Entre las redes sociales que actualmente dominan con un amplio margen de ventaja el mundo de la Internet, Facebook además de ser una de las preferidas se constituye también como una de las que mayor adicción genera.
Lo más seguro es que todos asumamos que de acuerdo a su trayectoria y a el avanzado sistema que utiliza para funcionar como supuestamente debería, es poco probable tan solo imaginar los “posibles errores de Facebook” pero la verdad es que estos existen y han perjudicado no solo a miles de usuarios regulares sino también la privacidad de la cuenta de su fundador Mark Zuckerberg.
Como ejemplo de esto podemos referirnos a el hecho de que Facebook conserva las fotos borradas. Así es amigos, sin importar que las suprimas o elimines de tus álbumes basta con tener a la mano la URL o el respectivo enlace para que sigan siendo visibles.
Esto obviamente genera el malestar de muchas personas registradas en la popular plataforma pues es signo de un servicio ineficiente que no cumple con lo pactado.
Según se ha dicho especialistas en el tema trabajan a toda marcha para solucionar este inconveniente y permitir que los usuarios puedan obtener resultados en plazo máximo de 45 días.
Eliminar imágenes de Facebook al parecer no es algo tan simple como tendría que ser, lo que nos lleva a pensar con detenimiento antes de subirlas y a replantear un poco el uso de web que por el momento no cuenta con todas las garantías para brindar privacidad.
Lo más seguro es que todos asumamos que de acuerdo a su trayectoria y a el avanzado sistema que utiliza para funcionar como supuestamente debería, es poco probable tan solo imaginar los “posibles errores de Facebook” pero la verdad es que estos existen y han perjudicado no solo a miles de usuarios regulares sino también la privacidad de la cuenta de su fundador Mark Zuckerberg.
Como ejemplo de esto podemos referirnos a el hecho de que Facebook conserva las fotos borradas. Así es amigos, sin importar que las suprimas o elimines de tus álbumes basta con tener a la mano la URL o el respectivo enlace para que sigan siendo visibles.
Esto obviamente genera el malestar de muchas personas registradas en la popular plataforma pues es signo de un servicio ineficiente que no cumple con lo pactado.
Según se ha dicho especialistas en el tema trabajan a toda marcha para solucionar este inconveniente y permitir que los usuarios puedan obtener resultados en plazo máximo de 45 días.
Eliminar imágenes de Facebook al parecer no es algo tan simple como tendría que ser, lo que nos lleva a pensar con detenimiento antes de subirlas y a replantear un poco el uso de web que por el momento no cuenta con todas las garantías para brindar privacidad.
Los 7 errores más estúpidos que puedes cometer en Facebook
1. Revelar tu fecha completa de nacimiento
Aunque no lo creas, la fecha de tu nacimiento no sólo es una referencia para quienes desean saludarte en tu cumpleaños. Según expertos financieros, revelar el año de tu nacimiento es un excelente punto de partida para los ladrones de identidad, quienes a partir de él pueden deducir desde tus preferencias hasta tus códigos de seguridad.
Pero no tiene por qué aguarse la fiesta: si quieres que tus amigos te saluden, sólo ingresa tu día y mes de nacimiento. Nunca el año.
2. Anunciar que te ausentarás de la ciudad
Nada mejor para un ladrón del mundo real (o un aprovechador) que saber cuándo no estarás en tu hogar. Después de todo, no colgarías en la puerta de tu casa un cartel informando que “me fui de viaje por 2 semanas”, ¿verdad?
Si quieres alardear un poco sobre lo increíble de tus vacaciones, hazlo cuando estés de regreso, con un mucho más conveniente “qué bueno es estar de vuelta en casa”.
3. Usar una contraseña obvia
El nombre de tus hijos o tus mascotas, tu fecha de nacimiento, la dirección de tu casa o tu equipo favorito de fútbol son algunas de las peores barreras que puedes poner entre un desconocido y los datos personales de tu perfil.
Lo mejor es usar una contraseña fuerte, que tenga 8 ó más caracteres, mezclando números y letras, en mayúsculas y minúsculas.
Un consejo para crear una contraseña que nadie más podrá adivinar: elige el verso de una canción y toma las primeras o últimas letras, convirtiéndolas en números cuando puedas.
4. Menospreciar las configuraciones de privacidad
No sirve de nada que se exija a la administración de Facebook que proporcionen más y mejores opciones de privacidad, si la mayoría de los usuarios simplemente jamás han ido a darles un vistazo.
Actualmente, esta red social permite que los usuarios puedan determinar con quién desean compartir no sólo sus publicaciones, sino también sus datos personales, fotos e incluso la posibilidad de comunicarse.
Definitivamente, ningún usuario debería usar Facebook si antes no ha visitado el menú Cuenta > Configuración de Privacidad.
5. No pensar antes de publicar
Casi tan peligroso como conducir cuando has bebido, es usar las redes sociales cuando estás enojado. De igual forma, si se tratan de temas muy personales o que involucran a otras personas, conviene al menos pensar 2 veces si valdrá la pena publicarlo… o cuáles podrían ser sus consecuencias.
De hecho, en 2009 un estudio de la consultora ProofPoint demostró que ya en ese entonces al menos un 8% de las empresas habían despedido a alguien por “hacer mal uso de las redes sociales”.
Tampoco han sido raros los casos en que una publicación imprudente le ha acarreado a alguien problemas judiciales, o incluso acabar en la cárcel.
