando el carro se aleja unos metros el imán cae por la gravedad a su estado inicial pasando por la bobina y generando la fase negativa de la corriente alterna. El flujo constante de vehículos repiten el ciclo de generación y si se colocan miles de bobinas hay una generación superior a varios megavatios. El cálculo de las bobinas está al alcance de cualquier ingeniero y el montaje lo puede hacer un plomero. La conexión entre las bobinas, la conducción y la estabilización de la corriente son un asunto rutinario para un ingeniero. La cantidad de energía generada en cada bobina está dada por el número de espiras, la potencia del imán de neodimio y por la frecuencia del paso vehicular.