Cazadores de MiG – Primera Parte
Introducción:
Para la mayoría de los occidentales, la aparición del Mikoyan-Gurevich MiG-15 sobre los cielos de Corea represento una sorpresa muy desagradable, de hecho, este pequeño y ágil caza demostró ser más veloz y maniobrable que cualquier avión con el que contara el arsenal de los EEUU. Para peor, el potente armamento compuesto por dos cañones de 23mm y uno de 37mm bastaba para destruir cualquier cosa que se cruzara en su camino.
El primer estadounidense que derribó un MiG-15 fue el teniente Russell Brown, cuando a bordo de un Lockheed F-80C se lanzó en picado sobre el desprevenido piloto norcoreano y logró abatirlo con fuego de sus seis ametralladoras Browning de 12.7mm. Esto sucedió el 8 de noviembre de 1950, en las cercanías del Río Yalú; lo que nadie imaginó en ese momento es que “cazar un MiG” se iba a transformar en la preocupación de los pilotos norteamericanos por los siguientes 60 años, y de la industria aeronáutica, que debería proveer a sus fuerzas con cazas altamente versátiles.
El primer caza a reacción con alas en flecha soviético había volado por primera vez en julio de 1947, y como dijimos, hizo su aparición durante la Guerra de Corea, lo curioso es que por aquellos años la gran mayoría de los cazas que formaban las primeras líneas de combate, tanto de la USAF como de la US NAVY, eran diseños anticuados e interinos, equipados con alas rectas y armados en la mayoría de los casos con ametralladoras.
De esta manera, los norcoreanos disfrutaron en primera instancia de ciertas ventajas gracias a las cualidades de su principal caza, pero para que este comparativo se pueda interpretar mejor, conviene hacer un breve repaso sobre los cazas estadounidenses que participaron en este conflicto:
Los primeros cazas, el gran interinato:
Todos los países victoriosos de la Segunda Guerra Mundial que tenían una industria aeronáutica competente sabían que el futuro de la aviación recaería en los motores a reacción. Los primeros pasos fueron cautelosos y lentos, y EEUU no fue la excepción. Su primer caza a reacción sería el Lockheed F-80A Shooting Start, el cual fue construido en grandes cantidades. Impulsado por un reactor de flujo centrífugo General Electric J33-A-11 de 1750Kg de empuje y armado con seis ametralladoras Browning de 12,7mm, fue desplegado en cantidades importantes y se mantuvo operativo desde 1950 hasta el final de la guerra en 1953. El F-80A evolucionaría en el F-80C adquiriendo mayor potencia motriz y capacidad de ataque al suelo, pero quedaba en claro que su escasa maniobrabilidad y potencia de fuego no lo convertían en un digno rival para el MiG-15. Al menos unos quince F-80 cayeron ante los cañones de los MiG-15. Irónicamente, el primer derribo obtenido por un MiG-15 sobre los cielos de Corea fue un F-80A.
Línea de vuelo de F-80C Shooting Star pertenecientes al Octavo Grupo de Caza-Bombardeo. Sí bien sirvió durante todo el conflicto, sus posibilidades de enfrentarse con éxito a los MiG-15 eran casi nulas.
Otro F-80C del Octavo Grupo de Caza-Bombardeo, armado con dos bombas, seguro que fue lanzado contra su principal objetivo, los puentes sobre el Río Yalú.
El siguiente caza de esa primera generación resultaría ser el Grumman F9F-2 Panther, un ícono de la Guerra de Corea y uno de los cazas más versátiles con los que contó la US NAVY y el US MARINE CORPS. Equipado con un voluminoso Pratt & Withney J42-P-6 (un Rolls Royce Nene fabricado bajo licencia) de 2268Kg de empuje; se trataba de un robusto caza embarcado de alas rectas, su armamento comprendía cuatro cañones M2 de 20mm por lo que su potencia de fuego era equiparable a la del MiG-15, aunque en términos de velocidad y maniobrabilidad se encontraba por debajo de este. El Panther fue evolucionando en las versiones F-3 y F-5, adquiriendo mayor potencia motriz y mejores capacidades de ataque al suelo. Pese a ser un caza potente y robusto, tampoco resultaría idóneo para enfrentarse al MiG-15 y pasó gran parte de su carrera como un avión de ataque al suelo y apoyo cercano. Pese a ello, los Panther lograron derribar cinco MiG-15.
Un F9F Panther fotografiado luego de recibir las atenciones de un MiG-15, sus potentes cañones destrozaron el borde marginal del caza de la NAVY.
