La era de la tecnología nos exige tener toda nuestra información digitalizada para evitar pérdidas y en algunos casos incluso para evitar que nos nieguen la validez de un documento. Pero hay muchas cosas que aún existen solamente en el plano de lo impreso; es en estos casos en los que empezamos a sufrir por la digitalización de cientos de textos, documentos y datos que llevaría una eternidad transcribir. Hoy ya podemos digitalizar nuestros textos e imágenes de una manera sencilla.
Antes, cuando la tecnología apenas empezaba a bombardearnos, los scanners eran la mejor opción para digitalizar documentos, datos, fotos y todo tipo de papeles que cupieran entre el vidrio y el plástico de la máquina, sin embargo por la calidad de la imagen o el formato de la misma, los escaneos se quedaban así, como mera información visual a veces ilegible por ser ilegible en el original.
Por supuesto que esto causaba muchos dolores de cabeza, puesto que si la máquina no lograba escanear adecuadamente el documento, nos veíamos obligados a pasarlo a mano, lo cual implicaba tiempo, dinero y mucho esfuerzo, ¿se imagina pasando a mano los textos contenidos en las actas de las oficinas gubernamentales o los libros de una biblioteca? Hoy en día sabemos que al ir a internet podemos encontrar esta información, pero ¿cómo lo hicieron?
OCR es una tecnología que nos permite evitar estar con el texto de un lado y la computadora del otro, ya que por medio de un scan de alta tecnología, podemos sencillamente dejar que la computadora reconozca los caracteres no por caracteres como tal, sino por medio de puntos que se pueden asemejar a cierta letra, llegando incluso a ofrecernos la posibilidad de transcribir textos manuscritos.
Evidentemente la tecnología OCR aún no es perfecta y sí es necesario que los textos que buscamos escanear tengan ciertas características para que no se lleguen a confundir detalles como la t por un número 1, la o por la a y otros tipos de errores y similitudes que ciertos tipos de fuente o letras manuscritas pueden llegar a presentar.
Con esta nueva tecnología se nos pone al alcance de la mano la posibilidad de digitalizar cientos de miles de documentos en un parpadeo; es un programa que la mayor parte de las empresas que por practicidad y por modernidad han tenido que utilizar para migrar a la nueva era de la digitalización.
Antes, cuando la tecnología apenas empezaba a bombardearnos, los scanners eran la mejor opción para digitalizar documentos, datos, fotos y todo tipo de papeles que cupieran entre el vidrio y el plástico de la máquina, sin embargo por la calidad de la imagen o el formato de la misma, los escaneos se quedaban así, como mera información visual a veces ilegible por ser ilegible en el original.
Por supuesto que esto causaba muchos dolores de cabeza, puesto que si la máquina no lograba escanear adecuadamente el documento, nos veíamos obligados a pasarlo a mano, lo cual implicaba tiempo, dinero y mucho esfuerzo, ¿se imagina pasando a mano los textos contenidos en las actas de las oficinas gubernamentales o los libros de una biblioteca? Hoy en día sabemos que al ir a internet podemos encontrar esta información, pero ¿cómo lo hicieron?
OCR es una tecnología que nos permite evitar estar con el texto de un lado y la computadora del otro, ya que por medio de un scan de alta tecnología, podemos sencillamente dejar que la computadora reconozca los caracteres no por caracteres como tal, sino por medio de puntos que se pueden asemejar a cierta letra, llegando incluso a ofrecernos la posibilidad de transcribir textos manuscritos.
Evidentemente la tecnología OCR aún no es perfecta y sí es necesario que los textos que buscamos escanear tengan ciertas características para que no se lleguen a confundir detalles como la t por un número 1, la o por la a y otros tipos de errores y similitudes que ciertos tipos de fuente o letras manuscritas pueden llegar a presentar.
Con esta nueva tecnología se nos pone al alcance de la mano la posibilidad de digitalizar cientos de miles de documentos en un parpadeo; es un programa que la mayor parte de las empresas que por practicidad y por modernidad han tenido que utilizar para migrar a la nueva era de la digitalización.