Bueno acá les traigo un post un poco interesante que da las respuestas de nuestras preguntas: ¿Por qué esto? ¿Por qué aquello?
Puede ser un poco pesado ya a la cantidad de imágenes y información!
¿Por que algunos pueden dormir con cualquier ruido de fondo y otros no?
Están dos personas dormidas en la noche cuando de repente un ruido procedente de la calle despierta a una de ellas, mientras que la otra sigue plácidamente dormida, ¿con quién de las dos te identificas? ¿Con la que se despierta con el más mínimo ruido o con la segunda que puede dormir con ruidos exteriores?
Una investigación acaba de dar con la clave de este fenómeno, que puede ser útil para desarrollar dispositivos y fármacos que ayuden a conciliar el sueño a las personas incapaces de pegar ojo.
La respuesta hay que buscarla en los llamados ejes o husos del sueño (en inglés denominado ‘spindles’), un tipo de onda cerebral que se produce en la fase 2 (la que sirve de transición entre el sueño ligero y el más profundo). Según el estudio los individuos que generan más husos del sueño son capaces de tolerar mejor el ruido y se ven menos afectados por estas alteraciones mientras duermen.
Su experimento lo llevaron a cabo con 12 individuos sanos con una media de 26 años. Durante tres noches seguidas evaluaron sus ondas cerebrales mientras dormían. La primera noche lo hicieron en un silencio total, mientras que en las otras dos los investigadores les ‘molestaron’ con distintos tipos de ruidos: desde el sonido de un teléfono, el alboroto de varias personas hablando o el tráfico de una carretera.
Los participantes que más husos del sueño mostraron en la noche tranquila, eran los mismos que siguieron durmiendo plácidamente a pesar de los ruidos en las noches posteriores.
Como explican los investigadores, la mayor parte de la información sensorial que recibe nuestro cerebro (incluidos los sonidos) pasa por una estructura denominada tálamo en su camino hacia la corteza cerebral, donde realmente es percibida. La comunicación entre ambas estructuras continúa mientras dormimos, y puede evaluarse desde el exterior mediante la electroencefalografía que mide los ritmos de las ondas electromagnéticas.
Durante las fases 2 y 3 de sueño, el ritmo pausado y lento del sueño se ve interrumpido cíclicamente por un grupo de ondas más aceleradas, denominadas husos. El trabajo dirigido por Jeffrey Ellenbogen trataba de demostrar, como se sospechaba hasta ahora, que estas ondas tienen como función frenar el paso de cierta información sensorial hasta la corteza; actuando a modo de filtro.
Más husos supone un sueño más estable“, explica el autor principal. Y según confirmó su experimento, el patrón de sueño de cada individuo es muy estable a lo largo de las noches, por lo que no es extraño que algunas personas puedan dormir plácidamente cada noche independientemente de las alteraciones externas. A partir de ahora, reconoce, tendrán que buscar la manera de generar más husos (bien mediante técnicas o fármacos) para lograr generar más husos de sueño en las personas con un sueño más ligero.
¿Por qué huyen los ratones de los gatos?
Quizá muchos de nosotros nos imaginamos que los ratones les tienen miedo y huyen por sus afiladas garras o por su conocida agilidad, pero nada de eso… más bien le tienen miedo a su saliva.
¿A su saliva?…, quizá te preguntes, así es. Un nuevo estudio revela que los gatos, las ratas y otros depredadores producen una sustancia química en la saliva con la cual aterrorizan a los ratones.
Los investigadores estadounidenses descubrieron que cuando los ratones detectan este compuesto -que también se encuentra en la orina de las ratas reaccionan con miedo. De hecho, este compuesto se llama proteína urinaria mayor o Mup (en sus siglas en inglés) actúa en las células de un órgano sensorial especial en los ratones, llamado órgano de Jacobson o vomeronasal.
Tal como explican los científicos en la revista Cell, las Mup provocan una reacción de terror en el ratón. El órgano vomeronasal contiene neuronas que detectan las señales químicas y está conectado a zonas del cerebro involucradas con la memoria, las emociones y la liberación de hormonas. Ya se sabe que en muchos mamíferos el órgano puede detectar feromonas, los mensajeros químicos que comunican información entre individuos de la misma especie. Estas feromonas pueden tener un efecto directo en la conducta de los animales.
