¡Sabpe!
Resulta que ayer dejé en la puerta de mi casa, estacionado, como de costumbre, mi humilde y precario Peugeot 504, más feo que la mierda, sin temor a que pase nada.
Yo, como toda persona reticente y malacostumbrada a ser choreado, siempre que dejo el auto procedo a sacar toda la guita que haya, los papeles del mismo, y el frente desmontable del estereo.
Y estaba hecho pija, asique me fui a dormir... Cerré los seguros por las dudas, pero hasta me pareció innecesario, ya que vivo en un barrio donde no es tan habitual el choreo.
La cosa es que a mitad de la noche, mientras yo iba por el 5to sueño [en el que me volvía diamond en Taringa], y mi imaginación no creo que sea tan desacertada, cae uno de estos a la puerta de mi casa
Se ve que las cerraduras del 504 son una cagada, porque ahora con cualquier llave de candado, se puede abrir la puerta del conductor.
El flaco entró al auto, me revolvió todo, me tiró los papeles para cualquier lado, y se llevó lo único que había de valor:
Esto
¡¡¡SI!!! ¡¡SE LLEVÓ NADA MÁS EL CULO DEL ESTEREO!!
Únicamente para cagarme el día. El chorro tenia bronca, porque la gente por lo general a los frentes de los estereos, que son bastante grandes y molestos, los esconde en guanteras, baules [menos mal que no me abrieron el baul], o abajo de los asientos. Pero como yo lo tenía bien encanutado en la mesita de luz de mi pieza, el flaco se quedó con la vena, y tuvo tiempo para desatornillar el culo del estereo y llevárselo
Cuando me levanté a la mañana me encontré con esto
La puerta del conductor semiabierta, que estuvo toda la noche así, y los papeles que quedaban, todos revolcados a lo largo del interior del auto.
EL consuelo es que todavía tengo esto
Todo el mundo sabe que el culo del estereo solo no sirve para absolutamente nada sin su frente original, y que conseguir un frente para hacero funcionar es imposible, más siendo del inusual modelo del que era [Pioneer DEH P4000UB... Debe haber tres de esos en toda la ciudad]
Ese día a las 4 de la tarde más o menos, fuí a la concesionaria de Triunfo Seguros, para ver si al menos me cubrían la cerradura que me rompieron [no hay compañía que cubra robo del stereo] y se me cagaron de risa en la cara diciéndome que el auto era de un modelo muy viejo y que la cerradura no venia incluida en la cobertura.
Y esa es la historia de como me jodieron los días de escuchar música en el auto lincestro maquinola.
Moraleja: La próxima vez que tenga un estereo, cada vez que deje el auto en algun lado, lo voy a desenchufar y lo voy a llevar conmigo, onda balijita.