Imagen tomada por la fotoametralladora de un Panther, justo cuando éste se dispone a atacar a un MiG-15.
Una escuadrilla de F9F-2 Panther se dispone a despegar desde la cubierta del USS Philippine Sea en misión de ataque ya que todos los ejemplares visibles están armados con bombas.
Otro caza que formo esa primera generación fue el Republic F-84 Thunderjet, otro de los tantos diseños de alas rectas equipado con un voluminoso motor de flujo centrífugo surgido durante finales de los años 40. Como la gran mayoría de estos aviones, el F-84 también estaba equipado con un armamento de seis ametralladoras Browning M3 de 12,7mm. Aunque robusto, el F-84 no era rival para el ágil MiG-15 y pasó todo el conflicto dedicado a misiones de ataque al suelo. Sin embargo, en raras ocasiones los F-84 “se fueron a las manos” y lograron derribar ocho MiG-15. Sin embargo, los MiG derribarían sesenta y cuatro F-84.
Un F-84 recibiendo “las atenciones” de un MiG-15. El Thunderjet no era ni tan ágil ni tan veloz como el MiG-15, lo que lo hacia una presa fácil.
Este F-84E del Noveno Grupo de Caza-Bombardero está armado con dos bombas y ocho cohetes no guiados, preparado para ser lanzado en otra misión de ataque al suelo.
La era del radar:
Cuando los aviones a reacción se encontraban aún en su “infancia”, existían dos tipos de cazas, los cazas diurnos, que no poseían radar, y los cazas nocturnos (aún no se utilizaba el término todo tiempo), que sí poseían. Generalmente, los primeros radares de intercepción aérea eran enormes trastos que ocupaban mucho lugar e incrementaban el peso, no solo por el radar en sí, sino que se necesitaba de un segundo tripulante para que los operara. El funcionamiento de estos primeros radares queda plasmado en las declaraciones de un piloto norteamericano que se refirió a esta nueva tecnología como: “sirve para todo tipo de interceptación, salvo cuando es de noche o hay mal tiempo”.
A pesar de las deficiencias, los estrategas de la USAF y la US NAVY encargaron varios modelos equipados con radar, y como era de esperarse, pronto aparecieron sobre los cielos de Corea con la intención de cazar a los MiG.
El primero en aparecer fue el Douglas F3D-2N Skynight, un voluminoso biplaza equipado con asientos lado a lado. La planta motriz, eran al menos dos menudos reactores de flujo axial Westinghouse J34, aunque con un empuje unitario de tan solo 1542Kg siempre lograron que el pesado Skynight resultara falto de potencia. El diseño de la célula era muy anticuado, con todas las superficies de vuelo rectas, y parecía que hubiera sido un modelo impulsado a hélice al que tardíamente se le instalaron dos motores a reacción. Carente de velocidad suficiente, y sobre todo de maniobrabilidad, el Skynight estaba lejos de convertirse en un cazador de MiGs. Sin embargo, al menos cinco MiG-15 fueron derribados, además del único Yakolev Yak-15 utilizado en combate sobre Corea y un biplano Polikarpov Po-2.
Varios F3D-2 Skynight del VMFN-513 estacionados en algún lugar de Corea del Sur.
Personal técnico se dispone a realizar el mantenimiento del voluminoso radar Westinghouse APQ-35.
Mientras tanto, la USAF también pondría en servicio una variopinta gama de caza equipados con radar, aunque la mayoría de ellos prestaría servicio en el continente dentro del Mando de Defensa Aérea. Sólo el Lockheed F-94 Starfire llegaría a Corea y en muchos aspectos resultaría uno de los cazas más innovadores de la USAF hasta ese momento.
Desde el punto de vista del diseño, parece poco espectacular si tenemos en cuenta que el F-94 es un derivado del T-33, la versión de entrenamiento del F-80 Shooting Star, a la que solo se le ha extendido el fuselaje para acomodar un radar proel y a un segundo tripulante para que lo opere.
Las versiones F-94A y F-94B fueron las primeras en ser desplegadas, ambas estaban equipadas con un reactor de flujo centrífugo Allison J33-A-33 de 2722Kg de empuje, aunque al menos introducía un primitivo posquemador lo que se traducía como una mejora en las prestaciones durante el combate. Sin embargo, el armamento solo de cuatro ametralladoras de 12.7mm resultaba inadecuado.