Pero en el nuevo estudio los científicos descubrieron que en los ratones las neuronas del órgano vomeronasal también se ven estimuladas con las señales químicas que emiten sus depredadores.
En los ratones estas proteínas provocan que el animal exhiba señales de miedo como quedarse “congelado” o mantenerse agachado junto al suelo mientras cuidadosamente olfatea e investiga los alrededores.
¿Por qué no es recomendable usar las cucharas caseras para el jarabe?
El sitio elmundo.es bajo el título ‘No utilice las cucharas caseras para el jarabe‘ nos detalla varias razones por las cuales no deberíamos hacerlo.
En primer lugar nos explica que la administración de jarabes a los más pequeños con este utensilio casero se ha detectado como una de las principales causas de dosificación errónea y de envenenamiento en los menores.
Ahora bien, ¿por qué mucha gente hace esto? Un buen número las utiliza creyendo de que así no cometerán errores en la dosis o en caso de que sí los hubiera éstos no afectarán por tratarse de diminitos. Sin embargo, si emplean una cucharita de café o la cantidad de medicamento parece escasa a la vista, muchos pacientes y papás suelen compensar esta deficiencia aparente utilizando una nueva dosis.
Juan Casado, jefe de Servicio del Hospital Infantil del Niño Jesús y profesor de pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid, reconoce que “los medicamentos en los niños se dosifican por el peso, casi todos, algunos por la superficie corporal, que es en función del peso y la talla. La dosis por tanto es fija para el peso y no puede administrarse una cantidad aproximada, sino la que corresponda. Por ello debe medirse con un medidor, una jeringuilla o con el dosificador, y nunca aproximada. La cuchara de alimentación puede emplearse sólo como vehículo no como dosificador”, concluye.
De hecho en cuanto a esto se realizó un estudio en el que participaron varios universitarios. Consistía en que agregaran una cantidad exacta de jarabe en dos cucharas diferentes, una mediana y la otra pequeña. ¿Que paso? Los participantes depositaron una dosis un 8% menor cuando emplearon la cuchara mediana y hasta un 11% mayor cuando depositaron el líquido en la más grande. Y eso que habían sido entrenados para no cometer ese error. Lo que muestra lo peligroso de no asegurarse o medir la cantidad de líquido.
Los investigadores concluyen que si “la eficacia de un fármaco está asociada a su correcta dosificación es muy importante concienciar a los enfermos o a los familiares de los mismos de la necesidad de que no recurran a las cucharas caseras para consumirlos y en cambio empleen los dosificadores que adjuntan los medicamentos”.
Por qué las monas de Berbería beben su propia leche?
Ver a una mona beber su propia leche es muy raro, por eso siempre llama la atención. Pero lo más raro no es el acto, sino el por qué. Pues bien, según algunas observaciones las monas lo hicieron con más frecuencia tras perder a su cría. Así, los científicos especulan que el dolor exageraría esta acción para aliviar el estrés de la pérdida o incrementar su sistema inmunológico.
Sin embargo esto se deduce a partir de lo que se ha visto, y se ha llegado a pensar que este comportamiento puede ser aprendido, pues sólo se vió en uno de los dos grupos de monos que observaron el doctor Bonaventura Majolo y su estudiante de doctorado, Richard McFarlan, en las montañas del Atlas de Marruecos.
El doctor Majolo señala que éste es el primer estudio que vincula la auto-succión con la muerte de la cría, y que hasta ahora los científicos sólo lo habían observado en los chimpancés y en las cabras ferales. Informó que mientras observaban a las monas amamantando para otros proyectos, vieron que al darles un pezón a su cría, la madre succionaba el otro por unos segundos, antes de cambiarselo. Con eso majolo pensó en que era una forma de estimular el fluido de la leche. Sin embargo, las monas perdieron a sus crías, y la auto-succión la hacían con más frencuencia y más tiempo, de hasta dos minutos.