El consejo: si estás molesto por algo, tómate un minuto y medita si conviene contarlo. Y si se trata del trabajo, piensa qué tipo de cosas podrían acarrearte problemas si las revelaras.
6. No usar la función de mensajes privados
Hay reflexiones, pensamientos o cosas que pueden compartirse con todos tus amigos de Facebook, incluyendo aquellos que apenas conoces. Sin embargo cuando se trata de situaciones más íntimas o de invitaciones, deberías preferir la opción de mensajería privada que posee el mismo portal.
No sería bueno que todo el mundo se entere a través de tu muro de dónde y hasta qué hora vas a celebrar la fiesta de cumpleaños de tu hija adolescente, ¿verdad?
7. Mencionar datos de tus hijos menores de 13 años
Y hablando de hijos, es increíble cuánta gente entrega información sensible sobre sus hijos pequeños, desde sus nombres hasta la escuela a la que asisten y lugares que frecuentan.
Facebook es un lugar que alberga a todo tipo de personas, y nunca podrás estar realmente seguro de que alguien con acceso a la información de tu familia no se servirá de ellos para tomar ventaja.
Tampoco se trata de caer en la paranoia, pero si damos a nuestros hijos instrucciones de ser reservados con la información que entregamos a extraños, lo primero es predicar con el ejemplo.
Aunque no lo creas, la fecha de tu nacimiento no sólo es una referencia para quienes desean saludarte en tu cumpleaños. Según expertos financieros, revelar el año de tu nacimiento es un excelente punto de partida para los ladrones de identidad, quienes a partir de él pueden deducir desde tus preferencias hasta tus códigos de seguridad.
Pero no tiene por qué aguarse la fiesta: si quieres que tus amigos te saluden, sólo ingresa tu día y mes de nacimiento. Nunca el año.
2. Anunciar que te ausentarás de la ciudad
Nada mejor para un ladrón del mundo real (o un aprovechador) que saber cuándo no estarás en tu hogar. Después de todo, no colgarías en la puerta de tu casa un cartel informando que “me fui de viaje por 2 semanas”, ¿verdad?
Si quieres alardear un poco sobre lo increíble de tus vacaciones, hazlo cuando estés de regreso, con un mucho más conveniente “qué bueno es estar de vuelta en casa”.
3. Usar una contraseña obvia
El nombre de tus hijos o tus mascotas, tu fecha de nacimiento, la dirección de tu casa o tu equipo favorito de fútbol son algunas de las peores barreras que puedes poner entre un desconocido y los datos personales de tu perfil.
Lo mejor es usar una contraseña fuerte, que tenga 8 ó más caracteres, mezclando números y letras, en mayúsculas y minúsculas.
Un consejo para crear una contraseña que nadie más podrá adivinar: elige el verso de una canción y toma las primeras o últimas letras, convirtiéndolas en números cuando puedas.
4. Menospreciar las configuraciones de privacidad
No sirve de nada que se exija a la administración de Facebook que proporcionen más y mejores opciones de privacidad, si la mayoría de los usuarios simplemente jamás han ido a darles un vistazo.
Actualmente, esta red social permite que los usuarios puedan determinar con quién desean compartir no sólo sus publicaciones, sino también sus datos personales, fotos e incluso la posibilidad de comunicarse.
Definitivamente, ningún usuario debería usar Facebook si antes no ha visitado el menú Cuenta > Configuración de Privacidad.
5. No pensar antes de publicar
Casi tan peligroso como conducir cuando has bebido, es usar las redes sociales cuando estás enojado. De igual forma, si se tratan de temas muy personales o que involucran a otras personas, conviene al menos pensar 2 veces si valdrá la pena publicarlo… o cuáles podrían ser sus consecuencias.
De hecho, en 2009 un estudio de la consultora ProofPoint demostró que ya en ese entonces al menos un 8% de las empresas habían despedido a alguien por “hacer mal uso de las redes sociales”.
Tampoco han sido raros los casos en que una publicación imprudente le ha acarreado a alguien problemas judiciales, o incluso acabar en la cárcel.
El consejo: si estás molesto por algo, tómate un minuto y medita si conviene contarlo. Y si se trata del trabajo, piensa qué tipo de cosas podrían acarrearte problemas si las revelaras.
6. No usar la función de mensajes privados
Hay reflexiones, pensamientos o cosas que pueden compartirse con todos tus amigos de Facebook, incluyendo aquellos que apenas conoces. Sin embargo cuando se trata de situaciones más íntimas o de invitaciones, deberías preferir la opción de mensajería privada que posee el mismo portal.
No sería bueno que todo el mundo se entere a través de tu muro de dónde y hasta qué hora vas a celebrar la fiesta de cumpleaños de tu hija adolescente, ¿verdad?
7. Mencionar datos de tus hijos menores de 13 años
Y hablando de hijos, es increíble cuánta gente entrega información sensible sobre sus hijos pequeños, desde sus nombres hasta la escuela a la que asisten y lugares que frecuentan.
Facebook es un lugar que alberga a todo tipo de personas, y nunca podrás estar realmente seguro de que alguien con acceso a la información de tu familia no se servirá de ellos para tomar ventaja.
Tampoco se trata de caer en la paranoia, pero si damos a nuestros hijos instrucciones de ser reservados con la información que entregamos a extraños, lo primero es predicar con el ejemplo.