Al menos del F-94 se aseguro una victoria confirmada sobre los MiG-15, un segundo derribo fue acreditado a los F-94 aunque poco se sabe de lo que realmente derribo ya que este combate sucedió durante la noche.
Un F-94B del Grupo 68 de Intercepción se prepara para otra misión de caza. Pese a estar equipado con un radar, el Starfire estaba lejos de ser un digno rival para el MiG-15.
Este F-94B del Escuadrón 319 de intercepción tiene el posquemador encendido.
En conclusión, se puede entender que todos estos cazas nacieron más como una necesidad de poseer un caza a reacción que la desarrollar un tipo plenamente satisfactorio en sí. Esta premisa rigió para toda una generación de aviones de combate, es decir, alguien muy importante en el Pentágono invirtió el dinero de los contribuyentes en los aviones equivocados.
Pero como dijimos anteriormente, el progreso de la industria fue lento, quizás un concepto más arriesgado lograra equilibrar la balanza sobre los cielos de Corea.
En North American, los ingenieros fueron lo suficientemente inteligentes como para aprovechar la tecnología de las alas en flecha, conocimiento arrebatado a los alemanes tras su derrota durante la Segunda Guerra Mundial. De manera ingeniosa, North American pudo fusionar su, aún en desarrollo, caza naval FJ-1 Fury de alas rectas con unos nuevos planos de cola y alas totalmente en flecha, el resultado, uno de los cazas más emblemáticos de la historia de la aviación, el F-86 Sabre.
Alas en flecha, la gran diferencia:
Equipado con un estilizado reactor de flujo axial General Electric J47-GE-3 de 2681Kg de empuje, sumado a un armamento de seis ametralladoras Browning M3 de 12.7mm, era todo lo que un piloto de caza podía soñar. Tan rápido y maniobrable como el MiG-15, los pilotos de la USAF pudieron equilibrar la balanza de los combates aire-aire.
El F-86 fue mejorando durante su carrera operativa en Corea, el primero en aparecer fue el F-86A, seguido por el mejorado F-86E que fue prácticamente el modelo estándar durante el conflicto. El F-86F era básicamente un F-86E dotado de una nueva ala con slats de maniobra lo que pone de manifiesto como la maniobrabilidad se transformaba en una prioridad. Casi al final de la guerra, algunos Sabre fueron equipados con un armamento de cuatro cañones de 20mm y aunque demostraron ser muy efectivos, eran también propensos a no funcionar.
Las cifras oficiales de pérdidas-victorias son confusas hasta el día de hoy y todavía se prestan a debates, un informe reciente brindado por los rusos reclama un total de 1097 victorias aéreas de las cuales 647 corresponden a F-86, contra la pérdida de 319 MiG-15. Obviamente esa cifra parece demasiado inflada y puede que la cantidad real de F-86 derribados alcance algo más de 300 unidades.
Desde el lado americano también se han reclamado cifras en torno a lo ridículo, unos 750 MiG-15 caídos contra algo más de 100 F-86 perdidos, la cifra más precisa obtenida hasta la fecha es de unos 350 MiG-15 derribados por cazas de todo los tipos.
Tomada por la fotoametralladora de un MiG-15, en esta fotografía se puede apreciar el momento en que un F-86 es alcanzado por fuego de cañón.
MiG-15 alcanzado por las 6 Browning de 12.7mm de un F-86
Este F-86A yace acribillado por fuego de cañón de un MiG-15, un solo impacto del cañón de 37mm podía derribar a un F-86.
Tomada desde otro avión, en esta foto se puede apreciar a un F-86 nivelando para poder disparar contra un MiG-15 en huida.
Tal fue el resultado obtenido por los F-86 Sabre que rápidamente otras compañías comenzaron a dotar a sus cazas con alas en flecha.
En efecto, tanto el F-84 Thunderjet como el F-9F Panther dejaron de lado sus alas rectas a favor de planos ligeramente en flecha, el resultado, el F-84F Thunderstreak y el F9F-9 Cougar. Ambos sirvieron en Corea hacia el final del conflicto, y pese a que sus prestaciones mejoraron, no representaron una amenaza real para el versátil MiG-15. Ambos terminaron sus días como aviones de ataque al suelo.
El F-84F era una verdadera mejora respecto a su antecesor, pero así y todo, estaba lejos de ser un cazador de MiGs.
El Cougar era un buen avión, muy querido por su robustez, pero fue utilizado básicamente para misiones de ataque al suelo.
Gracias por pasar.
Fuentes:
-El Mundo de la Aviación: fascículos 67 y 68
-Wikipedia