Los detalles del hallazgo se publicaron en el American Journal of Physical Anthropology, donde apuntan que sólo pueden especular sobre la causa, sugiriendo algunas: ser una manera de recuperar la energía que había invertido en la crianza y en producir la leche; ayudar a aliviar los senos congestionados (a mi parecer es más razonable ésta opción), o a fortalecer su sistema inmunológico. O, la explicación “más interesante”, según Malojo, para hacer más llevaderas las consecuencias emocionales de la pérdida de un bebé.
Majolo apoya su preferencia por esta explicación recurriendo a la función que cumple la lactancia en los seres humanos y otras especies, “reduciendo el estrés a través de la liberación de prolactina. Por tanto, es posible que la auto-succión sirva para reducir el estrés generado por la pérdida del bebé”
¿Por qué tenemos lunares?
Un lunar es una pequeña zona de nuestra piel que está ligeramente oscurecida, normalmente, de forma circular. Esto es el resultado de una agrupación de células pigmentadas llamadas nevus o melanocitos. Aunque pueden ser de diversos tamaños e incluso colores, los lunares se caracterizan por ser de nacimiento o ir apareciendo con el paso del tiempo.
Aquellos que se van adquiriendo con la edad, suelen aparecer sobre todo en la pubertad, como parte del desarrollo del adolescente, pero también, pueden ser consecuencia de algunos factores externos como “la exposición al sol o la toma de determinados fármacos.
Ahora bien… ¿Como se forman?
Durante el desarrollo embrionario se distribuyen por la piel las células que después del parto producirán melanina en mayor o menor cantidad, dependiendo de factores hereditarios, ambientales y hormonales. Tales células, por lo general uniformemente repartidas, pueden acumularse en cúmulos. Es en la infancia donde se activan para producir la melanina, y en este punto aparecen los lunares.
Aunque la mayoría de los lunares son benignos, es mejor estar alerta por si se presenta uno canceroso. Entre otras señales deben tenerse en cuenta estas y llevar a la revisión médica si se presenta una mitad de distinto tamaño que la otra, su borde es irregular, ha cambiado de color o de tamaño, mide más de seis milímetros de diámetro (el tamaño de la goma de borrar del extremo de un lápiz), sangra o produce comezón.
Tal como dijo cierta doctora: “Los
que requieren una mayor vigilancia son los que se poseen desde el nacimiento, y los que aparecen en las palmas de las manos o en las plantas de los pies”.
¿Por qué la sangre es de ese color?
Hubo un tiempo en que se creía que la sangre de la realeza era de color azul, pero al cortarse por accidente se dieron cuenta que no era así, que su sangre era como la de todos los demás: roja. Pero ¿por qué es de ese color y no de otro?
En pocas es por que la célula que más abunda en la sangre es la que la tiñe de ese color rojo, tan solo una gota de sangre contiene cientos de millones de esta célula que bajo microscopio parecen discos gruesos con el centro hundido por ambos lados. ¿De qué célula estamos hablando? Claro, del glóbulo rojo, de ahí su nombre.
Ahora bien, la función que realizan los glóbulos rojos es vital para la vida, si los glóbulos rojos de una persona dejaran de trabajar, la persona moriría en cuestión de minutos. De hecho una de las moléculas que más abundan en los glóbulos rojos es la hemoglobina que retira el dióxido de carbono de los tejidos y los lleva a los pulmones para que sea expulsado.
¿Por qué nuestras voces se escuchan diferentes en una grabación?
¿Verdad que cuando nos escuchamos en una grabación, de cualquier tipo, percibimos que nuestro voz no es la misma, es decir, que suena diferente a lo que a lo estamos acostumbrados?… pero, ¿por qué? Aqui la respuesta:
El sonido puede llegar hasta el oído interno por dos sendas diferentes, que pueden, a su vez, afectar lo que percibimos. Los sonidos que el aire transmite son conducidos a través del canal auditivo externo, el tímpano y el oído medio hasta la cóclea, una espiral llena de liquido que se encuentra en el oído interno. En cambio, el sonido transmitido por vía ósea radioalcanza la cóclea directamente, a través de los tejidos de la cabeza.
Al hablar, la energía sonora se difunde por el aire que nos rodea y llega hasta la cóclea a través del oído externo, por conducción aérea. Pero el sonido también viaja directamente desde las cuerdas vocales y otras estructuras hasta la cóclea, y las propiedades mecánicas de la cabeza refuerzan las vibraciones de baja frecuencia, de tonos más graves. La voz que oímos cuando hablamos es la combinación del sonido transmitido por ambas vías. Cuando escuchamos una grabación de nuestra propia voz, se elimina la senda de conducción ósea, que nosotros consideramos parte de nuestra voz “normal”, y solamente oímos la componente transmitida por el aire, aisladamente, que no nos es familiar. Podemos experimentar el efecto inverso taponándonos los oídos, con lo que solamente oiremos las vibraciones conducidas por los huesos.
Algunas personas sufren anomalías del oído interno, que intensifican tanto la sensibilidad al componente de transmisión interna, que el sonido de su propia respiración les resulta agobiante, y pueden llegar incluso a oír el movimiento de sus ojos en las órbitas.
¿Por que gritan tanto los monos?
Es el mono aullador negro el animal terrestre más ruidoso de América, tanto que su grito es un sonido gutural de baja frecuencia que viaja 5 km a través de la densa selva sudamericana.
El Alouatta es un género de primates platirrinos, que vive en la zona ecuatorial, desde el sur de México, hasta el norte de Argentina. Se les conoce comúnmente como monos aulladores, cotos, araguatos o carayás. Pero ¿por que grita tanto?
Esto lo hace para comprobar dónde anda la competencia y así proteger su territorio y comida, que consta de hojas y frutas. Así, cuando hay menos monos en un área, los aullidos remiten.
Su grito tan potente se debe a que el mono aullador, dispone de una cápsula huesuda que infla a modo de vesícula, situada bajo la lengua y de grandes bolsas larígeas. Esta característica le ha valido el nombre con el que más se le conoce popularmente.
La hembra es de menor tamaño que el macho, el que además tiene el hueso hiodes más desarrollado. En el caso del aullador negro, Alouatta caraya, el pelaje de la hembra es de color amarillo oliváceo, contrastando totalmente con el macho.
Puede ser un poco pesado ya a la cantidad de imágenes y información!
¿Por que algunos pueden dormir con cualquier ruido de fondo y otros no?
Están dos personas dormidas en la noche cuando de repente un ruido procedente de la calle despierta a una de ellas, mientras que la otra sigue plácidamente dormida, ¿con quién de las dos te identificas? ¿Con la que se despierta con el más mínimo ruido o con la segunda que puede dormir con ruidos exteriores?
Una investigación acaba de dar con la clave de este fenómeno, que puede ser útil para desarrollar dispositivos y fármacos que ayuden a conciliar el sueño a las personas incapaces de pegar ojo.
La respuesta hay que buscarla en los llamados ejes o husos del sueño (en inglés denominado ‘spindles’), un tipo de onda cerebral que se produce en la fase 2 (la que sirve de transición entre el sueño ligero y el más profundo). Según el estudio los individuos que generan más husos del sueño son capaces de tolerar mejor el ruido y se ven menos afectados por estas alteraciones mientras duermen.
Su experimento lo llevaron a cabo con 12 individuos sanos con una media de 26 años. Durante tres noches seguidas evaluaron sus ondas cerebrales mientras dormían. La primera noche lo hicieron en un silencio total, mientras que en las otras dos los investigadores les ‘molestaron’ con distintos tipos de ruidos: desde el sonido de un teléfono, el alboroto de varias personas hablando o el tráfico de una carretera.
Los participantes que más husos del sueño mostraron en la noche tranquila, eran los mismos que siguieron durmiendo plácidamente a pesar de los ruidos en las noches posteriores.
Como explican los investigadores, la mayor parte de la información sensorial que recibe nuestro cerebro (incluidos los sonidos) pasa por una estructura denominada tálamo en su camino hacia la corteza cerebral, donde realmente es percibida. La comunicación entre ambas estructuras continúa mientras dormimos, y puede evaluarse desde el exterior mediante la electroencefalografía que mide los ritmos de las ondas electromagnéticas.
Durante las fases 2 y 3 de sueño, el ritmo pausado y lento del sueño se ve interrumpido cíclicamente por un grupo de ondas más aceleradas, denominadas husos. El trabajo dirigido por Jeffrey Ellenbogen trataba de demostrar, como se sospechaba hasta ahora, que estas ondas tienen como función frenar el paso de cierta información sensorial hasta la corteza; actuando a modo de filtro.
Más husos supone un sueño más estable“, explica el autor principal. Y según confirmó su experimento, el patrón de sueño de cada individuo es muy estable a lo largo de las noches, por lo que no es extraño que algunas personas puedan dormir plácidamente cada noche independientemente de las alteraciones externas. A partir de ahora, reconoce, tendrán que buscar la manera de generar más husos (bien mediante técnicas o fármacos) para lograr generar más husos de sueño en las personas con un sueño más ligero.
¿Por qué huyen los ratones de los gatos?
Quizá muchos de nosotros nos imaginamos que los ratones les tienen miedo y huyen por sus afiladas garras o por su conocida agilidad, pero nada de eso… más bien le tienen miedo a su saliva.
¿A su saliva?…, quizá te preguntes, así es. Un nuevo estudio revela que los gatos, las ratas y otros depredadores producen una sustancia química en la saliva con la cual aterrorizan a los ratones.
Los investigadores estadounidenses descubrieron que cuando los ratones detectan este compuesto -que también se encuentra en la orina de las ratas reaccionan con miedo. De hecho, este compuesto se llama proteína urinaria mayor o Mup (en sus siglas en inglés) actúa en las células de un órgano sensorial especial en los ratones, llamado órgano de Jacobson o vomeronasal.
Tal como explican los científicos en la revista Cell, las Mup provocan una reacción de terror en el ratón. El órgano vomeronasal contiene neuronas que detectan las señales químicas y está conectado a zonas del cerebro involucradas con la memoria, las emociones y la liberación de hormonas. Ya se sabe que en muchos mamíferos el órgano puede detectar feromonas, los mensajeros químicos que comunican información entre individuos de la misma especie. Estas feromonas pueden tener un efecto directo en la conducta de los animales.
Pero en el nuevo estudio los científicos descubrieron que en los ratones las neuronas del órgano vomeronasal también se ven estimuladas con las señales químicas que emiten sus depredadores.
En los ratones estas proteínas provocan que el animal exhiba señales de miedo como quedarse “congelado” o mantenerse agachado junto al suelo mientras cuidadosamente olfatea e investiga los alrededores.
¿Por qué no es recomendable usar las cucharas caseras para el jarabe?
El sitio elmundo.es bajo el título ‘No utilice las cucharas caseras para el jarabe‘ nos detalla varias razones por las cuales no deberíamos hacerlo.
En primer lugar nos explica que la administración de jarabes a los más pequeños con este utensilio casero se ha detectado como una de las principales causas de dosificación errónea y de envenenamiento en los menores.
Ahora bien, ¿por qué mucha gente hace esto? Un buen número las utiliza creyendo de que así no cometerán errores en la dosis o en caso de que sí los hubiera éstos no afectarán por tratarse de diminitos. Sin embargo, si emplean una cucharita de café o la cantidad de medicamento parece escasa a la vista, muchos pacientes y papás suelen compensar esta deficiencia aparente utilizando una nueva dosis.
Juan Casado, jefe de Servicio del Hospital Infantil del Niño Jesús y profesor de pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid, reconoce que “los medicamentos en los niños se dosifican por el peso, casi todos, algunos por la superficie corporal, que es en función del peso y la talla. La dosis por tanto es fija para el peso y no puede administrarse una cantidad aproximada, sino la que corresponda. Por ello debe medirse con un medidor, una jeringuilla o con el dosificador, y nunca aproximada. La cuchara de alimentación puede emplearse sólo como vehículo no como dosificador”, concluye.
De hecho en cuanto a esto se realizó un estudio en el que participaron varios universitarios. Consistía en que agregaran una cantidad exacta de jarabe en dos cucharas diferentes, una mediana y la otra pequeña. ¿Que paso? Los participantes depositaron una dosis un 8% menor cuando emplearon la cuchara mediana y hasta un 11% mayor cuando depositaron el líquido en la más grande. Y eso que habían sido entrenados para no cometer ese error. Lo que muestra lo peligroso de no asegurarse o medir la cantidad de líquido.
Los investigadores concluyen que si “la eficacia de un fármaco está asociada a su correcta dosificación es muy importante concienciar a los enfermos o a los familiares de los mismos de la necesidad de que no recurran a las cucharas caseras para consumirlos y en cambio empleen los dosificadores que adjuntan los medicamentos”.
Por qué las monas de Berbería beben su propia leche?
Ver a una mona beber su propia leche es muy raro, por eso siempre llama la atención. Pero lo más raro no es el acto, sino el por qué. Pues bien, según algunas observaciones las monas lo hicieron con más frecuencia tras perder a su cría. Así, los científicos especulan que el dolor exageraría esta acción para aliviar el estrés de la pérdida o incrementar su sistema inmunológico.
Sin embargo esto se deduce a partir de lo que se ha visto, y se ha llegado a pensar que este comportamiento puede ser aprendido, pues sólo se vió en uno de los dos grupos de monos que observaron el doctor Bonaventura Majolo y su estudiante de doctorado, Richard McFarlan, en las montañas del Atlas de Marruecos.
El doctor Majolo señala que éste es el primer estudio que vincula la auto-succión con la muerte de la cría, y que hasta ahora los científicos sólo lo habían observado en los chimpancés y en las cabras ferales. Informó que mientras observaban a las monas amamantando para otros proyectos, vieron que al darles un pezón a su cría, la madre succionaba el otro por unos segundos, antes de cambiarselo. Con eso majolo pensó en que era una forma de estimular el fluido de la leche. Sin embargo, las monas perdieron a sus crías, y la auto-succión la hacían con más frencuencia y más tiempo, de hasta dos minutos.
Los detalles del hallazgo se publicaron en el American Journal of Physical Anthropology, donde apuntan que sólo pueden especular sobre la causa, sugiriendo algunas: ser una manera de recuperar la energía que había invertido en la crianza y en producir la leche; ayudar a aliviar los senos congestionados (a mi parecer es más razonable ésta opción), o a fortalecer su sistema inmunológico. O, la explicación “más interesante”, según Malojo, para hacer más llevaderas las consecuencias emocionales de la pérdida de un bebé.
Majolo apoya su preferencia por esta explicación recurriendo a la función que cumple la lactancia en los seres humanos y otras especies, “reduciendo el estrés a través de la liberación de prolactina. Por tanto, es posible que la auto-succión sirva para reducir el estrés generado por la pérdida del bebé”
¿Por qué tenemos lunares?
Un lunar es una pequeña zona de nuestra piel que está ligeramente oscurecida, normalmente, de forma circular. Esto es el resultado de una agrupación de células pigmentadas llamadas nevus o melanocitos. Aunque pueden ser de diversos tamaños e incluso colores, los lunares se caracterizan por ser de nacimiento o ir apareciendo con el paso del tiempo.
Aquellos que se van adquiriendo con la edad, suelen aparecer sobre todo en la pubertad, como parte del desarrollo del adolescente, pero también, pueden ser consecuencia de algunos factores externos como “la exposición al sol o la toma de determinados fármacos.
Ahora bien… ¿Como se forman?
Durante el desarrollo embrionario se distribuyen por la piel las células que después del parto producirán melanina en mayor o menor cantidad, dependiendo de factores hereditarios, ambientales y hormonales. Tales células, por lo general uniformemente repartidas, pueden acumularse en cúmulos. Es en la infancia donde se activan para producir la melanina, y en este punto aparecen los lunares.
Aunque la mayoría de los lunares son benignos, es mejor estar alerta por si se presenta uno canceroso. Entre otras señales deben tenerse en cuenta estas y llevar a la revisión médica si se presenta una mitad de distinto tamaño que la otra, su borde es irregular, ha cambiado de color o de tamaño, mide más de seis milímetros de diámetro (el tamaño de la goma de borrar del extremo de un lápiz), sangra o produce comezón.
Tal como dijo cierta doctora: “Los
que requieren una mayor vigilancia son los que se poseen desde el nacimiento, y los que aparecen en las palmas de las manos o en las plantas de los pies”.
¿Por qué la sangre es de ese color?
Hubo un tiempo en que se creía que la sangre de la realeza era de color azul, pero al cortarse por accidente se dieron cuenta que no era así, que su sangre era como la de todos los demás: roja. Pero ¿por qué es de ese color y no de otro?
En pocas es por que la célula que más abunda en la sangre es la que la tiñe de ese color rojo, tan solo una gota de sangre contiene cientos de millones de esta célula que bajo microscopio parecen discos gruesos con el centro hundido por ambos lados. ¿De qué célula estamos hablando? Claro, del glóbulo rojo, de ahí su nombre.
Ahora bien, la función que realizan los glóbulos rojos es vital para la vida, si los glóbulos rojos de una persona dejaran de trabajar, la persona moriría en cuestión de minutos. De hecho una de las moléculas que más abundan en los glóbulos rojos es la hemoglobina que retira el dióxido de carbono de los tejidos y los lleva a los pulmones para que sea expulsado.
¿Por qué nuestras voces se escuchan diferentes en una grabación?
¿Verdad que cuando nos escuchamos en una grabación, de cualquier tipo, percibimos que nuestro voz no es la misma, es decir, que suena diferente a lo que a lo estamos acostumbrados?… pero, ¿por qué? Aqui la respuesta:
El sonido puede llegar hasta el oído interno por dos sendas diferentes, que pueden, a su vez, afectar lo que percibimos. Los sonidos que el aire transmite son conducidos a través del canal auditivo externo, el tímpano y el oído medio hasta la cóclea, una espiral llena de liquido que se encuentra en el oído interno. En cambio, el sonido transmitido por vía ósea radioalcanza la cóclea directamente, a través de los tejidos de la cabeza.
Al hablar, la energía sonora se difunde por el aire que nos rodea y llega hasta la cóclea a través del oído externo, por conducción aérea. Pero el sonido también viaja directamente desde las cuerdas vocales y otras estructuras hasta la cóclea, y las propiedades mecánicas de la cabeza refuerzan las vibraciones de baja frecuencia, de tonos más graves. La voz que oímos cuando hablamos es la combinación del sonido transmitido por ambas vías. Cuando escuchamos una grabación de nuestra propia voz, se elimina la senda de conducción ósea, que nosotros consideramos parte de nuestra voz “normal”, y solamente oímos la componente transmitida por el aire, aisladamente, que no nos es familiar. Podemos experimentar el efecto inverso taponándonos los oídos, con lo que solamente oiremos las vibraciones conducidas por los huesos.
Algunas personas sufren anomalías del oído interno, que intensifican tanto la sensibilidad al componente de transmisión interna, que el sonido de su propia respiración les resulta agobiante, y pueden llegar incluso a oír el movimiento de sus ojos en las órbitas.
¿Por que gritan tanto los monos?
Es el mono aullador negro el animal terrestre más ruidoso de América, tanto que su grito es un sonido gutural de baja frecuencia que viaja 5 km a través de la densa selva sudamericana.
El Alouatta es un género de primates platirrinos, que vive en la zona ecuatorial, desde el sur de México, hasta el norte de Argentina. Se les conoce comúnmente como monos aulladores, cotos, araguatos o carayás. Pero ¿por que grita tanto?
Esto lo hace para comprobar dónde anda la competencia y así proteger su territorio y comida, que consta de hojas y frutas. Así, cuando hay menos monos en un área, los aullidos remiten.
Su grito tan potente se debe a que el mono aullador, dispone de una cápsula huesuda que infla a modo de vesícula, situada bajo la lengua y de grandes bolsas larígeas. Esta característica le ha valido el nombre con el que más se le conoce popularmente.
La hembra es de menor tamaño que el macho, el que además tiene el hueso hiodes más desarrollado. En el caso del aullador negro, Alouatta caraya, el pelaje de la hembra es de color amarillo oliváceo, contrastando totalmente con el macho.